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    Y es más que probable –lo cual es buena noticia- que el ser de humanidad se cuestione su capacidad de PODER.

    Hasta ahora –de “este ahora”- el sentido del poder era… –globalmente hablando- era imparable. Era imparable y… el propio poder no ofrecía dudas sobre su hegemonía. Pero he aquí que, bien sea porque el propio poder lo ha orquestado, bien sea porque el estilo –quizás sea eso-… el estilo de vivir poderoso se ha resquebrajado, bien sea porque el propio poder humano, al comunicarse, se haya equivocado, lo cierto es que el pánico se ha instaurado.

    Si ya hace tiempo nos iban –el poder- nos iban recortando las libertades “por seguridades” –¿seguridades?- ahora… probablemente en un primer momento se acepte que se está dispuesto a dar todas las libertades a cambio de tener seguridades.

    Pero ¿qué tipo de seguridades? Y es aquí donde entramos en lo excepcional. Al contemplar el ser de humanidad ese cambio, ese trueque de libertades, por seguridades, al contemplar las seguridades, se da cuenta de que no son seguras.

    ¡Ah!

    Que no le aseguran. Sí que son mejores que ¡tantas libertades!, pero no son seguras.

    Quizás, más –¡puf!, por decir “cuantitativa y cualitativamente”, según la historia-, más que nunca –nunca, ¡uf!-… más que nunca, la vida pende de un hilo.

    .- ¿Cómo, cómo? Pero eso se aplicaba a cuando alguien estaba grave, le había pasado un accidente… 

    .- Sí. Y sigue pasando. Pero, ahora, la idea y la vivencia es que, estando de cualquier forma, tu vida pende de un hilo. Y no puedes asegurarla con más hilos: un hilo.

    “¿Y cuál es ese hilo?” –se pregunta el ser-. Y aquí es donde entra el Sentido Orante.

    ¡Ah! La humanidad se tenía pergeñado todo un fisiologismo organicista, estructurado, explicativo, racional, lógico. Y en todo ello fue poco a poco metiendo variables: este se cayó del caballo, aquel tropezó y no se dio cuenta, el otro se olvidó y se golpeó, aquel empezó con mareos, el otro no despertó y… y ¿qué pasa? ¿Qué está pasando?

    Claro, cuando no había suficiente sapiencia, la explicación era… “Bueno, es voluntad de Dios. ÉL es el hilo. O Él es el que sostiene el hilo”.

    Pero con el paso del tiempo, sí, el conocimiento de humanidad del fisiologismo, del comportamiento, se fue haciendo fuerte y poderoso: barreras, pistolas, antibióticos, cirugías… Todo iba en pos de las seguridades.

    Ya, el ejercer la libertad así… ”que sea lo que Dios quiera”, no. Será lo que nosotros queramos. Voilà… voilà… 

    ¿Y esto que está ocurriendo es lo que nosotros queremos?

    El preponderante, el soberbio, el orgullo, el demandante… ¿esto es lo que querían? ¿Encerrarse, aislarse, distanciarse, desconfiarse, dudarse…?

    No. No es lo que quería. Quería “adueñarse” de toda la sabiduría, de todo el conocimiento, de todo el instante de vida. Quería tener todos los hilos de las seguridades. Salvo excepciones, nunca le interesaron las libertades. ¡Eran un riesgo! ¡Ah, sí! Se perdía el dominio, se perdía el control. Un ser libre es capaz de cualquier acción. Un ser seguro tiene garantizadas sus acciones, estudiadas sus reacciones.

    Ese “miedo a la libertad”, que se escribió, es rigurosamente cierto.

    ¿Jugar a ser libre, con la que está cayendo? –diría el refrán-. No. Hay que jugar sobre seguro. 

    Cuando el juego es “sobre seguro”, no es un juego.

    ¡La calidad del juego se mide por su imprevisibilidad!

    Y así se fueron desarrollando sociedades, en busca de lo seguro: un trabajo seguro, un matrimonio seguro, unos futuros seguros, una segura jubilación, un seguro de propiedad, un seguro de accidentes… ¡El seguro del seguro!

    Pero, visto y no visto, los seguros se arruinaron. Y todos –la gran mayoría- se asustaron.

    Y la única gran y maravillosa idea del seguro era encerrarse, enclaustrarse… pensando que así la vida dependería del techo, de la puerta, de la ventana. Sí, algo de “un hilo” se le vino a la cabeza, pero… pero era rechazado.

    Pero es posible que, ahora, cada vez haya más –en pequeño, más en pequeña consciencia- de que “eso del hilo va a ser verdad”.

    Pareciera como si, al ignorar el hilo, lo enredara y se rompiera. “A ojo de buen cubero” –decía el dicho; es decir, “a vista de pájaro”-, ¡la vida es lo más seguro que hay en la vida! Jejeje.

    La vida… En la definición no puede entrar lo definido, pero, no obstante, la vida es lo más seguro que hay en la vida. ¡Oh! ¡Oh!

    .- Además, hemos avanzado mucho en seguridad. Cada vez se vive más y se reproducen menos… 

    .- ¡Oh!... ¿Y eso es un avance?

    Sí. Se descubre que se vive más, pero… con una dependencia… muy insegura.

    La resultante, y lo que nos reclama el Sentido Orante es que –como si hablara a través del hilo- la vida, en la consciencia del ser, ha puesto en evidencia que, con su forma de estar y de ejercer esa vida, se pone de manifiesto su fragilidad… ¡in-men-sa!

    Y que seguramente –esto ya es para mucha minoría; esto es para una minoría, o esto lo piensa solamente una minoría-, si ejerciera libertariamente, ¡liberadoramente!, su acción de vida, ni siquiera precisaría del concepto de seguridad. En sí mismo, el ejercicio libertario le daría todo tipo de garantías.

    Pero ese estilo, que se ha ejercido casi en excepciones –o quizás un poco más-, ha sido rechazado, ha sido considerado irresponsable, peligroso, malo.

    “El control de las libertades nos producirá la suficiente seguridad como para no equivocarnos”. Por ejemplo. Podría ser una frase. 

    “El control de las libertades…”. ¡Es que las libertades no pueden estar bajo el nivel de control!

    Sí, eso es teóricamente cierto, pero prácticamente –y no es nuevo-, las libertades son secuestradas, alienadas, maquilladas por pequeños poderes, consumos, placeres… y en última instancia –lo de última es un recurso verbal-… y, en última instancia, aceptar que, ¡bueno!, todo tiene un principio, un desarrollo y un final.

    Sí, se pende de un hilo; el cual se hace más o menos vigoroso de acuerdo con los índices de soberbia y de vanidad que el sujeto desarrolle. Esto parece ser una sentencia muy de carácter definitorio, pero es simplemente un resumen. 

    En la medida en que el ser se ejercita en sus libertades –¡que no son suyas!, que se las da la propia vida, la Creación- y reconoce su origen, y eso le hace ser sumiso… a la Creación, humilde… a la propia vida y… creyente… 

    Pero un creyente “en consciencia, de su proyecto”, el cual ya viene escrito, quizás en algún rincón del genoma, o extra ‘genomáticamente’ en el genoma del alma: esa que da tanto miedo aceptarla; esa que da el aliento vital; esa que sostiene nuestros huesos, asegura nuestra sangre, y permite el Amar.

    Sí. En la medida en que ese ser ejercita su vivir, según sus principios… –que no son suyos, sino son principios de vida, de origen misterioso, pero que nos movilizan, nos ejercitan en el Amar-, y en la medida en que somos expresión de todo ello, el hilo se hace fuerte, se hace vigoroso. Se pierde la consciencia de fragilidad. 

    Tampoco esto supone una posición segura y poderosa. ¡No! No está en ese discurrir. No está en ese discurrir mental. Está en el hilo de Amar. Y eso implica el respeto de cada movimiento, el respeto de cada instante; el cuidado de cada acción; la creativa improvisación de saludable intención.

    Eso implica que todo es posible, probable. Que la NADA alberga la infinitud. Y por ende, no… no poseo ninguna posición.

    ¿Será que… más que llegar, se está gestando una ocasión insólita? Que –sí- ahora, para garantizar el poder, se dice que ya se avisaba, que ya se sospechaba, que ya se… 

    Pero ¿será que… –hay que insistir- que esta oportunidad va más allá de nuestros errores como civilización, como proceso de humanidad, y nos plantea, a través del Sentido Orante, la necesidad de filiarnos, de referenciarnos a través de ese hilo invisible, a través de esa oración impredecible, a través de esa meditación precisa, y a través de un hacer contemplativo que expande nuestra consciencia, que nos sitúa en el abismo de la Creación, sin caernos?

    ¿Será que estamos en ese momento? Hay que preguntárselo: ¿Será que estamos en ese momento, como especie y como persona a persona…?

    Nos llama la Creación a ‘levitarnos’ de lo vulgar, a ejercitarnos en lo sutil, a relacionarnos en la pulcritud, a respetarnos en nuestra singularidad. 

    A hacernos “sinfines”; sin fines en la convivencia, en el proyecto, en el ideal…

    Sin arrogancia, sin acidez, sin prejuicio, sin ataques.

    Sólo con el ánima del alma ‘almada’, desarmada, liberada.

    ***

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  •  

    And it is more than likely –which is good news- that the being of humanity will question its capacity for POWER.

    Until now –from "this now"- the sense of power was… –globally speaking- unstoppable. It was unstoppable and... power itself offered no doubts about its hegemony. But here it is, either because power itself has orchestrated it, or because the style –maybe that is it-... the powerful style of living has been broken, or because human power itself, in communicating, has been wrong, the truth is that panic has set in.

    If some time ago they were –by the power- cutting down our freedoms "because of securities" –securities?- now... probably at first it is accepted that we are willing to give all the freedoms in exchange for having securities.

    But what kind of securities? And this is where we enter the exceptional. When the human being contemplates this change, this exchange of freedoms for securities, when he contemplates the securities, he realises that they are not secure.

    Ah!

    They don't assure you. They're better than so many freedoms, but they're not safe.

    Perhaps, more –poof!, to say "quantitatively and qualitatively", according to history- more than ever –uf!- more than ever, life hangs by a thread.

    .- How, how? But that applied to when someone was seriously ill, an accident had happened to him...

    .- Yes. And it keeps happening. But, now, the idea and the experience is that, being in any way, your life hangs by a thread. And you can't secure it with more threads: a thread.

    "And what is that thread?" –he asks himself. And this is where the Prayerful Sense comes in.

    Ah! Humanity had arranged a whole organicist, structured, explanatory, rational and logical physiology developed. And in all of this it was gradually introducing variables: this one fell off the horse, that one stumbled and didn't notice, the other one forgot and hit himself, that one started with dizziness, the other one didn't wake up and... and what happens? What's going on?

    Of course, when there wasn't enough wisdom, the explanation was... "Well, it's God's will. HE's the thread. Or HE's the one holding the thread."

    But with the passage of time, yes, humanity's knowledge of physiology, of behaviour, became strong and powerful: barriers, guns, antibiotics, surgeries... Everything was in pursuit of security.

    Already, exercising freedom like... "whatever God wants", no. It will be what we want. Voilà... voilà...

    And what is happening now is what we want?

    The preponderant, arrogant, proud, claimant... is this what they wanted? To lock themselves up, to isolate themselves, to distance themselves, to distrust themselves, to doubt themselves...?

    No. It's not what it wanted. It wanted to "own" all the wisdom, all the knowledge, every instant of life. It wanted to have all the threads of security. With few exceptions, it was never interested in freedoms. They were a risk! Oh, yes! It lost control, it lost dominion A free being is capable of any action. A safe being has his actions guaranteed, his reactions studied.

    This "fear of freedom", which was written, is strictly true.

    Playing at being free, in these times we are living? No. You have to play safe. 

    When the game is "safe", it is not a game.

    The quality of the game is measured by its unpredictability!

    And so societies were developed, in searching of safeness: a safe job, a safe marriage, a safe future, a safe retirement, property insurance, accident insurance... A safe insurance!

    But, seen and unseen, the insurances were ruined. And everyone –the great majority- got scared.

    And the only great and wonderful idea of insurance was to lock down, to shut oneself up... thinking that this way life would depend on the roof, on the door, on the window. Yes, some of "a thread" came into his head, but... but it was rejected.

    But it is possible that, now, there is more and more –in small, more in small awareness- that "the thread thing is going to be true".

    It seems as if, by ignoring the thread, it gets tangled up and breaks. "At a guess," that to say “a bird’s eye view” life is the safest thing in life! Hehehe.

    Life... Definition cannot enter in the defined, however life is the safest thing in life! Oh! Oh!

    .- Moreover, we've made a lot of progress in security. We live longer and reproduce less...

    .- Oh... And that's a breakthrough?

    Yes. We discover that we live longer, but... with a very insecure… dependence.

    The result, and what the Prayer Sense demands of us, is –as if it were speaking through the thread- that life, in the consciousness of being, has made it clear that, with its way of being and of exercising that life, its… in-men-se fragility becomes evident!

    And most probably –this is for many minorities; this is for a minority, or only a minority thinks this- if he were to exercise his life's action freely, liberally, he would not even need the concept of security. The libertarian exercise in itself would give him all sorts of guarantees.

    But that style, which has been exercised almost in exceptions –or perhaps a little more-, has been rejected, has been considered irresponsible, dangerous, bad.

    "The control of liberties will produce enough security for us not to make mistakes". For example. It could be a sentence.

    "Control of liberties..." It's just that liberties can't be under the level of control!

    Yes, that is theoretically true, but practically –and it is not new-, liberties are kidnapped, alienated, made up by small powers, consumption, pleasures... and ultimately –the last thing is a verbal resource-... and, ultimately, to accept that, well, everything has a beginning, a development and an end.

    Yes, it hangs by a thread; which becomes more or less vigorous according to the indices of pride and vanity that the subject develops. This seems to be a very defining sentence, but it is simply a summary.

    To the extent that the being exercises his freedoms –which are not his own!, but have been given to him by life itself, by Creation- and he recognizes his origin, and this makes him submissive... to Creation, humble... to his own life and... a believer...

    But a believer "in conscience, of his project", which is already written, perhaps in some corner of the genome, or extra 'genomatically' in the genome of the soul: that which is so scary to accept; that which gives the vital breath; that which sustains our bones, assures our blood, and allows Love.

    Yes, to the extent that this being exercises its life, according to its principles... –which are not its own, but are principles of life, of mysterious origin, but which mobilize us, exercise us in Love-, and to the extent that we are an expression of all this, the thread becomes strong, it becomes vigorous. The awareness of fragility is lost.

    Nor is this a safe and powerful position. No! It's not in that line of thought. It's not in that mind-set. It's in the thread of Love. And that implies respect for every movement, respect for every moment; care for every action; creative improvisation of healthy intention.

    That implies that everything is possible, probable. That NOTHING harbours infinity. And therefore, I don't... I don't possess any position.

    Could it be that... more than arriving, an unusual occasion is brewing? That –yes- now, to guarantee power, it is said that it was already warned, that it was already suspected, that it was already...

    But could it be that... –we must insist- that this opportunity goes beyond our mistakes as a civilization, as a process of humanity, and it presents to us, through the Praying Sense, the need to become affiliated, to reference ourselves through that invisible thread, through that unpredictable prayer, through that precise meditation, and through a contemplative doing that expands our consciousness, that places us in the abyss of Creation, without falling?

    Could it be that we're at that point? We have to ask ourselves: Could it be that we are at that moment, as a species and as a person to person...?

     Creation calls us to 'levitate' from the vulgar, to exercise ourselves in the subtle, to relate to each other in cleanliness, to respect each other in our uniqueness.

    To become "endless"; without end in the coexistence, in the project, in the ideal...

    Without arrogance, or harshness, or prejudice, or attacks.

    Only with the spirit of the soulful soul, unarmed, liberated.

    ***

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    La Llamada Orante nos suspira desde el Misterio Creador, y nos inspira, a nuestra humana condición, las sugerencias sobre las que ejercitamos nuestras soluciones ante las dificultades, contrariedades, impedimentos…; si bien cada ser tendrá los suyos, y eso hace “aparentemente” más complejo o complicado el asumir esa Llamada Orante. Mas si nuestra consciencia se abre a la escucha sin condiciones, podremos recoger de esa inspiración, de ese suspiro del Misterio Creador, lo que más necesitemos, lo que sea más urgente; lo que, además, llegue a nuestra sensibilidad.

    Y así percibiremos, al compartir, que la Llamada Orante era para cada uno en particular, y para todos también, a la vez, en general. 

    Es evidente, por la trayectoria que ha seguido la vida en la humanidad, que se han tenido que aplicar soluciones a… el hambre, a las lluvias torrenciales, a las sequías impositivas, a la falta de cosechas, a las imposibles expresiones –por represiones y por prohibiciones- de cantos, de expresiones de arte…

    Pareciera como si a lo largo de “el recorrido humano”, éste –lo humano- hubiera sido… –quizás sea así- hubiera sido el principal obstáculo para nuestro desarrollo, evolución y creatividad.

    Y así podemos decir que la mayor hostilidad que ha encontrado lo humano ha sido en los humanos; no ha sido en las bestias, en los insectos, en los derrumbes, en los volcanes… No.

    Es quizás la única especie cuyo depredador es ella misma. Desafía así las “leyes” –entre comillas- de la naturaleza. Y ese depredarse a sí mismo es demoledor para todos. Basta con que uno se deprede a sí mismo, para que contagie ese ejercicio a los demás, y así se generen las continuas dificultades; que, si nos fijamos, a lo largo de la historia son pocas las que se han erradicado. Y ahora, en este tiempo en que estamos, todavía se ven más evidentes.

    Y así se hace depredador el poder, el jefe, el dueño, el padre o la madre… Y lo más preocupante: uno mismo.

    Porque podemos huir del patrón, del gobernante. Podemos escondernos. Podemos… ¡hasta combatirlo! Pero, ¿y de nosotros mismos? ¿Y cuando nosotros mismos nos laceramos, nos castigamos, nos culpamos…? Por torpes, por lentos, por callados, por vociferantes, por…

    Se dijo “conócete a ti mismo”; no, “machácate a ti mismo”. Eso es importante, ¿verdad? A veces hay errores de interpretación. 

    Pero luego vino el criterio de “acabar con el yo”, “negarse a sí mismo”, el análisis de nuestras torpezas… –como si otros no las tuvieran-. Pero poco cultivo –poco- de nuestras virtudes.

    Y a la hora de aplicar soluciones a esas posiciones, no resulta fácil. Porque la propia naturaleza del ser… se lo niega. Y si a alguien se le dice: “Tienes la virtud de comunicar historias, de comunicar saberes”… o cualquier otra teórica o posible virtud, la mayoría de las veces obtendremos la respuesta negativa: “No. Yo no. A mí me da mucho miedo. No me gusta. No…”.

    Sí es cierto –bien es cierto- que a veces surgen egos que se pisan su propia lengua, y tropiezan y se caen; y se creen omnipresentes y omnipotentes. Ya, pero ésos son los pequeños o grandes dictadores que… que pasan. Pero los anónimos –la mayoría- somos los que estamos y damos contextura a la especie.

    ¡Y no se trata de hacer un altar al ego!, sino de buscar soluciones a través de nuestras virtudes, a través de nuestras pequeñísimas capacidades. Quizás sea difícil que seamos toreros o bomberos o arquitectos. Pero a lo mejor podemos ser enfermeros, electricistas o pintores. 

    Y eso no quita para que podamos contemplar al torero, al bombero, al arquitecto, como acciones ejemplares. Por ahí empiezan las soluciones.

    El Sentido Orante nos recuerda que cada ser aparece, en nuestro orbe llamado “vida”, con unas capacidades, con unos talentos, con unas posibilidades. Y su vivir consiste en desarrollarlas, en ejercitarlas, en acrecentarlas, ¡en comunicarlas! Amén de aprender, descubrir… ¡e inventarse día tras día!

    Sí, inventarse. Somos un invento. ¡Qué bueno sería pensarlo!

    Eso sería muestra de que en nuestras capacidades y en nuestros recursos hemos descubierto algo.

    “Me he inventado hoy en esta poesía. Me ha inventado hoy en este canto. Me he inventado hoy en esta sensación. Me he inventado porque me han dicho, porque he escuchado, porque he aprendido, porque he leído”.

    A poco que nos demos cuenta –y este detalle es muy-muy significativo-, cada mañana, cuando despertamos, sí, nos conocemos, sí, sí…; o no, a veces. Pero sí: nos conocemos. Pero si acrecentamos un poco –una vez despejado el sueño- nuestro estar, nuestro sentir, nuestra percepción, ¿no es cierto que nos daremos cuenta de que somos algo distinto, algo distintos? ¡Algo! ¿No hay algo que ha cambiado? ¿Será ese pequeño invento que nos dice el Sentido Orante? ¿No es cierto que a lo largo de la jornada nos sorprendemos en pequeños detalles que no son los mismos que el día anterior? ¿O en grandes detalles?

    ¡Sin que hagamos, sin que hayamos hecho algo conscientemente! Pero al indagarnos sobre lo que sabemos sobre nosotros mismos, vemos que hay pequeñas cosas que son diferentes, que han cambiado, que han aparecido… y que no son producto de nuestra capacidad.

    Nos inventa diariamente la Creación. Nos da ese detalle que “soluciona”, que tiene por función solucionar nuestra miope visión.

     Es como si dijeran en voz baja: 

    “Eres capaz de cualquier realización, porque eres una expresión del Misterio Creador, porque te manifiestas en el Universo y tienes la herencia de todo lo creado. No ‘minusvalíes’ tus recursos. Atiende a las sugerencias de tus descubrimientos, de esos que no te has dado cuenta.

    Y con esos pequeños detalles distintos, inventados por la Creación, empieza a promover tus capacidades. ¡Haz amistad contigo mismo!, pero mejórala. Haz equilibrio contigo mismo, pero cuida de no caerte. ¡Realiza la mejor versión de tu criterio!, para que todo el entorno se nutra de ello”. 

    Porque en la medida en que sabemos nutrirnos de los demás, y nutrimos a su vez a los otros, somos capaces, como seres y como especie, de dejar de ser nuestros propios depredadores. Somos capaces de dar la solución a los obstáculos, con la creatividad solidaria y con el consenso suficiente, holgado y disponible.

    El miedo, surgido por la represión de nosotros mismos como depredadores, nos ha asustado para ejercernos liberadoramente, libertariamente. Y el ser opta por depredarse y ‘minuvaliarse’, y así ser menos partícipe, menos capaz. Y resulta que estamos ante una Creación de capacidades y de recursos ilimitados. Sí. Así dicho suavemente. No hay por qué exagerar cuando se vive en un Universo infinito: ya es exagerado.

    Y para que se vea más claramente, lo raro es que ese criterio que acabamos de decir no se ha creído. No se crea en ello. Es tanto el sistema represor, y egoísta a la vez, de cada individuo, que esa evidencia de pertenecer a lo Infinito Creador –y por tanto ser una expresión de ello, y por tanto estar dotado de recursos infinitos-, sea decir, incluso, una barbaridad, o sea pensar ególatramente. No. 

    Eso sí: hay que ejercer. Hay que dejar de lado las auto-prohibiciones, los autocastigos, las incapacidades que nosotros mismos hemos creado o que nos han creado otros, y las hemos creído. “No, si tú para esto no vales”. ¿Cuántas veces nos lo han dicho? Y con qué facilidad eso se cree. Y con qué dificultad se asumen y se aceptan nuestras infinitas capacidades. 

    Desde lo infinito, siendo infinito, las soluciones que sugiere el Sentido Orante son también infinitas. Y vamos pasando por ellas cuando nuestra consciencia se hace amplificada. Y somos capaces de elegir las mejores, las más adecuadas en cada momento, y permanentemente con un sentido de Universo, sin que por ello se pierda la identidad creadora de cada uno de los seres.

    Y en ese magma de soluciones, de inspiradas creaciones, el miedo no debe hacerse presente. La minusvalía no debe estar convocada. La supremacía, tampoco. La humildad creyente, sí. 

    Y, con ello, nos daremos y daremos una imagen real de nosotros. Nos daremos y daremos lo más bondadoso… a la vez que es lo más novedoso y creativo: el nuevo invento; inventados.

    Nos llaman a orar para recordarnos que somos soluciones constantes, renovadoras, inventadas, con el constante apoyo de cada día.

    No nos llaman para ser un problema, para hacernos problema, para hacernos impositivos, dominantes, ¡exigentes!

    Nos llama el Misterio Creador para que seamos creyentes de nuestra naturaleza, de nuestra divina procedencia; y, en consecuencia, que nos ejercitemos liberadoramente.

    Dejemos de ser nuestros propios enemigos y dejemos de ser enemistades permanentes.

    Asumir así cada Llamada Orante, nos da la perspectiva –sea cual sea la llamada- de saber que nos cobijan. Que, realmente, nuestra seguridad no está en nosotros. Que tal historia no existe. Que el cuido y la textura de nuestra existencia reside en un Misterio permanente.

    Ejercitarse liberadoramente es hacerse aire y viento que sopla, y que no desdeña ningún obstáculo, pero que los evade, los rodea, los abandona… y continúa alentando.

    “Alentadoramente alentando”.

    ***

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    The Prayer Call sighs to us from the Creator Mystery, and inspires us, to our human condition, the suggestions on which we exercise our solutions in the face of difficulties, setbacks, impediments...; although each being will have his own, and this makes "apparently" more complex or complicated to assume that Prayer Call. But if our consciousness is open to listening without conditions, we will be able to gather from that inspiration, from that sigh of the Creative Mystery, what we need most, what is most urgent; what, moreover, reaches our sensitivity.

    And so we will perceive, as we share it, that the Prayerful Call was for each one in particular, and for all at the same time, in general. 

    It is obvious, from the path that life has followed in humanity, that solutions have had to be applied to... hunger, to torrential rains, to imposed droughts, to the lack of harvests, to the impossible expressions –due to repression and prohibitions- of songs, of expressions of art...

    It seems as if throughout "the human journey", this -the human- has been...        –maybe is like that- the main obstacle to our development, evolution and creativity.

    And so we can say that the greatest hostility that the human has found has been in humans; it has not been in beasts, in insects, in landslides, in volcanoes... No.

    It's perhaps the only species whose predator is itself. It thus challenges the "laws" -in quotes- of nature. And this self-predating is devastating for everyone. It is enough for one to depredate oneself, for this exercise to be transmitted to others, and thus generate continuous difficulties; which, if we look at history, there are few that have been eradicated. And now, in this time in which we are, they are even more evident.

    And so power becomes predatory, the boss, the owner, the father or the mother... And the most worrying thing: oneself.

    Because we can run away from the boss, from the ruler. We can hide. We can... even fight it! But what about ourselves? And when we hurt ourselves, we punish ourselves, we blame ourselves...? For being clumsy, for being slow, for being quiet, for being loud, for...

    It was said, "know yourself"; not, "beat yourself up". That's important, right? Sometimes there are errors of interpretation.

    But later came the criterion of “end the self", "deny yourself," the analysis of our clumsiness… -as if others didn't have them. But little –little- development of our virtues.

    And when it comes to applying solutions to these positions, it is not easy. Because the very nature of the being... denies it. And if someone is told: "You have the virtue of communicating stories, of communicating knowledge"... or any other theoretical or possible virtue, most of the time we will get the negative answer: "No. I don't. It's very scary for me. I don't like it. No...".

    Yes, it is true -it is very true-, that sometimes egos arise and tread on their own tongues, and stumble and fall over, and they think they are omnipresent and omnipotent. Yeah, but those are the little or big dictators who... who pass by. But the anonymous ones -the majority- we are the ones who are there and who give structure to the species.

    And it's not a question of making an altar to the ego!, but of seeking solutions through our virtues, through our very small capacities. Maybe it's hard for us to be bullfighters or firemen or architects. But maybe we can be nurses or electricians or painters. 

    And this does not mean that we cannot contemplate the bullfighter, the fireman, the architect, as exemplary actions. That's where the solutions begin.

    The Prayer Sense reminds us that each being appears, in our orb called "life", with some capacities, with some talents, with some possibilities. And their living consists of developing them, exercising them, increasing them, communicating them! Amen to learning, discovering... and inventing ourselves day after day!

    Yes, inventing ourselves. We're an invention. How nice to think so!

    That would show that in our abilities and in our resources we have discovered something.

    "I have invented myself today in this poem. I have invented myself today in this song. I have invented myself today in this feeling. I was invented because I was told, because I listened, because I learned, because I read".

     

    If we pay a little attention we realize -and this detail is very-very significant- that every morning, when we wake up, yes, we know ourselves, yes, yes...; or no, sometimes. But yes: we do know ourselves. But if we increase a little -once the sleep is cleared- our being, our feeling, our perception, isn't it true that we will realize that we are a bit different, something distinct? Something! Isn't there something that has changed? Is it that little invention that the Prayer Sense tells us? Isn't it true that throughout the day we are surprised by small details that are not the same as the day before? Or big details?

    Without us doing, without us having done anything consciously! But when we inquire about what we know about ourselves, we see that there are little things that are different, that have changed, that have appeared... and that are not a product of our capacity.

    We are invented daily by Creation. It gives us that detail that "solves", that has the function of solving our myopic vision.

    It's as if they said in a low voice: 

    "You are capable of any realization, because you are an expression of the Creator Mystery, because you manifest in the Universe and have the heritage of all creation. Do not 'underestimate' your resources. Attend to the suggestions of your discoveries, those you have not realized.

    And with those different little details, invented by Creation, start promoting your abilities. Make friends with yourself, but improve it. Make balance with yourself, but be careful not to fall. Make the best version of your judgment!, so that the whole environment is nourished by it”.

    Because to the extent that we know how to nourish ourselves from others, and at the same time we nourish others, we are able, as beings and as a species, to stop being our own predators. We are capable of giving solution to the obstacles, through solidary creativity and with the sufficient, wide and available consensus.

    Fear, arising from the repression of ourselves as predators, has frightened us into exercising ourselves liberally, libertarianly. And the being chooses to depredate and 'disable' itself, and thus to be less participant, less capable. And the truth is that we are before a Creation of unlimited capacities and resources. Yes. To put it softly. There is no reason to exaggerate when you live in an infinite Universe: it is already exaggerated.

    And to make it clearer, the strange thing is that this criterion that we have just said has not been believed. One doesn’t believe in it. It is so strong and selfish at the same time the repressive system, of each individual, that this evidence of belonging to the Infinite Creator -and therefore being an expression of it, and therefore being endowed with infinite resources-, is even barbaric to say, or it is thinking egocentrically. No.

    Of course, you have to practice. We must leave aside the self-prohibitions, self-punishments, the inabilities that we ourselves have created or that others have created for us, and we have believed them. "No! You’re not good at it." How many times have we been told so? And how easily we believe it. And with such difficulty our infinite capacities are assumed and accepted.

    From the infinite, being infinite, the solutions suggested by the Prayer Sense are also infinite. And we go through them when our consciousness becomes amplified. And we are capable of choosing the best, the most adequate ones in each moment, and permanently with a sense of Universe, without losing the creative identity of each one of the beings.

    And in that magma of solutions, of inspired creations, fear should not be present. The handicap must not be summoned. Neither should supremacy. Believing humility, yes. 

    And, with it, we will give and give ourselves a real image. We will give and give ourselves the most kind thing... at the same time as it is the most novel and creative thing: the new invention; invented.

    They call us to pray to remind us that we are constant, renewing, invented solutions, with the constant support of every day.

    We are not called to be a problem, to become a problem, to make ourselves imposing, dominant, demanding!

    We are called by the Creator Mystery to be believers in our nature, in our divine origin; and, consequently, to exercise ourselves liberally.

    Let's stop being our own enemies and stop being permanent enemies.

    Assuming each Prayer Call in this way, gives us the perspective -whatever the call- of knowing that we are being sheltered. That, indeed, our safety is not in us. That such a story does not exist. That the care and texture of our existence lives in a permanent Mystery.

    To exercise liberally is to become air and wind that blows, and that does not disdain any obstacle, but that evades them, surrounds them, abandons them... and continues to encourage them.

    "Encouragingly encouraging".

    ***

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  •  

    Y los procesos de vida y de vivir, se fueron gestando en progresivas reuniones, comuniones, fusiones, cercanías…

    Y así, la vida –entre otras cosas- se fue haciendo “grande”. 

    Cada ser, al compartir, se convertía en otro ser. Como la manada de pájaros cuando forman una imagen: no es por el lujo de quedar bien, sino por la elegancia de mostrarse como una nueva formación. Esto hace que, a quien lo vea, le parezca otra cosa, y no una manada de pájaros.

    Lo mismo ocurre con determinados peces, que generan formaciones que impresionan.

    La comunión de intereses –pero intereses de necesidad, de atracción- gesta nuevas formas, nuevas perspectivas.

    Esto hizo, en la comunidad humana, que se gestaran imperios. Había “una comunión de”...

    Y cuando éstos se hacían muy poderosos, y no admitían más gestiones que las suyas, los que no eran partidarios recurrían a la división. De ahí seguramente la frase de “Divide y vencerás”.

    Si se coge por ejemplo un cuerpo social, y se lo divide, se lo fracciona, se lo secciona, se lo recluye… ¿qué fuerza puede generar ese cuerpo fraccionado, fracturado separado, dividido, secuestrado?

    Si no se hubieran integrado los componentes –¡tan diversos!- de lo que llamamos “materia”, la vida, como la percibimos en su biodiversidad, jamás se hubiera producido. Unos elementos se integran con otros y con otros, y se hacen comuniones complejas, muy complejas. Y al hacerse curiosas… y balbucear en su Universo, descubren que esa integración las hace grandes, y aumentan sus capacidades.

    Y al ver un poco más hacia el exterior, comprobamos que esa capacidad integrativa de comunión, de conjunción, se nos ofrece en ese Cosmos-Universo, incomparable, sin duda, con nuestro pequeño núcleo de vida. Pero… ni una sola partícula desobedece su integración en un conjunto de complejas y complejas comuniones de luces y oscuridades.

    En los tiempos en los que la consciencia de humanidad conocía una versión simple –sí, simple- del acontecer, cualquier variable y sorpresa o imprevisto que sucediera, era atribuible a los dioses. 

    Había que… ¿crear?

    No. El hombre no crea. ‘Creativiza’ y procrea. 

    Pero se gestaron las imágenes –imágenes, además- de –¿”responsables”?-... responsables, castigadores, premiadores… Todo ello constituía una “voluntad de Dios”. 

    Y he aquí que eso que parecía indisoluble se fue fraccionando. El progresivo ‘conoci-miento’ de los procesos, y su interpretación interesada, manejable y beneficiosa tan solo para la especie humanidad, hizo que esta especie se fracturara, se separara, se fraccionara del resto de las biodiversidades. Se convirtió en lo que antes adoraba –a dioses, imágenes…- y se hizo poderoso.

    Sí. En alguna medida, como lo que imaginaba que ocurría antes. Se endiosó, se configuró, y sometió a todo lo que iba encontrando. 

    Y así se separó –por autosuficiente, por egolatría, por idolatría hacia sí mismo- de la Creación. Parece un salto muy brusco. Y, en tiempo, no hace mucho que ocurrió. Al menos en historia. Quizás en torno a mediados del siglo XIX. Y apenas si estamos en el XXI –comenzando-. Pero la vertiginosa auto-escucha y autoestima, exigente ante el entorno y ante la propia especie, desfiguró, decapitó cualquier otra influencia que no fuera la suya.

    Dio –como especie- finalizada la etapa divina, y dio comienzo a la etapa humana.

    Queda una pregunta en esta historia: 

    ¿Realmente, la necesidad de comunión con “algo” era producto de su ignorancia de lo que “sabe” –entre comillas- ahora? ¿O era –o es- una comunión “vital” de llamada, de contacto?

    Sí. Lo más fácil –desde la óptica actual- es decir que, ciertamente, nuestra ignorancia nos hizo creer en figuras, imágenes, hipótesis… Pero ocurrió y ocurre que ese método de suplantar, esa manera de hegemonizarse como especie sobre todas las demás, deteriora, esclaviza, castiga, envidia, condena… 

    Lo que parecía un paso adelante en el ‘conoci-miento’, se convirtió en una infinita guerra de dioses ficticios, hasta llegar al combate personal con uno mismo. Y, obviamente, con los más cercanos.

    Los nuevos dioses se dividieron y combatieron. Y combaten. Se enfrentan diariamente a sus designios, a sus propuestas, a sus seguridades, a sus castigos, a sus miedos, a sus desesperos, a sus imposiciones –a las que reciben y a las que dan, ¡por supuesto!-.

    Se desintegra. Deja de conectarse, de hacerse comunión, de hacerse vida. Parece haber olvidado todo el proceso que le llevó a ser lo que es, hasta el momento en que decidió ser otra cosa; la que es hoy en día: un disrruptor de vida; un interferente permanente hacia sí mismo y hacia el entorno; un sordo emocional, perceptivo, sensitivo… que, imbuido en su enroscado criterio, termina por devorarse a sí mismo.

    ¡Ay! Y a la vez, en todo ese proceso, se le fue llamando y llamando. Y sí, diversos conglomerados de religiones recogieron en alguna medida esas llamadas, pero las hicieron suyas para imponer, para moralizar, para ordenar, para pecaminizar.

    Y no, no desaparecieron esas instancias; se aminoraron, se menguaron, se vendieron. En el nuevo mundo en el que todo se compra y se vende, los mensajes sagrados se adulteraron, se adulteran y se interpretan según la compra y venta.

    Pero es curioso: a lo largo de toda esa cadena de esclavitud, no se llegó a perder del todo esa sensación de estar religado, de estar relacionado, de estar en sintonía, al menos, con algo más que uno mismo, o que otros y otros.

    El Sentido, la Llamada Orante, se hace eco de esa sintonía. Es la emisora que emite una visión, una percepción, un conjunto de interpretaciones como las que hemos escuchado. Pero que nos pone en evidencia, además, que… por mucho que el ser insista en su dominio de poder, cuando el deterioro le carcome –¡ay!-… despierta a la sintonía. Sí, despierta a la sintonía de Lo Que Llama. 

    Quizás se podría decir que “demasiado tarde”. Para el hombre, sí. Para la Creación no hay “tarde”, no hay “pronto”.

    El Sentido Orante nos muestra cómo, sin interferir en nuestras hegemonías, ahí está el latido del milagro permanente. Ahí está la voz que clama en el desierto. Ahí está la envoltura que hace posible la vida. 

    “Ahí está la envoltura que hace posible la vida”.

    Y no es difícil ver el deterioro conseguido…

    Y los miedos gestados…

    ¿¡Cómo podía ser que Dios, que los dioses, tuvieran miedo!?

    La Llamada Orante nos… activa. Sí. Activa cada poro de nuestro perplejo recubrimiento –piel-. Hace de cada uno de ellos un receptor que capta una emisión que, a través de hilos sutiles, se une a un emisor misterioso, creador. Y así, con infinitos filamentos, nos hacemos comunión, nos hacemos vida de percepción y de perfección hacia lo impecable, lo excepcional; hacia la comunión con esa naturaleza de filamentos, que son amores sin renta, sin exigencia: se nos dan… como infinita generosidad. Y así nos hacemos cuerpo de comunión con la Creación. Y así replicamos en el amor hacia todo, hacia todos. Y así priorizamos y seleccionamos lo que nos corresponde… y lo ofrecemos a la comunión con los infinitos aspectos de la vida.

    Disueltos y fundidos a la vez, hace, cada ser, un Misterio en la comunión con la Creación, y se hace testimonio con los otros, con todo. 

    Con todo.

    ***

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  •  

    And the processes of life and of living, were gestated in progressive meetings, communions, fusions proximities...

    And so, life –among other things- became "big". 

    Each being, by sharing, became another being. Like the flock of birds when they form an image: it is not for the luxury of looking good, but for the elegance of showing themselves as a new formation. This makes it seem like something else to those who see them, and not like a flock of birds.

    The same is true for certain fish, which generate formations that impress.

    The communion of interests –but interests of need, of attraction- generates new forms, new perspectives.

    This has led to the creation of empires in the human community. There was "a communion of"...

    And when these became very powerful, and did not admit any other management than their own, those who were not in favour resorted to division. Hence the phrase "Divide and rule".

    If, for example, one takes a social body and divides it up, fractionates it, locks it up... what force can that fractionated, fractured, divided, kidnapped body generate?

    If the components –so diverse!- of what we call "matter" had not been integrated, life, as we perceive it in its biodiversity, would never have been produced. Some elements are integrated with others and with others, and complex, very complex communions are made. And when they become curious... and babble in their Universe, they discover that this integration makes them great, and increases their capacities.

    And when we look a little further out, we see that this integrative capacity for communion, for conjunction, is offered to us in this Cosmos-Universe, incomparable, without doubt, with our small nucleus of life. But... not a single particle disobeys its integration into a complex and intricate set of communions of light and darkness.

    In the times when the conscience of humanity knew a simple version –yes, simple- of events, any variable and surprise or unexpected event was attributable to the gods. 

    We had to... create?

    No. Man does not create. He ‘creativizes' and procreates. 

    But the images –images, moreover- of –"responsible"?-… responsible, punishing, rewarding... All this constituted a "will of God". 

    And behold, that which seemed indissoluble became fragmented. The progressive 'knowledge' of the processes, and its interested, manageable and beneficial interpretation only for the human species, made this species to fracture, to separate, to fractionate from the rest of the bio diversities. It became what they used to worship –gods, images...- and it became powerful.

    Yes. To some extent, like what he imagined would happen before. He became self-centred, set himself up, and subjected everything he found. 

    And so he separated himself –out of self-sufficiency, out of egocentricity, out of idolatry towards himself- from Creation. It seems a very sudden leap. And, in time, not long ago it happened. At least in history. Perhaps around the middle of the 19th century. And we are only in the 21st century –starting. But the vertiginous self-listening and self-esteem, demanding of the environment and of the species itself, disfigured, behead any other influence than its own.

    He gave –as a species- an end to the divine stage, and began the human stage.

    One question remains in this story: 

    Was the need for communion with "something" really a product of his ignorance of what he "knows" –in quotes- now? Or was it –or is it- a "vital" communion of call, of contact?

    Yes, the easiest thing –from today's point of view- is to say that, certainly, our ignorance made us believe in figures, images, hypotheses... But it happened and still happens that this method of supplanting, this way of hegemony as a species above all others, deteriorates, enslaves, punishes, envies, condemns...

    What seemed to be a step forward in 'knowledge' became an infinite war of fictitious gods, reaching a personal combat with oneself. And, obviously, with the closest ones.

    The new gods divided and fought. And still they fight. They confront daily their designs, their proposals, their securities, their punishments, their fears, their despair, their impositions –those they receive and those they give, of course!-.

    It disintegrates. It stops connecting, making communion, coming to life. It seems to have forgotten the whole process that led him to be what he is, until the moment he decided to be something else; what he is today: a disruptor of life; a permanent interferer with himself and his surroundings; an emotional, perceptive, sensitive deaf man... who, imbued with his twisted criteria, ends up devouring himself.

    Oh! And at the same time, in all that process, he was called and called. And yes, various conglomerates of religions picked up these calls to some extent, but they made them their own to impose, to moralize, to order, to sin.

    And no, those instances did not disappear; they diminished, reduced, sold out. In the new world where everything is bought and sold, the sacred messages were adulterated; they are adulterate and interpreted according to the buying and selling.

    But it is curious: throughout this whole chain of slavery, one did not completely lose the feeling of being bonded, of being related, of being in tune, at least, with something more than oneself, or others and others.

    The Sense, the Prayerful Call, echoes that tune. It is the issuer that emits a vision, a perception, a set of interpretations like the ones we have heard. But it also shows us that... as much a being insists on its dominion of power, when deterioration consumes him –oh!-… he wakes up to that tune. Yes, he wakes up to the tune of What is Calling.

     Perhaps you could say "too late". For mankind, yes. For Creation there is no "late", there is no "early".

    The Prayer Sense shows us how, without interfering in our hegemonies, there is the heartbeat of the permanent miracle. There is the voice that cries out in the desert. There is the envelope that makes life possible. 

    "There is the sheath that makes life possible”.

    And it's not difficult to see the achieved deterioration...

    And generated fears...

    How could God, and the gods, be afraid!?

    The Prayer Call… activates us. Yes. It activates every pore of our bewildered coating –skin-. It makes of each one of them a receiver that picks up an emission that, through subtle threads, is linked to a mysterious, creator emitter. And so, with infinite filaments, we become communion, we become life of perception and perfection towards the impeccable, the exceptional; towards communion with that nature of filaments, which are loves without profit, without demands: they are given to us... as infinite generosity. And so we become a body of communion with Creation. And so we respond in love for everything, for everyone. And in this way we prioritize and select what corresponds to us... and we offer it to the communion with the infinite aspects of life.

    Dissolved and fused at the same time, makes, each being, a Mystery in the communion with Creation, and it becomes testimony with the others, with everything. 

    With everything.

    ***

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  •  

    Probablemente, uno de los tramas-dramas: “tramas-dramas”, o sea, algo que se va tramando y termina siendo dramático –decir “termina” es que culmina dramáticamente-, de la especie humanidad, es que probablemente, como herederos de la perfección del Misterio Creador, cada ser se va perfilando como… “el perfecto”.

    Sí: el que no tiene error, el que siempre acierta, el que permanentemente critica a los demás, el que no encuentra virtud en los otros.

    Eso es algo que continuamente se aprecia. Y resulta enormemente conflictivo.

    Sí, porque, como es una repetición en cada ser, de la misma actitud, el conflicto está servido.

    Por otra parte, cada uno trata de –en genérico, claro- mostrar en su grupo, en su mini-grupo, en su corpúsculo, en su país –depende de la proporción que queramos mostrar-, trata de evidenciar que sin él nada sería posible, sin él nada funcionaría, sin él nada…; ni los renacuajos nadarían.

    Claro, ante eso, la corte –es decir, el entorno de esos liderazgos- se arremolina, se reconfina, se ríe o se rebela o se acomoda, pero… ninguna de esas soluciones es solución.

    La permanente queja de cualquier situación, la continua protesta de diferentes posiciones, el acuerdo o desacuerdo con aquello o lo otro…, todo eso, indudablemente, además de retrasar lo comunitario, además de impedir la evolución, además de amargar la convivencia, además de inutilizar las capacidades, propias y ajenas, porque la cantidad de energía que supone tener siempre razón es brutal… cómo suena eso: brutal.

    ¡Claro!, para el ser preponderante es evidente que él siempre tiene razón. “¿Razón? ¡Ahhh!”. Y hace lo posible –claro- para evidenciar a los demás y prevalecer.

    Y esto se repite y se repite, y se repite y se repite a lo largo de la historia de generaciones, de… 

    Se repite.

    El Sentido Orante “repica” –como las campanas- para advertir, al pánico renovador del preponderante, de los mandatarios poderosos en mayor o menor nivel, que bien está que sean conscientes del origen de su perfección, pero que no la impongan.

    Al imponer una modalidad, al imponer una actitud… se desfleca cualquier comunión. 

    No es de atino, el promoverse como… verdadero.

    El Sentido Orante refiere, a “el liderazgo”, que asuma esa posición si el entorno lo precisa, si el entorno lo reclama, si el entorno lo reconoce, sin que el entorno pierda su capacidad.

    Y cualquier liderazgo que se proclame en la única referencia, no procede como “auténtico”. Es un pequeño gran dictador de prepotencias.

    ¡Ay!, ¡ay! Es un vivir de amarguras, permanente.

    El Sentido Orante toca una y otra vez a las puertas inexpugnables de los verdaderos, de los que reclaman su criterio como único y verdadero. Toca una y otra vez para rehabilitarlos de su prepotencia; recordarles que, desde que existe el mundo, el mundo es el que dice qué es, a través del Misterio, y se expresa y se manifiesta según impredecibles cauces.

    El Misterio Creador llama una y otra vez para advertir que “el mundo” –esa palabra que no significa nada, pero que se entiende: “el mundo”- no está hecho específicamente para ti, para ti, para ti. ¡No! Está hecho al gusto de la Creación. Y los gustos creadores son inescrutables.

    Y ¡qué bien que así lo sean!, porque nos permite a criaturas inferiores, en referencia a la Creación, disfrutar de la sorpresa, del descubrimiento, del aprendizaje, de no demonizar lo que no entiendo, de no condenar lo que… no estoy de acuerdo.

    Con qué frivolidad cruel se castiga, se condena, ¡se critica! No es la suavidad con la que el Universo nos trata. No es… no es la belleza del progresivo amanecer. No son las luminarias del atardecer, que buscan su espacio. Tampoco son las plumas que bambolean, en su caída, el cortejo del aire. No. No son actitudes ni posturas que suavicen, como bálsamo… –¡ay!-..., las caricias de admiración.

    Con qué suavidad ¡convencida!, sin vencer… por la evidencia de sus dones, la luz llega a nuestras vidas, abre nuestros párpados, activa nuestras funciones, reverdece la hoja, y hace evidente la flor y nos da el fruto. No necesita discutir con la noche. No. No la critica. No la insulta. Tampoco se cree la más importante. Es la que es. 

    Y cada ser realmente es lo que es, es el que es, pero tiene que ser semejante a esa luz convincente, a esa suavidad del aceite que se desliza entre nuestros dedos, y a la caricia de la piel.

    Dada la evolución de la actividad humana, siempre es buen momento para decir: “Ahora más que nunca. ¡Ahora más que nunca!”… Siempre es buen momento para decirlo. Porque es como si la voz Creadora dijera: “¡Ahora!, ¡ahora!”… como advirtiéndonos, cada vez que nos ofuscamos, cada vez que nos convulsionamos, cada vez que nos rebelamos contra uno mismo y contra todo lo demás…, “ahora es el momento de suavizarse, ahora es el momento de comprender, ahora es el momento de mitigar la queja, ahora es el momento de la amabilidad”. 

    Y así, en base a “ahoras” y “ahoras” y “ahoras”, cumplimos con todas las “horas” y hacemos un día perfecto.

    Esa es la propuesta Orante. 

    .- ¿Un día perfecto? ¿Cómo es un día perfecto? 

    .- “Ahora”. Ahora y ahora y ahora, y cada hora, reclama su perfección.

    Y ahora ¡más que nunca!, es un imperativo categórico que nos reclama. 

    .- ¿Y por qué “ahora más que nunca”? Hace X tiempo también se decía lo mismo. 

    .- Sí. ¡Y se sigue diciendo! Porque parece que aún no ha llegado esa hora. Esa hora que es “ahora”, de inmediatez; que es “ahora”, de tiempo, para… evaluar los signos de la perfección. “Ahora más que nunca”. El “nunca” quedó atrás, también diciendo como un eco: ¡Ahora, más que nunca!

    Y parece, parece, parece repetirse hasta que, en un instante –“ahora”, “en hora”- se dé esa magia perfecta. Ese concilio de sonrisas y acuerdos que no… que no tiene resquemor, que no le queda ardor de mente, que carece de crítica, de apunte, de… ¡bah!

    Cualquier… cualquier momento despierto, en vigilia, es trascendente, es ¡vital! Es “más que nunca”. Es “ahora”, sin posibilidad de volver atrás… –aunque se lleve ese atrás consigo-. Pero el trascurrir nos llama a ese modelo de perfección que no es exigente, que no es imperativo, que no es cítrico, que no es queja, que no es combate, que no es preponderancia, que no es exigencia. 

    Pero sí es sinceridad, sí es suavidad, sí es adaptación, sí es comprensión, sí es admiración, sí es sintonía, sí es idealismo, sí es creencia, sí es solvencia, sí es proyecto y alegría de saberse estar, saberse ver como bálsamo, saberse notar como ayuda, saberse aceptar auxiliado, y saberse… donarse como auxiliador.

     “Ahora, ¡más que nunca!” –vuelve a repetir el Sentido Orante- “ahora más que nunca”, por la situación que se vive: que se hace, por así decirlo, única y novedosa como experiencia para renovarse, rehacerse, reinventarse, reciclarse; asumir los comprometidos y libertarios sentires de amor, con renovadas expectativas.

    Dejar el lastre, soltar el prejuicio… es como decir que el sufrimiento mereció la pena, el confinamiento mereció la pena, el dolor mereció la pena, la preocupación mereció la pena. Porque gracias a ese shock, gracias a esa inesperada situación, se puso en evidencia el papel, la hoja, la frase, la palabra de cada ser. Y nos llamaron para cumplirla, por estar capacitados para ella. 

    Para, así, poder todos leer el libro del vivir, al estar cada palabra en su lugar, sin reclamar ni exigir ni criticar a la otra que está en la página anterior o en la página siguiente, asumiendo ser adjetivo, sustantivo, verbo, preposición….

    Cualquier acontecer es creador y perfecto… No envidia.

    Ahora, ¡más que nunca!, hay un toque de atención hacia la intransigencia. Hay un toque de atención hacia la comprensión. Hay un toque de atención para contemplar el acontecer de una manera complaciente. ¡No de una forma displicente, competitiva y arrogante!

    Ahora… más que nunca, es la hora, es el “ahora”…

    “Luego”, es tarde.

    ***

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  •  

    Probably, one of the plots-dramas: "plots-dramas", that is, something that is plotted and ends up being dramatic –to say "ends" is that it culminates dramatically-, of the human species, is that probably, as heirs of the perfection of the Creator Mystery, each being is profiled as... "the perfect one".

    Yes: he who has no error, he who is always right, he who permanently criticizes others, he who does not find virtue in others.

    That’s something you see continuously. And it is enormously conflictive.

    Yes, because, as it is a repetition in each being, of the same attitude, the conflict is served.

    On the other hand, each one tries –in generic, of course- to show in his group, in his mini-group, in his corpuscle, in his country –it depends on the proportion we want to show-, he tries to show that without him nothing would be possible, without him nothing would work, without him nothing...; not even tadpoles would swim.

    Of course, in the face of that, the court –that is, the social circle of those leaders- swirls, retracts, laughs or rebels or adapts, but... none of those solutions is a solution.

    The permanent complaint of any situation, the continuous protest of different positions, the agreement or disagreement with this or the other... all that, undoubtedly, in addition to delaying the communitarian activity, besides preventing the evolution, besides embittering the coexistence, besides disabling one’s own capacities and other’s capacities, because the amount of energy wasted on being always right is brutal... as that sounds: brutal.

    Of course, for the preponderant being it's obvious that he's always right. "Right? Ahhh!" And he does his best, of course, to prove it to others and to prevail.

    And this is repeated and repeated, and repeated and repeated throughout the history of generations, of... 

    It is repeated.

    The Prayer Sense "rings" –like the bells- to warn, in the renewing panic of the preponderant, of the powerful rulers at a greater or lesser level, that it is ok that they are aware of the origin of their perfection, but do not impose it.

    By imposing a modality, by imposing an attitude... any communion wares out.

    It's not wise promoting yourself as... true.

    The Prayer Sense refers to "leadership", to assume that position if the environment requires it, if the environment demands it, if the environment recognizes it, without the environment losing its capacity.

    And any leadership that is proclaimed in the only reference does not proceed as "authentic". He's a big, little dictator of power.

    Oh! It is a life of permanent bitterness.

    The Prayer Sense knocks again and again on the impregnable doors of the true ones, of those who claim their criteria as unique and true. It knocks again and again to rehabilitate them from their arrogance; to remind them that, since the world exists, the world is the one that says what it is, through the Mystery, and it expresses and manifests itself according to unpredictable channels.

    The Creator Mystery calls over and over again to warn that "the world" –that word that means nothing, but that is understood: "the world"- is not made specifically for you, for you, for you. No! It is made for the taste of Creation. And creative tastes are inscrutable.

    And it's good that they are, because it allows us, inferior creatures in reference to Creation, to enjoy the surprise, the discovery, the learning, not to demonize what I don't understand, not to condemn what... I don't agree with.

    With what cruel frivolity one punishes, condemns, and criticizes! It is not the gentleness with which the Universe treats us. It's not... it's not the beauty of the progressive dawn. It is not the light at dusk, seeking its space. Nor is it the feathers that sway, in their fall, the courtship of the air. No. They are not attitudes or postures that soften, like balm... –oh!-..., the caresses of admiration.

    Gently, convinced, but not defeated... by the evidence of her gifts, light enters into our lives, opens our eyelids, activates our functions, greens the leaf, and makes the flower evident and gives us the fruit. It doesn’t need to argue with the night. No it does not. It doesn't criticize it. It doesn't insult it. Nor does it think it's the most important. It's what it is.

    And each being is really what it is, is what it is, but it has to be similar to that convincing light, to that softness of the oil that slips between our fingers, and to the caress of the skin.

    Given the evolution of human activity, it is always a good time to say: "Now more than ever. Now more than ever!"... It is always a good time to say it. Because it is as if the Creator voice were to say: "Now, now!"... as if warning us, every time we become obfuscated, every time we convulse, every time we rebel against ourselves and everything else..., "now is the time to soften, now is the time to understand, now is the time to mitigate the complaint, now is the time for kindness".

    And so, based on "now" and "now" and "now", we accomplish with the "hours" and make a perfect day.

    That is the Prayer proposal. 

    .- A perfect day? What does a perfect day look like? 

    .- “Now”. Now and now and every hour, it claims its perfection.

    And now, more than ever, it is a categorical imperative that claims us. 

    .- And why "now more than ever"? X time ago the same thing was said. 

    .- Yes. And it is still said! Because it seems that the time has not yet come. That time which is "now", of immediacy; which is "now", of time, to... evaluate the signs of perfection. "Now more than ever." The "never" was left behind, also saying like an echo: Now, more than ever!

    And it seems, it seems, it seems to repeat until, in an instant –"now", "on time"- that perfect magic occurs. That council of smiles and agreements that does not... that has no resentment, that has no ardour of mind, that lacks criticism, of my point, of... bah!

    Any... any waking moment, in vigil, is transcendent, is vital! It's "more than ever." It is "now", with no possibility of going back... –even if you take that back with you. But the passing through calls us to that model of perfection that is not demanding, that is not imperative, that is not citric, that is not complaining, that is not combat, that is not preponderance, that is not exigency.

    But it is sincerity, it is softness, it is adaptation, it is understanding, it is admiration, it is harmony, it is idealism, it is belief, it is solvency, it is project and joy of knowing how to be, knowing how to see oneself as a balm, knowing how to notice oneself as a help, knowing how to accept being helped, and knowing… how to give oneself as a helper.

    "Now, more than ever!" –repeats the Sense of Prayer- "now more than ever", because of the situation we are living in: that becomes, so to speak, unique and new as an experience to renew ourselves, to remake ourselves, to reinvent ourselves, to recycle ourselves; to assume the committed and libertarian feelings of love, with renewed expectations.

    Letting go of the burden, letting go of the prejudice... is like saying that the suffering was worth it, the confinement was worth it, the pain was worth it, the worry was worth it. Because, thanks to that... shock, thanks to that unexpected situation, the paper, the sheet, the sentence, the word of each being was brought to light. And they called us to fulfil it, because we were qualified for it. 

    In order for everyone to be able to read the book of life, being each word in its place, without complaining or demanding or criticizing the other one that is on the previous page or on the next page, assuming it is an adjective, noun, verb, preposition... 

    Any event is creative and perfect... It doesn’t envy.

    Now, more than ever!, there is a wake-up call to intransigence. There is a wake-up call to understanding. There is a wake-up call to contemplating the event in a complaisant manner. Not in a dismissive, competitive and arrogant way!

    Now… more than ever, it's time, it's “now”... 

    “Later”, it's late.

    ***

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PRAYER

The prayer we practice does not belong to any religion. We believe prayer can be a liberating and healing instrument. It is referenced in Creation and, without naming them, in the different Forces that animate us. Our belief that prayer is an essential element, led us to create a space dedicated exclusively to prayer: “The House of the Sound of Light” located in a farmhouse in the Basque Country, in the province of Vizcaya. There, prayer encounters and retreats are held.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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