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    En ocasiones hemos orado bajo el sentido de “no soy de mí”; al no ser de mí, no me pertenezco: “mi vida no es mía”. Y de tomar consciencia de que mi vida no es mía, y que en el sentido de vivirla como así se vive –como “mía”-, lo que hago es ahogar la vida.

    Y pareciera –“pareciera”- que, al no pertenecerme…, se corriera el riesgo de entrar en la infinita soledad

    Pero surge… surge ese sentido ¡de pérdida!, cuando resulta que no es mi vida.

    Sí; como se suele expresar: “He perdido mi vida”. “Perdió la vida”…etc.

    Y ocurre… y ocurre que sí es frecuente que el ser se sienta ¡desolado!, ¡solo!, abandonado. Sin duda, nos precipitamos a decir que son secuelas de “la soberbia”… 

    Porque no ha perdido nada. Se le creó la ilusión de que era suya la vida. Y al descubrir que no lo es, cree que ha perdido algo. ¡Y no ha perdido! ¡Ha ganado!

    Ha ganado evidencias. Ha ganado expansiones. Ha ganado percepciones. ¡Pero no le pertenecen!... Con lo cual, se ha desprendido de… ¡el yugo de la posesión, de la vigilancia, del huraño proceder de ahorros acumulados! –y un largo etcétera producto de la posesión-.

    ¡Pero sí!, sí resulta –por momentos- la aparición, en el horizonte, de la ‘sol-edad’.

    Porque, acostumbrados a la posesión, acostumbrados a “lo mío”, y siendo de un Misterio, siendo de una procedencia infinita, se nos hace difícil abarcarla; y más aún, por momentos, querer poseerla, u ordenarla o ¡pedirla!... 

    “Desfachatez”.

    Deberíamos… deberíamos ser, con respecto a vivir, como esa cría de elefante que se acerca siempre a las entrepiernas de la madre; que se siente frágil, se siente tierna… 

    Debería ser como la cría de la ballena jorobada, que permanece meses y meses alrededor de su madre, nadando, alimentándose, rozándose, retozándose…; tomando consciencia de filiación. Y no… y no actuando y haciendo en desproporción, en independencia, ¡como si estuviéramos presos!...

    Presos estamos, cuando nos poseemos. Y somos carceleros y prisioneros a la vez. ¡Simultáneamente!

    Así que, cuando nos vayamos despojando de esa ficción de poder y de dominio gestada por el propio ser, y vayamos abriéndonos a la dimensión de la claridad –claridad creciente-, no temamos por el abandono… 

    Nunca hemos estado solos. 

    No temamos por la soledad. Son vestigios de egolatría. 

    Percibamos más bien… las sensaciones de aquellos que nos rodean; de aquellos seres de vida que nos cortejan.

    Tomemos consciencia del paisaje, del olor, del sabor, del sonido, del tacto… 

    ¿Por qué hemos sido adornados de esos sentidos? 

    Para poder –con ellos- envolvernos en la nebulosa de la Creación. 

    ¡Para ser un rapto!... de humo, que se esfuma precipitadamente en su huida.

    El perder el yugo de poseer, tener, entender y saber, y situarse en la magnificencia del puesto que ocupa la vida, es… –además de ser lo que es- es un espectáculo “continuo”.

    El saber que cada ola que llega a la orilla es diferente.

    El saber que cada sonido del riachuelo cambia continuamente.

    El saber que… todo aparentemente está quieto y fijo, pero todo se mueve vertiginosamente; ¡tanto!, que no lo percibimos.

    Debemos dejar de ser gotas anónimas de lluvia, que caen y no saben a dónde van, y desconocen la gota que cerca de ellas está, ¡y los millones de gotas que caen a su vez! 

    Debemos abandonar la idea de que somos “una gota”. Somos lluvia… y fecundamos la tierra. ¡Y damos de beber al sediento! Y a veces… lo ahogamos de sed.

    Somos lluvia, y cada gota es… un aliento. Pero cada gota sabe de la otra y de la otra y de la otra. No se sienten anónimas…

    Mientras –como dice el refrán: “nunca llueve a gusto de todos”-, el hombre se refugia en “sus gustos”. 

    Poseído queda de lo que le gusta y lo que no le gusta… como la demanda de una malcriada educación.

    Y al descubrirnos –por signos tan evidentes- que no estamos solos, y que en consecuencia no hay soledad sino una infinita compañía… se nos hace posible cualquier realización. 

    Se disuelven las fronteras… 

    Empezamos a intuir lo ilimitado. Empezamos a ¡sospechar!... las sorpresas. 

    Continuamos con ¡ser asombro y asombrarnos!... y reírnos de nuestra torpeza.

    Saludable posición, ésa: la que ya se ha desprendido de sus fantasmas, de sus sombras, y se ha hecho luminaria de viaje.

    Y sí, siempre debemos guardar una pausa, para que se exprese el verbo del silencio… con sus “precisiones”, que es lo que le da un sentido de lenguaje. Porque así, cualquier fenómeno ocurre… y tenemos una explicación. Pero cuando ocurre puntualmente, entonces la explicación que teníamos –general- ya no sirve. “Ya no sirve”. Porque es un lenguaje que se expresa.

    Pero hay que dejarle que se presente…; que ese Misterio Creador se muestre. Y para ello, debemos guardar la posición de contemplar, de silenciar nuestras pesquisas… y dejar que nuestros sentidos se aperciban de… lo que no se esperaba.

    Reinterpretemos esa soledad y ese abandono, de manera grandiosa. Sí; porque podemos darnos cuenta de cómo, esa aparente soledad de abandono, cuida. Cuida minuciosamente todo lo que nos rodea, y lo cobija y lo engrandece. Pero para ello tenemos que dejar de mirarnos, y proyectarnos con nuestros sentidos hacia… ese viaje de vida.

    ***

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  •  

    Sometimes we have prayed in the sense of "I am not of mine"; not being mine, I don't belong to myself: "my life is not mine." And to become aware that my life is not mine, and that in the sense of living it –as "mine"-, what I do is drown life.

    And it seems –"it seems"- that, by not belonging to me..., there would be a risk of entering into infinite loneliness...

    But it arises… that sense of loss arises! When it turns out that it is not my life.

    Yes; as they say: "I have lost my life." "He lost his life"... etc.

    And it happens... and it happens that it is common for the being to feel desolate!, alone!, abandoned. Undoubtedly, we rush to say that they are sequels of "haughtiness"...

    Because he hasn't lost anything. He created the illusion that life was his. And upon discovering that it is not, he thinks he has lost something. And he has not lost! He has won!

    He has gained evidence. He has gained expansions. He has gained perceptions. But they do not belong to him!... Thus, he has detached himself from... the yoke of possession, of vigilance, of the sullen behaviour from accumulated savings! –and a long etcetera as result of possession.

    But yes!, it does result –at times- the appearance, of the ‘soli-tude’ on the horizon.

    Because, accustomed to possession, accustomed to “mine”, and being of a Mystery, being from an infinite origin, we find it difficult to include it; and even more, at times, wanting to own it, to or order it or to ask for it!...

    "Impertinence".

    We should... we should be, with regard to living, like that baby elephant that always approaches the mother's crotch; that feels fragile, feels tender...

    It should be like the baby humpback whale, which stays months and months around its mother, swimming, feeding, rubbing, frolicking...; becoming aware of filiation. And not... and not acting and doing in disproportion, in independence, as if we were prisoners!...

    We are prisoners, when we possess ourselves. And we are jailers and prisoners at the same time. Simultaneously!

    So, when we get rid of that fiction of power and dominance created by our own being, and we open ourselves to the dimension of clarity –increasing clarity- we do not fear abandonment...

    We have never been alone.

    Let's not fear loneliness. They are vestiges of egomania.

    Let us perceive rather... the sensations of those around us; of those living beings that woo us.

    Let's become aware of the landscape, the smell, the taste, the sound, the touch...

    Why have we been adorned with those senses?

    To be able –with them- to wrap ourselves in the nebula of Creation.

    To be a kidnap!... of smoke, which disappears abruptly in its escape.

    Losing the yoke of owning, having, understanding and knowing, and placing oneself in the magnificence of the position that life occupies, is... –in addition of being what it is- it is also a "continuous" spectacle.

    Knowing that every wave that reaches the shore is different.

    Knowing that every sound of the stream changes continuously.

    Knowing that... everything is apparently still and fixed, but everything moves vertiginously; so much!, that we do not perceive it.

    We must stop being anonymous drops of rain, which fall and do not know where they are going, and do not know the drop that is near them, and the millions of drops that fall in turn!

    We must abandon the idea that we are "a drop." We are rain... and we fertilize the earth. And we give drink to the thirsty! And sometimes... we drown him of thirst.

    We are rain, and every drop is... a breath. But each drop knows about the other one, and the other one and the other one. They don't feel anonymous...

    Meanwhile –as the saying goes: "it never rains to everyone's taste"-, the man takes refuge in "his tastes".

    He remains possessed of what he likes and does not like... as the demand for a spoiled education.

    And when we discover ourselves –by such obvious signs- that we are not alone, and consequently there is no loneliness but an infinite company... any realization is possible.

    The borders dissolve...

    We begin to intuit the unlimited. We begin to suspect!... the surprises.

    We continue to be awe and be amazed!... and laugh at our clumsiness.

    Healthy position, that one: the one that has already got rid of its ghosts, its shadows, and has become a travel light.

    And yes, we must always keep a pause, so that the verb of silence is expressed... with its "details", which is what gives it a sense of language. Because thus, any phenomenon occurs... and we have an explanation. But when it happens on time, then the explanation we had –generally- is no longer useful. "It does not work anymore". Because it is a language that is expressed.

    But you have to let it show…; that Creator Mystery be shown. And for that, we must keep the position of contemplating, of silencing our inquiries... and letting our senses be aware of... what was not expected.

    Let's reinterpret that loneliness and that abandonment, in a great way. Yes; because we can realize how, that apparent loneliness of abandonment, takes care. Carefully takes care of everything around us, and shelters and magnifies it. But for this we have to stop looking at ourselves, and project ourselves with our senses towards... that journey of life.

    ***

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  •  

    El ser de humanidad ha engendrado ¡tanta gravedad!, que a la gravedad a la que está sometido por las fuerzas gravitacionales, añade… la gravedad que incorpora por sus conquistas, logros, posesiones, compras, famas… y un largo etcétera. 

    El recorrido de ese vivir está marcado por esa “gravedad”.

    Seguramente, en un determinado momento –igual que se dice, en la teoría evolucionista, que salimos de los océanos como peces y nos hicimos anfibios, y luego terrestres, y luego…-, pues a lo mejor en otro tiempo también fuimos pájaros. Sí. Aunque ahora nos puedan llamar “pájaros”: “Eres un pájaro”“Eres una pájara”

    Pero podría ser. Podría ser… al igual que algunas civilizaciones, como la de Mohenjo Daro, en India, desaparecen sin dejar vestigios; o la de los Mayas, en México, que desaparece y no deja vestigios, deja sirvientes: personas que recuerdan, “teóricamente”, a como eran los que allí habitaban.

    Lo cierto es que, si seguimos al pie de la letra la teoría evolucionista, o está próximo un cambio estructural –y en consecuencia, de entorno-…, o ya lo ha habido –puesto que el tiempo no se tendría en cuenta-, y ahora estaríamos en otra situación en la que, dadas las condiciones de vida, éstas se mantienen en este lugar, sin poder salir de él. En condiciones normales.

    Orbitamos en torno a este planeta… y nos elevamos un poco más o menos. Y a veces incluso salimos de esa gravedad, en condiciones muy excepcionales; muy mecánicas.

    Interpretando “la fuerza de la gravedad” como lo estamos haciendo en el Sentido Orante, de que estamos sometidos a una Fuerza…, pero entendiéndose “el sometimiento a”, como una manera especial de situarnos por nuestras estructuras, no como una cárcel o un castigo.

    Y así, el hombre, a imagen y semejanza de ese sometimiento espacial, trata de someter… –pero ya con premeditación, alevosía, diurnidad, nocturnidad- trata de someter a su entorno. Y somete a la tierra, al reino vegetal, mineral, animal y a su propia especie. 

    Y crea un campo gravitacional, un campo electromagnético y un campo nuclear muy fuerte.

    Y cada uno, en torno a sí, va a gestar todo lo que pueda, y va a tratar –hablando en genérico, claro- de someter, de replicar el modelo astrofísico en el que estamos.

    Y evidentemente, se ve cómo cada uno quiere alcanzar… –salvo excepciones- alcanzar ese estado “del bienestar” del que tanto hacen gala los países europeos.

    Y luchan y luchan, y pelean para mantener ese estatus de supermercados repletos de ofertas… que puedan saciar cualquier necesidad material.

    Y así, evidentemente, bajo ese prisma, se van creando aglomerados, conglomerados, en torno a las personas… gravemente.

    Y replicamos “torpemente” nuestra situación de gravedad astronómica, quizá por aquello de que somos un microcosmos. Pero lo hacemos –como especie- con tanta torpeza, que esa posesión, esa adquisición, ese “rodearse de”, por atracción de ansiedad, agrava seriamente nuestra realización; agrava dramáticamente… nuestra posición.

    Debemos, en consecuencia, bajo el Sentido Orante, rogar –“ro-gar”- por nuestra disposición a no ser un gravamen para nosotros, y a no agravar la situación de otros. 

    Ambas cosas, simultáneamente; a la vez.

    Así que tenemos que preguntarnos en qué medida me agravo y en qué medida agravo a los demás… con mi actitud, mis opiniones, mis consejos, mis sugerencias, mi comportamiento…

    No vale decir: “Soy así”. No. No, no. Soy un ser evolucionado, que evoluciona y que ha de darse cuenta de ello, para no caer en una rutina circular en la que siempre se encuentra con él mismo.

    Y ¡rogar!… –rogar y rogar- supone asumir que, por el hecho de vivir ahora, en este tiempo, tenemos una tendencia a atraer hacia nosotros elementos que nos agravan, situaciones que nos agravan. 

    Y ¡a la vez!, situaciones que se crean… tienden a adherirse –como si fuéramos un imán- a nosotros, incluso haciéndonos “responsables de”.

    El rogar, no se convierte en un “pedir”. El rogar… ha de hacerse con el reconocerse en la situación en la que se está. Igual que se exclama: “¡Ten piedad!”.

    Sí es una situación… grave…

    Pero no ha de cundir… “no ha de cundir el desespero”, sino que debemos hacer prevalecer nuestra capacidad sanadora, que tiene como fuente la oración… y las revelaciones que en ella se ofrecen, para que podamos promover nuestras verdaderas necesidades. Y no seamos atractores de gravedades, además de la que está por razones de Misterio y de Evolución. Pero que, puestos a comparar, hemos creado campos magnéticos en los que buscamos y nos buscan, para agravar más nuestra situación, bajo el eslogan de “una sociedad del bienestar”.

    Piedad-Ruego, Ruego-Piedad… Como un vaivén de balanza que nos quita la gravedad.

    Piedad-Ruego, Ruego-Piedad… Como dos alas que me incitan a volar.

    Piedad-Ruego, Ruego-Piedad… Como nubes que me incitan a flotar… y de nada me he de preocupar.

    Piedad-Ruego, Ruego-Piedad… Similar al viento que transcurre… sin nada que le haga parar.

    Piedad-Ruego, Ruego-Piedad… para saber escuchar; para convivir sin reproches…; para amar sin escondites…; para sinceridades… sin ignorancias.

    Piedad-Rogar. Rogar-Piedad.

    ***

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  •  

    The being of humanity has engendered so much gravity!, that to the gravity to which it is subjected by the gravitational forces, it adds... the gravity that it incorporates by its conquests, achievements, possessions, purchases, fame... and a long etcetera.

    The journey of that living is marked by that "gravity".

    Most probably, at a certain moment –just as it is said, in evolutionary theory, that we arise from the oceans like fish and we became amphibious, and then terrestrial, and then...- well, maybe at another time we were also birds. Yes. Although now they can call us "birds": "You are a bird". "You are a female bird."

    But it could be. It could be... just like some civilizations, such as Mohenjo Daro, in India, disappear without leaving traces; or Mayas, in Mexico, which disappears and leaves no trace, it leaves servants: people who remember, "theoretically", how they were those who lived there.

    The truth is that, if we follow evolutionary theory to the letter, or a structural change is coming –and consequently, of environment-..., or it has already been –since time would not be taken into account-, and now we would be in another situation where, given the conditions of life, they remain in this place, without being able to leave it. Under normal conditions.

    We orbit around this planet... and we rise a little more or less. And sometimes we even get out of that gravity, in very exceptional conditions; very mechanical.

    Interpreting "the force of gravity" as we are doing in the Prayer Sense, that we are subject to a Force..., but understanding "submission to", as a special way to position ourselves by our structures, not as a prison or a punishment.

    And so, man, in the image and likeness of that spatial submission, tries to submit... –but already with premeditation, treachery and diurnal- tries to subdue his surroundings. And he subdues earth, vegetable, mineral, animal kingdom and his own species.

    And it creates a gravitational field, an electromagnetic field and a very strong nuclear field.

    And each one, around oneself, will create everything he can, and he will try –speaking in generic, of course- to submit, to replicate the astrophysical model in which we are.

    And obviously, it is seen how each one wants to reach... –except exceptions- to reach that state of "well-being”of which the European countries are so proud of.

    And they fight and fight, and fight to maintain that supermarket status full of offers... that can satisfy any material need.

    And so, obviously, under that point of view, agglomerates, conglomerates, are created around people... gravely.

    And we replicate "awkwardly" our situation of astronomical gravity, perhaps because we are a microcosm. But we do it –as a species- with such clumsiness, that this possession, that acquisition, that "surrounding oneself", by attraction of anxiety, seriously aggravates our realization; dramatically worsens... our position.

    We must, therefore, under the Prayer Sense, plea –"plea"- for our willingness not to be a burden for us, and not to aggravate the situation of others.

    Both things simultaneously; both.

    So we have to ask to what extent I am aggravated and to what extent I aggravate others... with my attitude, my opinions, my advice, my suggestions, my behaviour...

    It is no use saying: “I am like that”. No. No, no. I am an evolved being, who evolves and has to realize it, so as not to fall into a circular routine in which he always meets himself.

    And plea!... –plea and plea- supposes to assume that, by the fact of living now, at this time, we have a tendency to attract to us elements that aggravate us, situations that aggravate us.

     And at the same time!, situations that are created... tend to adhere –as if we were a magnet- to us, even making us "responsible for".

    Pleading does not become a "request." Pleading... must be done by recognizing yourself in the situation you are in. As it is exclaimed: "Have mercy!".

    Yes it is a serious… situation…

    But it does not have to spread… “it must not spread despair”, but we must make our healing capacity prevail, which has the prayer as its source… and the revelations offered therein, so that we can promote our true needs. And let's not be attractors of gravities, besides the one that is for reasons of Mystery and Evolution. But if we compare, we have created magnetic fields in which we seek and we are searched, to further aggravate our situation, under the slogan of "a welfare society".

    Piety-Plea, Plea-Piety... Like a swinging balance that takes away gravity.

    Piety-Plea, Plea-Piety… Like two wings that entice me to fly.

    Piety-Plea, Plea-Piety... Like clouds that entice me to float... and I have nothing to worry about.

    Piety-Plea, Plea-Piety... Similar to the wind that passes... with nothing to stop it.

    Piety-Plea, Plea-Piety... to know how to listen; to live without reproach...; to love without hiding places...; for sincerities... without ignorance.

    Piety-Plea. Plea-Piety.

    ***

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  •  

    Por momentos, el ser se muestra salvador, redentor y ‘desfacedor’ de entuertos… 

    Por momentos se muestra héroe y… ganador de las causas perdidas… 

    Pero también, por momentos se encuentra impávido, desangelado, inútil… 

    Como dos caras de una falsa moneda.

    Desde los sencillos problemas… hasta los complicados traumas, son capaces de ser abordados de forma sanadora… Y al decir de la opinión, de las opiniones, a veces “se consigue”: se consigue el objetivo de solucionar, de arreglar…

    Pero… se hace fugaz. O se hace crónico… e inquietantemente rígido.

    Desde la óptica de la indolencia –la otra cara-, la no participación, la asepsia indiferente, en la búsqueda de gustos particulares…, ahí se bambolean las manías, las particularidades, sin otro afán que no sea la sosería, la ‘in-opinión’.

    ¿Cuál… cuál es entonces la posición de equilibrio? De un equilibrio móvil que va de un lado a otro; de un equilibrio alegre, comprometido, decidido, ¡evidente!

    CONTEMPLAR…

    MEDITAR…

    ACTUAR…

    ORAR…

    Sí. Si realizamos esos procesos… con plenitud de consciencia, contemplando cómo transcurre el riachuelo, cómo transcurren los ladridos o los… imprevistos…

    Si meditamos en torno a… el origen inteligente de los procesos, según las pautas que hemos aprendido… 

    Si actuamos –en consecuencia- bajo las percepciones de respeto y cuidado… 

    Y si después, todo ello lo llevamos a la Llamada Orante, para que el cobijo de la palabra, el cobijo de cada momento… nos muestre un lenguaje, un significado, una idea que “explique” –entre comillas- el Universo que hay en lo que se contempló, en lo que se meditó, en lo que se realizó, estaremos en una perspectiva muy diferente a la del héroe, a la del indolente… Y podremos… –además de aprender, además de escuchar- podremos “permitir” que el transcurrir suceda sin nuestras inconveniencias.

    Parece… o pareciera que esta sugerencia orante es larga, es pesada, es difícil, requiere un… 

    No.

    Inevitablemente somos contempladores. Que intervengamos o no; que interpretemos o no…? Pero contemplamos, sí o sí.

    Meditar de una u otra forma es imprescindible para establecer una estrategia de lo más rentable posible.

    Actuar es inevitable, dado el hecho de nuestra presencia.

    Y Orar… De alguna forma o manera balbuceamos en el Misterio, tratando de encontrar alguna luz.

    Es decir que las bases –por así decir- de otra respuesta están en nuestra naturaleza; si bien es cierto que hay que depurarlas.

    Y ésa es parte de nuestra formación, de nuestra evolución, de nuestra puesta a punto, como seres de humanidad que amplifican sus consciencias.

    Nos inducen, por intereses, a las dualidades. 

    Cuando descubrimos otras perspectivas, es frecuente dudar… puesto que lo conocido parece ser más seguro.

    La duda entre los extremos disocia y equivoca. La aventura de lo desconocido aclara, fortalece y descubre.

    No amedrentarse… ni aplazar resoluciones como la que nos plantea hoy la oración.

    Contemplar, meditar, realizar, orar, en simultaneidad con los procesos que nos toca vivir, es un estilo de Creación; es un estilo de Renovación y Regeneración permanente.

    ***

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  •  

    At times, the being shows itself as saviour, redeemer and righter of wrongs…

    At times he shows as a hero and... winner of lost causes...

    But also, at times it is impassive, dauntless, useless...

    Like two sides of a fake coin.

    From the simple problems... to the complicated traumas, they are capable to be approached in a healing way... According to opinions, sometimes "it is achieved": the target of solving, of fixing... is achieved.

    But... it becomes fleeting. Or it becomes chronic... and disturbingly rigid.

    From the point of view of indolence –the other side-, the non-participation, the indifferent asepsis in the search for individual tastes... that’s where manias, particularities sway, without any other desire but boring 'in-opinion'.

    What... what is the balance position? A mobile balance that goes from side to side; of a cheerful, committed, determined, obvious balance!

    CONTEMPLATE…

    MEDITATE…

    ACT…

    PRAY…

    Yes. If we carry out those processes... with full awareness, contemplating how the brook passes, how the barking or the... unforeseen pass…

    If we meditate about... the intelligent origin of the processes, according to the guidelines we have learned...

    If we act –accordingly- under the perceptions of RESPECT AND CARE...

    And if later, we take all this to the PRAYING CALL, so the shelter of the word, the shelter of each moment... shows us a language, a meaning, an idea that "explains" –in quotation marks- the Universe that exists in what was contemplated, in what was meditated, in what was done, we will be in a very different perspective than the hero, or the indolent one… And we will be able to… –other than learning, other than listening- we could “allow” that the passing happens without our inconveniences.

    It seems... or it could seem that this prayerful suggestion is long, is heavy, is difficult, it requires a...

    No.

    We are inevitably contemplators. Whether we intervene, or not; whether we interpret or not...? But we contemplate, yes.

    Meditating in one-way or another is essential to establish a strategy as profitable as possible.

    Acting is inevitable, given the fact of our presence.

    And Pray... Somehow we babble in the Mystery, trying to find some light.

    In other words, the basis –so to speak- of another answer lies in our nature; while it is true that you have to purify them.

    And that is part of our formation, of our evolution, of our set-up, as beings of humanity that amplify their consciences.

    We are induced to dualities because of interests.

    When we discover other perspectives, it is common to doubt... since the known seems to be safer.

     Doubt between the extremes dissociates and makes us make mistakes. The adventure of the unknown clarifies, strengthens and discovers.

    Do not be intimidated... or postpone resolutions such as the one raised by prayer today.

    Contemplating, meditating, acting, praying, in simultaneity with the processes that we have to live, is a style of Creation; it is a style of permanent Renewal and Regeneration.

    ***

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  •  

    Gran parte del “éxito” –¿éxito?- de esta cultura, de este estilo de vida, de esta manera de pensar, de este tipo de consciencia… reside en las dificultades y en los problemas: dos muros que realmente no existen. 

    Los que se erigen en preponderantes, poderosos o legisladores... o incluso se ofrecen como garantía, van poniendo sus dificultades y van generando los problemas, para que haya una selección, separación, estratificación, que sea perfectamente razonable… 

    De tal forma que, cualquier tipo de ejercicio de poder –como el chico mayor de la pandilla o la niña mayor del grupo, pasando por el hermano mayor, siguiendo por el padre, la madre imperativa, los ya parientes cercanos de ascendencia significativa: abuelos, abuelas, tíos-… Fíjense los poquitos que llevamos y los problemas que ya tenemos, que cualquiera los ha ido percibiendo: “¡Anda que… qué tío teníamos!”… “Aquel padre, es que no nos dejaba ni…”.

    Si a esto se añade luego las novedades de las parejas humanas y sus ‘con-flictos’, ‘difi-cultades’ y ‘pro-blemas’ –para imitar a de donde han venido- tenemos una especie muy maja…

    “Maja”: dícese de aquella fémina que está de buen ver y que resulta atractiva, sin ser tampoco una cosa ¡ahhhhh!, pero es maja. También se emplea el masculino “majo”: aquel que resulta agradable y... ¡bueno!, un poco parlanchín y amigable. Esto no significa que un majo se junte con una maja y salga un “majón”, no. No, no, no.

    También, el término “majo” es un término que incita a la amistad… a la relación… –superficial, por supuesto; nada de intimidades-. Para llevarse bien. Pero no resuelve. No. Tú le dices varias veces a alguien: “¡majo!, ¡majo!, ¡majo!”. Y él sigue haciendo lo que le da la gana:

    .- ¡Mira que eres majo, ¿eh?! Podrías hacer las cosas mejor.

    .- ¡Ya ves!

    Así que, siendo muy, muy, muy, muy generosos, la especie es una especie “maja”. Ha inventado los aviones, los helicópteros, los submarinos, los barcos, el pararrayos, el teléfono… Son cosas ¡majas! Ninguna es imprescindible, no. Pero… ahí están.

    Cuando se inicia cualquier proceso: “Voy a estudiar la vida secreta de las pulgas” –por ejemplo-. Y habrá… hemos visto algunas cosas, pero habrá, seguro, miles de trabajos sobre la vida secreta de las pulgas; quizás no con ese nombre, pero la vida de la pulgas. Entonces, puedo empezar a decir: “Pues ¡oye!, esto es difícil, ¿eh?”. Porque, claro, comparar la vida de las pulgas, con la vida humana, a veces no resulta fácil.

    .- ¡Bah! Hay cosas peores, ¡hombre!

    Empieza así, levemente. 

    En la medida en que el sujeto va estudiando la vida secreta de las pulgas, se va encontrando con diferentes trabajos e investigaciones –todas de dudosa veracidad- que van orientando su mente hacia la inevitable cría de pulgas. Entonces, crea un ‘pulgómetro’ para medir la actividad misteriosa de las pulgas. Un criadero de pulgas en el sótano de la casa.

    ¡Claro!, hay que tener cuidado, porque saltan, y en una de ésas suben al piso superior. Hay que cuidarlas con trajes especiales, como las abejas. Seguramente, ninguno de ustedes ha tenido esa experiencia de criar pulgas, pero se crían, ¿eh? Porque, bueno, luego pueden dar muchos beneficios. Porque luego las sueltas por ahí, y cuando las personas necesitan quitarse las pulgas, pues necesitan un medicamento. Tú llevas el fármaco… y tú eres el criador. Te conviertes en “criador”, “criaedor”… –como creador- de pulgas, en este caso. Pero esto trae sus problemas, porque te pueden descubrir; incluso pueden enjuiciarte.

    Fíjense qué rápidamente se complica y se hace “viral” el simple e inocente hecho de cultivar pulgas. Ese es un ejemplo. Y todas las dificultades y problemas que crea.

    En realidad, la pulga nunca ha sido un problema en sí misma. Es “la pulga”.

    El problema es cuando tú a alguien le llamas “pulgoso” o... “quítate las pulgas”… o “te voy a echar unas pulgas”… Ya empieza la dificultad. O puede surgir el problema.

    Bueno, con este paréntesis… –dejamos las pulgas de momento- con este paréntesis podemos ver, en el estertóreo ejemplo que hemos puesto, cómo fácilmente la dificultad y el problema aparecen.

    Un ser se puede volver dificultoso ¡enormemente! ¡Enormemente dificultoso! Porque pone dificultades a todo. 

    .- ¿A todo?

    .- Sí. A todo es “¡a todo!”. Y hace un problema de todo.

    Resulta difícil saber por qué los astrofísicos no han descubierto todavía “la ley del Todo”, cuando hay tantos “todistas”. Aparte de los de la “terraplana” –el terraplén-, “todistas” hay… ¡montón! –pero montones, millones-, que hacen de su vida y del vivir y del convivir, un problema.

    .- Pero ¿existe tal problema? 

    .- No.

    .- Entonces, ¿cómo es que…?

    .- Sí. Porque él quiere que sea así, el otro quiere que sea asao, el otro opina que… Entonces ya, ahí, en esa relación “maja”, surge el problema.

    ¡Qué majos!, ¿eh? 

    Podría decirse otra expresión exclamativa que dice: “¡Hay que ver qué vida nos damos!”. No en el sentido de la “buena vida”, no, no: “¡Qué vida nos damos unos a otros!”.

    Seguramente, es infrecuente pensar así, pero el Sentido Orante nos advierte hoy de la facilidad con la que podemos dificultar y problematizar nuestro pensar, nuestro sentir, nuestro hacer, nuestro convivir, nuestro esperanzar, nuestro proyectar…

    ¿Es posible averiguar o pensar que la Creación se confabuló para hacer, de la vida, un conflicto, una dificultad, un problema? 

    ¿Ahí estaba la gracia de la vida…?

    Podríamos decir que “seguramente no”. 

    Veamos como veamos el desarrollo del vivir, resulta que cada especie tiene su hábitat, su costumbre... Hay un equilibrio –en condiciones normales, cosa que no ocurre ahora, claro-… hay un equilibrio que permite justamente adaptarse, para dar cabida a la permanencia de la vida.

    ¡Ahhhh! Entonces podríamos cambiar la palabra “dificultad”, por “equilibrio”, por ejemplo. Y cada vez –nos dice el Sentido Orante-… cada vez que veamos una dificultad, cambiamos la palabra –hacemos un mecanismo neurolingüístico- y ponemos “equilibrio”.

    Y cada vez que digamos: “Tengo unas dificultades”… oigamos una voz interior que diga: “¡Equilíbrate… majo! ¡Equilíbrate... maja!”.

    .- Pero los problemas son más difíciles, ¿no?

    .- ¿Los problemas?

    De entrada, ya sabemos que no existen; que se crean por estratificaciones de poder. Y se hace muy problemático entrar en Harvard, y ahora se ha descubierto que hay una red de tráfico de influencias para poder entrar en el mejor sitio de estudios del mundo mundial, etc.

    Cuando se quiere decididamente que las cosas sean de una manera, y se está dispuesto a trabajar por ello intensamente, el problema va a aparecer, porque se va a encontrar con otros que piensan lo mismo en cuanto a sus proyectos. Entonces, el conflicto va a surgir. Unos, puede ser que cedan algo; otros no…

    ¿Y si... antes de dedicarse en alma, corazón y vida a la creencia personal de cómo deben ser las cosas –antes, antes, antes de eso; después es más difícil- y que aparezcan los problemas, ¡claro!… y si… se escucha, y se vuelve a escuchar a unos y a otros… y si en esa escucha aprendemos… y aportamos novedades, innovaciones, originalidades? Que luego podrán realizarse, o no; no importa. Alguna sí entrará en el bombo de lo aceptado.

    En consecuencia, podríamos decir que cuando nos encontremos ante un problema, sabiendo que no existe, añadamos la palabra “escucha”.

    Partiendo de la base de su no existencia –del problema-, al escuchar el relato del mismo, éste se fragmenta y fácilmente –sí, fácilmente- encontramos… soluciones.

    Pero antes –claro está- ha habido que tener un “equilibrio”.

    Los conflictos, evidentemente, surgen de las demandas impositivas, opiniones judiciales, extremismos… que sistemáticamente sólo están de acuerdo con lo propio, y lo que no sea así lo condenan. 

    ¡Qué triste! Una vida dedicada a condenar.

    Cuando aparece el conflicto –si antes se ha hecho el ejercicio del equilibrio y de la escucha, a propósito de las dificultades y los problemas-... cuando aparece el conflicto tenemos que –bueno, sale solo- esquivar: “¡Ah! Vienen por aquí, vienen por allá, atacan por aquí, atacan por allá…”.

    Si al conflicto le ponemos una actitud de “respeto”…; y no estamos de acuerdo con aquél, no compartimos lo de aquel otro pero lo respetamos, porque son puntos de vista que ya la escucha nos lo ha enseñado, y el equilibrista también nos lo ha mostrado, el conflicto se hace… y se disuelve –porque tampoco existe-, respetando.

    Así que, si seguimos las sugerencias orantes del equilibrio, de la escucha y del respeto, probablemente las dificultades, los problemas y los conflictos, por lo menos sean menores, sean llevaderos, sean resolubles.

    Tengamos una capacidad resolutiva como para mantener la vida ¡vibrante!, ¡agradecida!, ¡alegre!; complacida de la complacencia de los demás.

    “Complacida de la complacencia de los demás”.

    De tal forma que me complazco cuando tú estás complacido; si no, no. Porque antes he respetado, he hablado, he dialogado, he escuchado y he mantenido un equilibrio.

    Seguramente, en este ínterin de silencio cualquiera haya podido hacer una práctica de equilibrio, de escucha y respetuoso ante cualquier conflicto, problema o dificultad que tenga, y habrá visto que ¡mmm!... ¡mmm!… ¡mmm!… que no se ha disuelto de repente, como por arte de magia –sabiendo además que no existen como entidad propia; que son productos de la realización de lo humano-.

    Sí. El Sentido Orante, ante ese: “¡Mmm!... Sí, ¡bah! Pero falta… falta algo”… el Sentido Orante nos ha cubierto la faceta humana, pero necesitamos un catalizador –por llamarlo así-, un intermediador, un intercambiador, algo que conecte mágicamente la escucha, el equilibrio y el respeto, y que se complazca en la complacencia ajena: 

    “La Fe”.

    Querer definirla, querer estudiarla, querer entenderla… es vanidad. No es posible. No está en ese rango.

    La Fe, por así decirlo –sin pretender definirla-, es esa entrega, esa incondicional actitud ante el vivir cotidiano. Es lo más parecido al estar enamorado, o al sentirse amado, o al estar en ese otro estado que no precisa de recompensa ni de ganancias ni de exigencias.

    Esa Fe que, ante el conflicto, supone bondad en el otro –“ante el conflicto, supone bondad en el otro”-. Ante el problema, propone asumir simultáneamente las versiones que se tengan, dándoles a todas ellas el respeto.

    Los caminos pueden ir en paralelo; pueden tener puntos de cruce, de encuentros, algunos mágicos. Pueden ir unos hacia arriba y otros hacia abajo; unos hacia la derecha y otros hacia la izquierda. 

    Cualquier camino tiene su caminante; y en su ejercer como tal peregrino, encontrará siempre motivos para perseverar, y se encontrará con otros que hacen, aparentemente, otro tipo de camino. 

    Si lo equilibramos, si evitamos el conflicto y asumimos respetuosamente el peregrinaje de cada cual, y los puntos de encuentro que deben producirse, gracias a la Fe, esos posibles conflictos, problemas, dificultades… se hacen vaporosos; se hacen esperanza.

    ¡Ah! ¡Sorpresa! Sí; la mano de la Fe, como si de alquimia se tratara, cuando se posa con los remedios humanos descritos: equilibrio, escucha, respeto…, con la varita mágica de la Fe, todo ello se convierte en esperanzador.

    Y al respeto se le añade un respeto esperanzador; y al equilibrio, un equilibrio esperanzador; y a la escucha, una escucha esperanzadora. Porque hemos ido con Fe.

    Y para ir con Fe, no hace falta –como hemos dicho al principio de hablar de la Fe- razonarla, entenderla… ¡No, no, no, no, no!… Es fácil. Sí. ¿Por qué? Porque usted y usted y usted están vivos, ¿no? Tienen la consciencia de vivir. Pero lo están porque alguien tiene Fe en que ustedes –cada uno- cumpla con su contenido vital, imprescindible y necesario para todos. 

    ¡La Creación tiene Fe! ¡Es Fe!, en la vida y en el vivir. ¡Ya sólo con eso!… inevitablemente somos seres de Fe.

    Y en la medida en que sabemos que así es, y ejercitamos ¡al menos la palabra!, la esperanza va a brotar. Y con ella... –y con ella- se aclara el conflicto, el problema, la dificultad.

    Como orantes que acuden a la llamada, ya escuchan, tienden al respeto y... hacen equilibrios.

    La Fe actúa… y la esperanza se acrecienta.

    ***

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  •  

    Much of the "success" –success?- of this culture, of this lifestyle, of this way of thinking, of this type of consciousness... lies in the difficulties and problems: two walls that do not really exist.

    Those who become preponderant, powerful or legislators... or even offered as a guarantee, are putting their difficulties and generating problems, so that there is a selection, separation, stratification, that is perfectly reasonable...

    So, any kind of exercise of power –like the older boy in the gang or the older girl in the group, or the older brother, or the father, the imperative mother, the close relatives of significant ancestry: grandfathers, grandmothers, uncles-... Look at the small quantity we have got, and the problems we already have, which anyone has perceived: “What an uncle we had!"... "What a father he didn't let us even...”.

    If we add to this the novelties of human couples and their ‘con-flicts’, ‘diffi-culties’ and ‘pro-blems’ –to imitate where they came from- we have a very nice (maja) species...

    "Maja": it is said of that good looking and attractive female without being an extraordinary thing ahhhhh!, but she is nice. The masculine "majo" is also used: the one that is pleasant and... well!, a little talkative and friendly. This does not mean that a majo meets a maja and a "majón" is made, no. No, no, no.

    Also, the term "majo" is a term that encourages friendship... relationship... –superficial, of course; no intimacy-. To get along. But it doesn't solve. No. You say to someone several times: "majo!, majo!, majo!". And he keeps doing what he wants:

    .- Look you're so majo, huh?! You could do things better.

    .- You see!

    So, being very, very, very, very generous, the species is a nice (“maja”) species. It has invented airplanes, helicopters, submarines, ships, lightning rods, telephone... These are nice (majas) things! None is essential, no. But... there they are.

    When any process begins: "I going to study the secret life of fleas" –for example. And there will be... we have seen some things, but there will be, certainly, thousands of works on the secret life of fleas; maybe not with that name, but the life of fleas. So, I can start saying, "Well! This is difficult, huh?". Because, of course, comparing the life of fleas with human life sometimes is not easy.

    .- Bah! There are worse things, man!

    Start like that, slightly.

    To the extent that the subject is studying the secret life of fleas, he finds himself with different works and investigations –all of them of doubtful veracity- that are orienting his mind towards the inevitable flea breeding. Then, creates a ‘flea meter’ to measure the mysterious activity of fleas. A flea farm in the basement of the house.

    Of course, you have to be careful, because they jump, and suddenly they go upstairs. You have to take care of them with special costumes, like bees. Most probably, none of you have had that experience of raising fleas, but they are raised, huh? Because, well, then they can generate a lot of profit. Because when you release them out there, and when people need to get rid of fleas, medicine is needed. You provide the drug... and you are the breeder. You become "breeder", "breater"... – as creator- of fleas, in this case. But this brings its problems, because you can be discovered; you can be even prosecuted.

    Notice how quickly the simple and innocent fact of growing fleas becomes complicated and "viral." That is an example. And all the difficulties and problems it creates.

    In fact, the flea has never been a problem in itself. It is "the flea."

    The problem is when you call someone "flear" (verminous) or... "take off the fleas"... or "I'll throw you some fleas"... Already difficulty begins. Or the problem may arise.

    Well, with this parenthesis... –let’s leave the fleas for the moment- with this parenthesis we can see, in the stertorous example that we have given, how easily the difficulty and the problem appear.

    A being can become enormously difficult! Enormously difficult! Because he puts difficulties into everything.

    .- To everything?

    .- Yes. ¡To everything is "To everything!". And it makes a problem of everything.

    It is difficult to know why astrophysicists have not yet discovered "the law of everything," when there are so many "everythingists" Apart from those of the “flat- earth” –the embankment-, “everythingists” there are…  lots! –but lots, millions- that make of life and living and living together a problem.

    .- But is there such a problem?

    .- No.

    .- So how is it that...?

    .- Yes. Because he wants it to be like that, the other wants it to be the other way, the other thinks that... Then, already there, in that "maja" relationship, the problem arises.

    How nice!, eh?

    Another exclamatory expression could be said that says: "Such life we give ourselves!". Not in the sense of the "good life", no, no: "Such a life we give each other!"

    Most probably, it is infrequent to think like that, but the Praying Sense warns us today of how ease we can hinder and problematize our thinking, our feeling, our doing, our living, our hope, our project...

    Is it possible to find out or think that Creation confabulated to make, from life, a conflict, a difficulty, a problem?

    Was that the grace of life...?

    We could say "most probably not”.

    However we see the development of living, it turns out that each species has its habitat, its habit... There is a balance –in normal conditions, which does not happen now, of course-... there is a balance that allows precisely to adapt, to accommodate the permanence of life.

    Ahhhh! Then we could change the word "difficulty," for "balance," for example. And every time –the Praying Sense tells us-... every time we see a difficulty, we change the word –we make a neurolinguist mechanism- and put "balance."

    And every time we say: "I have some difficulties"... we will hear an inner voice saying: "Balance... majo! Balance yourself... maja!”

    .- But the problems are more difficult, right.

    .- Problems?

    To start, we already know they do not exist; that they are created by stratifications of power. And it becomes very problematic to enter Harvard, and now it has been discovered that there is a network of influence peddling to be able to enter the best study site in the world, etc.

    When we decidedly want things to be one way, and we are willing to work for it intensely, the problem will appear, because we will find others who think the same about their projects. Then, the conflict will arise. Some people, might yield a little; others don’t...

    What if... before devoting in soul, heart and life to the personal belief of how things should be –before, before, before that; after it is more difficult- and the problems appear, of course!... what if... you listen, and you listen to each other again... and if in that listening we learn... and contribute news, innovations, originalities? That could then be done, or not; doesn’t matter. Some will enter the hype of the accepted.

    Consequently, we could say that when we are facing a problem, knowing that it does not exist; let´s add the word “listen”.

    Starting from the base of its non-existence –of the problem-, upon hearing the story of it, it is fragmented and easily –yes, easily- we find... solutions.

    But before –of course- a “balance” is required.

    Conflicts, evidently, arise from the imposed demands, judicial opinions, extremisms... that systematically only agree with the own thing, otherwise they condemn it.

    How sad! A life dedicated to condemn.

    When conflict appears –if the exercise of balance and listening has been done before, about the difficulties and problems-... when conflict appears we have to –well, it comes out alone- dodge: “Ah! They come here, they come there, they attack here, they attack there…”

    If we put an attitude of "respect" to conflict...; and we do not agree with that one, we do not share others‘ opinion but we respect it, because they are points of view that listening has already taught us, and the tightrope walker has also shown it to us, the conflict is made... and is dissolved –because it doesn't exist either-, respecting.

    So, if we follow the prayerful suggestions of balance, listening and respect, probably the difficulties, problems and conflicts, at least will be minor, bearable, resolvable.

    Let us have a decisive capacity to keep life vibrant!, grateful!, joyful!; pleased with complaisance of others.

    "Pleased with the complaisance of others."

    So I am pleased when you are pleased; otherwise I’m not. Because before I have respected, I have spoken, I have dialogued, I have listened and I have maintained a balance.

    Probably, in this interim of silence anyone has been able to make a practice of balance, listening and respectful of any conflict, problem or difficulty you have, and you will have seen that mmm!... mmm!... mmm!... it has not suddenly dissolved, as by magic –knowing that they do not exist as their own entity; they are the result of the realization of human-.

    Yes. The Praying Sense, before that: "Mmm!... Yes, bah! But something is missing... something missing”... the Praying Sense has covered the human aspect, but we need a catalyst –to call it that way- an intermediary, an exchanger, something that magically connects listening, balance and respect, and that is pleased in the complaisance of others:

    "Faith".

    Wanting to define it, wanting to study it, wanting to understand it... is vanity. It's not possible. It is not in that rank.

    Faith, so to speak –without trying to define it- is that submission, that unconditional attitude towards daily living. It is the closest thing to being in love, or feeling loved, or being in that other state that does not require reward or profits or demands.

    Faith, which in the face of conflict, implies goodness in the other –"in the face of conflict, implies goodness in the other"-. Faced with the problem, it proposes to assume simultaneously the versions that are available, giving respect to all of them.

    The roads can go in parallel; they may have crossing points, meetings points, some magical ones. Some can go up and others down; some to the right and others to the left.

    Any path has its walker; and in his exercise as such a pilgrim, he will always find reasons to persevere, and he will meet others who apparently make another type of path.

    If we balance it, if we avoid the conflict and respectfully we assume each other's pilgrimage, and the meeting points that must occur, thanks to Faith, those possible conflicts, problems, difficulties... become vaporous; they become hope.

    Ah! Surprise! Yes; the hand of Faith, as if it were alchemy, when it perches on the described human remedies: balance, listening, respect..., with the magic wand of Faith, all of this becomes hopeful.

    And to respect is added a hopeful respect; and to balance, a hopeful balance; and listening, a hopeful listening. Because we came with Faith.

    And to go with Faith, it is not necessary –as we said at the beginning when speaking of Faith- to reason it, to understand it... No, no, no, no, no!... It is easy. Yes. Why? Because you and you and you are alive, right? You have the consciousness of living. But you are alive because someone has faith that you –each one- fulfil your vital, essential and necessary content for all.

    Creation has Faith! It is Faith!, in life and in living. Only with that!... inevitably we are beings of Faith.

    And to the extent that we know it, and we exercise at least the word!, hope will spring up. And with it... –and with it- it clarifies the conflict, the problem, the difficulty.

    As people at prayer who come to the call, you already listen, tend to respect and...  make balances.

    Faith acts... and hope grows.

    ***

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BÖN

Den bön som vi utövar är inte begränsat till någon religion. Vi tror att bön kan vara en befriare och ett helande instrument. Vår bön hänvisar till skapelsen, till de olika krafter som uppmuntrar oss utan att gå till ett specifikt namn eller trosuppfattning. I tron att bön är en väsentlig faktor för oss, har vi skapat en plats dedikerat uteslutande till bön: "Huset ljud av ljus, i Vizcaya i Baskien, norra Spanien. Här möts vi dagligen i bön och spirituell retreat .

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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