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    El Misterio Creador da muestras –y debemos apercibirnos, en consciencia- de los cuidos que ejercita en el seno del Universo, preservando ese extraordinario fenómeno de la vida, y recreándose en las diferentes formas y modos, desde los seres más pequeños y microscópicos hasta los seres más complejos. 

    Cuando, en ese rango, aparece la humanidad, es fácil –fácil- darse cuenta de que los océanos permanecen en sus cuencas; los ríos transcurren, y se desbordan o se secan; las hormigas tienen sus costumbres –y las abejas, los tiburones, las ballenas-…; el reino vegetal se hace exuberante, generoso… 

    Pareciera –y seguramente es cierto- que todos los sistemas vivientes, gracias a los cuales se da el acontecer de vida del ser humano, estuvieran… ¡maduros!, ¡conscientes!, testimoniales, fieles…

    Una flor no se vuelve contra otra de su misma estirpe. Un rebaño sigue buscando, en el grupo, su identidad. Una manada de pájaros establece la argucia de parecer un gran pájaro, y lo hace gracias a la unidad de pequeñas unidades.

    Y así, al descubrir el comportamiento de lo viviente, nos damos cuenta de ese cuidado del Misterio Creador, para que se haga posible… la supervivencia de una especie como la nuestra.

    Sin esas maduraciones, sin esas fidelidades, sin esas ofrendas, sin esas… “servidumbres” –en el sentido más respetuoso de la palabra-, el ser no… no sería capaz de existir; ni desde el punto de vista creacionista, ni desde el punto de vista evolucionista.

    Todo parecería indicar que, gracias a esos cuidos, el ser que surgiría sería… ¡espléndido! Y quizás –por si queremos introducir el tiempo- ¡lo fue!, en ese lugar paradisiaco del que nos hablan las mitologías, religiones, etc., o al que vamos a ir –los que sean invitados, claro- cuando transcurra la estancia por estos lares… Si es que concluye.

    Y he aquí que, bajo la óptica –sin duda- evolucionista y creacionista, el ser evoluciona o evolucionó, o al menos una partida de seres llamados “humanos” evolucionaron. Quizás otra partida evolucionó de otra forma –u otras partidas-, como nos están demostrando ahora los antropólogos, arqueólogos.

    En cualquiera de los casos, llegados a estos momentos y haciendo un rapidísimo trascurrir, es fácil descubrir que, a diferencia de las abejas, perros, gatos, cocodrilos, adelfas, dinosaurios –bueno, ya no están-, a diferencia de todos ellos –desde los seres abisales de las profundidades, a 10000 metros de profundidad en la fosa de las Marianas, hasta los volcanes más intrépidos en que hierve la lava-… a diferencia de todos ellos, el ser humano no… está… maduro. 

    ¡Bueno! Vamos a dejarlo así, suave.

    Fíjense en algo muy llamativo: “no sirve a ninguna especie”

    Él no considera que la servidumbre es adecuada; y que el servicio tampoco, claro. 

    Por extrañas o misteriosas circunstancias, se autonombró “el Rey de la Creación”. Y lo que eran servidores y servidumbres, por ser rey, los convirtió en ¡esclavos! 

    Esclavizó a las bacterias, a los virus, a los helmintos, a los platelmintos, a la barrera de coral… a los pájaros… –los encerró en jaulas-…

    ¿Sabían que desde hace casi cincuenta años –hablando de los pájaros-… sabían que, entre América del Norte y Canadá –sólo en esos espacios-, en cincuenta años han desaparecido tres mil millones de pájaros? Evidentemente no ha sido un holocausto suicida, de los pájaros. No. Pesticidas, fungicidas, rotulación de terrenos, contaminación…

    ¡Tres mil millones! Sólo en Canadá y Estados Unidos.

    Por equivalencias –aunque no está hecho el estudio-, Europa, que es el gran colonizador, debe de tener más o menos los mismos récords. Así que podríamos decir que, en cincuenta años, han desaparecido seis mil millones de pájaros. Con lo cual es posible, a este ritmo, que… que sea una fortuna mirar hacia arriba y ver un pájaro volar.

    ¡Sin duda!, esa muestra… –no hay que ser especulador, ni populista, no- esa muestra nos da una señal –¿no?- de que… no ya que no respetemos –¿respetar?- la vida –no ya eso-, sino algo más. O sea…

    Parece que es tan abundante… ¡Claro! Como pueden suponer, a la pérdida de tantos millones de todas las especies –y curiosamente las más resistentes son las más dañadas, como los gorriones-… alguna especie ha mejorado, pero el desastre es… demoledor. Esto sin contar África, América del Sur… Y evidentemente, como sabemos, las aves emigran. 

    ¿Quedará desierto alguna vez, de aves, el Coto de Doñana –ese paraíso para el tránsito de cientos de especies-…?

    Es un ejemplo. Es un ejemplo de que, al no ser cadena… –sin que ello implique esclavitud- al no ser cadena de servicio a otras especies… 

    .- ¡Ah!, ¡ah! ¿No es cadena de servicio a otras especies? ¡Ah! Entonces, entre ellos –los humanos- ¡se servirán espléndidamente! 

    .- ¿Cómo?

    .- ¡Sí! Si no hacen falta para nadie…

    ¡Que fuerte es esto!, ¿eh? O sea que tú te vas, ¿y no te echan de menos? Te vas, y el cocodrilo no empieza a llorar –¡con lo que se ha hablado de las lágrimas de cocodrilo!-. Te vas, y los pájaros no cantan “el Mesías de Haendel”, ni silban… ni silban a muerte, llanto y desespero. No.

    Y si no estuviéramos, las hierbas crecerían ¡olímpicamente! ¡Guau! ¡Hierbas olímpicas! ¡Ahora no! Ahora ya se encargan los rastreadores de hierbas, los herbívoros humanos, de quemar, quitar, poner, arreglar…

    Es como cuando vemos un jardín arreglado. Un jardín arreglado es un perifollo escaldado. Es difícil traducir esto de “un perifollo escaldado”, pero… pues no sé: un protagonismo… “Voy a hacer el árbol redondito…; le voy a cortar las puntitas…; le voy…”.

    También pasamos por eso aquí, una vez, un tiempo, hasta que… alguien dijo: “¡Se acabó! Dejemos que… dejemos y sirvamos al jardín, según él quiera ser”.

    Parecería –como hemos dicho- que entonces, al sentirse tan libres –porque más libres que eso, “que no se les precise”-, ¡tan libres!, y todos a su servicio, cabría esperar que esa especie, comunitariamente fuera por lo menos guay, guay, guay –tres veces guay-. O guau, guau, guau –tres perros distintos-. O miau, miau, miau… 

    Pero… va a ser que no. Va a ser que no.

    Veamos cómo se interpreta este ejemplo. Verán. Existió un personaje inglés… 

    Que ahora están de moda, porque es United Kingdom; acuérdense de que “país”, como país-país, no existe: está Gales, Gales del Norte, Gales del Sur, los…. iba a decir los vikingos e indonesios, no, los irlandeses… O sea, todos se han juntado ahí, en United Kingdom. Eso. Sin duda, el mayor imperio dominante de la historia, en cuanto a influencia.

    Pues existió –fíjense- un personaje curioso. Sí, curioso. Que todos habrán oído hablar alguna vez de él. Incluso hay una película de una parte de su vida. Nos referimos a Sir Winston Churchill. Así, de entrada, era un personaje esperpéntico donde los haya, desde el punto de vista simplemente humano. ¡Pero!, pero… hablando de especie y hablando de humanidad, resulta que esa casta… 

    ¿Saben? Cuando Churchill visitó la India, entendió perfectamente su condición. Y afirmó que, efectivamente, las castas las habían inventado los ingleses. 

    Sí. Porque… –bueno, si no lo saben, se lo digo- hay una casta en Inglaterra, como las hay en todos los demás países, de los aristócratas, de los importantes… ¡Pues de esa casta era Churchill! Fíjense hasta qué punto se servía de todos que, cuando había una mosca –ponemos el ejemplo de la mosca porque tenemos mucha experiencia-, cuando había una mosca donde él estaba sentado o aposentado, ¡fíjense!, llamaba a un criado para que matara la mosca. O sea, él no cogía el matamoscas. ¡Jamás! Y tenía por orgullo el saber hacer un huevo cocido. ¡Aunque jamás lo hizo, pero vio cómo se hacía un huevo cocido! Diríamos aquí, en galego: “¡Manda carallo!”.

    Butbutbut… ¡Pero, pero, pero!… esa casta… ¡anda, que mandar que venga un criado para que te mate…! ¿Saben ustedes? Estuvo preso en Sudáfrica, y consiguió que la cárcel le permitiera tener un barbero para que le afeitara todos los días. 

    ¡Vaya pájaro!, ¿eh? ¡Hablando de los pájaros!...

    Por supuesto, además de eso, sus costumbres ante el entorno eran absolutamente personales y ponía de los nervios a todo el mundo. Pero fue un personaje clave, sin duda, en la Segunda Guerra Mundial. Era el personaje necesario.

    Pero a lo que íbamos, no nos derivemos.

    Verán. Esa casta privilegiada… –en este caso el ejemplo es inglés, y en este caso el ejemplo es Sir Winston Churchill- esa casta privilegiada sabía, tenía consciencia de que –pongamos en el caso de este señor- lo primero, lo único, lo primordial, lo absoluto y lo preponderante era servir a su comunidad, gracias a todos los servicios que recibía de ésta. 

    Primero, segundo tercero y cuarto: servir a Inglaterra, a su país, con decisión y con tal –aunque viviera una vida esperpéntica, gracias al servicio que les daba-.

    Pero había una prioridad… ¡absoluta!, ¡indiscutible!, ¡no negociable! 

    ¡Qué bueno!, ¿no?, si otros –en este caso, políticos- hicieran lo mismo. ¡Era prioritario! Como cuando alguien ama a alguien de verdad: es prioritario. No… “¿Pero existe…?”“No, no, no. No existe nada más que eso. Bueno, existen más cosas, pero es prioritario… permanentemente”.

    Y aquí viene la interpretación de esta referencia que hacemos: ¿sería prioritario, entonces, como especie privilegiada, que tuviéramos un sentido de la convivencia, de la relación, del afecto, de la colaboración, de la realización… ¡fantástico!? Sería lógico, ¿no?

    Sí, sería lógico. Pero no lo es. 

    ¿Y qué sistema ha establecido…? –sintéticamente, ¿eh?, sin pretender englobar a todos-… pero ¿qué sistema ha establecido entonces la especie humanidad, que no le da prioridad absoluta a su posición –como especie global- como una casta excepcional? 

    Ha seguido el criterio de prejuzgar, juzgar, condenar… e imponer una pena.

    Ese es el resumen convivencial. En el prejuicio estarán obviamente todas las xenofobias, todos los racismos… por pensamiento, palabra, obra, color, equilibrio, armonía, belleza, sistemas, religiones... ¡Si habrá prejuicios!...

    Jueces… ¡Ah! El gran fenómeno del miedo. ¿Por qué da miedo el juez? O mejor dicho, sería: ¿Por qué tiene que haber un juez? ¿Quién instauró el juicio? Un poderoso que se sintió superior a otro, y el otro no supo cómo librarse de… 

    Algo así debió de ser. Y así, poco a poco, cada uno se fue haciendo juez.

     .- ¿Cada uno? 

    .- Sí, sí. Cada uno. No solamente existen los jueces –que existen, ¿no?-, sino que existen siete mil trescientos cincuenta y siete –y subiendo- millones de jueces. Millones.

    .- ¿Siete mil?

    .- Sí. Y todos, cada uno en su parcela, prejuzga, juzga, condena.. 

    .- ¿Y se absuelve a alguien?

    .- ¡Ohhhh! Bueno ¡Ohhhh!... Primero se le condena. Lo primero. Y luego, cuando cumpla la pena: “¡Bueno, ya veremos!”... O se le da el indulto para darle más miedo todavía y para hacerle más esclavo: “Porque gracias a mí te he indultado. Te he aceptado en el seno de mi familia. Me tienes que estar agradecido”.

    ¡Qué hipócrita especie!

    Pero tenemos esa posibilidad que nos brinda el Sentido Orante, de hacernos ver ese derrotero que hemos seguido, gracias a las referencias de sistemas vivientes de los que nos servimos para vivir.

    Y en cambio, al tener ¡todas esas referencias!, no cogemos ninguna. Fracciones, por momentos, “se parecen a”, pero no cogemos ¡ninguna!... sino que cada uno, en su estirpe y momento, exige sus leyes y sus normas. Y prejuzga, y se erige en juez. Y claro: “Si no haces lo que yo quiero, serás juzgado. Y, por supuesto, condenado. Condenado a mi silencio, condenado a mi falta de colaboración, condenado a castigarte, condenado a darte miedo”… 

    El miedo, el miedo, el miedo, el miedo está ahí revoloteando.

    “¡Ah! Tú haces esto…”. Pero el pre-juez –el pre-juez, el prejuicio- te advierte: “Pero ¡ya verás, ya verás…!”.

    ¿Hay mayor miedo que la amenaza? 

    “¡Ah!, sigue así, pero ya verás…”.

    ¿Alguna vez la Creación nos ha hecho eso?

    .- Sí, ahora estás contento, ¡pero ya verás cuando… cuando tengas que llorar! ¡Ya verás!…

    .- ¡Pero déjame estar contento un rato!, ¿no?

    .- No, ¡ya verás! ¡Eso se pasa, eso se pasa!… Ahora haces surf, pero ¿y cuando no puedas hacer surf, qué? ¿Qué será de tu vida? Si no eres surfista, ¿qué será de tu vida?

    .- ¡Hombre!, hay más cosas.

    .- ¡Ya! Pero piensa en ello, cuando te caigas de la tabla.

    ¡Joder! ¡Hombre! Pero es que eso te lo dicen por arriba, por abajo… Y da igual que seas surfista, carpintero, ebanista, fontanero… 

    “¡Ya verás cuando se te reviente una tubería en la cara! ¡Ay!... Te destrozará. ¡Ya verás!… ¡Qué profesión más mala tienes! ¡Ahhhh!... ¿Médico, médico? ¡Lagarto, lagarto, lagarto! Serás drogadicto. Ya verás, ya verás, ya verás… Ya verás cuando te guste el vino, serás alcohólico. Ya verás, ya verás, ya verás, ya verás”.

    Y así, “ya verás, ya verás, ya verás”, llave con llave, con llave con llave, pues candado con candado. La amenaza constante. Permanente. El juez, el prejuez. Y el miedo, ¡claro! Te amenazan tanto y te advierten ¡tanto!, que finalmente dices: “¿A ver si tienen razón? ¿A ver si va a ser verdad?”… Y claro, mientras ves, dejas de ver. Y al dejar de ver, pues no te mueves, y haces lo que otros dicen.

    “Otros” pueden ser: amigos, padre, madre, hermano, tíos, sobrinos, vecinos… 

    .- ¿Y tú que vas a hacer?

    .- Yo, lo que me digan.

    .- ¿Quién?

    .- No sé, el que más mande.

    .- ¿No parece que…? –a manera de conclusión-. ¿No parece que es un poco imberbe esta especie, comparada con…? O sea, ¿no da la sensación de que es un poco… inestable?

    .- “Inestable”.

    .- Sí… Narcisista?

    .- Narcisista.

    .- Prepotente…?

    .- Pre… prepotente.

    .- Ignorante…?

    .- ¡Noooo! ¡Somos sapiens-sapiens! 

    Y es curioso: basamos nuestros consejos y nuestras formas de amedrentar, en las antiguas formas de esclavitud. ¡Es curioso! Salvo escasos ejemplos, los que te amedrantan, te amenazan, te auguran, se basan para ello en lo que pasó, terrible y duro. ¡No aportan nada nuevo! 

    “No. Es que ya se sabe que esto pasa así. Ya se sabe…”. 

    Pero estamos aquí para que pasen los designios de la Creación, a nuestro través. No estamos aquí para repetir la misma canción de cantina, arrepentida.

    ¡Ay!...  

    ¿Y si, bajo el sentido de no amedrentar, y si bajo el sentido solidario, y si bajo el sentido sin prejuicios de no sentirse superior, y si bajo el sentido de no juzgar –y lo que se sepa se comparta, se compagine-, y si bajo el sentido de “no condena”, y si se sabe apreciar el valor de cada ser y se sabe ver en él sus virtudes, sin estar en la crítica y en el punto de vista, y si se sabe no condenar… ¡no condenar ninguna información!, ninguna formación, sino saber amplificar nuestro sentido perceptivo, ¡y saber evaluar lo que nos ofrecen!; saber apreciar lo que somos capaces de mostrar, descubrir, aprender…; y si no es la pena lo que clama por no haber logrado o conseguido esto o aquello…; si eso no es, sino que, por el contrario, es el amoldarse, el adaptarse ¡y el aportar… sugerencias, ideas, proyectos!… todo ello encaminado hacia otra humanidad, en una Escuela de Vida…?

    ¡Y si resulta que nos toca a nosotros aportar esa gota?... Esa gota sin prejuicios, sin juicios, sin condenas, sin penas… y, en consecuencia, con convivencias, con adaptaciones, con solidaridades, con simpatías, con empatías, con… con el gozo del descubrir, con la alegría del aportar.

    ¿Y si como comunidad humana –y toda la humanidad es una comunidad-, pero como muestra de comunidad humana, en este tiempo manifestado, asumimos este Sentido Orante como una referencia de espiritualidad, como una referencia “almada”..? 

    ¿Y podamos, en consecuencia, evolucionar… y reseñar lo que virtuosamente se da, gracias a las dádivas de cada uno…?

    Es posible.

    Es posible.

    Sí.

    ***

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    The Creator Mystery shows –and we must be aware, in consciousness- of the care that it exercises in the bosom of the Universe, preserving that extraordinary phenomenon of life, and recreating itself in the different forms and modes, from the smallest and microscopic beings to the most complex beings.

    When, in that range, humanity appears, it is easy –easy- to realize that oceans remain in their basins; rivers pass, and overflow or dry up; ants have their customs –and bees, sharks, whales-...; the vegetable kingdom becomes lush, generous…

    It seems –and certainly it is true- that all living systems, thanks to which life of human occurs, were... mature!, conscious!, testimonial, faithful...

    A flower does not turn against another of its own lineage. A flock is still looking for their identity in the group. A flock of birds establishes the strategy of looking like a great bird, and it does so thanks to the unity of small units.

     And so, by discovering the behaviour of the living, we realize the care of the Creator Mystery, that makes possible... the survival of a species like ours.

     Without those maturations, without those fidelities, without those offerings, without those… “servitudes” –in the most respectful sense of the word-, the being wouldn’t… would not be able to exist; neither from the creationist point of view, nor from the evolutionary point of view.

    Everything seems to indicate that, thanks to these cares, the being that would arise would be... splendid! And perhaps –in case we want to introduce time- it was!, in that paradisiacal place that mythologies, religions, etc. talk about, or where we are going to go –those who are invited, of course- when the stay in this place passes by... If it concludes.

    And here, from the point of view –undoubtedly- evolutionist and creationist, the being evolves or evolved, or at least a team of beings called "human" evolved. Perhaps another group evolved in another way –or other groups- as anthropologists, archaeologists are now showing us.

    In any case, at this time and making a very fast review, it is easy to discover that, unlike bees, dogs, cats, crocodiles, oleanders, dinosaurs –ok!, they are gone- unlike all of them –from the abyssal beings of the depths, at 10,000 meters deep in the Mariana Trench, to the most intrepid volcanoes in which the lava boils-... unlike all of them, the human being is not... is not... mature.

    Ok! Let's leave it that way, smooth.

    Look at something very striking: "he does not serve any species."

    He considers that neither servitude nor service is adequate.

    Due to strange or mysterious circumstances, he names himself "the King of Creation". And those who were servants and servitudes, because he was the king, turned them into slaves!

    He enslaved bacteria, viruses, helminths, flatworms, the coral reef... birds... –locking them in cages-...

    Did you know that for almost fifty years –talking about birds-... did you know that, between North America and Canada –only in those spaces- in fifty years three billion birds have disappeared? Evidently it has not been a suicide holocaust, of birds. No. Pesticides, fungicides, land labelling, pollution...

    Three billion! Only in Canada and the United States.

    By equivalence –although the study is not done-, Europe, which is the great colonizer, must have more or less the same records. So we could say that, in fifty years, six billion birds have disappeared. Therefore it is possible, at this rate, that... it is fortunate to look up and see a bird flying.

    Undoubtedly, that sample... –you do not have to be speculator, or populist, no- that sample gives us a sign –does it not?-... not only that we do not respect –respect?- life –not only that- but something else. That is…

    It seems to be so abundant... Of course! As you can guess, before the lost of so many millions of all species –and curiously the most resistant are the most damaged, such as sparrows-... some species have improved, but the disaster is... devastating. This is without counting Africa, South America... And obviously, as we know, birds migrate.

    Will the Coto de Doñana, a paradise for the transit of hundreds of species, be ever deserted of birds…?

    It's an example. It is an example that, since it is not a chain... –without implying slavery- since it is not a chain of service to other species...

    .- Ah! Ah! Is it not a service chain to other species? Ah! Then, between them –humans – they will serve splendidly!

    ._What?

    .- Yes! If nobody else needs them...

     How heavy is this! So you leave, and they don't miss you? You leave, and the crocodile does not start crying –with all that has been said about the crocodile tears!-. You leave, and birds do not sing "Haendel’s Messiah" or whistle... or whistle to death, crying and despair. No.

    And if we weren't here, the herbs would grow olympically –freely-! Wow! Olympic herbs! Not now! Now the herb trackers, the human herbivores, are in charge of burning, removing, putting, fixing...

    It's like when we see an arranged garden. An arranged garden is scalded chervil. It is difficult to translate this from "a scaled chervil", but... well, I don't know: a leading role... "I'm going to make the round tree...; I'm going to cut the tips…; I'm going…”.

    We also went through that here, once, for a while, until… someone said: “It's over! Let us... leave and serve the garden, as it wants to be.”

    It would seem –as we have said- that then, feeling so free –because freer than that, "not to be required"-, so free!, and all at his service, you might expect that this species, communally, at least would be cool, cool, cool –three times cool. Or wow, wow, wow –three different dogs. O meow, meow, meow...

    But... it wont be that. It will not.

    Let's see how this example is interpreted. You see. There was an English character… 

    That now it is fashionable, because it is the United Kingdom; remember that "country", as a country, does not exist: there are Wales, North Wales, South Wales, the…. I was going to say the Vikings and Indonesians, but no, the Irish... I mean, everyone has gathered there in United Kingdom. Yes. Without a doubt, the greatest domineering empire in history, in terms of influence.

    Well there was –attention- a curious character. Yes, curious. That everyone has heard of him. There is even a movie of a part of his life. We refer to Sir Winston Churchill. Thus, to begin with, he was a weird character, from the human point of view. But!, but... speaking of species and speaking of humanity, it turns out that this caste...

     You know?, when Churchill visited India, he perfectly understood its condition. And he affirmed that, indeed, the English had invented the castes.

    Yes. Because... –well, if you don't know, I’m telling you- there is a caste in England, as there are in all other countries, the aristocrats, the important ones... Well, that was Churchill's caste! Notice to what extent he used everyone else for his service, when there was a fly –we set the example of the fly because we have a lot of experience about it-, when there was a fly where he was sitting, attention!, he called a servant to kill the fly. I mean, he didn't grab the fly swatter. Never! And he was proud to know how to make a boiled egg. Although he never made it, but he saw how to boil an egg! We would say here, in Galician: "Manda carallo!".

    But, but, but... But, but, but!... that caste..., to order a servant to come to kill...! Do you know He was imprisoned in South Africa, and managed to get permission from the prison to have a barber to shave him every day.

    What a wily bird!, huh? Speaking of the birds!...

    Of course, in addition to that, his customs towards the environment were absolutely personal and made everyone nervous. But he was a key character, no doubt, in World War II. He was the necessary character.

    But let’s not lose the thread.

    You see That privileged caste... –in this case the example is English, and in this case the example is Sir Winston Churchill- that privileged caste knew, it was aware that –let's say in the case of this man- the first, the only thing, the main thing, the absolute and the preponderant thing was to serve his community, thanks to all the services he received from it.

    First, second, third and fourth: serve England, his country, with determination and with such –even if he lived a weird life, thanks to the service he gave them.

    But there was an... absolute!, indisputable!, not negotiable!, priority.

    That, if others –in this case, politicians- did the same. It was a priority! Like when someone really loves somebody: it is a priority. Not... "But does it exist...?". "No no no. There is nothing else than that. Well, there are more things, but it's a permanently… priority.”

    And here comes the interpretation of this reference we make: would it be a priority, then, as a privileged species, that we have a fantastic sense… of coexistence, of relationship, of affection, of collaboration, of accomplishment!? It would be logical, would it not?

    Yes, it would be logical. But is not.

    And what system has established it...? –synthetically, ok?, without trying to include everyone-... but what system has then established the human species, that does not give absolute priority to its position –as a global species- as an exceptional caste?

     It has followed the criteria of prejudging, judging, condemning... and imposing a penalty.

    That is the co-existential summary. Obviously all xenophobia, all racisms will be in the prejudice... by thought, word, doing, colour, balance, beauty, systems, religions... There are all kinds of prejudices!...

    Judges... Ah! The great phenomenon of fear. Why is the judge scary? Or rather, it would be: Why does there have to be a judge? Who instituted the trial? A powerful person who felt superior to another, and the other did not know how to get rid of...

    Something like that must have been. And so, little by little, each one became a judge.

     .- Each one?

    .- Yes, yes. Each one. There are not only the judges that exist –they exist, right?- but there are seven billion three hundred and fifty-seven –and up- judges. Millions.

    .- Seven billion?

    .- Yes. And everyone, everyone on their area, prejudges, judges, condemns...

    .- And is someone absolved?

    .- Ohhhh! Well, ohhhh!... First he is condemned. First thing. And then, when he serves sentence: "Well, we'll see!"... Or he is the pardoned to scare him even more and to make him more slave: "Because thanks to me I have pardoned you. I have accepted you into my family. You have to be grateful to me.”

    What a hypocritical species!

    But we have that possibility offered by the Praying Sense, to make us see the course we have followed, thanks to the references of living systems that we use to live.

    And instead, having all those references!, we do not take any. Fractions, at times, "resemble", but we do not take any!... but each one, in its lineage and moment, demands its laws and its norms. And prejudges, and stands as judge. And of course: “If you don't do what I want, you will be judged. And, of course, doomed. Doomed to my silence, doomed to my lack of collaboration, doomed to punish you, doomed to scare you”…

     Fear, fear, fear, fear is there fluttering.

    "Ah! You do this...” But the pre-judge –the pre-judge, the prejudice- warns you: "But you'll see, you'll see...!".

    Is there greater fear than threat?

    "Ah! Keep it up, but you'll see...".

    Has Creation ever done that to us?

    .- Yes, now you're happy, but you'll see when... when you have to cry! You will see!…".

    .- But let me be happy for a while!

    .- No, you'll see! That passes, that passes!... Now you surf, but when you can't surf, what? What will happen with your life? If you are not a surfer, what will become of your life?

    .- Man!, there are more things.

    .- Ok! But think about it, when you fall off the board.

     Fuck! Man! But that is what they tell you from above, below... And it doesn't matter whether you are a surfer, a carpenter, a cabinetmaker, a plumber...

    “You'll see when a pipe bursts in your face! Alas ... It will destroy you. You'll see!... What a bad profession you have! Oh!... Doctor, doctor? Look out! Touch wood! You will be a drug addict. You'll see, you'll see, you'll see... You'll see when you like wine, you'll be an alcoholic. You'll see, you'll see, you'll see, you'll see”.

    And so, "you'll see, you'll see, you'll see," key with key, with key with key, then padlock with padlock. The constant threat. Permanent. The judge, prejudge. And fear, of course! They threaten you so much and warn you so much!, that you finally say: “maybe they are right? Let's see if it's going to be true?”… And of course, while you watch, you stop watching. And when you stop seeing, you don't move, and you do what others say.

    "Others" can be: friends, father, mother, brother, uncles, nephews, neighbours...

    .- And you, what are you going to do?

    .- Me?, whatever they tell me.

    .- Who?

    .- I don't know, the one who commands me the most. 

    .- It does not seem that…? –in conclusion-. Doesn't it seem that this species is a bit beardless, compared to...? I mean, don't you get the feeling that it's a bit... unstable?

    .- "Unstable."

    .- Yes... Narcissist?

    .- Narcissist.

    .- Arrogant...?

    .- A...arrogant.

    .- Ignorant...?

    .- Noooo! We are sapiens-sapiens!

     And it is curious: we base our advice and our ways of intimidation, on the old forms of slavery. It's curious! Except for few examples, those who intimidate you, threaten you, augur you, are based on what happened, terrible and hard. Nothing new is brought!

    "No. It is already known that this happens like this. You know…”

    But we are here for designs of Creation to happen, through us. We are not here to repeat the same canteen song, regretful.

    Oh!...

    What if, under the sense of no intimidation, and if under the sense of solidarity, and if under the sense without prejudice of not feeling superior, and if under the sense of not judging –and what is known is shared, and combined-, and if under the sense of "no condemn", and if one knows how to appreciate the value of each being and knows how to see its virtues, without criticism and in the point of view, and one knows how not to condemn... not to condemn any information!, no formation, but to know how to amplify our perceptual sense, and knowing how to evaluate what we are offered!; knowing how to appreciate what we are able to show, discover, learn...; otherwise is the pain that cries out for not having succeeded or achieved this or that…; if that is not, but, on the contrary, is to adapt, adapt and provide... suggestions, ideas, projects!... all aimed towards another humanity, in a School of Life...?

    And if it turns out that it is up to us to contribute that drop?... The drop without prejudices, without judgments, without punishment, without penalties... and, consequently, with coexistence, with adaptations, with solidarity, with sympathies, with empathy, with... with the joy of discovering, with the joy of contributing.

    And if as a human community –and all humanity is a community- but as a sample of human community, in this manifested time, we assume this Prayer Sense as a reference of spirituality, as a “souled” reference…? 

    And can we, therefore, evolve... and review what is virtuously given, thanks to the gifts of each one...?

    It's possible.

    It's possible.

    Yes.

    ***

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  •  

    Y a través de los sucesivos y progresivos poderes que el ser de humanidad fue, está, y previsiblemente seguirá adquiriendo, sobre su propia especie y sobre todo lo viviente, eso le hace gestar una consciencia permanentemente ocupada, pre-ocupada.

    Es como una invasión a lo que no es propio. Es la ocupación como una forma de “vivir preocupado”. Hacer, de la vida, una preocupación. Y obviamente, luego, una ocupación permanente.

    Podría decirse –exageradamente- que el hombre actual da por perdida la vida, y él la tiene que salvar. Exageradamente.

    Esa preocupación, esa ocupación… invasiva, arrogante, no permite que la vida en sí muestre sus recursos, sus medios, sus dotes. 

    Y en vez de emanar, como fuentes, las diferentes posibilidades, éstas se ocupan, se pre-ocupan… por el ejercicio constante de poder.

    El famoso dicho “querer es poder”, encierra un querer de posesión; de ocupar posiciones…, que no es la idea de superar con recursos propios y descubiertos. No. Es la idea de ocupar y expandir el dominio, ya sea de ideologías, ya sea de religiones, ya sea de opiniones….

    Imaginarse por un instante, en este Sentido Orante de hoy, que ¡de repente!, milagrosamente, no tienen preocupaciones. Se ríen, ¿verdad? Porque es imposible. Perdería sentido la vida. Si no estoy preocupado por algo, perdería sentido. Tengo que estar ocupando, ocupándome de la vida, cuando la vida no necesita que se ocupen de ella.

    Es tal la penetración del poder, que nos recuerdan permanentemente que tenemos que preocuparnos de nuestra salud, preocuparnos de la inteligencia y el desarrollo cognitivo de nuestros hijos, preocuparnos de si son disléxicos, ‘apréxicos’ o anoréxicos, preocuparnos por… O sea… ¿hay algo de lo que no haya que ocuparse? ¿Hay algún territorio virgen que pueda permanecer sin ocuparse?

    Da la sensación… –sin saber por qué da esa sensación, pero da la sensación- de que, cuando observamos o contemplamos cómo transcurren los aconteceres, cuando hacemos uso de algún conocimiento sencillo de la actividad de una galaxia o el comportamiento lumínico del sol, da la sensación –la sensación- de que todos esos procesos… no están preocupados.

    Parece como si vivieran desocupadamente, las estrellas y la vía láctea… 

    Despreocupadamente, la tierra gira y se traslada… 

    ¡Sí!, será por aquel Big Bang y aquella fuerza inmensa que le hace girar y girar y girar y girar. ¿Se parará algún día? ¿Se imaginan por un momento que la tierra se pare? Nos caeremos… ¡Ahhhhh!...

     A lo mejor en ese instante nos damos cuenta de la inutilidad de nuestro poder. Pero, mientras tanto, el ser de humanidad vive secuestrado en su propia ansia de apoderarse y ocupar –a través de la preocupación- los espacios vitales de todo lo que encuentra a su alrededor: 

    .- ¡Ay! Estoy preocupado por tu futuro

    .- ¿Y por qué no te ocupas del tuyo? ¡Qué manía!, ¿no?

    .- Es que me preocupa qué va a ser de ti lejos de casa.

    .- Pues… preocúpate tú de llevar tu casa.

    ¡Es increíble!...

    Eso se condimenta con solidaridad, maternidad, paternidad, ‘hijastridad’… o sea, con el mejunje familiar. Entonces, tienes derecho a ocuparte, preocuparte, a seguir las huellas del oso cavernario que existió hace 5000 millones de años. Ni siquiera a él le dejas tranquilo.

    .- ¿Y qué comían los Neandertales?

    .- ¡No sé! ¡Lo que encontraban!

    .- No, es para saber por qué la alimentación ha evolucionado hasta llegar a la lechuga.

    .- Pues… sí… sí… Muy interesante. Muy preocupante.

    Y así se ven humanidades taciturnas, transitando por vías, estancias, aviones, trenes… preocupadas, ¡ocupadas!

    Sí, quizás sea una visión un poco apocalíptica, pero lo cierto es que la ocupación, la intervención siempre sistemática en asuntos que no nos competen –y esa preocupación se hace para ¡imponer!... nuestros criterios- resulta, además de colonizadora, esclavista.

    La resultante de todos esos procesos… es que se ha conseguido una homogeneización. Y si no te preocupas, es que te desocupas, y es que abandonas tus responsabilidades, etc. No es cierto.

    El asumir lo propio que nos corresponde… es un deleite del vivir. Pero, al ser incapaz de ello, el ser se lanza a la preocupación; a ocupar: a ocupar las posiciones de otros. ¡Y nos ocupan!... ¡Y nos ocupan cada vez que queremos hacer algo! Y hay que darse cuenta de ello, al menos para saber que me están domesticando.

    Y que se está haciendo en forma piramidal, directa, indirecta… y que, además, los mayores domesticadores, también entre ellos se domestican, con lo cual parece que estamos en un laberinto “sin salida”.

    Así, el Sentido Orante nos orienta hacia… otras consciencias, como la orante, que nos descubre nuestra posición, que nos alerta de nuestra carencia, ¡cadencia!, y ¡costumbre!

     

    (Silencio prolongado)

     

    Con el silencio… aplacamos la incomodidad, y nos dejamos –quizás- llevar hasta… una indiferencia de preocupaciones, ocupaciones, colonizaciones. Y nos abrimos a esa vía de escape del laberinto, hacia las consciencias… ¡desconocidas!, sí; misteriosas, sí. Pero creadoras.

    Y es curioso sentir –salvo preocupaciones, ¡puf!, radicales, religiosas, dogmáticas, etc.-, darse cuenta de que… “hacia esas consciencias”. Y las plurarizamos porque… son tan infinitas, que podría decirse que cada ser tiene la suya; que tienen similitudes, pero… son diversas.

    Por un instante, al dejar de preocuparnos, al no someternos a las ocupaciones y preocupaciones sobre nosotros –y al menos podemos pensarlo-, en la medida en que eso ocurre entramos en otra percepción: esa que nos acoge sin prejuicios; esa que nos acepta en nuestra aptitud; esa que nos recuerda nuestro misterioso origen; esa que… sentimos ¡que verdaderamente nos ama!... Y que no podemos añadir ni un ápice de nuestro amor –que es reflejo de esa Fuerza-, al amor necesario para gestar la vida.

    Diluir nuestras dependencias para hacernos interpendientes… en el sentido de ¡sentirnos cohesionados!, conjugados misteriosamente.

    Buscamos y… suplicamos, aunque está el Auxilio Creador… Y en esa búsqueda nos abrimos al sonido mántrico que nos dispone hacia el Misterio, hacia des-ocuparnos de lo que nos ocupa, de lo que nos preocupa… y permitirle a la vida vivir… sin los vínculos patológicos de los engarces de poder que se establecen para poder, poder, poder, poder…

    Escuchamos por tres veces y luego seguimos:

    SUAAAAAEEEEEEEIIIIIII

     

    Y es bien recordar esa cita evangélica que todos conocen, a propósito de la incertidumbre y la inquietud de los apóstoles sobre qué iban a comer y cómo se iban a vestir. Y ante esa inquietud, la respuesta fue muy simple: 

    “¿Por qué os preocupáis de qué vais a comer y cómo os vais a vestir? ¿Acaso no os dais cuenta de cómo la Creación ha vestido a los pájaros, con sus plumas; ha llenado la tierra de grano; ha culminado, con sus mejores galas, las flores y su esplendor? 

    ¿No creéis que vosotros también estáis dotados de esa posibilidad?”.

    ¡Ciertamente! Mas… el desarrollo inteligente hacia el poder, ha dejado de creer… y sólo se cree a sí mismo o a otros que ostenten poder sobre uno. 

    Y es así como se perpetúa el laberinto, se estructura la razón, se instaura la costumbre… 

    Se nubla la visión, y ni siquiera permanece la preocupación por salir de esa tortura.

    Ahondar… en los recursos creativos.

    Creer… en las sensaciones de ¡amor!… que no son gestas de uno mismo, sino que son instancias del auxilio de la Creación.

    ***

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  •  

    And through the successive and continuous powers that the being of humanity was, is, and predictably will continue to acquire, over its own species and over all the living beings, that makes him generate a permanently occupied, pre-occupied consciousness.

    It is like an invasion of what does not correspond to you.  Occupation is as a way of "living preoccupied”. Making of life a preoccupation. And then, obviously, a permanent occupation.

     It could be said –exaggeratedly- that today’s man considers life a lost cause, and he has to save it. Exaggeratedly.

    That preoccupation, that occupation... invasive, arrogant, does not allow life itself to show its resources, its means, its skills.

    And instead of emanating, as sources, the different possibilities, these are occupied, pre-occupied... by the constant exercise of power.

    The famous saying "will is power", contains a desire for possession; to occupy positions..., which is not the idea of ​​overcoming with our own and discovered resources. No. It is the idea of ​​occupying and expanding the domain, whether of ideologies, of religions, or of opinions….

    Imagine for a moment, in today’s Prayer Sense, that suddenly!, miraculously, you have no preoccupations. You laugh, don’t you? Because it is impossible. Life would lose meaning. If I were not worried about something, it would lose meaning. I have to be occupied, occupied with life, when life doesn't need to be taken care of.

    The penetration of power is such that we are constantly reminded that we have to be preoccupied about our health, preoccupied about the intelligence and cognitive development of our children, preoccupied about whether they are dyslexic, 'aprexical' or anorexic, preoccupied about... I mean... Is there anything to not be preoccupied about? Is there any virgin territory that can remain unoccupied?

    It gives the sensation... –without knowing why it gives that sensation, but it gives the sensation- that, when we observe or we contemplate how the events take place, when we make use of some simple knowledge of the activity of a galaxy or the luminous behaviour of the sun, it gives the sensation –the feeling- that all these processes... are not preoccupied.

    It seems as if they live unoccupied, the stars and the Milky Way...

    Carelessly, the earth rotates and moves...

    Yes, maybe because of that Big Bang and that immense force that makes it turn and turn and turn and turn. Will it stop one day? Can you imagine for a moment that the earth stops? We will fall... Ohhhhh!...

    Maybe at that moment we will realize the futility of our power. But, meanwhile, the being of humanity lives kidnapped in its own desire to seize and occupy –through preoccupation- the vital spaces of everything around it:

    .- Oh! I'm preoccupied about your future

    .- And why don't you occupy about yours? What a habit, right?

    .- I am preoccupied about what is going to happen to you far away from home.

    .- Well... you get preoccupied about running your household.

    It is incredible!...

    That is seasoned with solidarity, motherhood, fatherhood, ‘stepdaughter’… that is, with family concoction. Then, you have the right to be occupied, to be preoccupied, to follow in the footsteps of the cave bear that existed 5000 million years ago. You don't even leave them alone.

    .- And what did the Neanderthals eat?

    .- I don’t know! Whatever they found!

    .- No, it is just to know why the food has evolved until it reached the lettuce.

    .- Well... yes... yes... Very interesting. Very preoccupying.

     

    And so you can see taciturn humanities, traveling on roads, rooms, airplanes, trains... preoccupied, occupied!

    Yes, it is maybe slightly an apocalyptic vision, but the truth is that occupation, the always-systematic intervention in matters that do not concern us –and that concern is made to impose!...our criteria– it is, in addition to colonizing, enslaving.

    The result of all these processes... is that homogenization has been achieved. And if you do not worry, then you are unoccupied, and you abandon your responsibilities, etc. It is not true.

    Assuming our part… is a delight of living. But, being incapable of it, the being throws itself into preoccupation; to occupy: to occupy the positions of others. And they occupy us!... And they occupy us every time we want to do something! And you have to realize it, at least to know that they are taming me.

    And that is being done in a pyramidal, direct, or indirect way… and in addition, the greatest domesticators, also among them they tame, so it seems that we are in a “no way out” maze.

    Thus, the Prayer Sense directs us towards... other consciences, such as the prayerful one, that discovers our position, that alerts us about our lack, cadence!, and custom!

     

    (Prolonged silence)

     

    With silence... we placate the discomfort, and we let ourselves –perhaps– to get carried away... to an indifference of preccupations, occupations, colonization. And we open ourselves to that way of escape from the labyrinth, towards unknown… consciousness!, yes; mysterious, yes. But creative. Yes.

    And it is curious to feel –except preoccupations, poof!, radicals, religious, dogmatic, etc.- to realize that... "towards those consciousness." And we pluralize them because… they are so infinite that it could be said that each being has its own; that they have similarities, but... they are diverse.

    For a moment, when we stop preoccupying, by not submitting to the occupations and preoccupations about us –and at least we can think about it- to the extent that this happens we enter into another perception: the one that welcomes us without prejudice; the one that accepts us in our aptitude; the one that reminds us of our mysterious origin; the one that... we feel that truly loves us!... And that we cannot add a whit of our love –which is a reflection of that Force- to the love necessary to gestate life.

    To dilute our dependencies to make us interdependent... in the sense of feeling unified!, mysteriously conjugated.

    We seek and... we beg, although there is the Creator Aid... And in that search we open ourselves to the mantric sound that disposes us towards the Mystery, towards in-occupation of what concerns us, what preoccupies us... and allowing life to live... without the pathological links of the linkages of power that are established for power, power, power, power...

    Listen three times then follow:

    SUAAAAEEEEEEEIIIIIII

     

    And it is good to remember that evangelical quotation that everyone knows, about the uncertainty and the restlessness of the apostles about what to eat and how to dress. And given that concern, the answer was very simple:

    “Why do you worry about what to eat and how to dress? Do you not realize how Creation has dressed the birds, with their feathers; it has filled the earth with grain; it has finished, with its best finery, the flowers and its splendour?

    Don't you think that you are also endowed with that possibility?”

    Certainly! But... the intelligent development towards power, has ceased to believe... and only believes itself or others who hold power over oneself.

    And this is how the maze is perpetuated, reason is structured, custom is established...

    The vision is clouded, and not even the preoccupation about getting out of that torture remains.

    Delve... into creative resources.

    To believe... in the feelings of love!... That are not self-achivement, but instances of Creation Help.

    ***

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  •  

    Y la especie se hizo numerosa; se descubrió predominante; se expandió hasta donde quiso. Todo parecía dispuesto a servirle. 

    Y la especie se sirvió, pero… bajo la tutela del dominio, del control, de la manipulación, de la violencia… –de pensamiento, de palabras, de obras, de omisiones-. Y se sirvió, llamándose “la inteligente”; llamándose “la sabia”. 

    Y se escuchó a sí misma. Y se vio poderosa.

    Poderosa, por su capacidad de destruir con el pensamiento, con las palabras, con las acciones, con las omisiones.

    Y cada ser tenía la potestad de arruinar a otro ¡de su misma especie! 

    Se establecieron fronteras para distribuirse poderes. Se establecieron sistemas de agrupaciones para “facilitar” el dominio: familias, Estados, gobiernos, ejércitos… 

    Y progresivamente, cada uno ¡defendía! “lo suyo”, porque lo había ganado en una guerra.

    Cada cual se sentía poseedor de… al menos –¡al menos!- poseedor de sí mismo. Se poseía. Pero habitualmente poseía a otros. Escasamente compartía. ¡Poco convivía! 

    Se llamaban unos a otros con los insultos más adecuados, para competir; para buscar humillar o castigar. 

    La trampa de la mentira se hacía preponderante, ¡anunciando libertades!, propagando e insinuando individualidades; dando, dándose cada uno la posibilidad de ser juez, y poder condenar, juzgar, castigar….

    ¡Ayyy! Y aquellos que se lo creyeron, que libertarios vivían, en cuanto ejercieron su sentir, prontamente fueron reprimidos, aislados, insultados.

    Una forma particular de ejercitarse en las libertades, eran los gustos: “Me gusta”. “No me gusta”. “Esto me gusta”. “Esto no me gusta”…

    Como si no existieran otros sentidos.

    ¡Ayyy! Pero, a la vez –¡ay, a la vez!-… a la vez, cada represor esgrimía sus argucias y sus criterios, para reclamar aliados. Y así, ser más poderoso. Y del “me gusta” y “no me gusta” se pasó a las querencias: “Quiero esto, quiero lo otro. No quiero esto, no quiero lo otro”. Y se interpretaron como libertades. ¡Ayyy!...

    No. No, no. No se escuchaban los mensajes del color del cielo, de la tormenta, de la arena al ser pisada, de las flores, de cada ser que… ¡bueno!, podría ser llamado “vivo”, pero era simplemente un esclavo; un bien de consumo.

    Pero quizás, como dándose cuenta –sí, seguramente-… como dándose cuenta del atropello que por sistema se hacía –los grandes sobre los pequeños, los mayores sobre los jóvenes, los importantes sobre los ignorantes, y una larga lista de improperios-, sí, como dándose cuenta de que, quizás… –quizás, ¿eh?- quizás esa vorágine destructora ya se volvía contra sí mismos, la especie ya no tenía interés en controlar al perro, al gato, al tigre, al león. Ya estaban todos domesticados: el gladiolo, la rosa, el trigo, el centeno… Ya estaban todos debidamente controlados. Y en base a ello, el interés más acuciante era poder establecer recuas de seguidores o... ¡esclavos!, que sirvieran… ante la evidencia del poder de uno o de unos, las tendencias de uno o de unos. 

    Y así, se fueron repartiendo las disfrutadas muestras de poder; que, a su vez –claro está-, utilizaban el chantaje para despertar, en los que aspiraban a algo más, despertar lástima e incluso renunciar a ser esclavos, para pasar a ser hiper esclavos, con tal de que el señor no se enfadara.

    ¿Libertad…? ¿Dónde?

    Quizás, quizás al verse tan dominador, tan controlador, tan esclavista, un día –¿un día?; cualquier día- se dio cuenta de que… quizás –quizás, ¿eh?- había algo más que su especie, la cual ya estaba rotulada, ya estaba rota, ya estaba fracturada por sus intereses, sus gustos y sus querencias.

    Pero la especie… ¡viva era! Y, en consecuencia, el dolor esclavo, aunque se convirtió pronto en gustoso, en gustosamente masoquista, no obstante, había detrás y delante, y a la derecha y a la izquierda, la necesidad de tener un cierto dominio, ¡aunque fuera pequeño!... Al menos, dirigir y tener bajo su mando a un grupo de hormigas a las que se pudiera matar o cocer o comer.

    Pero quizás, quizás por todo eso, se llegó a pensar –se llegó a pensar, ¿eh?- ¡que había alguien más! 

    “¿Alguien más?”… 

    Y cada uno se decía: “¿Alguien más que yo? ¿Alguien más que yo, al que me deben pleitesía éste o aquél o el otro…?”.

    El que más o el que menos fue descubriendo sus pequeñas grandes esclavitudes. Fue descubriendo sus… carencias. No todo estaba dominado, y sí que estaba, cada cual, dominado.

    Y así que… en vista de que pedir auxilio a las plantas, a los animales, a la tierra, al cielo, a los de delante, a los de atrás, a los semejantes, no… 

    ¡Oh!... Seguramente, podría haber alguien ¡más poderoso! Seguramente se podría pedir… pedir su auxilio; ¡reclamar su intercesión!

    Sí. Había que crear… había que crear alguna… ¿trampa... o consuelo…?

    ¡Ahhh!, ¡sí! Para que, de esa manera, la queja de cada uno no se volviera contra el dominador, y reclamara a “lo Poderoso”, a “lo Grande”, su ayuda: “Dios”

    ¡Ah!... No era mala idea.

    Un bálsamo para el oprimido, para el perseguido, para el juzgado, para el condenado. Un bálsamo para el esclavo. También, un bálsamo de justificación para el poderoso, que podía actuar ¡en su nombre!...

    Tanto fue así el éxito de la idea, que algunos se erigieron en dioses, al menos designados por... por ellos: por los dioses; ante lo cual, estaba justificada cualquier ignominia.

    Las religiones vinieron a confluirse con los poderosos, claro, y se hicieron poderosas. Pero fueron el bálsamo ideal para ¡perpetuar!... el poder del padre sobre el hijo, el poder de la familia sobre otras, el poder de un grupo sobre otro, el poder… 

    Cada uno tenía su coartada. “En el nombre de Dios”, ¡claro!

    Sí. Esta Llamada Orante nos remite, en breves trazos, al estado en el que se desarrolla y se encuentra nuestra humanidad. Que no es nuestra, por cierto. No hay “algo” que nos pertenezca.

    Sí. El Sentido Orante, la Llamada Orante… nos llama hacia la percepción de nuestro ser y estar, como revelándonos –como advertencia- que el continuar en ese sentido… nos hace nefastos. Nos hace rapiña. Nos convierte en inquisidores… sordos a cualquier otra llamada que no sea la propia.

    El Sentido Orante nos reclama nuestra participación en descubrirnos como comunidad viviente y en alertarnos sobre nuestros comportamientos y maneras, a sabiendas de que ¡hay algo más!… ¡Y ese “algo más” se expresa! ¡Y se expresa orantemente!...

    Decía la plegaria: “En el nombre de Dios confío”

    Aparte de lo impropio de esa sentencia, puesto que no sabemos su nombre –no precisa nombre; es un Misterio insondable-, si el ser se hace consciente, simplemente mirando a las estrellas o contemplando el perfume y la belleza recortada de una flor –sí: contemplando el perfume, contemplando la sensación que experimento ante ese perfume-…, si por un momento me sorprendo alabando la belleza de un amanecer o de un atardecer, o si me desbordan las estrellas, ¡y en un descuido me siento inútil, incapaz, insolvente!… rápidamente me recupero, y hay que mantener la poderosa figura que, como siga mirando las estrellas y sintiendo la belleza, su poder se va a ¡derretir!

    Hay algo más.

    Por aquello del poder y la confianza, ¡hay “alguien” más!

    ¡Qué soberbia!

    Nos llaman a orar a través del auxilio que precisamos, de la injusticia en la que el ser se ha posicionado. 

    Nos llaman a orar a sabiendas de que el auxilio es necesario. Y en consecuencia, la conversión es imprescindible.

    Sí; una conversión de una especie de un ‘masculinismo’ preponderante, que se convierte en algo plegable, dúctil, sumiso, humilde y servidor. 

    ¿Es mucho…?

    Menos es inadmisible.

    Y si se tiene dificultad para saber que hay “algo más” –saberlo en el sentido de sentirlo- y que el auxilio es perentorio… ¿acaso no se derraman mágicamente, constantemente, providencias, compasiones, misericordias, piedades…? 

    Basta fijarse un poco –¡un poco!-, para darse cuenta de que esas instancias están ahí.

    Quizás, por la inmensidad de ellas, no se alcanza a ver. E incluso podemos pensar que somos nosotros los que… ejercemos la compasión, la misericordia, la bondad…

    Ahí… ahí –¡ay!- está el Misterio insondable, el Misterio Creador que nos reclama con su oración; que “nos evidencia” nuestra situación, a la vez que nos alienta ante la percepción de su presencia.

    ***

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  •  

    And the species became numerous; it was found predominant; it expanded as far as it wanted. Everything seemed ready to serve it.

    And the species served itself, but... under the tutelage, dominion, control, manipulation, violence... –of thought, words, deeds, omissions-. And it served itself, calling itself "the intelligent one"; calling itself "the wise one".

    And it heard itself. And it saw itself powerful.

    Powerful, for its ability of destructing with thought, with words, with actions, with omissions.

    And each being had the power to ruin another of the same species!

    Borders were established to distribute powers. Grouping systems were established to "facilitate" the domain: families, states, governments, armies...

    And progressively, each one defended! “His”, because he had won it in a war.

    Each one felt possessor of… at least –at least!- possessor of himself. He owned himself. But he usually owned others. He barely shared. Little lived together!

    They called each other with the most appropriate insults, to compete; to seek humiliation or punish.

    The trap of lies became preponderant, announcing freedoms!, propagating and insinuating individualities; giving, giving each one the possibility of being a judge, and being able to condemn, judge, punish….

    ¡Oh! And those who believed, that they lived libertarianly, as soon as they exercised their feelings, they were promptly repressed, isolated, insulted.

    The "likings" were a particular way of exercising freedom: "I like it." "I do not like". "I like this". "I do not like this"…

    As if there were no other senses.

    ¡Oh! But, at the same time –¡oh at the same time!-... at the same time, each repressor used his arguments and his criteria to claim allies. And so, be more powerful. And from "I like" and "I do not like" went to the wants: "I want this, I want that. I don't want this, I don't want the other.”  And they were interpreted as freedoms. Oh!...

    No. No, no. The messages were not heard of the colour of the sky, of the storm, of the sand being trodden, of the flowers, of every being that... well!, it could be called "alive", but was simply a slave; A consumer good.

    But perhaps, as realizing –yes, most probably-... as realizing the outrage that was done systematically –the great over the small, the older over the young, the important over the ignorant, and a long list of expletives-, yes, as realizing that, perhaps... –perhaps, eh?- perhaps that destructive maelstrom was already turning against them, the species no longer had an interest in controlling the dog, the cat, the tiger, the lion. They were all domesticated: the gladiolus, the rose, the wheat, the rye... They were all properly controlled. And based on that, the most pressing interest was to be able to establish supporters of followers or... slaves!, that would serve... in the face of the evidence of the power of one or some, the tendencies of one or of some.

    And so, the enjoyed samples of power were distributed; which, at the same time –of course-, used blackmail to awaken in those who aspired something else, to provoke pity and even give up being slaves, to become hyper slaves, as long as the lord did not get angry.

     Freedom…? Where?

    Perhaps, perhaps seeing himself so dominating, so controlling, so slaver, one day –a day?; any day- he realized that... maybe –maybe, ok?- there was something else than his species, which was already labelled, was already broken, was already fractured by his interests, his tastes and his desires.

    But the species… was alive! And, consequently, the slave pain, although it soon became enjoyable, gladly masochistic, however, there was behind and in front, and to the right and to the left, the need to have a certain domain, even if it were small!... At least, lead and have under his command a group of ants that could be killed or cooked or eaten.

    But maybe, maybe because of all that, it was thought, –one reached the thought ok?- that there was someone else!

    "Someone else?”…

    And each one said: “Someone else than meSomeone other than me, to whom this one or that one or the other owe homage…?

    And almost everybody was discovering his or her little big slaveries. They discovered their… lacks. Not everything was dominated, but each one was dominated.

    And so... in view of the fact that asking for help from plants, animals, earth, heaven, those from the front, those from the back, your fellow men or women, no...

    Oh!... Probably, there could be someone more powerful! Probably you could ask... ask for its help; claiming its intercession!

    Yes. You had to create... you had to create some... trap... or comfort...?

    Oh!, yes! So, in this way, the complaint of each one would not turn against the dominator, and claim to "the Mighty One", to "the Great", its help: "God."

    Ah!... It wasn't a bad idea.

    A balm for the oppressed, for the persecuted, for the judged, for the condemned. A balm for the slave. Also, a balm of justification for the powerful, which could act on its behalf!...

    So much was the success of the idea, that some were erected in gods, at least designated by... by them: by the gods; to which, any ignominy was justified.

    Religions came to converge with the powerful, of course, and became powerful. But they were the ideal balm to perpetuate!... the power of the father over the son, the power of the family over others, the power of one group over another, the power...

    Each had his alibi. "In the name of God," of course!

    Yes. This Prayer Call refers us, by brief strokes, to the state in which our humanity is and develops. That is not ours, by the way. There is "nothing" that belongs to us.

    Yes. The Praying Sense, the Praying Call... calls us towards the perception of our being, as if revealing to us –as a warning- that continuing in that way... makes us ominous. It makes us rapine. It makes us inquisitors... deaf to any call other than our own.

    The Prayer sense demands our participation in discovering ourselves as a living community and in alerting us about our behaviours and manners, knowing that there is something else!... And that "something else" is expressed! And it expresses prayerfully!...

     The prayer said: "In the name of God I trust"

     Apart from the inappropriate of that sentence, since we don't know his name –he doesn't need a name; it is an unfathomable Mystery-, if the being becomes conscious, simply looking at the stars or contemplating the perfume and the trimmed beauty of a flower –yes: contemplating the perfume, contemplating the sensation that I experience before that perfume-..., if for a moment I surprise myself praising the beauty of a sunrise or a sunset, or if the stars overflow me, and in an oversight I feel useless, incapable, insolvent!... I quickly recover, and we must maintain the powerful figure that, if I keep watching at the stars and feeling the beauty, its power is going to melt!

    There is something else.

    Because of the power and trust, there is “someone” else!

    What arrogance!

    They call us to pray through the help we need, from the injustice in which the being has positioned itself.

     They call us to pray knowing that help is necessary. And consequently, conversion is indispensable.

    Yes; a conversion of a species of with a preponderant ‘masculinism’, that becomes something foldable, ductile, submissive, humble and servant.

    Is it a lot…?

    Less is inadmissible.

    And if you have difficulty to know that there is "something else" –knowing it in the sense of feeling it- and that the help is peremptory... do not providence, compassion, mercy, magically, constantly pour out?...

    Just look a little –a little!- to realize that these instances are there.

    Perhaps, due to the immensity of them, we do not reach to see. And we can even think that we are the ones who… exercise compassion, mercy, kindness…

    There... there –oh!- there is the unfathomable Mystery, the Creator Mystery that claims us with his prayer; that "shows" our situation, while encouraging us to perceive his presence.

    ***

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  •  

    La Creación en su Misterio, “entre otras cosas”, se dedica a mantener la VIDA.

    Y dentro de nuestra ignorancia a propósito de ella –puesto que somos capaces de describir aspectos, pero la verdadera esencia de la vida no la conocemos porque su origen se pierde en los confines del sin-tiempo-, ¿a qué dedicamos la vida? –que ya sabemos que no es nuestra, que “no es mía”-.

    ¿A qué…? 

    Como cuando preguntan… “¿A qué dedica usted el tiempo libre? ¿A qué dedica usted la jornada?”... ¿Cuál es nuestra dedicación como seres vivientes? Sin saber muy bien qué es la vida –bueno, “muy bien”; sin saber qué es la vida-.

    Pero ¡estamos vivos! Al menos, ésa es la consciencia que tenemos… cuando estamos en vigilia –despiertos, ¡claro!-. Cuando estamos dormidos, otros testifican que estamos vivos.

    ¿A qué…? ¿A quién…? Porque también podría ser una dedicatoria: “¿A quién dedica usted su vida?”. Como el que escribe un libro: “Este libro se lo dedico a…”

    Y de hecho preguntan: “¿A qué se dedica usted?” –como vida-. “¿Cuál es su dedicación?” –a propósito de su vida-.

    Si nos fijamos un poco en nuestras palabras –evidentemente, en otras habrá que fijarse en otros aspectos-, DE es de “darse”, DI es de “decir”, y CARSE… podría ser la acción de “hacer”.

    Podríamos tener, en esa palabra, una parte de la respuesta adecuada, a propósito de: “¿A quién? ¿A qué? ¿De qué forma dedica usted la vida?”

    Así que podríamos decir que, en el estado paradisiaco –algo así, desde el punto de vista orante, implicado con kábala de palabras-… podríamos decir que a darme en cuanto a ofrecerme, en cuanto a servir; en emplear la palabra o un lenguaje postural o gestual: darme a conocery hacer. Hacer con los recursos y medios de que dispongo, según mi creatividad, según mi capacitación

     

    Darse, ofrecerse, servir, expresarse, mostrarse, darse a conocer… y hacer.

    O sea que, con este simple… pequeño rompecabezas, podríamos empezar, cada día –cada día o cada cualquier momento del día-, a darnos: Dese a lo que sea preciso de usted; a lo que se requiera, a lo que se pida de usted.

    Exprésese, y emplee la palabra como elemento de ayuda. Exprésese según la necesidad.

    haga; haga en la medida en que se le demanda, por activa o por pasiva, cualquier proceso.

    Así que aquí tendríamos ya, cuando alguien nos diga: “¡Ay!, mire, no sé qué hacer con mi vida”… –y es frecuente que nos digan: “no sé, no sé qué hacer con la vida”-, pues ya podemos decir: 

    .- ¡Ah! Pues yo sí sé qué se puede hacer con la vida.

    .- ¿Sí?

    .- Sí, sí: dedicarse a ella. 

    ¿Cómo dedicarse a ella? 

    Pues dándose, ofreciéndose, sirviendo… Por una parte. 

    Por otra parte, dándose a conocer; empleando las palabras adecuadas y mostrando gestualmente, en actitud, en sentir y en mente, quién soy, y lo que hago y lo que siento. 

    Y realizar, hacer… en concreto; en presente de indicativo.

    Porque de seguro que muchas veces nos han dicho eso: “¡Es que no sé qué hacer con mi vida!”.

    Y nos hemos quedado un poco callados, ¿no?: 

    .- Bueno… Con la vida no hay que hacer nada. Hay que vivirla. 

    .- Ya, ya, pero ¿cómo la vivo? Algunas instrucciones.

    Ahora tenemos tres instrucciones.

    Claro, la persona que hace esa pregunta todavía pide más, o pone algún inconveniente a estas tres facetas. 

    Pero lo que podemos decir a continuación es que “la vida se dedica a vivir”

    Bien. Aunque no sepamos el origen, el desarrollo y la evolución de la vida, y tengamos algunos criterios, pero siempre muy limitados, sí debemos tener claro que… un acontecer extraordinario dedicó, ¡y dedica!... y se dedica a mantener la vida.

    Y en imagen y semejanza a ello, nosotros tenemos que dedicar nuestra vida.

    De ahí la importancia de nuestro sentido de vida; de ahí la importancia de nuestra vocación; de ahí la importancia de nuestra participación.

    Con este pequeño termómetro… 

    Y podemos desarrollar otras capacidades más sutiles, pero, a ser posible, que no dejen de cumplir estas tres facetas. Porque, además, estas tres facetas participan de la vida en general… y, obviamente, de la vida particular de cada ser.

    Si a estas tres facetas les añadimos, no una cuarta sino una primera faceta: que hay una intención dedicada a que se mantenga la vida –vamos a llamarlo así-… y si simultáneamente asumimos qué es dedicarse, y quién se dedica a que nos podamos dedicar…, realmente no estaremos solos; no estaremos en tristeza; no estaremos en abulia o en apatía; no estaremos en desespero.

    Sentirnos partícipes de una Dedicación Universal… es realmente asombroso: que un Misterio inabordable nos dedique su atención para que estemos, y, encima, que nos permita dedicarnos. 

    En otro nivel, contando con lo ya hecho por la dedicación…, resulta verdaderamente sorprendente –¿no?- que tengan, que tenga… –plural, singular, ¡puf!- ¡tanta confianza y tanta fe!, entre otros, en nosotros, como para permitirnos dedicarnos ¡a vivir!...Y nos den sugerencias de cómo hacerlo.

    Ciertamente, se puede entender fácilmente esa frase del Centurión: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, mas una palabra tuya bastará…”.

    Y nos dieron el don de la palabra.

    No, no, no podemos defraudar… Mis palabras están avaladas por una dedicación; mis servicios, mis “haceres”… ¡No puedo defraudar! No puedo ser ¡un fraude!

    ¡Es demasiada la inversión que sobre cada uno de nosotros hace el Misterio Creador!

    Así que, aquellos que tienen la “fortuna” ¡de haber escuchado la palabra!, ¡de haberla sentido!... desde los silencios, y tienen, en consecuencia, la imperiosa necesidad de ¡dedicarse a la vida!… –y más ellos, por el privilegio que les adorna-, no, no pueden defraudar.

    ***

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  •  

    Creation in its Mystery, "among other things" is dedicated to maintaining LIFE.

    And within our ignorance about it –since we are able to describe aspects of it, but we don't know the true essence of life because its origin is lost in the confines of timelessness-, what do we dedicate life to? –that we already know it is not ours, that “it is not mine”-.

    To what…?

    Like when they ask… “What do you do in your free time? How do you spend the day?”... What is our dedication as living beings? Not knowing very well what life is –well, "very well"; not knowing what is life.

    But we are alive! At least, that is the awareness we have... when we are in vigil –awake, of course!-. When we are asleep, others testify that we are alive.

    To what…? To whom…? Because it could also be a dedication: "Whom/who do you dedicate your life to?". Like someone who writes a book: "I dedicate this book to...".

    And in fact they ask: "What do you do for living?" –as life-. "What is your dedication?" –in life-.

    If we look a little in our words –obviously, in other words we will have to look to other aspects-, [1]DE is from “giving”, DI is from “saying”, and CATION… could be the action of “doing”. 

    We could have, in that word, a part of the appropriate answer, regarding: “To whom? To what? How do you dedicate your life?”

    So we could say that, in the paradisiacal state –something like that, from the prayerful point of view, involved with the kabbalah of words-... we could say that to give myself in terms of offering myself, in terms of serving; in using the word or a body language: to make myself known; and do. Do with the resources and means that I have, according to my creativity, according to my qualifications.

    Give yourself, offer yourself, serve, express yourself, show yourself, make yourself known... and do.

    That is, with this simple... little puzzle, we could start, every day –every day or every moment of the day- to give ourselves: Give yourself to what is necessary of you; to what is required, to what is asked of you.

    Express yourself, and use the word as an element of help. Express yourself according to need.

    And do; do as much as you are required by active or passive any process.

    So here we would have, when someone tells us: "Oh! Look, I don't know what to do with my life"... –and they often tell us: "I don't know, I don't know what to do with life"- well we can now say:

    .- Ah! Well, I do know what can be done with life.

    .- Yes?

    .- Yes, yes: dedicate yourself to it.

    How to dedicate to it?

    Well, giving yourself, offering, serving... On the one hand.

    On the other hand, making oneself known; using the right words and showing with body language, attitude, feeling and in mind, who I am, and what I do and what I feel.

    And to realize, to do... specifically; in the present tense.

    Because surely they have told us that many times: "I don't know what to do with my life!".

    And we didn’t say much, right?:

    .- Well... With life you don't have to do anything. It must be lived.

    .- Yes, yes, but how do I live it? Some instructions.

     

    Now we have three instructions.

    Of course, the person who asks that question still asks for more, or adds some inconvenience to these three facets. 

    But what we can say next is that "life is dedicated to living".

    All right. Although we do not know the origin, development and evolution of life, and we have some criteria, but always very limited, we must be clear that... an extraordinary event was dedicated, and dedicates!... and is dedicated to maintaining life

    And in image and likeness to it, we have to dedicate our life.

    Hence the importance of our meaning of life; hence the importance of our vocation; hence the importance of our participation.

    With this little thermometer...

    And we can develop other more subtle capabilities, but, if possible, that do not fail to fulfil these three facets. Because, in addition, these three facets participate in life in general... and, obviously, in the particular life of each being.

    If we add to these three facets, not a fourth one but a first facet: that there is an intention dedicated to maintaining life –let's call it that-... and if we simultaneously assume what it is to dedicate ourselves, and who is dedicated for us to be able to dedicate..., we really won't be alone; we will not be in sadness; we will not be in apathy; we will not be in despair.

    Feeling participants of a Universal Dedication... it is really amazing: that an unapproachable Mystery devotes its attention to us in order to be, and, above all, to allow us to dedicate ourselves.

    On another level, counting on what has already been done by the dedication..., it is truly surprising –is it not?- that they have, that it has... –plural, singular, pouf!- so much trust and so much faith!, in us, among others, to allow us to dedicate ourselves to live!... And give us suggestions on how to do it.

     Certainly, you can easily understand that sentence of the Centurion: "Lord, I am not worthy to receive you, but only say the word and I shall...".

    And we have been given the gift of the word.

    No, no, we cannot disappoint... My words are backed by a dedication; my services, my "doings"... I cannot disappoint! I can't be a fraud!

    The investment that the Creator Mystery makes on each one of us is too much!

    So, those who have the "fortune" to have heard the word!, to have felt it!... from the silence, and have, consequently, the imperative need to dedicate themselves to life!... –them even more, for the privilege that adorns them- no, they cannot defraud.

    ***


    [1]This is translated from de the spanish Word “Dedicarse” where DE is “darse” which means giving; DI is “decir” which means saying; and CARSE comes from the action of doing.

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BØNN

Bønnen som vi praktiserer er ikke forbundet til noen bestemt religion. Vi tror at bønnen kan være et frigjørende og helbredende instrument som har Skapelsen, de forskjellige kreftene som besjeler oss, uten at vi setter et eller annet navn på dette. Troen på at bønnen er et uunnværlig element for oss, har fått oss til å danne et sted som utelukkende brukes til bønn; ”Casa del Sonido de la Luz”,( huset for lysets lyd.) Det ligger i Baskerland, Vizcaya. Der holdes det samlinger med bønn, og man kan også tilbringe dager med tilbaketrekning der.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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