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    Salvo historias de grupos de humanidades pacíficas y... equilibradas –historias excepcionales-… las otras evidencias nos muestran una comunidad de vida y un estilo de vivir en base a “el estímulo y la respuesta”… diríase que extremadamente primitivo, si nos atenemos a la escala biológica de diferentes estructuras vivas. Teniendo en cuenta la complejidad humana, debería suponerse una acción o un mecanismo diferente a “estímulo-respuesta”.

    Sí. Sin duda hay una elaboración: ante determinado estímulo, se elabora una determinada respuesta.

    Esta forma de comportarse ha traído como consecuencia el continuo enfrentamiento, la continua revancha: “Si me haces esto, te hago lo otro; si vas por aquí, yo voy por allá; si no me gusta, te castigo; si me gusta, te premio”

    Con el paso de la experiencia, y el tiempo que ella consume, ese mecanismo resulta decepcionante… además de los aditamentos de “aburrido”, “cansino”, “previsible”, “sin creatividad”, “sin sorpresa”, “sin evolución”.

    Es como… –para entrar en otra dimensión- es como si dentro de la Creación y los mecanismos de la vida, cada vez que un determinado ser emitiera un estímulo, se le castigara o se le premiara inmediatamente. 

    Esto no está alejado de la realidad, puesto que se piensa, se siente, se intuye que, ante tal comportamiento, recibirás tal premio o tal castigo… por parte de la sociedad, por parte de la autoridad, por parte de la amistad, por parte de… Claro, finalmente por parte de Dios.

    El ser estimula, y Dios responde al más puro estilo humano. Ante tal estímulo, tal padecimiento, tal incomodidad. Como si fuera la carta de los jueces que tienen ya escritos los diferentes castigos ante diferentes acciones. “Y tal delito está castigado con cuatro meses… o de seis años a tres meses, según el juez considere..., etc.

    Claro, mientras se va gestando esta dinámica, los ¿treinta…? –depende de cada persona y de donde nazca- primeros años resultan relativamente novedosos; aunque dependiendo de la madurez de cada ser, esta novedad empieza a ser repetitiva. Y entonces empieza un cierto desencanto, una cierta pérdida de humor; de lozanía.

    ¿Qué ocurriría, puesto que nuestro diseño lo permite… –y ésta es la sugerencia orante- qué ocurriría si, ante determinado estímulo –¡cualquiera!, sí, cualquiera-, en vez de preocuparse en dar una respuesta, se asimilara el estímulo y se transformara en reconocimiento, aprendizaje, desarrollo, capacitación, habilitación de recursos...?

    El estímulo del apetito, cuando hay hambre, resulta que se convierte en comer, ¿verdad? ¿Y cuál es la respuesta a la ingesta de alimentos? Es un ejemplo muy simple, ¿eh? 

    La respuesta a la ingesta de alimentos es que éstos –el pan, el trigo, la carne, el pescado-, cualquier ingesta, se va a convertir, a transformar en una serie de elementos que, en principio, no se parecen ya en nada a la carne o al pescado que hemos tomado: proteínas, hidratos de carbono, grasas… que van a nutrir nuestra estructura.

    Y ésa ha sido la actitud del organismo ante un estímulo –“hambre”-.

    La respuesta no ha sido: “¡Lucha contra el hambre! Come y transfórmate en obeso”. No, no. El organismo tiende a satisfacer una necesidad. En condiciones normales. Pero ese estímulo no se ha convertido en una respuesta a favor o en contra “de”, sino que ha recogido el estímulo, ha reconocido el estímulo y lo ha transformado. Y lo ha convertido en algo beneficioso.

    Cuando llega la noche, los organismos –como están reglados por la luz y la oscuridad: ritmo circadiano-, ante el estímulo de la oscuridad, el organismo no enciende las luces y procura abrir los ojos con palillos que sujeten los párpados, sino que… el que más o el que menos busca su reposo y el sueño. Luego, ante el estímulo de la oscuridad –vamos a seguir llamándolo así: “estímulo”- no hay un combate, no hay una respuesta, sino que el organismo entra en otra perspectiva: reacciona aprovechandoutilizandobeneficiándose de la oscuridad, gracias a lo cual va a entrar en sueño y se va a beneficiar de ese descanso, de ese reposo que le va a permitir despertar y entrar en la vigilia.

    Bien. Estos ejemplos se entienden. Ahora bien, cuando alguien hace algo que… –en relación contigo- no te parece bien, no está de acuerdo con tu criterio –“estímulo”, eso es un estímulo-, la respuesta suele ser: “Me enfado, te castigo, te borro de mi lista, te...”. ¡Bueno! Hay una respuesta, a veces proporcional al estímulo; la mayoría de las veces no es proporcional. 

    No ha habido una elaboración, no ha habido una asimilación. 

    Si yo he quedado con Pepe a las tres, y a las tres no viene Pepe, o me llama a las tres menos un minuto para decirme que no puede llegar, no puedo castigarle con mi indiferencia y retirarle el saludo y borrarle de mis listas de espera... ¿verdad?

    Tendré que… ¡bueno!, me incomoda que no haya venido, me incomoda que… pero antes de dar una respuesta, “antes”, pensar… 

    .- ¿Pensar? Qué cosa más curiosa. 

    Sí. Ponerse en los motivos o en las razones del otro… continuar con tu labor

    Somos viajeros de Universo. No podemos detenernos en ajusticiar a todos aquellos que no hagan, no cumplan, no realicen…

    Cada uno tiene su vía. ¿Es tan difícil de entender eso? Cada uno tiene su sentido. Cada uno tiene su deber. 

    ¿Que coincidimos? ¿Que conjugamos nuestros ‘haceres’? ¿Que nos agrupamos…? ¡Perfecto!

    En una orquesta sinfónica se conjugan perfectamente el contrabajo, el clarinete, el chelo, el trombón de varas, el arpa... –¡miren que son distintos!, ¿eh?-. Y al estímulo del director, ante una partitura que me evoca un sonido, empiezo a ejercitar la parte que me corresponde, junto con la otra parte que le corresponde al otro… ¡y juntos sonamos!, y creamos una melodía que el público disfruta. Ante el estímulo de esos músicos, el público gusta de ese sonido… global.

    ¡No vamos al auditorio a juzgar al arpista!, para condenarlo porque en el último instante tocó un fa menor que ni los grillos escucharon. No. Puede haber alguna intransigencia o fallo –sí, por supuesto-, pero no por eso vamos a ejecutar a toda la orquesta, ¿no?

    ¿Y si durante el transcurso del concierto para violín y orquesta de Ludwig Van Beethoven, resulta que la cuerda del violinista, ¡el solista!, una cuerda salta…? Las cuerdas saltan, ¡se rompen! ¿Ejecutaremos al violinista, o dejaremos que se apañe como pueda? Lo va a tener difícil, pero seguirá. O… un ligero momento de pausa, y otro violín.

    ¿Castigaremos a la cuerda y la llevaremos ante el juez? Sí. Eso son tentaciones que están ahí. 

    El ejemplo es exagerado, por supuesto, para que se vea mejor. Porque en lo cotidiano, el detalle –la minucia-… es contestado con desproporción. O el estímulo es inapropiado. En cualquier caso, tanto el estimulador, que debe elaborar bien su estímulo –el que hace de estimulador- y el receptor, que debe recoger el estímulo, elaborarlo y transformarlo –como la alimentación, en hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas-…, pues ante ese estímulo, lo recojo y lo elaboro, y no me preocupa especialmente la respuesta, salvo que me la pidan.

    Estamos sometidos, quizás desde –esa palabra- “siempre”, a diferentes estímulos que han ido evolucionando, cambiando. Y se han estipulado una serie de respuestas. Y, salvo excepciones –como decíamos al principio-, no se ha recogido ese estímulo y se ha incorporado como elemento a transformar, a entender, a elaborar.

    Se dice –y parece ser que resulta ser cierto- que la adaptación ha sido el verdadero motor de la evolución de las especies vivas. Y, en cambio, aquellas que no se adaptaban, desaparecían. No ha sido –como se pensaba y se sigue pensando en la práctica- que sólo sobrevivían los más fuertes. Es rigurosamente falso: sobrevivían los que sabían adaptarse. Los fuertes tardaban un poco más en desaparecer, pero se rompían. Los adaptables… proseguían.

    Y aunque eso resulta evidente, ante el tiempo actual en el que los estímulos son de una variabilidad tremenda, ¡tremenda!… abrumadora, debemos más que nunca reacomodar nuestro sistema de recepción; evaluar la importancia de los estímulos; valorar, en torno a la prioridad –“valorar en torno a la prioridad”-, la calidad de las respuestas.

    Y en esos sistemas adaptativos, saber –conociéndose- hasta dónde está el orbe. Mi expansión, hasta dónde llega. No es cuestión de límites, es cuestión de capacidades: “¿Hasta dónde? Hasta aquí”. Pues ejercitémonos hasta ahí.

    En la medida en que nos salimos de nuestras competencias, invadimos a otros, los bloqueamos, los perjudicamos...

    No confundir –y esto es importante tenerlo en cuenta-, no confundir la realización de cada ser, y sus mecanismos adaptativos, con la obligación cultural, social, política y económica que se impone en cada era o en cada tiempo. No. Evidentemente, en detalles o en grandes acontecimientos, no vamos a estar de acuerdo con lo establecido, con lo impuesto… No. Pero… cuál va a ser nuestra respuesta: vamos a coger las armas, vamos a imprimir un folleto, vamos a dar un discurso... Pero no vamos a perder ni vamos a renunciar. 

    Ahí está el bambú: flexible ante el viento, y recio y decidido ante el crecimiento.

    En la medida en que descubrimos nuestro sentir, debemos buscar su cauce. Eso es innegociable. Porque es el cauce del sentir que le corresponde a ese ser. ¿Que resulte que en ese momento, en ese tiempo, según la ley, según… no es lo más adecuado? Puede ser. ¿Y por ello va a renunciar? No. Se tendrá que adaptar.

    ¿Es acaso lo más adecuado, lo más normal, lo más frecuente, encontrarse a las siete de la mañana, orando? No, ¿verdad? No. A las siete de la mañana se estará durmiendo o desayunando. Sin embargo, estamos aquí orando, acudiendo a la Llamada Orante.

    Cualquier observador, dada la naturaleza de nuestra oración, lo vería absurdo o incongruente ¡o cualquier otra palabra!

    ¿Por eso íbamos a dejar de hacer la Llamada Orante? No, porque es parte consustancial del desarrollo de este estilo de vida.

    O sea que tenemos, en nuestra convivencia cotidiana, unas actitudes, unas realizaciones y unas actividades que, de entrada, no entran en los códigos establecidos. Pero no peleamos contra el estímulo del código establecido, sino que procuramos flexibilizarnos y, sin dejar de hacer lo debido, entablamos relaciones con el estímulo… sin que ello suponga una renuncia.

    El Sentido Orante nos recuerda y nos hace hincapié en que, sólo aquello en lo que se cree, en lo que se siente y en lo que uno se identifica, debe ser ejercitado, vivido… aún en las condiciones más adversas. Y es así como el ser se identifica con du débito kármico –si quieren llamarlo así-. Es así como dona el bien por el que fue creado, a los demás, aunque tenga que padecer incomodidades –como mínimo-.

    Pero, claro, si se sigue la ley del estímulo y respuesta, el sujeto va perdiendo su identidad, va perdiendo su naturaleza, va perdiendo su servicio –para el cual ha sido creado-. Y al renunciar, y al comportarse como un mecanismo… que no le corresponde, deja ¡huérfanos!... a otros que precisaban de su testimonio para poder continuar.

    Eso en cuanto al testimonio personal. Pero igualmente, cuando la respuesta es de estímulo-respuesta, el sujeto bloquea, ¡se bloquea!, se daña a sí mismo.

    La competencia, la importancia personal, el reclamo de autoridad, como elementos comunes, son actitudes que se deben disolver, si queremos dar una respuesta acorde a nuestros dones… y sin renunciar a nuestro sentido.

     

    Reclaman, los días de la Innovación, una disposición y una actitud de complaciente asimilación de estímulos, y un responder de acuerdo al sentido del servicio que cada ser trae en base a sus dones, concebidos y concedidos por la Creación. 

    En esa medida, no hay castigos ni autocastigos, sino que hay renovaciones, replanteamientos, revisiones… y la búsqueda continua de ser “el impecable servidor”, que es el gozo que supone el sentirse amado y el poder reflejar ese Amor… en la flexible adaptación y en la irrenunciable posición de lo que cada uno es.

    ***

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    Except stories of groups of peaceful and... balanced humanities –exceptional stories-... other evidences show us a community of life and a style of living based on "stimulus and response"... one would say it is extremely primitive, if we stick to the biological scale of different living structures. Considering human complexity, an action or mechanism different from "stimulus-response" should be assumed.

    Yes. Without a doubt there is an elaboration: before a certain stimulus, a certain response is elaborated.

     This way of behaving has brought as a consequence the continuous confrontation, the continuous revenge: "If you do this to me, I do that; If you go around here, I go over there; if I do not like it, I punish you; if I like it, I reward you"...

     With experience, and the time it consumes, this mechanism turns out disappointing... in addition of "boring", "tiresome", “predictable", "without creativity", "without surprise", "without evolution".

     It is like... – to enter another dimension- it is as if within the Creation and the mechanisms of life, whenever a certain being emits a stimulus, it will be punished or rewarded immediately.

    This is not far from reality, since it is thought, felt, intuited that, in the face of such behaviour, you will receive such reward or such punishment... by society, by the authority, by friendship, by... Of course, finally on God's part.

    The being stimulates, and God responds in the purest human style. Before such stimulus, such ailment, such discomfort. As if it were the letter of the judges who already have written the different punishments before different actions. "And such a crime is punishable with four months... or from six years to three months, according to the judge...", etc.

    Of course, while this dynamic is developing, the 30...? –depends on each person and where they are born- first years are relatively new; although depending on the maturity of each being, this novelty begins to be repetitive. And then a certain disenchantment begins, a certain loss of humour; of freshness.

    What would happen, since our design allows it... –and this is the prayerful suggestion- what would happen if, before a certain stimulus –any, yes, any-, instead of worrying about giving an answer, the stimulus was assimilated and it would be transformed into recognition, learning, development, training, empowerment of resources...?

    The appetite stimulus, when there is hunger, it turns out, becomes eating, right? And what is the response to food intake? It's a very simple example, huh?

     The response to food intake is that these –bread, wheat, meat, fish-, any intake, will be convertedtransformed into a series of elements that, in principle, do not look at all like the meat or fish that we have taken: proteins, carbohydrates, fats... that will nourish our structure.

    And that has been the attitude of the organism before a stimulus –"hunger"-.

    The response has not been: "Fight against hunger! Eat and transform yourself into obese". No, no. The organism tends to satisfy a need. Under normal conditions. But that stimulus has not become a response in favour or against "of", but has picked up the stimulus, recognized the stimulus and transformed it. And it has turned it into something beneficial.

    When night comes, the organisms –as they are regulated by light and darkness: circadian rhythm-, before the stimulus of darkness, the organism does not turn on the lights and tries to open the eyes with toothpicks that hold the eyelids, but... most of us seek our rest and sleep. Then, before the stimulus of darkness –we will continue to call it that: "stimulus"- there is no combat, there is no response, but the organism enters into another perspective: it reacts by taking advantageusingbenefiting from darkness, thanks to which we will enter into sleep and we will benefit from that rest, that will allow us to wake up and enter into vigil.

    All right. These examples are understood. Now, when someone does something that... –in relation to you- does not seem right to you, does not agree with your criteria –"stimulus", that is a stimulus-, the response is usually: "I get angry, I punish you, I cross you over my list, I...". Well! There is a response, sometimes proportional to the stimulus; most of the time it is not proportional.

    There has not been an elaboration; there has not been assimilation.

    If I have an appointment with Pepe at three o'clock, and at three o'clock Pepe does not come, or he calls me at a minute to three, to tell me that he cannot get there, I cannot punish him with my indifference and withdraw his greeting and cross him off from my waiting lists... true?

    I'll have to... well!, it bothers me that he did not come, it bothers me that... but before giving an answer, "before", think...

    .- Think? What a curious thing.

    Yes. Putting yourself in the causes or reasons of the other... and continue with your work.

    We are Universe travellers. We cannot stop to execute all those who do not do, do not comply, do not make...

    Everyone has his or her way. Is it so hard to understand that? Each one has its meaning. Everyone has his or her duty.

    That we coincide? That we adjust our doings'? That we come together...? Perfect!

    In a symphony orchestra the contrabass, clarinet, cello, trombone of the sticks, the harp are perfectly conjugated... –they are different!, eh?-. And to the director's stimulus before a score that evokes a sound, I begin to exercise the part that corresponds to me, along with the other part that corresponds to the other... and together we sound!, and we create a melody that the audience enjoys. Before the encouragement of those musicians, the audience likes that global... sound.

    We do not go to the auditorium to judge the harpist!, to condemn him because at the last moment he played a minor fa that not even the crickets heard. No. There may be some intransigence or failure –yes, of course- but not because of that are we going to execute the whole orchestra, right?

    What if during the course of the concert for violin and orchestra of Ludwig Van Beethoven, it turns out that the string of the violinist, the soloist, a string jumps...? The strings jump, they break! Shall we execute the violinist, or will we let him play as he can? It will be difficult for him, but he will continue. Or... a slight moment of pause, and another violin.

    Shall we punish the string and take it to the judge? Yes. Those are temptations that are there.

    The example is exaggerated, of course, to see it better. Because in everyday life, the detail –minutiae-… is answered with disproportion. Or the stimulus is inappropriate. In any case, both the stimulator, which must well elaborate its stimulus –the one that acts as the stimulator- and the receiver, which must collect the stimulus, elaborate it and transform it –as the food, in carbohydrates, fats, proteins, vitamins-..., before that stimulus, I pick it up and I elaborate it, and I do not especially care about the answer, unless they ask me for it.

    We are submitted, perhaps since –this word- "always", to different stimuli that have been evolving, changing. And a series of responses have been stipulated. And, with some exceptions –as we said at the beginning- this stimulus has not been collected and has been incorporated as an element to transform, to understand, to elaborate.

     It is said –and it seems to be true- that adaptation has been the true engine of the evolution of living species. And, on the other hand, those that did not adapt disappeared. It has not been –as it was thought and still is in practice- that only the strongest survived. It is strictly false: those who knew how to adapt survived. The strongest took a little longer to disappear, but they broke. The adaptable ones... continued.

    And although that is evident, given the current time in which the stimuli are tremendously, tremendously variable!... overwhelming, we must more than ever before rearrange our reception system; evaluate the importance of the stimuli; assess, around the priority –"value around the priority"-, the quality of the responses.

    And in those adaptive systems, know –knowing- where the orb is. My expansion, how far does it go. It is not a matter of limits, it is a question of capabilities: "How far? Up to this point". Well let's exercise up to there.

     As we get out of our competences, we invade others, block them, harm them...

    Do not confuse –and this is important to keep in mind- not to confuse the realization of each being, and its adaptive mechanisms, with the cultural, social, political and economic obligation that is imposed in each era or in each time. No. Obviously, in details or major events, we will not agree with what is established, what is imposed... No. But... what will be our response: we are going to take the guns, we are going to print a brochure, we are going to give a speech... But we will not lose nor will we give up.

    There is the bamboo: flexible before the wind, and strong and determined in the face of growth.

    To the extent that we discover our feeling, we must seek its course. That is non-negotiable. Because it is the channel of feeling that corresponds to that being. Maybe in that moment, in that time, according to the law, according to... it is not appropriate? May be. Is that a reason to renounce? No. It will have to adapt.

    Is it the most appropriate, the most normal, the most frequent, to meet at seven in the morning, praying? No, right? No. At seven in the morning one will be sleeping or having breakfast. However, we are here praying, attending the Prayer Call.

     Any observer, given the nature of our prayer, would see it as absurd or incongruous or any other word!

    Is that a reason to stop doing the Prayer Call? No, because it is an inherent part of the development of this lifestyle.

    That is to say, we have, in our daily coexistence, some attitudes, some realizations and some activities that, to begin with, do not fit into the established codes. But we do not fight against the stimulus of the established code, but we try to make ourselves more flexible and, without ceasing to do what is necessary, we establish relationships with the stimulus... without any renunciation.

    The Prayerful Sense reminds us and emphasizes that, only what we believe in, what we feel and what we identify with, must be exercised, lived... even in the most adverse conditions. And this is how the being identifies with the karmic debit –if you want to call it that. This is how he donates the good for which he was created, to others, even if he has to suffer discomfort –at least-.

    But, of course, if the law of stimulus and response is followed, the subject loses its identity, loses its nature, and loses its service –for, which it has been created. And by renouncing, and behaving as a mechanism... that does not belong to him, he leaves others orphans!... who needed his testimony in order to continue.

    That in terms of personal testimony. But equally, when the response is stimulus-response, the subject blocks, blocks itself!, damages itself.

    The competition, the personal importance, the claim of authority, as common elements, are attitudes that must be dissolved, if we want to give a response according to our gifts... and without renouncing our sense.

    They claim, the days of Innovation, a disposition and an attitude of complaisant assimilation of stimuli, and a response according to the sense of service that each being brings on the basis of his gifts, conceived and granted by Creation.

    To that extent, there are no punishments or self-punishments, but there are renewals, rethinking, revisions... and the continuous search to be "the impeccable servant", which is the joy of feeling loved and being able to reflect that Love... in the flexible adaptation and in the irrevocable position of what each one is.

    ***

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    En la medida en que deambulamos, peregrinamos, viajamos –tanto física como “fabulosamente”: fabulando, fantaseando-… en esa medida vamos descubriendo sensaciones, impresiones y… diferencias en relación a lo que hacemos, en relación a lo que pensamos, en relación a lo que proponemos.

    Según eso, con el paso del tiempo, cada ser debería ser –valga la redundancia- un cúmulo de… maravillas; porque ha incorporado novedades, variables, diferenciaciones, etc. 

    Y esto realmente ocurre en la naturaleza de la vida. No en los seres humanos…    –salvo excepciones-, pero sí en otros seres vivos, que van “aprendiendo”: su organigrama de vida aprende y se acomoda para… sobrevivir, para vivir, para adaptarse y para hacer, de su experiencia de vida, un acontecimiento “gozoso”.

    Esto lo hacen los mosquitos, las hormigas, las abejas… cualquier ser vivo. ¡Pero, pero, pero!.. el pero está en que, cuando llegamos al ser vivo, mamífero vertebrado, “ser humano”, esto no ocurre así.

    Es más, es más: tiene como un periodo de efervescencia hasta más o menos su mediana edad, que hoy está en 40 años –puesto que la máxima está rondando los 80 y pico; en los mundos pudientes, claro, en otros mundos la media es más baja-. 

    Pero, eso: a nivel del esbozo que tenemos ahora, orante, a esa mediana edad está como completo. Sí. Y ya sabe si tiene que casarse, si no tiene que casarse, si va a tener hijos, si no va a tener hijos, si va a seguir en esa empresa o no va a seguir en esa empresa; ya sabe si es buena la pena de muerte o es mala la pena de muerte; ya sabe si estafa a Hacienda, si no la estafa, si está bien, si está mal, si los políticos…; ahí sí ya sabe si es de derechas, si es de izquierdas, si es del Botafogo o es del Real Madrid… Ya, ¡lo sabe todo!

    ¿Qué ocurre? 

    Que, al saberlo todo –“al saberlo todo”-, todo lo nuevo que venga –perdón por la palabra “nuevo”-, todo lo que incorpore, lo que vaya descubriendo –porque decir “nuevo”…; será nuevo para su estructura, pero a lo mejor lo que incorpora no es nuevo- ¡todo lo nuevo!… rebosa

    ¡Ah-ah! ¿Cómo que rebosa? 

    ¡Sí! Se hace ‘in-com-petente’. Rebosa… Y no puede más y no puede más, y ya… ya tiene sus fichas dispuestas y no quiere seguir la partida.

    Y rebosa, y ya puede venir el mismísimo Espíritu Santo en forma de paloma parlante, y hablar en eslovaco o en trinitario, que sacará una pistola y matará a la paloma por considerarla una emisaria de demonio: 

    “¡Nooo, pero si era el Espíritu Santo! ¡Pero cómo le diste un disparo! ¡Pero no seas güey, no seas bruto!…” Le diría otro. Pero ya la paloma está muerta.

    ¿Tan así es? 

    Sí. Tan así es que, incluso… ¡Más que incluso!: tan así es que, incluso cuando se llega a esa próspera formación, el sujeto empieza a perder ¡valor!… ¡Ah, sí!… 

    “Y este jugador ya tiene… ¡es que ya tiene 31 años! Entonces, ya pierde valor, ¡ya no vale cien millones!”. “Es que ya tiene 35 años, y ya… ¡ya no corre como cuando tenía 20!”.

    ¡Ah!... En el caso de otras profesiones: 

    “¡No, no, no, no, no, no!… ¡Es que ya tiene muchos años y… no está al día! No está al día”.

    Porque ya se parte de la base de que se rebosa. Entonces:

    “No quiero que me vea un médico con mucha experiencia, o un médico mayor. No. Yo quiero que me vea un médico joven, una médica joven. Porque está al día, porque sabe”.

    Y la experiencia rebosa. Y, salvo excepciones, efectivamente, la propia sociedad, la propia organización social… En otros tiempos no era así, ¡pero ahora sí es así! En otros tiempos, el consejo de ancianos educaba, ordenaba… Ya se acabó. Ahora a los ancianos hay que “eliminarlos”.

    Como dijo el Primer Ministro Japonés en un discurso famoso, hace ya algunos años –no muchos, cuatro o cinco-, dirigiéndose a los pensionistas, a los pensionados, a los jubilados. Les dijo: “Señores, ustedes consumen mucho, ustedes gastan ¡mucho! de las arcas del estado, ustedes salen muy caros a la sociedad. Por favor, muéranse”

    A todo esto, el primer ministro tenía ya 74 años.

    Sí; no vamos a poner de moda ahora la eutanasia, porque ya está de moda.

    Entonces, parece ser, ¡parece ser!... –y esto es un reclamo que nos hace la Creación desde su Misterio- parece ser que el hombre, el ser humano, se ha “redondeado”. Sí, se ha redondeado. Y ya, todo lo que vaya viendo, escuchando, leyendo… rebosa… y rebosa… y rebosa.

    Hace apenas unos días nos contaban una anécdota de un suceso en China: un insigne profesor extranjero, de Irlanda, que lleva muchos años en China… A ese profesor se le propuso, para su instituto –¡en China!-, hacer unos ejercicios de Qi Gong... –¡en China!- para mejorar la elasticidad, la plasticidad y la armonía del equilibrio del ser. ¡En China! Un instituto humanista. Un instituto que se encarga del desarrollo de las relaciones interpersonales. ¡En China! ¿Cuál fue la respuesta del profesor encargado?

    .- ¡Oh, no, no, no, no, no, no! A ver si nos van a confundir con una secta. Además, yo soy católico, soy cristiano y… no puedo prestarme a eso.

    Esto ocurrió hace apenas un mes y medio en Shanghái, China. A ese señor le rebosa… ¡la linfa! –por decir algo-. Debe de tener el pelo grasiento, debe de sudar mucho, no debe de tener un buen olor corporal… y, probablemente…, le deseamos lo mejor pero nos tememos lo peor.

    ¡Imagínense!

    Es como si le propusiéramos a un empresario, en Colombia, la idea de que, cada tres horas de trabajo, cada cuatro horas de trabajo, en su empresa, para mejorar el rendimiento personal, se diera media hora de descanso a ritmo de cumbia. Sí. Y a la media hora… que tuvieran media hora para que la gente bailara un poco, evitara el sedentarismo y tal. Y el empresario dijera:

    .- ¿Cumbia…? ¿Aquí en Colombia, cumbia?

    .- Sí. Nada más que vamos a poner una: “Era la piragua de Guillermo Cubillo, era la piragua, era la piragua…”.

    ¡La piragua! ¡Horror!

    Y el empresario diría:

    .- ¡No, no, no, no, no, no, no! ¡Que yo soy católico, apostólico y romano! ¡Cómo voy a permitir eso!...

    No se lo imaginan, ¿verdad? Pues váyanselo imaginando. Porque la historia que les acabo de contar es absolutamente verídica, ocurrió en Shanghái, y me la contaron hace tres o cuatro días. ¡Increíble! Y estamos hablando de Qi Gong, en China, donde todas las mañanas, la ciudad de Shanghái se llena de público –en general- practicando alguna forma o alguna variable del Qi Gong o del Tai Qi o de… ¡cualquiera de las artes del soplo!

    Pero ese señor, que lleva allí cuarenta y tantos años, todavía no se ha enterado, o se ha enterado, pero… ya está formado.

     .- ¡Ah! ¿Ha dicho “formado”?

    .- ¡Sí!

     .- ¡Ahhhh! ¡Pues ahí está, ahí está!… El ser humano se forma… –¡claro!, igual que el feto se forma, y a los 9 meses…- pues ahora el ser humano se forma a los 40, y ya, todo lo que le eches es… “agua de ¡borraja!”.

    “Borraja” es una hierba, una planta que tiene poco valor, en principio, pero está buena en forma de sopa.

     .-El caso es que… ¡que ya no admite más! ¡No admite más!

    .- Pero eso es… la muerte.

    .- ¡O!... o sí, o sí. Sí.

    .- Pero eso es grave.

    .- ¡Sí!…

    El Sentido Orante nos advierte de que la vida del ser humano, la vida en general, no termina nunca de formarse. ¡Porque en el momento en que se forma, establece patrones de forma!, y se deforma la vida… y se hace… ¡impenetrable a novedades!

    ¡Fíjense qué curioso! Un apunte, para apuntalar esta revelación orante. Un apunte. Verán. Hace un tiempo salió la noticia de que los elefantes…. –creo que todos saben lo que es un elefante- los elefantes, parece ser –no parece ser, lo han visto- que apenas si padecen cáncer. ¡Fíjense qué cosa más rara! O sea, cómo han llegado a estudiar eso. 

    .- ¿Los elefantes? 

    .- Sí. Con esa masa tan impresionante, ¡claro!, necesitan una reproducción celular ¡inmensa! ¡Pues no padecen tumores, prácticamente!

    Y en cambio, fíjense en los seres humanos. ¿Quién no conoce a alguien que tenga, que haya padecido o que padezca una neoformación?

    .- Y eso, ¿por qué? 

    .- ¡Ah! –han descubierto los seres humanos-, porque tienen un gen… un gen que se activa –o lo tienen activado, mejor dicho-, y que cada vez que aparece una célula sospechosa de no ser favorable al vivir, ese gen se encarga de hacer apoptosis sobre ella, es decir, engullirla y convertirla en otro producto. No, “matarla”; no la mata –esa terminología tenemos que…-. La “fagocita”. Pone en marcha una serie de mecanismos, el gen, y se fagocita la célula.

    .- ¡Ah!... ¡Qué bien! 

    .- Se hace aliado –además- del famoso p53, que es un gen que tienen… Es el gen antitumoral por excelencia: p53. Le podían haber puesto un nombre más cariñoso, ¿no? Eso resulta un poco… “p53”. Bueno, un principal aliado del p53, que está activo en los seres humanos, pero que evidentemente, como vemos, su actividad es insuficiente.

    .- Bien, ¿y…?

    .- Y ocurre –por aquello de lo que estamos hablando-, que fueron a buscar dónde está ese gen que tienen los elefantes, que nosotros no tenemos. 

    ¡Sorpresa!... Antes de preguntar dónde está, ¿cuándo está activo? En la etapa embrionaria. Justo cuando hay una reproducción incesante celular, ahí ese gen está en activo, ¡muy activo!, y no permite que se creen otras cosas que no sean las que tienen que crearse.

    Luego, cuando se ha formado la primera formación del ser, ya el embrión, y ya el sujeto aparece ante la luz y nace, ese gen se recluye en el llamado “genoma basura” y se queda en estado de latencia. 

    “Genoma basura”, que se consideraba que eran restos de otro tipo de vida que habíamos arrastrado a lo largo de la historia, en nuestro genoma humano, y que luego se ha visto que no, que es una información que, aunque no codifica formas y materia, aunque no las codifica, de él –de esa parte del genoma- parten las órdenes para que, los que sí codifican formas y estructuras, lo hagan. “Lo hagan”.

    Y eso probablemente es lo que ocurre, por lo cual, la aparición de neoformaciones es continua, constante y ya es habitual. A unos les toca el páncreas, a otros les toca el hígado, a otros el pulmón… 

    .- Pero ¿esto qué es?, ¿una epidemia? 

    .- Sí.

    .- ¿Por qué? 

    Porque el hombre ha estructurado y ¡ha formado su vida!, y ahí se ha quedado. ¡Y la vida no estaba diseñada para eso, sino que estaba diseñada para crecer indefinidamente! En pensamiento, palabra y obra, “sin omisión”

    Y el hombre, al trasgredir severamente su formación, que debería ser permanentemente embrionaria, se hace ladrillo, se hace “español”, se hace “alemán”, se hace “colombiano”, se hace “noruego”, se hace “finlandés”, se hace “portugués”… y queda ya hecho.

    Se hace un estorbo. ¡Estorba! Sí, porque no aporta nada. Es una muralla. ¡Es un muro!

    Se hizo adulto y… dejó de incorporar, renovar, reactivar, regenerar… ¡Mamma mía!, ¡qué terrible!

    En consecuencia, deben considerar muy seriamente sus conceptualizaciones a propósito de ¡cualquier cosa! Y tienen que derretir esos bloques, y hacerlos porosos… para que puedan renovarse, crecer, desarrollarse, ¡admirarse! ¡Ser admirables!

    ¿Acaso la Creación no nos admira “a pesar de”? Y nos debe de admirar mucho, porque todavía seguimos aquí.

    Si la vida ¡no es mía!, y se presta la oportunidad de improvisar, de aventurar… ahí se nos enseña que no es mía, y ahí es donde yo tengo que hacer, de mis ladrillos, poros permeables que me permitan aventurarme en los senderos de la Creación, en las ‘posibilitancias’ del vivir… viviendo en un continuo anhelo de creatividades.

    Sí.

    ***

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  •  

    To the extent that we wander, we travel, we go –both physical and "fabulously": making fables, fantasizing-... to that extent we discover sensations, impressions and... differences in relation to what we do, in relation to what we think, in relation to what we propose.

    According to that, over time, each being should be a cluster of... wonders; because it has incorporated novelties, variables, differentiations, etc.

    And this really happens in the nature of life. Not in human beings... –except for exceptions-, but in other living beings, that are "learning": their life organigram learns and adapts to... survive, to live, to adapt and to do, of their life experience, a "joyful" event.

    This is done by mosquitoes, ants, bees... any living being. But, but, but!… when we get to the living being, vertebrate mammal, "human being", this does not happen like that.

     Even more: it has a period of effervescence until more or less its middle age, that today is about 40 years old, since the maximum is around 80 –in the wealthy worlds, of course, in other worlds the average is lower-.

    But, that: at the level of sketch we have now, praying, at that middle age it is almost complete. Yes. And you already know if you have to get married, if you are going to have children, if you are not going to have children, if you are going to continue in that company, or you will not continue in that company; You already know if death penalty is good; You already know whether you cheat the Treasury or not, if you do not scam it, if it's okay, if it's wrong, if politicians...; you know if you are from  right, or left, if you are a Botafogo supporter or Real Madrid‘s... Already, you know everything!

     What happens?

    That, knowing everything –“knowing everything”- everything new that comes  –sorry for the word "new"-, everything that is incorporated, what you discover –because to say "new"...; it will be new to its structure, but perhaps what he incorporates is not new- everything new!... overflows.

    Ah-ah! How does it overflow?

    Yes! It becomes 'in-com-petent'. It overflows... And he cannot do anymore and… he already has his chips ready and does not want to continue the game.

    And overflows, and the very Holy Spirit itself in the form of talking dove can come speaking Slovakian or Trinitarian, and he will draw a gun and kill the dove as a demon emissary:

    “Nooo, but it was the Holy Spirit! How did you shoot it! Do not be stupid, don’t be a brute!...” Another would say. But the pigeon is already dead.

    So much so?

    Yes. So much so that, even... More than even!: so much so that, even when that prosperous formation is reached, the subject begins to lose value!... Ah, yes!...

     “This player is already… already 31 years old! It loses value, it's not worth millions anymore!” "35 years old, and already... he does not run as he did when he was 20!"!

     Ah!... In the case of other professions:

    "No, no, no, no, no, no!... He is already very old and... he is not up to date! He's not up to date."

    Because one already starts from the idea of overflowing. So:

    "I do not want to be seen a very experienced doctor, or a senior doctor. No. I want a young doctor, or a female young doctor. Because he is up to date, because he knows."

    The experience overflows. And, except some exceptions, indeed, the society itself, the social organization itself... In other times it was not like that, but now it is like that! In other times, the council of elders educated, ordered... That’s already over. Now the elders have to be "eliminated".

     As the Japanese Prime Minister said in a famous speech, some years ago –not many, four or five-, addressing pensioners, retired people. He told them: "Gentlemen, you consume a lot, you spend a lot!, from the state coffers, you come out very expensive to society. Please, die".

    To all this, the prime minister was already 74 years old.

     Yes; we are not going to make euthanasia fashionable now, because it is already fashionable.

    Then, it seems to be, it seems to be!... –and this is a claim of Creation to us from its Mystery- it seems that man, the human being, has "rounded up". Yes, it has been rounding up himself. And now, everything you see, listen, read... overflows... and overflows... and overflows.

     Just a few days ago they told us an anecdote of an event in China: a distinguished foreign teacher from Ireland, who has been in China for many years... This teacher was proposed, for his institute –in China!-, to do some exercises of Qi Gong...  –in China!- to improve the elasticity, the plasticity and the harmony of the balance of the being. In China! A humanist institute. An institute responsible for the development of interpersonal relationships. In China! What was the response of the teacher in charge?

    .- Oh, no, no, no, no, no, no! They might confuse us with a sect. Besides, I am a Catholic, I am a Christian and... I cannot do to that.

    This happened just a month and a half ago in Shanghai, China. That man’s lymph is overflowing... the lymph! –just to say something. He must have greasy hair, he must sweat a lot, he must not have a good body odour... and, probably..., we wish him the best but we fear the worst.

    Imagine!

    It is as if we proposed to an entrepreneur, in Colombia, the idea that after three hour of work, four hours of work, they would give them half an hour of rest at the rhythm of cumbia in order to improve personal performance, by resting. Yes. And after that half an hour... that they had half an hour, so people could dance a little, avoiding sedentary lifestyle and such. And the businessman said:

    .- Cumbia...? Here in Colombia, cumbia?

    .- Yes. We are going to put only one: "It was the canoe of Guillermo Cubillo, it was the pirogue, it was the pirogue...".

    And the entrepreneur:

    .- No, no, no, no, no, no, no! I am Catholic, apostolic and Roman! How can I allow that!...

    You cannot imagine it, right? Well, go ahead and imagine. Because the story I just told you is absolutely true, it happened in Shanghai, and they told me three or four days ago. Amazing! And we are talking about Qi Gong, in China, where every morning, the city of Shanghai is filled with the public –in general- practicing some variable form of Qi Gong or Tai Qi or... any of the Qi arts! 

    But that man, who has been there for forty-some years, has not yet found out, or he has learned, but... he is already formed.

    .- Ah! Did you say "formed"?

    .- Yes!

    .- Ahhhh! Well there it is, there it is!...Human being is formed... –just as the fetus is formed, and after 9 months…- because now the human being is formed at 40, and then, anything you give him is... "borage water!"

    "Borage" is a plant that has little value, in principle, but is good for soup.

    .- The fact is that... he does not take anything anymore! He does no longer admit anything!

    .- But that's... death.

    .- Oh!... yes, or yes. Yes

    .- But that is serious.

    .- Yes!...

     

    The Prayerful Sense warns us that the life of the human being, life in general, never stops being formed. Because at the moment it is formed, it establishes patterns of form!, and life is deformed... and becomes... impenetrable to new features!

    Look how curious! A note, to prop up this prayerful revelation. A note. You will see. Some time ago some news about elephants... –I believe all of you know what an elephant is- the elephants, it seems to be –it does not seem to be, they have seen it- they barely suffer from cancer. Look what a strange thing! How have they come to study that?

    .- The elephants?

    .- Yes. With such an impressive mass, of course, they need immense cell reproduction! Well, they do not suffer from tumours, practically!

    And instead, look at human beings. Who does not know someone who has, who has suffered or who has a neoformation?

    .- And why is that?

    .- Ah! –humans have discovered-, because they have a gene... a gene that activates –or they have it activated, rather-, and every time a cell appears suspicious of not being favourable for life, that gene is responsible for making apoptosis on it, that is, to gobble it up and turn it into another product. No, to "kill it"; it does not kill it –that terminology we have to...-."Phagocyte". The gene sets up in motion a series of mechanisms, and the cell is phagocytized.

    .- Ah!... That’s good!

    .- It becomes an ally –in addition- to the famous p53, which is a gene they have... It is the antitumor best gen: p53. They could have named it with any other more loving name, right? That turns out a little... "p53". Well, a main ally of p53, which is active in human beings, but obviously, as we see, its activity is insufficient.

     .- Good, and…?

    .- And it happens –for what we are talking about-, that they went to find where is  that gene that elephants have, and we do not.

     Surprise!... Before asking where it is, when is it active? In the embryonic stage. Just when there is an incessant cellular reproduction, that gene is active, very active!, and does not allow things to be created that do not have to be created.

    Then, when the first formation of the being has formed, the embryo, and the subject appears before the light and is born, that gene is confined in the so-called "junk DNA" and is in a state of dormancy.

     "Junk DNA", which was considered to be the remains of another kind of life that we had dragged throughout history, in our human genome, and then we realize that it is not, that it is information that, although it does not codify forms and material, it gives the orders to those that do code forms and structures to do so. “To do so”.

     And that is probably what happens, that is why the appearance of neoformations is continuous, constant and is already common.  Some get pancreas cancer, others liver‘s, others lung...

    .- But what is this? An epidemic?

    .- Yes.

    .- Why?

     Because man has structured and has formed his life!, and there he has remained. And life was not designed for that, but it was designed to grow indefinitely! In thought, word and deed, "without omission".

    And the man, by severely transgressing his formation, which should be permanently embryonic, becomes a brick, becomes "Spanish", becomes "German", becomes "Colombian", becomes "Norwegian", becomes "Finnish", it becomes "Portuguese"... and it becomes made.

     It becomes a nuisance. Yes, because it does not contribute anything. It is a rampart. It's a wall!

    He became an adult and... he stopped incorporating, renewing, reactivating, regenerating... Mamma mía!, terrible!

    Consequently, you should consider very seriously your conceptualizations about anything! And you have to melt those blocks, and make them porous... to be able to renew yourselves, grow, develop, admire yourselves! Be admirable!

     Does not Creation admire us "in spite of"? And it must admire us a lot, because we are still here.

    If life is not mine!, and the opportunity is given to improvise, to venture... there we are taught that it is not mine, and that's where I have to do, from my bricks, permeable pores that allow me to venture into the paths of Creation, in the 'possibilities' of living... living in a continuous longing for creativity.  

    Yes!

    ***

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  •  

    Dadas las condiciones de los estilos de vida que la especie ha ido desarrollando, la experiencia de vivir se convierte con harta frecuencia… en una ¡pesada!... carga. O, a veces, en una muy ligera carga… a costa de aumentar el peso en otros.

    Se ha ido cargando de dominios, de controles, de imposiciones, de defensas, de ataques…; se ha ido cargando de envidias, celos y desesperos. Y a la vez busca descargarse a través de imposiciones, obligaciones y manipulaciones, hacia otros.

    Y así se generaliza la idea de que la experiencia de vida es una gran carga. Vivir es cargarse… y cargarse…

    Se hace, de la experiencia vital, una dura e insoportable carga.

    Esto lleva consigo –como vemos- tristezas, manías, angustias, ansiedades y desesperos, forzando y buscando… aliviar la concepción de carga.

    Vivir se hace doloso y preocupantemente peligroso.

    Se va haciendo un hábito, ese estilo. Y con él… se arrastra cualquier acontecer, puesto que, en muchos momentos, dejar de vivir es un alivio.

    Así lo piensa el ser… y así lo siente el entorno; o así se “duele” el entorno –según circunstancias-.

    Los seres vivientes del entorno, ajenos a humanos, no manifiestan esas actitudes, salvo los que están domesticados de alguna manera: animales o vegetales; incluso minerales.

    Y he aquí que el brote de la vida se da como un acontecer extraordinario, insólito, ¡único! Al menos, en los alrededores estelares que más o menos sabemos.

    Y ese brote lo hace sin carga. Lo hace con dones, con recursos, con medios, con capacidades…

    Pero pronto… el ser de humanidad descubre que puede aumentar sus recursos y sus medios, doblegando, controlando, dominando… a otros. Y, ¡sobre todo!, a otros seres humanos.

    Y así se va estableciendo la guerra de las guerras: las que no contemplan verdaderamente, la convivencia, como un recurso vitalista, creativo… y de innumerables recursos, sino que pronto, en su grupo –más grande o más pequeño-, establece la disputa, establece la competencia, establece el dominio, la manipulación…

    Desde el punto de vista vital, es… ¡deshonesto! Es ¡indigno!...

    Pero… como es hábito general el distorsionar relaciones, interpretaciones, y pasar luego a la tensión, a la discusión, a… ¡a la guerra! Es guerra. No hay que darle más vueltas.

    Es como si el ser se hubiera impregnado de una extraña tendencia, por algún misterioso elixir o alguna extraña maldición. Porque, aun viendo que se destroza, con el más mínimo triunfo se contenta… a sabiendas de que va a ser presa de otro depredador.

    ¡Todo un cerebro evolucionado!, lleno de recursos, de neurotransmisores: dopamina, acetilcolina… –¡puf!, ¡qué derroche!-, para culminar en una discusión, en un no estar de acuerdo, en un “te retiro la palabra o el saludo”. ¡Qué asco!

    O sea que ¡todas esas circunvoluciones, todo ese desarrollo de todo, todo ese plegamiento cerebral, toda esa… toda esa literatura, todo e… todo e…, ¿todo eso qué es: merde?

    ¿Valió de algo el Renacimiento, la Ilustración, el Modernismo, el Existencialismo… o sólo triunfa el ‘estupidismo’?

    Sí. El Mensaje Orante de hoy se refiere a esa… “costumbre” ya, de la mala cara que pone éste porque las cosas no le van, del mal genio que saca el otro porque aquello no le gusta…

    ¡Señoritos y señoritas de estirpe, sin sangre azul!...

    ¡Con sangre de horchata!

    A poco –¿verdad?- a poco que el ser –en un momento de lucidez, ¡claro!- se dé cuenta de lo que supone la vida, se podrá hacer cargo de que debió o debe de haber algo –algo, ¡algo!- que está ahí y que… y que está ahí, ¿vale? Para no recurrir a palabras que ya, aunque son bellas, ya están manidas y… ¡bah!, se dicen así, de corrido.

    Está ahí, está aquí… ese milagro, ese momento de… “hágase la luz –y se hizo-”.

    Y está… continuamente… 

    Y el hombre, en su vanidad, no la ve; ¡no la siente!...

    Trata de producir sus propios generadores de luz, marchitos, que pronto le abandonan o compiten…

    ¡Ay!... ¡Y en otro momento de lucidez!… –“y hágase la luz”, y se hizo- y en otro momento de lucidez, se puede percibir que… ¡no hay nada que sobre!; que cada parte de lo que sea está… conectada, está contactada –y que no es una casualidad- por una Misteriosa… ¡situación!

    Las muy… infinitas y pequeñas partes se atraen. ¡Y a la vez, se identifican! Simultáneamente.

    Pero el humano proceder cotidiano no lo ve… ¡aun teniéndolo tan cerca!, ¡tan dentro!

    Y a poco… a poco que se observe, en el final de ese momento luminoso –“y hágase la luz”, y se hizo-… ¡lo que alcanzamos a pensar!, estructuradamente... es que todo eso llamado “vida”, que se gesta con cada parte que se presenta… y con cada una que se necesita… y con cada una que se atrae…, lo llamamos “afecto”, lo llamamos “amor”, lo llamamos… “emoción”, “admiración”… pero luego, ¡rápidamente!, se combaten esas palabras… ¡salvo! –claro- que a alguien beneficien.

    Se ha llegado a un punto en el que la ‘insoportabilidad’ del afecto ajeno, del reír ajeno, del humor ajeno, llega a ser un enemigo.

    Es tal el nivel de posesión de verdades, que realmente es desolador.

    “¡Y hágase la luz!”, y la luz se hizo.

    “Y vio que era buena”.

    Pero ¡rápidamente!, la cultura –sic- humana… estableció que, lo que era bueno para uno, era malo para otro.

    De nuevo la guerra…; el miedo…; la huida…

    Pareciera que cada uno sigue “fielmente” sus egoísmos y sus intereses personales, desconectado de todas las conexiones que inevitablemente están.

    “Pareciera”… Más que “pareciera”, así ocurre.

    Y, al obrar de esa manera, el ser se tensa, se enreda…; se repite…; se abandona. ¡O hace gritos de soberbia!, intentando chantajes… o tratando de despertar ¡lástimas!

    “Todo un deshonor”. 

    ¡Oh, sí! Quizás el honor ya no… Es una palabra antigua.

    Y esa misteriosa malla, ese extraño tejido que sigue tejiendo… desde “Las Eternidades”… Algo que no nos cabe en la cabeza, pero que decimos como algo inalcanzable. Pero no hay por qué alcanzarlo. 

    Ello llega…

    Sin ello… no hay vida.

    Y ello nos llama, nos convoca, nos alerta, ¡nos alienta!, nos ¡descubre!…

    No suplantar la luz. Sentirse con ella. Y, en ella, establecer la alianza del vivir ¡sin pesar!, del vivir liberador que se gesta en el compromiso de… el respeto por estar, la admiración por lo que nos rodea, las gracias por lo que nos otorgan.

    ***

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  •  

    Given the conditions of the lifestyles that the species has been developing, the experience of living becomes all to often... in a heavy!... burden. Or, sometimes, in a very light burden... at the expense of increase the weight in others.

    It has been loading of domains, controls, impositions, defence, attacks…; It has been loaded with envy, jealousy and despair. And at the same time it seeks to unload itself through impositions, obligations and manipulations, towards others.

     And so the idea is generalized that lifetime experience is a great burden. To live is to be loaded... and loaded...

     From the experience of life, a hard and unbearable burden is made.

    This carries with it -as we can see- sorrows, manias, distress, anxieties and despair, forcing and seeking... to alleviate the conception of the burden.

    Living becomes painful and worryingly dangerous.

    It becomes a habit, that style. And with it... any event is dragged, since, in many moments, to stop living is a relief.

    This is how the being thinks… and this is how the environment feels; or this how the environment "hurts" -according to circumstances-.

    The living beings of the environment, outside to humans, do not manifest those attitudes, except those that are domesticated in some way: animals or vegetables; even minerals.

    And behold the outbreak of life is an extraordinary event, unusual, unique! At least, in the stellar surroundings that we more or less know.

    And that outbreak is done without burden. It is done with gifts, with resources, with means, with capacities...

    But soon... the being of humanity discovers that it can increase its resources and its means, bending, controlling, dominating... others. And, above all!, to other human beings.

    And so the war of wars is being established: those that do not truly contemplate, coexistence, as a vital, creative resource… and of countless resources, but soon, in its group -bigger or smaller- dispute, competition, domain, manipulation are established...

    From the vital point of view, it is... dishonest! It is unworthy!...

    But... as it is a general habit to distort relationships, interpretations, and then to tension, to discussion, to... to war! It is war. No need to review it again.

    It is as if the being had been impregnated with a strange tendency, due to some mysterious elixir or some strange curse. Because, even seeing that he is destroying himself, he is content with the slightest triumph... knowing that he will be prey to another predator.

    A whole evolved brain, full of resources, of neurotransmitters: dopamine, acetylcholine... -puf!, what a waste!-  to end up in discussion, disagreement, in "I stop speaking or greeting you". Disgusting!

    So all those convolutions, all that development of everything, all that brain folding, all that... all that literature, all that..., what is all this: merde?

    Was the Renaissance, the Enlightenment, Modernism, Existentialism worth anything… or only "stupidity" triumphs?

    Yes. Today's Praying Message refers to that... "habit", of the long face that this one puts because things do not work, the bad temper the other gets because he does not like that...

    Ladies and gentlemen of lineage, without blue blood!...

    As soon as the being -in a moment of lucidity, of course!- realizes what life is about, he can be aware that there must or should have been something -something, something!- that is there and that... and it is there, ok? Not to appeal to words that, although they are beautiful, they are already trite and... ¡bah!, they rattles it off .

    It's there, it's here... that miracle, that moment of... "let there be light -and it was done-".

    And it is... continuously...

    And man, in his vanity, does not see it; does not feel it!...

    He tries to produce his own light generators, withered, that soon abandon him or compete...

    Ay!... And in another moment of lucidity!... -"and let there be light", and it was done– and in another moment of lucidity, you can perceive that... there is nothing to spare!; that every part of anything is... connected, is contacted -and it is not a coincidence- by a Mysterious... situation!

    The very... infinite and small parts attract themselves. And at the same time, they identify themselves! Simultaneously.

    But the daily human behaviour does not see it... even having it so close! So deep inside!

    And if it is observed… a little bit, at the end of that luminous moment -"and let there be light", and it was made-... what we reach to think!, structurally ... is that all that called "life", gestated with each part that is presented... and with each one that is needed... and with each one that is attracted..., we call it "affection", we call it "love", we call it... "emotion", "admiration"... but then, those words are quickly! fought... except! –of course- that it benefits someone.

    It has reached a point where the 'unbearable' other's affection, other´s laughter or other´s, humour, becomes an enemy.

    Such is the level of possession of truths that it really is devastating.

    "And let there be light!", and the light was made.

    "And he saw that it was good."

    But quickly!, the human –sic- culture... established what was good for one was bad for another.

    Again war...; fear…;  escape…

    It seems that each one follows "faithfully" their selfishness and their personal interests, disconnected from all connections that inevitably are.

    "It seems"... More than "it seems", this is the case.

    And, by behaving this way, the being becomes tense, he becomes entangled...; he repeats himself…; he abandons himself. Or make shouts of arrogance, trying to blackmail... or trying to provoke pity!

    "All dishonour."

    Oh yeah! Maybe honour no longer .. It's an old word.

    And that mysterious net, that strange fabric that keeps weaving... from "Eternities"... Something that does not fit in our heads, but we say as something unattainable. But there is no reason to achieve it.

    It arrives...

    Without it ... there is no life.

    And that calls us, summons us, alerts us, encourages us!, discovers us!...

    Do not supplant the light. Feel with it. And, in it, establish the alliance of living without regret!, of the liberating life that is gestated in the commitment of... the respect for being, the admiration for what surrounds us, the thanks for what they give us.

    ***

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  •  

    Las perspectivas de especie humanidad, con su especial sapiencia, nos muestran un panorama confuso, falso, informado tendenciosamente, miedoso, mentiroso por vocación y por obligación… y continuadamente violento.

    Estas son perspectivas en las que tenemos que preocuparnos. Sin duda, hay perspectivas en las que tenemos que alegrarnos, como… algunos descubrimientos, como las posibilidades comunicativas, como los recursos y las posibilidades de éstas, las excepciones de grupos y personas que hacen posible acontecimientos gozosos, la aparición de distintos modos de arte… que buscan lo perfecto, lo sublime…

    Pero, ciertamente, estas bondades, estos amagos de virtudes están enormemente condicionados por estas perspectivas… de ahora y de futuro.

    No se trata de ponerlo en una balanza, no. Todo ser de humanidad tiene en su seno una potencialidad bondadosa. Pero ocurre que el desarrollo de su sapiencia le ha llevado a una egolatría, a una idolatría y a una tendencia a apoderarse, a ¡defenderse atacando!, y a manipular cualquier circunstancia… que incline el beneficio propio.

    Sólo el afán de desarrollar… nuestro potencial de origen de bondad, creativo, artista, amoroso…, es capaz de convertir esas perspectivas, en veleidades sinvalor, pero que hoy tienen una importancia capital. Y que no sólo se expresan en naciones, en potencias… ¡No! No, no. Se expresan en personas; en nombres y apellidos.

    El Sentido Orante de hoy nos… alienta –¡alienta!, “alienta”- hacia el desarrollo de nuestra potencialidad virtuosa, bondadosa. La que ama el Amor. No la que envidia el Amor. No la que lucha contra cualquier amor que no sea el suyo.

    ¡Ay!... A veces, se decía: “Hay mucho por hacer”. Luego pasamos a decir: “Queda todo por hacer”.

    Y –¡ay!- la vanidad que embadurna toda huella, con radicales posiciones; con imposiciones y… ¡chantajes!

    Y ocurre curiosamente que, cuando la vanidad, la soberbia, la violencia, se expresan, lo hacen con una prepotencia y una agresividad… que asusta, domina y… ¡parece alguien! ¡Sí! Parece que… una bomba de neutrones ha caído sobre nosotros.

    En cambio –en cambio-, cuando el ser ha de expresar, mostrar, ejemplarizar sus virtudes, sus bondades… es como un grano de arena del desierto. Incluso produce risas o críticas ácidas.

    No debe estar exenta de ¡vigor!, de ¡fuerza!, de ¡evidencias!..., la vivencia y el ejercicio de la bondad, de la virtud, del servicio.

    ¿Asustarse por una vanidad?, ¿por un chantaje?, ¿por una rabia u odio, o rencor?

    ¡Veamos, veamos, veamos, veamos, veamos!… Todos esos carteles de perspectivas han sido desarrollados por el sapiens, en su terreno más material y ególatra. 

    ¡Veamos, veamos, veamos! Las virtudes, las bondades y las capacidades de creatividad son desarrolladas gracias a nuestro Origen. ¡Están avaladas por la Creación! Somos intermediarios de ellas. Nos inspiramos. Somos vehículos de Amor. 

    ¿Y esos vectores se van a asustar, se van a amilanar o a dejar de expresarse, por la envidia de uno, la rabia de otro, la opinión de aquél…? ¡Sí!... Ocurre. Ocurre, sí.

    Y ocurre… y ocurre porque “se pone en el mismo plano”... lo bondadoso, lo virtuoso, lo servicial, lo artístico, en el mismo plano que lo violento, lo ¡sátrapa!, lo rabioso, lo egoísta. 

    ¡No, no, no, no, no, no! No están… no son de este mundo. Se ejercitan en este mundo, las bondades, pero no son de éste.

    Si vivimos –en consciencia- en el afán, en el servicio, en la fuerza, en el esfuerzo, en la dedicación de ideales y proyectos, por mucho que se empeñen los defectos, los desafectos, las insidias, ¡los celos!… –por mucho que se empeñen-, si sabemos estar en nuestro Origen, en nuestra verdadera naturaleza, ésta no sufrirá daño.

    Sí, sí… sí sentirá el dolor y se verá afectada por esas perspectivas, pero no cejará en insistir en sus posiciones, en sus provisiones, en sus dones…

    Pero no, no las lleven al comercio, no las lleven a la tienda, no las pongan a la venta: recordando, en nuestra cultura, la entrada de Jesús de Belén en el templo, donde se vendía, se compraba, etc., y nos cuentan que desalojó a todos los mercaderes. 

    Pues bien. Es un símil, semejante a lo que acontece en la oración de hoy.

    Pero también cierto es que, con esas perspectivas actuales y de futuro, el ser debe cuidar sus bondades, sus afectos, sus servicios, sus creatividades. ¡No por el temor de lo que puedan hacer!, que nada pueden hacer si sabemos mantenernos ahí; pero es ese “cuido”: el saberse mantener ahí… y el sabernos comunicar con lo cotidiano, con lo vulgar, con lo grosero, con lo impropio, con… con “la usura” del vivir…

    Somos, como vida, consciencia de Universo. En la medida en que nos desprendemos de nuestras naturalezas celestes y entramos en nuestras posesiones, el ser se hace deshonesto; se hace… impropio de su naturaleza.

    Sí. Luego lo justificará una y otra vez. Encontrará culpables y… condenará a los que no piensan como él. Eso ocurre todos los días.

    El avance de estas perspectivas que hacen gestar, en el ser, un poderío, una garantía, una certeza… de cuatro o cinco dichos que aprendió, y que mantuvo, y que entretuvo, ¡y que de ahí no se movió… aunque hubiera pasado por él toda la biblioteca de Alejandría! 

    ¡Increíble!, ¿verdad?... Pero a ese punto ha llegado la especie.

    Anclada en los beneficios de la mentira, de la manipulación, del poder, de la violencia…, ahí se mueve y se remueve y se reboza… y ¡salpica!

    ¡Y no permanece indiferente la Bondad Creadora! ¡No debe permanecer como virtuosa o como brillante o como… especial! ¡No! ¡Debe comprometerse a testimoniar otras perspectivas! 

    Y si es fiel a ello, lo hará sin miedo, con prudencia, ¡en su momento!

    La Creación sabe esperar. Las promesas de los hombres… se desesperan. De los hombres que han asumido… increíblemente –aunque no lo expresen-, la idea de que ellos mismos se han gestado, de que ellos mismos se han producido, de que ellos son el núcleo, el centro… y casi se podría decir que “el origen de todas las especies”, a las que somete, y por ello se siente poderoso. Aunque, realmente, una picadura de mosquito, a tiempo, lo lleva a un cementerio. ¡Psss! ¡Tan fuerte!...

    El Sentido Orante, evidentemente, ahonda en los deterioros de la especie, pero fundamentalmente avisa y… ¡y llama!, a su Creación, a que sea testimonio de amante y de amor, por ser creado. 

    Y la bondad, la disponibilidad, la adaptabilidad, la compresión y la admiración por todo lo amado, es el recuerdo permanente orante. 

    Ese es el móvil que nos puede quitar las salpicaduras, las mañas, las increíbles marcas que se quedan… a pesar de la Enciclopedia Británica, el Espasa Calpe o la Biblioteca, entera, de Alejandría.

    Una humanidad llena de ¡prejuicios!: alimentarios, culturales, costumbristas, idealistas… (sic) Y que los transmite por contacto, y de generación en generación. 

    ¡Increíble! Yo tengo un prejuicio, y se lo transmito a mi hijo… y ése, al nieto, y ése… ¡increíble! Darwin estaba equivocado. La genética estaba equivocada. 

    Si a mí no me gusta el verde, a mi hijo tampoco le gusta del verde, a mi tío tampoco le gusta el verde… ¡Debe de haber un gen que controla el verde? ¿Ustedes creen? ¿O debe de haber una… prejuiciosa actitud…? Que, claro, no se limita al verde, sino que se aplica ya… a todo el orbe cotidiano.

    Sí. En otro aparente orden de cosas, estamos viviendo una época prodigiosa. El ver estos ejemplos es asombroso: cómo, una especie sapiencial, puede ser ¡tan estúpida!, ¡tan prejuiciosa!, ¡tan racista!, ¡tan envidiosa de sí misma, que se autodestruye, se deteriora! 

    ¡Es una época prodigiosa! Ver… ver algo así, cuando nada de eso estaba pensado para que así fuera.

    ¡Claro! Se puede ver bajo la óptica –en este caso- de un momento orante. Porque, si no se está bajo esa óptica, se empiezan a discutir los proyectos de uno o de otro, o las tendencias de uno o de otro, y empieza el juicio: 

    “¡Se abre la sesión! Tiene la palabra el señor fiscal. Y luego el abogado defensor. Y luego el juez. Y como si fuera poco, el tribunal popular. ¡Vengan todos a juzgar a este… que no está de acuerdo, a este que no sigue las normas, a este que se sale de sus… cabales!, a este que no hace lo previsible. Vayamos todos a juzgarle. Condenémosle… por las costumbres y las normas de… ¿quién sabe cuándo? Pero ya que nosotros no hemos tenido al valentía “de”, castiguémosle, no vaya a ser que otros tengan el valor de imitarle”.

    Así, así, bajo esta perspectiva, es una época prodigiosa.

    No exenta de humor, esta visión nos permite… no caer en la falacia del combate, no caer en la discusión de opiniones: “lo que me dijiste, y lo que te digo y lo que me dijo…”. ¡No!... Démosle siempre la razón, a los razonables. Que sigan con la sierra.  

    En la medida en que se entra en el combate y en lo razonable, sólo las espadas suenan. Y las únicas manchas que aparecen son de sangre. Sangre que se expresa en rabias, odios, rencores, amarguras, desesperos… 

    Nada propio de un Ser Estelar.

    ***

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  •  

    The perspectives of species of humanity, with its special sapience, show us a confused, false, tendentiously informed, fearful, liar by vocation and by obligation... and continuously violent panorama.

    These are perspectives we have to worry about. Undoubtedly, there are perspectives we have to rejoice about, like... some discoveries, like the communicative possibilities, like the resources and its possibilities of these,the exceptions of groups and people that make possible joyful events, the appearance of different ways of art... that seek perfection, sublime...

    But, certainly, these goodness, these hints of virtues are greatly conditioned by these perspectives... of now and future.

    It's not about putting it on a scale, no. Every being of humanity has a kind potentiality within it. But it happens that the development of his knowledge has led him to an egotism, an idolatry and a tendency to seize, to defend himself attacking!, and manipulating any circumstance... that inclines towards one’s  own benefit.

    Only the eagerness to develop... our potential of origin of goodness, creative, artist, loving..., is capable of converting those perspectives, in worthless whims, but today they have a capital importance. And they are not only expressed in nations, in powers... No! No, no. They are expressed in people; in names and surnames.

    Today's Prayerful Sense... encourages us -encourages us!, "encourages"– towards the development of our virtuous, kind potentiality. The one that loves Love. Not the one that envies Love. Not the one that fights against any love that is not theirs.

    Oh!... Sometimes, it was said: "There is a lot to do". Then we went on to say: "Everything is yet to be done".

    And -ay!- vanity that smears every trace, with radical positions; with impositions and... blackmail!

    And it curiously happens that, when vanity, pride, violence, expresses themselves, they do it with arrogance and aggressiveness... that frightens, dominates and... it looks like someone! Yes! It seems... a neutron bomb has fallen on us.

    Instead -on the other hand- when the being has to express, show, exemplify its virtues, its goodness... it is like a grain of sand in the desert. It even provokes laughter or acid criticism.

    It must not be exempt of vigour!, of force!, of evidences!..., the experience and the exercise of goodness, of virtue, of service.

    Scared for a vanity?, for a blackmail?, for a rage or hatred, or rancour?

    Let's see, let's see, let's see, let's see!... All those perspectives posters have been developed by sapiens, in their most material and egotistical terrain.

    Let's see, let's see, let's see! The virtues, the kindnesses and the capacities of creativity are developed thanks to our Origin. They are endorsed by Creation! We are intermediaries of them. We are inspired. We are vehicles of Love.

    And these vectors will be scared, will be intimidated or stop expressing themselves, because of the envy of one, the anger of another, the opinion of that one...? Yes!... It happens. It happens, yes.

    And it happens... and it happens because "they are put on the same plane"... kindness, virtue, help, art, on the same plane as the violence, the satrap!, rage, and selfishness.

    No, no, no, no, no, no! They are not... they are not of this world. Goodness is exercised in this world, but it is not of this one.

    If we live -in conscience- in eagerness, in service, in strength, in effort, in dedication of ideals and projects, no matter how much defects, disaffection, snares, jealousy!... -no matter how hard they try- if we know how to be in our Origin, in our true nature, it will not be damaged.

    Yes, yes... it will feel the pain and it will be affected by those perspectives, but it will not cease insisting on its positions, its provisions, its gifts...

     But no, do not take them to trade, do not take them to the store, do not put them up for sale: remembering, in our culture, the entrance of Jesus of Bethlehem into the temple, where it was sold, purchase, etc., and we have been told that he evicted all the merchants.

     Well. It is a simile, of what happens in today's prayer.

    But it is also true that, with these current and future perspectives, the being must take care of its goodness, its affections, its services, its creativities. Not because of fear of what they can do!, because they can do nothing if we know how to keep there; but it is more about "care": knowing how to keep there... and knowing how to communicate with everyday, with vulgarity, with rudeness, with what is improper, with... with "the usury" of living...

    We are, as LIFE, Universe consciousness. To the extent that we detach ourselves from our celestial nature and we enter in our possessions, the being becomes dishonest; it becomes... improper of its nature.

    Yes. Then he will justify it again and again. He will find the culprits and... he will condemn those who do not think like him. That happens every day.

    The advance of these perspectives create, in the being, a power, a guarantee, a certainty... of four or five sayings that he learned, and he maintained, and he entertained, and he did not move from there... even if the entire library of Alexandria has passed through him.

    Unbelievable!, right?...  But to that point the species has arrived.

    Anchored in the benefits of lying, of manipulation, of power, of violence..., there it moves and stirs and rolls up in batter... and it splashes!

    And Creative Goodness does not remain indifferent! It must not remain as virtuous or as brilliant or as... special! No! It must commit to demonstrate other perspectives!

    And if one is faithful to it, one will do it without fear, with prudence, in its moment!.

    Creation knows how to wait. Men’s promises... despair. Of men who have assumed... incredibly -although they do not express it-, the idea that they have been gestated by themselves, they have been produced by themselves, that they are the nucleus, the centre... and almost it could be said that "the origin of all species", which he submits, and that’s why he feels powerful. Although, really, a mosquito bite in time, takes you to a cemetery. Psss! So heavy!...

    The Prayer Sense, evidently, delves into the deterioration of species, but fundamentally warns and... and calls!, to its Creation, to be a lover and love testimony, for being created.

    And goodness, availability, adaptability, understanding and admiration for everything loved is the permanent prayerful memory.

    That is the motive that can take away the splashes, the bad habits, the incredible marks that remain... despite the Encyclopaedia Britannica, the Espasa Calpe or the entire Library of Alexandria.

    A humanity full of prejudices!: alimentary, cultural, traditional, idealists... (sic) Transmitted by contact, and from generation to generation.

    Amazing! I have a prejudice, and I pass it on to my son... and, to the grandson, and... incredible! Darwin was wrong. Genetics was wrong.

     If I do not like green, my son does not like green, my uncle does not like green either... There must be a gene that controls green? Can you all believe it? Or is there a... prejudiced attitude...? That, of course, is not limited to green, but is already applied... to the entire daily world.

    Yes. In another apparent order of things, we are living a prodigious time. Seeing these examples is amazing: how, a sapiential species, can be so stupid!, so prejudiced!, so racist!, so envious of itself, that it self-destructs, deteriorates!

    It is a prodigious time! Seeing... seeing something like that, when none of that was thought to be so.

    Of course! It can be seen from the perspective -in this case- of a prayerful moment. Because, if one is not under that perspective, one begins to discuss the projects of one or the other, or the tendencies of one or the other, and the trial begins:

    "The session opens! The prosecutor has the floor. And then the defence lawyer. And then the judge. And as if that were not enough, the popular court. Everyone come to judge this one... who does not agree, this one that does not follow the rules, this one that goes out of his… mind!, to this one that does not do the foreseeable thing. Let's all go to judge him. Let's condemn him... according to customs and rules of... who knows when? But since we have not had the courage "of", let's punish him, just in case others have the courage to imitate him".

     Thus, like this, under this perspective, it is a prodigious time.

    Not without humour, this vision allows us... not to fall into the fallacy of combat, not to fall into discussion of opinions: "what you told me, and what I tell you and what he told me...". No!... Let's always give reason, to the reasonable ones. Let them keep on with the saw.

    To the extent that one enters into combat and into reasonable, only the swords sound. And the only spots that appear are blood. Blood that expresses anger, hatred, resentment, bitterness, despair...

    Nothing typical of a Star Being.

    ***

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