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    Contemplar la humanidad bajo las ópticas de su transcurrir en este lugar del Universo –por simplificar las evolucionistas y las creacionistas- es una historia de trastornos continuados y permanentes.

    Con esto sería suficiente para arreglar algo. Pero… transcurre el trastorno, desde los primeros momentos, como si algo –desde el principio- no estuviera debidamente aquilatado.

    En la Creacionista, es fácil ver que el Edén, el Paraíso… ¡estaba bien, pero había que explorar otras cosas! ¡No te vas a quedar ahí, como heterosexual, sin probar otras cosas!...

    Entonces, bueno, entre la desobediencia, el ocultamiento… Total: “trastornos”. Y a partir de ahí, más. Más. Porque… empezaron con las experiencias, ¿verdad?, y tuvieron descendencia. Y, para seguir experimentando, un descendiente mató al otro, para ver qué ocurre cuando alguien se queda quieto y no se mueve.

    Esto, contado así, parece un chisme o un chiste, pero… es así. Es para darle un aire “des-trastornado”.

    Claro, a partir de ahí, “las tribus de Israel”, pues bueno… fue una debacle: “Y éste engendró a éste, y éste engendró al otro, y se peleó éste con el otro…”. ¡Bueno, bueno! Hasta nuestros días, pasando por Babilonia, por Egipto… y por el Tercer Reich.

    Como ven, sintetizar es cuestión de segundos, minutos… ¡breves! Entonces, lo que vemos en común en todo ese trayecto es un trastorno. Por no llamarlo de otra forma. Porque cuando hay trastorno hay posibilidad de corregir, de arreglar, de mejorar…

    Dicen ahora, los evolucionistas, que la evolución del ser humano está ya completada, que no vamos a estropearlo más; o sea, que nos vamos a quedar como estamos. Eso lo dicen en base a… a nada. Quiero decir que no hay sustento. Es como si eso se dijera en tiempos de Neandertal: “Somos Neandertales, y no hay más que hablar”. Pues no, pues había otros que hablaban más. Y entre unos y otros se trastornaron.

    Así visto, resulta un poco… –¿cómo diríamos?- “desmotivador”; un poco decadente; un poco –o un mucho- desarreglado.

    La Llamada Orante nos hace esta introducción, para que entremos, con ese preámbulo de trastorno…

    También hay que tener cuidado con esto, porque no puede ahora decir cada uno: “¡Estoy trastornao!”; y el otro: “¡Estoy trastornao, estoy trastornao!”… Sí, ya, si todos estamos trastornados, pero tampoco puedes ir por la calle, con la flor en la boca, gritando: “¡Estoy trastornao!”.

    Porque el trastorno se identifica –y esto es importante- con algo… algo de la mente. La mente es un lamento. Sí, ¿verdad? Bajo el trastorno, la mente es un lamento. Y el lamento de la mente… ¡ufff!, hace un sentir ¡tan!, ¡tan!, ¡tan tan tan frágil!, que entre el lamento de la mente y la fragilidad del sentir… más que un trastorno, lo que hay es un drama, una tragedia, que puede empezar mañana, pasado, al otro…

    Si nos remitimos –como dicen los evolucionistas: que ya estamos totalmente evolucionados- a las estadísticas, cuando nosotros estudiábamos estadística –en el siglo pasado, muy atrás del siglo pasado-, que empezaba la estadística, era la gran arma –todo son armas- la gran arma a favor de la medicina, de la tecnología. Por estadísticas se sabía: “De cada cien, noventa están trastornados, luego diez están bien”. Pero se lo comen los noventa trastornados. O… bueno, cualquier proporción.

    La estadística, como decía el señor Winston Churchill: “La buena estadística es aquella que yo manipulo; la que no puedo manipular… no. Eso es… eso es ‘tolta’”. “Tolta” es una torta mal hecha.

    Así que “trastorno”, “mente”, “la mente”, “lamento” y “fragilidad emocional".

    Esto es lo que podríamos decirle a un extraterrestre –como se suele contar, aunque ya se cuenta menos- si viniera a visitarnos.

    ¿O qué le íbamos a decir? ¿Que hemos llegado a la luna, que hemos hecho bombas atómicas, que tenemos un robot que opera, que corremos en las olimpiadas más que antes, que ha ganado el Real Madrid la Liga…? No sé qué… qué otras cosas así, dignas de decir: “¡Ole, ole, ole! Para una faena que sale alguna vez… ¡ole, ole, ole!. A lo mejor los extraterrestres son anti taurinos, encima, y entonces estás perdido.

    Así que, en base a toda esta “plantilla”, la organización humana se establece ‘la-mentablemente’ y ‘sentí-mentalmente’, emocionalmente, frágil; y para ello recurre –como remedio para el ‘tras-torno’- a las reglas, a las normas, a las obligaciones, al control, a la ley, al ¡orden!

    No sabemos si eso fue producto de una catarsis general humana, o… o la aparición del Poder como el estigma que venía a arreglar todo el trastorno.

    Y si se fijan, no vamos muy desencaminados. Porque a lo largo también de las historias que podemos contar y que nos cuentan… todo se ha ido “arreglando” (sic) con revoluciones, guerras, tratados, pactos, ejércitos, políticos, dinero… Todo buscando un control. Pero no… no incidiendo sobre el ‘tras-torno’ que hay detrás del “torno”. Y por eso, a lo largo también de “el historial”, pues tal país era así pero luego era asao…; tal norma era ésta, pero ahora ha cambiado y ya no es ésa, es la otra…; antes había que lavarse los pies, ahora no, hay que lavarse la nariz… No se sabe exactamente por qué, pero son “formas” –hasta ahora ineficaces- para los trastornos como especie, como humanidad: en lamentos de la mente y en fragilidad del sentir.

    Se puede optar por un sentido dual, nos dice la Llamada Orante: o no se hace nada –“hacer nada”-, o “queda todo por hacer”.

    Lo que se ha hecho para mejorar el trastorno ha generado más y nuevos trastornos.

    Fíjese en algo muy curioso que ha trascurrido en breve tiempo, en brevísimo tiempo; que normalmente tardaría más: se ha hecho un esfuerzo para mitigar una serie de enfermedades infecto-contagiosas, y para mejorar y comer un poco más, abrigarse un poco más, limpiar un poco más… y, gracias a eso –entre otras cosas-, la humanidad vive más tiempo.

    Y la tentación es aplaudir: “¡Oh!, ¡qué bien!, lo que hemos conseguido”. Pero ahora viene lo que les decía: que, en tan corto tiempo, después de haber conseguido purificar las aguas, hacerlas potables, comer más proteínas con sus correspondientes hidratos de carbono y grasas, y abrigarnos un poco más, y un poquito de limpieza –¡un poquito, un poquito!-, canalizar las aguas negras… con cuatro cositas, el trastornao mejora en cuanto a tiempo de permanencia. Y en ese corto periodo de tiempo en el que vamos a acotarlo, ahora lo que quiere la especie es acabar con ellos. ¡Je! Tiene gracia, ¿no?

    O sea, hacemos un esfuerzo para que vivan los seres humanos, más, y cuando empiezan a vivir más… ¡claro!, hay que mantenerlos porque ya no producen tanto, y entonces son un estorbo. Y como decía el ministro japonés: “Muéranse, por favor, que es una tara para el Estado”. Lo hemos visto recientemente en las residencias, ¿no? Poner ejemplos más dramáticos que ésos… En este país. En los demás, pues parecido.

    Es decir que, ahora, después de conseguir la longevidad, hay que acabar con ella, porque es un trastoque, un trastorno, un nuevo trastorno. Porque, claro, hay que cuidarlos, hay que atenderlos, porque determinadas funciones no pueden hacerlas…

    ¡Vaya, vaya, vaya, vaya!…

    ¿Está la especie trastornada, o no?

    Es un ejemplo, es un ejemplo, es un ejemplo. Pero ya de entrada, de entrada, a partir de cierta fisionomía que puedas tener, cierto aspecto, ya te miran con cara de… trastornao completo. Sí. Y vas al oftalmólogo u oftalmóloga y te pregunta:

    .- ¡Ah!, ¿pero usted todavía conduce?

    .- Pues, sí: se mete el embrague, luego se mueve la palanca, entras en primera…; cuando ves que el coche se va a explotar, metes otra vez el embrague, metes la segunda…

    No dio tiempo a explicarle todo eso, pero…

    Antes se decía –en otro tiempo, claro, como todo va cambiando-: “Por sus actos, por sus obras los conoceréis”. Ahora no, ahora no. Las obras son… “sobras”. Las obras se convierten en “sobras”.

    ¡Ah!... O sea que sobra el obrar de tal o cual forma, para mejorar tal y cual situación.

    ¿Que hay varios millones que, entre este mes de Mayo –el mes de María- y el que viene, morirán de hambre y sed…? –por ejemplo; qué cosa, ¿no?-.

    Dicen que es por el cambio climático. Fíjense el trastorno mental que hay –el lamento, ¿no?-. Y dicen que, claro, por el cambio climático no ha llovido; y como no ha llovido, pues no ha habido suficiente cosecha.

    Pero además la culpa la tiene Putin porque, como ha habido la guerra, todo ha subido mucho. Entonces, esos pobres africanos no tienen dinero para pagar las semillas, para pagar los cereales, para comprar el agua… No. ¡Pues tendrán que morirse! Pero la culpa la tiene el cambio climático.

    ¡Ah!...

    Resulta desolador. Sí, el trastorno se hace desolador.

    “Hacer Nada”, o “empezar a hacer… de Nuevo”. Es dual.

    No es novedad: la dualidad nos ha enfrentado.

    Pero… –un “pero” favorable- pero el Sentido Orante nos reclama la fusión entre “todo está por hacer” –y plantearlo en nuestro hacer cotidiano- y “contar con la Nada”.

    .- ¡Ah! ¡Qué bien! Pero ¿cómo cuentas con la Nada?

    .- ¡Hombre!, pero si ya se dice que “Todo está por hacer”, es que “Nada está hecho”.

    Buen juego de palabras, ¿eh?

    “Hacer nada” implica… –y ya es conocido por el “instinto” (vamos a llamarlo así) taoísta- contemplar cómo son los aconteceres. No intervenir en lo que es propio de un proceso; o –podríamos decir- intervenir lo menos posible en la vida de los otros, por ejemplo.

    Esa es una práctica de la Nada: intervengo lo menos posible en tu caminar. Puedo ir contigo, puedo acompañarte, podemos acompañarnos… Pero ¿intervenir? Ya significa modificar tu posición, tu actitud, tu desarrollo… ¡Ah! No. Eso queda para “el hacerlo todo nuevo, porque no hay nada hecho”.

    Entonces, si empezamos a ir… –fíjense bien- si empezamos a ir sin intervenir en el otro, si empezamos a juntarnos, a transitar en comunión, en comunidad, sin herirnos, sin prejuiciarnos, sin prioridades de unos sobre otros, estaremos en condiciones… –fíjense cómo se juntan las dos cosas- estaremos en condiciones de hacer algo… nuevo. De lo que está todo por hacer.

    ¿Por qué? Muy fácil: porque, hasta ahora, todos se han metido en la vida de todos. Hasta ahora, el gobierno se ha metido en nuestra vida, la ley se ha metido en nuestra vida, mi padre se ha metido en mi vida, mi hermano se ha metido en mi vida, mi hermana, mi vecino… ¡todos! ¡Y nosotros –todos también, por supuesto- nos hemos metido en la vida del otro, del otro, del otro y del otro! Y merced a todo eso, somos un trastorno permanente.

    Así que, si nos posicionamos en la no intervención, y bajo esa premisa planteamos el hacer… y simultáneamente no intervenimos y hacemos –“simultáneamente”-, se darán las posibilidades de ir desgastando el trastorno, y hacernos en verdad un “torno de referencia”, un algo que gira –como el derviche en trance-; un algo que está como el torno del alfarero, y que permite incrustar los dedos y modular un barro, hacerlo vasija, hacerlo estandarte, hacerlo un adorno.

    En ese estar de la mente como lamento, y de emociones frágiles que se hacen tormento, el “no intervenir” y el “proponer innovaciones”, nos lleva a entrar en un equilibrio –por esa simultaneidad de actitudes- entre “Nada” y “Todo por hacer”.

    Sería –por así decirlo- una propuesta cuántica: no, “esto o esto”, sino las dos cosas a la vez. Buscar la unicidad de ese “torno”.

    Y en la Nada, y de Ella, el Misterio Creador se inspira para… crear. Simultáneamente es Nada y es Creación. ¿Ven? El modelo que ha sugerido la Oración es el “comportamiento” –entre comillas- que intuimos y nos revela el Sentido Orante.

    De La Nada, el Misterio Creador crea. Pero es continuo. Igual que el Universo se expande y va creando nuevos espacios que antes no estaban.      

    Sí. El Sentido Orante nos llama a replicar en la onda de lo Divino. Nos llama a actuar como lo que intuimos reveladoramente que es, en nuestra minúscula capacidad de entender, de saber. Es una inspiración para que el trastorno no nos lleve a la destrucción; y, en menor medida, al desánimo, al descrédito, a la tristeza, a la apatía, a la abulia, al desespero, a…

    “Un plan sin plan”, si se fijan. Porque hemos dicho que, hasta ahora, ese trastorno se había mantenido y se había gestado en base a imposiciones, a poderes. Pero la Llamada Orante nos sugiere un plan sin plan. ¡No hay ningún poder!, porque estamos en la Nada. ¡Y no hay nada previamente hecho, porque está Todo por Hacer!

    Y se puede decir, claro: “¿Y qué hacemos con lo hecho?”.

    Ver –en lo hecho-, contemplar –en lo hecho-, cómo está diseñado para un “desecho”.

    Esta diseñado para un “usar y tirar”, para seguir con la producción, para seguir con la ganancia y con el irrespeto.

    Y en la medida en que contemplamos desde la Nada, sin intervenir, proponemos, porque sabemos dónde está el trastorno… de esta pequeña cosa, de aquélla, de la otra…

    Y al contemplar el gasto y el estipendio –¡en general!- podemos plantearnos… “Nada”.

    Y bajo ese epígrafe, añadir: “¿Y qué hacer?”. Y surgirá la propuesta nueva.

    Y esto es aplicable a cualquier situación.

    Es, en consecuencia, una Nada procreativa desde donde se obtiene algo: ese algo que es intangible, que es vehiculizable… No como si fuera otra entidad, es la misma, pero diversificada para entenderlo: el Misterio Creador.

    ¿Acaso no nos respeta, ese Misterio Creador, en nuestras acciones, en nuestros trastornos? Eso es “Nada”; “la Nada”.

    Pero ¿acaso no es cierto, también, que aparece… milagrosamente, casualmente, circunstancialmente, y nos subyuga, nos alienta...?

    Nos recrea diariamente. Nos hace nacer amorosamente. Nos renace.

    “Todo por Hacer” desde “la Nada”, simultáneamente:

    El modelo de Lo Eterno.

    ***

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    Contemplating humanity from the point of view of its passage in this part of the Universe -to simplify the evolutionist and creationist perspectives- is a story of continuous and permanent upheavals.

    This would be enough to put something right. But... from the very first moments, the upheaval goes on as if something -from the very beginning- was not properly assessed.

    According to Creationism, it's easy to see that Eden, Paradise... was fine, but you had to explore other things! You're not going to stay there, as a heterosexual, without trying other things!...

    So, well, between disobedience, concealment... anyway: "disorders". And from then on, comes more… More. Because... they started experimenting, right, and they had offspring. And, to continue experimenting, one offspring killed the other, to see what happens when someone stays still and doesn't move.

    Told like this, it sounds like gossip or a joke, but... it is so. It gives an "un-disturbed" tone.

    Of course, from then on, "the tribes of Israel", well... it was a debacle: "And this one begat this one, and this one begat the other one, and this one fought with the other one...". Well, well! Right up to the present day, through Babylon, through Egypt... and through the Third Reich.

    You see, synthesising is a matter of seconds, minutes... brief! So, what we see in common in all this journey is a disorder. To not call it something else. Because when there is disorder, there is the possibility of correcting, of fixing, of improving…

    Now the evolutionists say that the evolution of human beings is already complete, that we are not going to spoil it anymore; in other words, that we are going to stay as we are. They say that based on... nothing. I mean, there is no sustenance. It's as if they said in Neanderthal times: "We are Neanderthals, and there is no more to say". Well, no, because there were others who spoke more. And between one and the other they became disordered.

    Seen in this way, it is a bit... -how shall we say?- "demotivating"; a bit decadent; a bit -or very- messy.

    The Prayerful Call gives us this introduction, so that we can enter, with this preamble of disorder…

    One also has to be careful with this, because one can't now say: "I'm upset!" and the other: "I'm upset, I'm upset!"... Yes, yes, we're all upset, but one can't go down the street, with a flower in one’s mouth, shouting: "I'm upset!”.

    Because the disorder is identified -and this is important- with something... something of the mind. A mental lament! Yes, isn't it? Under the disorder, the mind laments. And the mental lament... phew, it makes a feeling so fragile, so fragile, so fragile, that between the mental lament and the fragility of the feeling... more than a disorder, is a tragedy, which can start tomorrow, the day after, the next…

    If we refer -as evolutionists say: that we are already fully evolved- to statistics, when we were studying statistics -in the last century, way back in the last century- when statistics started, it was the great weapon –everything is weapons- the great weapon in favour of medicine, of technology. From statistics it was known: "Ninety out of a hundred people are disturbed, then ten are well". But the ninety are the ones that count, or any other proportion.

    Statistics, as Mr. Winston Churchill said: "Good statistics are those that I can manipulate; statistics that I cannot manipulate... are not. They’re ‘bogus’”.

    So "disorder", "mind", "mental", "lament" and "emotional fragility".

    This is what we might say to an extra-terrestrial -as is often told, though less is told now- if it came to visit us.

    Or what were we going to tell them? That we have reached the moon, that we have made atomic bombs, that we have a robot that operates, that we run in the Olympics more than before, that Real Madrid has won the League...? I don't know what... what other things like that, worthy of saying: "Ole, ole, ole! For a good job done sometime... ole, ole, ole!”. Maybe the aliens are anti-bullfighting on top of that, and then you are lost.

    So, based on all this 'template', human organisation establishes itself unfortunately' 'sentimentally', emotionally, fragile; and for this it resorts -as a remedy for the 'dis-order'- to rules, to norms, to obligations, to control, to law, to order!

    We don't know whether that was the result of a general human catharsis, or... or the emergence of Power as the stigma that came to fix the whole disorder.

    And if you look closely, we are not far off the mark. Because throughout the stories that we can tell and that we are told... everything has been "fixed" (sic) with revolutions, wars, treaties, pacts, armies, politicians, money... all searching for control. But no... not influencing the ´dis-order 'behind-the ’order’. And for that reason, also throughout “history”, such and such a country was like this but then it was like that...; such rule was this, but now it has changed and it is no longer that one, it is the other...; before you had to wash your feet, now you don't, you have to wash your nose... It is not known exactly why, but they are "ways" -until now ineffective- for the disorders as a species, as humanity: in laments of the mind and in fragility of feeling.

    One can opt for a dual sense, the Prayerful Call tells us: either nothing is done      -"to do nothing"- or "everything remains to be done".

    What has been done to ameliorate the disorder has generated more and new disorders.

    Look at something very curious that has happened in a short time, in a very short time; that normally would take longer: an effort has been made to mitigate a series of infectious-contagious diseases, and to get better and eat a little more, keep a little warmer, clean a little more... and, thanks to that -among other things-, humanity lives longer.

    And the temptation is to applaud: "Oh, how nice, what we have achieved". But now comes what I was saying: that, in such a short time, after having managed to purify the water, make it drinkable, eat more proteins with their corresponding carbohydrates and fats, and keep us a little warmer, and a little bit of cleaning -a little bit, a little bit-, channel the sewage... with four little things, the disorder improves in terms of life time. And in that short period of time in which we are going to limit it, now what the species wants is to wipe them out. Heh! It's funny, isn't it?

    In other words, we make an effort so that human beings live longer, and when they do so... of course!, we have to maintain them because they no longer produce as much, and then they are a nuisance. And as the Japanese minister said: "Please die, it's a burden on the state". We have seen this recently in the nursing homes, haven't we? To give you more dramatic examples than that... In this country… In other countries it is similar.

    In other words, now, after achieving longevity, we have to put an end to it, because it is a disturbance, a disorder, a new disorder. Because, of course, you have to take care of them, you have to attend to them, because they cannot do certain functions...

    Well, well, well, well, well!...

    Is the species disturbed or not?

    It's an example, it's an example, it's an example. But right from the outset, from the start, based on a certain physiognomy you may have, a certain appearance, they already look at you with a face like... you are completely disordered. Yes, and you go to the ophthalmologist and he or she asks you:

    .-Ah, but do you still drive?

    .-Well, yes: you engage the clutch, then move the lever, go into first gear...; when you see that the car is going to explode, you engage the clutch again, go into second gear....

    No time to explain all that, but...

    It used to be said -at another time, of course, as everything is changing- "By their acts, by their deeds you will know them". Not now, not now. Deeds are... "leftovers". Deeds become "leftovers".

    Ah!... In other words, there is no need to act in this or that way in order to improve this or that situation.

    That there are several millions, between this month of May -the month of Mary- and next month, who will die of hunger and thirst...? -for example; curious thing, isn't it?

    They say it's due to climate change. Look at the mental disorder there is –such lamentation!- And they say that, of course, because of climate change, it hasn't rained; and as it hasn't rained, there hasn't been enough harvest.

    But it's also Putin's fault because, since there’s a war, prices have gone up a lot. So those poor Africans don't have money to pay for seeds, to pay for cereals, to buy water... No. Then they will have to die! But climate change is to blame.

    Ah!...

    It is devastating. Yes, the disorder becomes devastating.

    "Do Nothing", or "start doing... again". It is dual.

    This is nothing new: duality has confronted us.

    But... -a favourable "but"- but the Prayerful Sense calls for a fusion between "everything is yet to be done" -and to raise it in our daily actions- and "counting on Nothingness".

    .- Ah, that's good! But how do you count on Nothing?

    .- Man, but if it is already said that "Everything is still to be done", it means that "Nothing is done".

    Nice play on words, eh?

    "Doing nothing" implies... -and it is already known to the Taoist "instinct" (let's call it that)- to contemplate how things happen. Not to intervene in what is proper to a process; or -we could say- to intervene as little as possible in the life of others, for example.

    This is a practice of Nothingness: I intervene as little as possible in your journey. I can go with you, I can accompany you, we can accompany each other... But to intervene? It already means modifying your position, your attitude, your development... Ah! No. That's for "doing it all over again, because nothing is done".

    So, if we start to go…-look carefully- if we start to go without intervening in the other, if we start to get together, to travel in communion, in community, without hurting each other, without prejudice, without prioritizing one over another, we will be in the conditions…-notice how the two things come together- we will be able to do something… new. Of what is all to be done.

    Why? Very easy: because, until now, everyone has interfered in everyone's life. Until now, the government has interfered in our lives, the law has interfered in our lives, my father has interfered in my life, my brother has interfered in my life, my sister, my neighbour... everyone! And we -everyone too, of course- have interfered in each other's lives, in the other's, the other's and the other's! And because of all that, we are a permanent disturbance.

    So, if we position ourselves in non-intervention, and under that premise we propose our doing... and simultaneously we do not intervene and we do                        -"simultaneously"-, we will have the possibility of gradually wearing away the disorder, and really become a "reference wheel", a something that turns -like the dervish in trance-; a something that is like the potter's wheel, and that allows us to embed our fingers and modulate  clay, to make  a vessel, to make  a standard, to make an ornament.

    In this being of the mind as a lament, and of fragile emotions that become torment, "not intervening" and "proposing innovations", leads us to enter into a balance -through this simultaneity of attitudes- between "Nothing" and "Everything to be done".

    It would be -so to speak- a quantum proposal: not "this or that", but both at the same time. Search for the unicity of this "wheel".

    And in the Nothingness, and from It, the Creative Mystery is inspired to... create. Simultaneously it is Nothing and it is Creation. You see, the model suggested by Prayer is the "behaviour" -in inverted commas- that we intuit and that is revealed to us by the Praying Sense.

    Out of Nothingness, the Creator Mystery creates. But it is continuous. Just as the Universe expands and creates new spaces that were not there before.      

    Yes, the Praying Sense calls us to replicate in the wave of the Divine. It calls us to act as what we revealingly intuit it to be, in our miniscule capacity to understand, to know. It is an inspiration lest disorder leads us to destruction; and, to a lesser extent, to discouragement, to discredit, to sadness, to apathy, to abulia to despair, to....

    "A plan without a plan”, if you notice. For we have said that, up to now, that disorder has been maintained and has been gestated on the basis of impositions, on the basis of power. But the Praying Call suggests to us a plan without a plan. There is no power!, because we are in the Nothingness, and there is nothing previously done, because there is Everything to Be Done!

    And you can say, of course: "And what do we do with what we have done?”.

    To see -in what is done-, to contemplate -in what is done-, how it is designed to be "discarted".

    It is designed to be "thrown away", to continue production, to continue profit and disrespect.

    And to the extent that we contemplate from the Nothingness, without intervening, we propose, because we know where the disorder is... of this little thing, of that one, of the other...

    And when looking at the expense and the stipend -in general!- we can propose... "Nothing".

    And under that heading, add: "And what to do?“. And the new proposal will emerge.

    And this applies to any situation.

    It is, therefore, a procreative Nothingness from which something is obtained: that something that is intangible, that can be conveyed... Not as if it were another entity, it is the same, but diversified in order to understand it: the Creative Mystery.

    Does that Creator Mystery not respect us, in our actions, in our disorders? That is "Nothing"; "the Nothing".

    But is it not also true that it appears... miraculously, by chance, circumstantially, and subjugates us, encourages us...?

    It recreates us daily. It lovingly “births” us. It “rebirths” us.

    "All to Do" from "the Nothing", simultaneously:

    The model of the Eternal.

    ***

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    Y el entorno humano, de humanos, se trastoca, se diluye, se intoxica…

    Se hace tóxico el ser para el ser, en la medida en que cada uno busca su acopio, su posición, su seguridad, su libertad, su… propietarismo, en definitiva. Y así, entre los seres se establece una convivencia tensa, difícil, incómoda…

    Esto es lo que se percibe, la noticia que llega, el anuncio que aparece… en toda la comunidad humana. Evidentemente, sería injusto decir que pasa en todos los sitios, pero… la preocupación es que ocurre en los lugares preponderantes, poderosos: esos que marcan… “esos que marcan las posibilidades de todos”.

    Y si eso ocurre en los más capacitados, en los más desarrollados, en los más cultos, y entre ellos hay una rivalidad, una disconformidad, una incomodidad… su influencia en el resto mayoritario de humanidad se deja sentir.

    Tanto que, por ejemplo, antes, en épocas coloniales –hace nada- los poderosos, los que se sentían elegidos, los que en consciencia se sentían superiores, iban hacia sus entornos a capturar esclavos; entre sus guerras, convertían al enemigo en esclavo.

    Hoy, vienen. No hace falta ir a buscarlos. La emigración, asfixiada por sus lugares, busca el esplendor del colonizador.

    Estos modelos nos llevan a una competencia continua que, en realidad, es una guerra soterrada; un combate de todo hacia todo.

    Es evidente que esta fase de humanidad está siendo… “exitosa”. Exitosa en el sentido de que no se renuncia a ninguna de las tendencias que a cada uno se le ocurren… sin medir consecuencias.

    Y es así que cada ser ocupa, en parte, ciertos lugares que no le corresponden.

    En consecuencia, el conflicto se desarrolla. Porque el que más o el que menos se siente invadido.

    Los entornos pasados del ser podrían ser… la fauna, la meteorología, la movilidad de sus tierras, pero todo ello está –por así decirlo- controlado. Y ahora, la principal preocupación de cada uno es “el cada cual” que tiene al lado –al lado o lejano-… al no querer renunciar al estilo personal de conseguir, lograr, alcanzar, asegurar… y ese largo etcétera proteccionista, acomodado, práctico, con futuro conocido… Terrible.

    La Llamada Orante nos sitúa en unas coordenadas verdaderamente alejadas de las… digamos que ya “tibias” ideas de convivencia, compartir, oportunidad, riesgo, avance, convivir, solidario… y ese largo etcétera lánguido, de palabras que apenas sí se escuchan.

    Preciso es para el orante, para el que cree, para el que se replantea, para el que se recapacita, para el que se proyecta, reevaluarse en la posición en la que el ser se encuentra. Huir de los acomodados recursos establecidos. No asumir proyectos conocidos de caduca evidencia y en los que se conoce un teórico futuro, que no es futuro. El futuro es imprevisible, sorprendente, novedoso, creativo, ¡excepcional! Si no es así, es código; es vivir una codificación.

    De ahí que el creer, el sentirse ser de Universo… en comunión con el Misterio Creador, nos lleve a un continuo replanteamiento para abandonar la posición de combate, pero ¡con fundamentos!, con recursos, con claridades, con sinceridades, sin ocultamientos.

    Dejarse fluir, en los espacios de sentir y pensar…, hacia esa Eternidad en la que estamos.

    En cuanto aterricemos, en cuanto nos asentemos, entraremos en el usar y tirar, en el competir, en el trabajar para pagar, en el buscar la seguridad…; en un saber qué va a pasar. Y ahí la creencia se diluye. Y se establece el dominio del ser sobre el ser.

    De ahí que el ánimo humano se vea tan perturbado, con angustias, ansiedades, tristezas, preocupaciones continuadas… “Condicionamientos persistentes”. Y, claro, se busca la salida en ese ambiente. Ahí no hay salida.

    Es la trampa del más fuerte. No es el convivir elegante y amable.

    Pero, aunque pueda resultar evidente esta situación, el ser se hace sordo, ¡se cansa de las advertencias!, ¡no quiere escuchar nada que no sea lo que le resulte grato, fácil y cómodo! Renuncia a su responsabilidad, a su testimonio.

    Y en ello debemos fijarnos a la hora de “evaluarnos”. Sí: el entorno cercano ya nos ha evaluado. Ya nos ha dicho que somos así, asao… Cada uno ha opinado. Unos han disparado, otros han dado analgésicos, otros han puesto paños calientes… Cada uno nos ha… “juzgado”.

    Y todo eso, sí, se escucha, llega, pero cada ser –como universo- tiene que evaluarse. “Evaluarse”: verse en su valor de creer, de seguir un ideal, un proyecto universal, un criterio de amplificación… que supone –en este medio de entorno de humanidad, con humanidad- un esfuerzo, una dedicación, una investigación, una posición rigurosa.

    Llama, llama mucho el estilo triunfalista y ‘logrador’.

    Llama, llama mucho el estilo sectario, egocéntrico y personalista.

    Llama, llama mucho el sentirse protagonista.

    Llama tanto, que a la hora de evaluarse el ser se devalúa. Sigue la corriente de lo establecido, ordenado, dictado: eso que el humano hace para colonizar a otros y hacerlos esclavos de normas, dictámenes, posiciones…

    Y la vanidad de estar en permanente posición desligada de lo Universal, incorpora todo lo espiritual de forma “rutinaria”. Así cree cumplir con lo que se debe. Así cree que está en lo normal. Así cree que es lo que se debe hacer.

    Se convierte el ser en un creyente, más que de sí mismo, de lo que le proponen, de lo que le orientan, de lo que la sociedad recomienda, pide, llama…

    Este estilo de vivir precisa de esclavos, precisa de producción, precisa de un poder que ordene y mande. Y cada cual, en su posición, ejerce más o menos –según el tiempo, la edad, el lugar-… pero ejerce más o menos en esas coordenadas.

    Y es así que el ser se muestra “previsiblemente” infiel, lejano, aislado, superficial. Cómodo. Al gusto propio “aparente”, que es el gusto de los demás. Llámase “demás” a un estilo de sociedad.

    Y surge una pregunta, desde lo creyente, inevitable: ¿es posible que desde el Misterio Creador se haya gestado la vida, en esa biodiversidad increíble, y haya invertido intencionadamente en una variable de vida, llamada “humana”, que termina ‘egolatrizándose’, arrogándose…? ¿Es posible…?

    ¿Es posible que, de la belleza transcendente de un lagarto, de una orquídea, se pase a la vulgaridad cotidiana de un “ciudadano”… que tiene que mentir, que debe ocultar, que tiene que aguantar, que tiene que aparentar, que tiene que esconderse, que tiene que huir, que tiene que combatir…? ¿Ese es el proyecto de una Creación?

    Por eso, al evaluarse, el ser debe considerarse en la órbita de la Creación.

    Desconectarse de su órbita personal, particular, familiar, ciudadana…

    Amplificar el embudo de su identidad, hacia lo Infinito, para percibir algo más que el gusto personal, algo más que lo que me atrae, algo más que lo que me gusta, algo más que lo que quiero

    Soy algo más que todo eso, ¿no? Y no sólo se supone, sino que ciertamente soy algo más que todo eso. Pero he caído en todo eso.

    Y gracias al Sentido Orante, se me permite darme cuenta de ello. Y aunque no quiera escuchar… y aunque aparezca una rebeldía… egocéntrica, personalista y… –entre comillas- ¿”libertad”?, el ser sigue siendo algo más que todo eso.

    La Llamada Orante nos sitúa en un panorama –difícil buscar una palabra sola-… en un panorama que resulta, por nuestra naturaleza, por nuestra providencia, por nuestra herencia de Universo, por todo ello… nos resulta, todo esto, “decepcionante”.

    ¡Y el brío de la vida nos debe conducir a oír, ver y darnos cuenta de ese movimiento humano decepcionante, para que modifiquemos nuestra posición! ¡Nos atrevamos a la aventura de la Creación!… ¡No a la aparente ventura de la acomodación!

    Cuando una flor emerge entre la junta de ladrillos, en un camino, sabe que se arriesga a ser arrasada por un caminante. Pero sabe también que puede despertar la sonrisa de un paseante.

    Y así se expresa la vida: con el arrojo de la fantasía, de la imaginación; de no saber… qué es lo que tiene preparado el Eterno Misterio.

    Nos parece, al despertar, que lo que está preparado es lo que tenemos que hacer: a dónde tenemos que ir, qué tenemos que comer, qué tenemos que preparar… Y llegamos incluso a creernos eso.

    Realmente nos despierta ese “ama-necer”, ese amor para nacer, para ser creativos, para ser diferentes, ¡para dejar de ser demandantes y buscar ser servidores! ¡Nos despierta para descubrirnos en una Creación infinita!

    ¿Es que acaso se puede seguir pensando que me despierto y me animo a hacer esto o aquello, por mi propia capacidad…? ¿Porque yo valgo mucho o porque me obligan o porque me han castigado o porque es obligado…?

    Nada de lo creado despierta sin el consentimiento del Misterio Creador.

    Y si nos dan ese privilegio, debemos –en consecuencia- ser lo suficientemente abiertos… para ser esa flor que despierta sonrisa; para ser ese proyecto que supone una novedad; para ser y sentirse guiado por una Eternidad… que sigue confiando en nosotros, ¡que no se comporta como una humanidad!

    Por mucho que queramos domesticar a la Creación, es indomesticable.

    Es la humanidad la que se domestica; y cree que ha conseguido una gran labor.

    Los sentidos nos dan los “sentí-mentalismos” para poder aspirar a nuestra verdadera esencia. Por eso seguimos vivos:

    Esa eterna… esa eterna apuesta por vivir, que el Misterio nos da. Y que, ahora, en este tiempo de humanidad, nos susurra a gritos el que ajustemos nuestra posición; evaluemos nuestra dimensión.

    ***

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    And the human environment, of humans, is disrupted, diluted, intoxicated…

    The being becomes toxic for the being, to the extent that each one seeks its own stockpile, its position, its security, its freedom, its... proprietorship, in short. And so, between beings a tense, difficult, uncomfortable coexistence is established...

    This is what is perceived, the news that arrives, the announcement that appears... throughout the human community. Of course, it would be unfair to say that it happens everywhere, but... the concern is that it happens in preponderant, powerful places: those that mark... "those that mark everyone’s possibilities ".

    And if this happens in the most skilled, the most developed, the most educated, and if there is rivalry, disagreement, and dissatisfaction among them... its influence on the majority rest of humanity is felt.

    So much so that, for example, before, in colonial times -not so long ago- the powerful, those who felt chosen, those who conscientiously felt superior, went to their surroundings to capture slaves; in their wars, they turned the enemy into slaves.

    Today, they are coming. There is no need to go looking for them. Immigrants, suffocated in their places, seek the splendour of the coloniser.

    These models lead us into continuous competition that is in reality an all-out underground war; an all-out fight.

    It is evident that this phase of humanity is being... "successful". Successful in the sense that none of the tendencies that one can think of are renounced... without measuring the consequences.

    And it is so that each being occupies, somehow, certain places that do not correspond to it.

    As a result, conflict develops. Because almost all of us feel invaded.

    The past environments of the being could be... the fauna, the meteorology, the mobility of their lands, but all of this is -so to speak- controlled. And now, the main concern of each one is "each one" next to it -next or far away-... by not wanting to give up one’s personal style of achieving, attaining, reaching, securing... that long protectionist, comfortable, practical, with a known future... Terrible.

    The Prayer Call places us in coordinates that are truly far from the... let's say already "lukewarm" ideas of coexistence, sharing, opportunity, risk, progress, living together, solidarity... and that long, languid etcetera of words that are hardly ever heard.

    It is necessary for one who prays, for one who believes, for one who rethinks, for one who reconsiders, for one who projects, to re-evaluate the position in which one finds oneself. Flee from the established, comfortable resources. Not to assume known projects of out-dated evidence and in which a theoretical future is known, which is not the future. The future is unpredictable, surprising, innovative, creative, exceptional! Otherwise, it is a code; it is a codified living.

    Hence, believing, feeling oneself a being of the Universe... in communion with the Creator Mystery, leads us to a continuous rethinking in order to abandon the position of combat, but with foundations!, with resources, with clarity, with sincerity, without concealment.

    Letting oneself flow, in the spaces of feeling and thinking..., towards that Eternity in which we are.

    As soon as we land, as soon as we settle down, we will enter into the using and throwing away, into competing, into working to pay, into seeking security...; into knowing what is going to happen. And there, the belief is diluted. And the domain of being over being is established.

    Hence, human spirit is so disturbed, with anguish, anxieties, sadness, and continuous worries... "Persistent conditioning". And, of course, the way out of that environment is sought. There is no way out of there.

    It is the trap of the strongest. It is not the elegant and kind way of living together.

    But even though this situation may be obvious, being becomes deaf; it gets tired of the warnings!, unwilling to listen to anything but what is pleasant, easy and comfortable for it! It renounces its responsibility, its testimony.

    And we must pay attention to this when we "evaluate" ourselves. Yes: the nearest environment has already evaluated us. They have already told us that we are like this, like that... Everyone has given his or her opinion. Some have shoot us, others have given us painkillers, others go for half measures... Each one has... "judged" us.

    And all that, yes, it is heard, it arrives, but each being -as a universe- has to be evaluated. To "evaluate oneself": to see oneself in the value of believing, of following an ideal, a universal project, a criterion of amplification... which supposes -in this environment of humanity, with humanity- an effort, a dedication, a research, a rigorous position.

    The call for triumphalism and 'achieving' style clamours.

    The call for sectarianism, ego-centrism and personal style clamours.

    The call to feel like a protagonist clamours.

    It clamours so much that when it comes to evaluating itself, the being is devalued. It follows the current of what is established, ordered, dictated: that which humans do to colonise others and making them slaves to norms, dictates, positions...

    And the vanity of being in a permanent position detached from the Universal, incorporates everything spiritual in a "routine" way. Thus, it thinks it is doing what it should. So, it thinks it is normal. So, it thinks it is the right thing to do.

    Being becomes a believer, more than of himself, of what is proposed to him, of what he is guided by, of what society recommends, asks for, and calls for…

    This way of life requires slaves, it requires production, it requires a power that orders and commands. And everyone, in their own position, exercises more or less      -according to time, age, place-... but they exercise more or less in these coordinates.

    And so it is that the being shows itself to be "predictably" unfaithful, distant, isolated, superficial. Comfortable. To one's own "apparent" taste, which is the taste of others. Calling "others" the style of society.

    And a question arises, from the believer, inevitable: is it possible that from the Creator Mystery life has been gestated, in that incredible biodiversity, and has intentionally invested in a variable of life, called "human", which ends up 'self-aggrandising' itself, arrogating... Is it possible...?

    Is it possible that, from the transcendent beauty of a lizard, of an orchid, we pass to the daily vulgarity of a "citizen"... who has to lie, who has to conceal, who has to put up with, who has to pretend, who has to hide, who has to flee, who has to fight...? Is this the project of a Creation?

    That is why, when evaluating oneself, the being must be considered in the orbit of Creation.

    Disconnecting from one’s personal, private, family, civic orbit...

    Amplify the funnel of your identity, towards the Infinite, to perceive something more than personal taste, something more than what attracts me, something more than what I like, something more than what I want

    I am something more than all that, am I not? And I'm not only supposed to be, but I certainly am something more than all that. But I have fallen into all that.

    And thanks to the Praying Sense, I am allowed to realise this. And even if I don't want to listen... and even if a rebelliousness appears... egocentric, personalistic and... -in inverted commas- "freedom", the being is still something more than all that.

    The Prayerful Call places us in a panorama -it is difficult to find a single word-... in a panorama that is, by our nature, by our providence, by our inheritance of the Universe, by all of this... all of this is, for us, "disappointing".

    And the spirit of life must lead us to hear, see and realise this disappointing human movement, so that we change our position! Let us dare the adventure of Creation!... Not the apparent chance of accommodation!

    When a flower emerges from between the bricks on a path, it knows that it risks being swept away by a pedestrian. But it also knows that it can awaken the smile of a passer-by.

    And this is how life expresses itself: with the daring of fantasy, of imagination; of not knowing... what the Eternal Mystery has in store for us.

    It seems to us, when we wake up, that what is prepared is what we have to do: where we have to go, what we have to eat, what we have to prepare... And we even come to believe that.

    Really what awakens us is that "dawn", that dawning of love, to be creative, to be different, to stop being demanding and to seek to be servants! It awakens us to discover ourselves in an infinite Creation!

    Is it still possible to still think that I wake up and do this or that, because of my own ability...? Because I am worth a lot or because I am forced or because I have been punished or because I am obliged...?

    Nothing created awakens without the consent of the Creator Mystery.

    And if we are given that privilege, we must -as a consequence- be open enough... to be that flower that awakens a smile; to be that project that is a novelty; to be and feel guided by an Eternity... that still trusts us, that does not behave like humanity!

    As much we may want to tame Creation, it is indomitable.

    It is humanity that tames itself; and it believes it has achieved a great work.

    The senses give us the "senti-mentalisms" to be able to aspire to our true essence. That is why we are still alive:

    That eternal... that eternal wager to live, which the Mystery gives us. And which, now, in this time of humanity, whispers loudly to us to adjust our position; to evaluate our dimension.

    ***

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    La comunidad humana –quizás por la evolución y la trayectoria “compleja”, y por su capacidad cognitiva- ha buscado, hasta ahora, el desarrollo de la comodidad.

    Que es como decir: cómo doy el Do.

    Cómo doy el Do, que implica importancia personal, nota musical, etc. Comodidad.

    El camino hacia ella no ha estado exento de dificultades. Pero lo que podría ser una imprescindible adaptación, se convirtió en una necesaria y exigente adquisición: la comodidad. Y con ella, toda la órbita de la consciencia cognitiva, afectiva, racional, lógica, espiritual, económica, social… y un largo etcétera, se fue “acomodando”… –no adaptando- acomodando y acomodándose según el gusto y la necesidad de grupos, comunidades, individuos, etc.

    Y la capacidad ‘inventativa’ se puso al servicio de “el menor esfuerzo”. ¡Oh, sí! ¡Oh, sí! ¡Oh, sí! Si antes te replanteabas tal o cual situación difícil, compleja, ahora se corta, simplemente. Empieza a ser in-cómoda. No se acomoda a mis… gustos –sí, en el fondo es así-.

    ¡Ah! Pero ¿y dónde está la capacidad evolutiva, adaptativa, regeneradora de nuevas capacidades? ¡No! Se va quedando paulatinamente abolida. Se le da un tiempo prudencial: 15 días, 20, un mes…; a veces se llega a dos y a tres años…

    Pero, pasada una cierta temporalidad, se reniega del progreso cotidiano, se deniega la creatividad y la capacidad resolutiva, la capacidad reparadora… y se opta por la “aparente novedad”, cómoda, fácil.

    Esta posición de especie crea permanentemente efectos secundarios que rebotan unos contra otros, que desorientan cualquier proyecto… y que, además, lo más significativo es que establecen prioridades de comodidades, hasta –no es el culmen, no, pero…- el ejemplo de padres que adoptan niños, ¿verdad?, y que luego no les gustan y los devuelven.

    .- ¿Cómo?

    .- Sí. Los devuelven porque les han salido un poco contestones o…

    Eso ocurre. Es un ejemplo. Insisto: no es el culmen. El culmen es la cotidianidad de la comodidad, y perderse la oportunidad de descubrirse con capacidad para resolver, para reanimar, para reparar… un proceso; el que sea.

    En ese ámbito, claro, la relación… –y ésta es la consideración que nos hace la Llamada Orante, con esta introducción- en ese aspecto, obviamente, la escucha orante se hace francamente incómoda: “Que hablen mal de mí, en público, no me gusta”. Cada cual se lo toma como una afrenta, y no gusta.

    Esto va generando un tipo de relación de la comunidad humana, con el Misterio Creador, que, como dice el refrán: “Sólo se acuerdan de Santa Rita cuando truena”; es decir, cuando las cosas están muy difíciles, y ya la comodidad no sirve, ni los recursos están porque han sido abolidos. Entonces se pide la ayuda, el milagro, la intervención divina…

    Justo por comodidad se ha colocado a lo Divino en el plano de la necesidad urgente. Mientras tanto, no te necesito. Es, en definitiva, una idolatría… producto de la comodidad.

    El lenguaje divino del Misterio Creador se escribe diariamente.

    ¡Se escribe diariamente lo que acontece! Y lo que acontece se sucede por la intervención directa de la Creación, del Misterio Creador. Que nos va poniendo una serie de situaciones, dificultades, incomodidades, etcétera, para que sepamos, aprendamos cómo solventarlas. No nos pone la posibilidad de robar para ver si somos buenos ladrones, sino que nos pone la posibilidad de robar “para ver” –para ver, entre comillas- que somos capaces de ser honestos.

    No nos pone la posibilidad de unas vacaciones o de un retiro para evadirme de la incomodidad o del estrés. No. Nos lo pone para que recapacitemos en nuestros recursos.

    La comodidad genera esa intención de placer… que globalmente se convierte en el placer “vacacional” –por ejemplo- o el placer “evasivo”: “Me evado de esta situación que me resulta incómoda”.

    Pero con un placer… evasivo. Como las drogas de evasión ¿no? Unos serán con chocolate, otros con marihuana, otros con alcohol, otros con sexo…

    ¡Bueno! Hay una variedad de placeres. Están ahí; ahí, dispuestos. Los hemos ido creando, como especie. Están ahí, a la orden del día.

    Y a la hora de proponerse cómo solventar situaciones, inmediatamente el sujeto toma la vía del placer. De ese placer. Que requiere, claro, un mantenimiento cómodo. Cuando deja de producirle placer de mantenimiento cómodo, pues cambia inmediatamente a otra situación. A ritmos muy personales. Muy personales.

    La Llamada Orante nos advierte de esta posición, puesto que el ejercicio vivencial de ella coarta la capacidad regeneradora, incapacita la creatividad cotidiana, impide la capacidad cognitiva de conocer. Y, en consecuencia, hace del vivir un placentero saltarín, siempre insatisfecho y siempre estancado en sus “bienes y derechos”.

    Orantemente, este resultado resulta triste y desolador. Y más aún cuando la Llamada Orante propone un ‘essssfuerzo’, y las personas se asustan ante el ‘esssfuerzo’ que propone la oración, como si se fueran a romper; como si se fuera a escalar el Everest.

    El ES-Fuerzo es la inspiración de la Fuerza Creadora.

    Supone un “disponerse a” –¡por favor!-… un disponerse a ser un servidor de la Creación, un promotor de la vida, ¡un rescatador de imposibles!…

    ¡Porca miseria! ¡¿Cómo vamos a seguir insistiendo en los mismos modelos que nos petrifican?!

    Pero es… pero es así. Y si no hay una ‘dis-posición’ a la escucha –diríamos a nivel del I Ching: a “la escucha obediente”-, cualquier acción o actividad que se desarrolle, estará siempre gestada por el preámbulo del placer vacacional, del placer instantáneo; como el café, instantáneo: la evasión. Pero no es una evasión como “La Gran Evasión”, que se escapa del dictatorialismo, de la imposición. ¡No! Es la evasión de cualquier ‘in-comodidad’ –volvemos con la palabra, claro-.

    Y muestra de todo ello es que cada vez –como se ve socialmente en las comunidades más avanzadas- se vuelve al pasado: las modas, los tipos, los estilos… ¡Qué horror! –desde la óptica Orante-. Se vuelve a decir que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Y los envites que, lo que viene, que lo que ocurre, nos hace, se postergan; se apartan.

    .- No, no. Esto es un problema.

    .- Ya…

    Problema significa: solución.

    Solución implica: cálculo, estudio, introspección, evaluación de intimidades…

    ¡Pobre Sigmund Freud! ¿En qué quedaron todos sus análisis…?

    En esqueletos aparentes para formulismos verbales… y nada más. El inconsciente, el subconsciente, el Ego, el Yo, el Superyó… todo eso está bien, pero… para charlar. Y salvo su auge inicial, después se quedó en la cómoda posición del diván y las charlas de “la gauche divine” –o “la izquierda divina”-. Pero a nivel de consciencia de Universo, de Creación, ¡de verdadero A-MOR!, no. Ahí se llegaba a un punto en el que lo que implicaba ello era un salto de lo libertino a lo liberador.

    .- ¿Cómo?…

    Sí, sí. Implicaba… implica un salto en el ejercicio de amar: de lo libertino, divertido, placentero, complaciente, a un salto hacia lo liberador. Que se mueve en otro nivel que resuelve, que afronta el problema –como un matemático- y lo resuelve… por Amor, con Amor.

    Obviamente, en ese sentido del confort, del bienestar… pues obviamente, para favorecer la aparición de la prostitución sólo quedaba identificar amor, con sexo. Y se consiguió. Evasión-placer fácil-dinero… ¡Qué vulgaridad! Pero ahí está, extendido.

    La comodidad en el Amar conlleva un costumbrismo… aburrido. E inmediatamente busca una complacencia ‘fàsil’‘fàsil’ es fácil, pronunciado en catalán-.

    Ese dicho norteamericano: “It’s not my problem”. No es mi problema.

    Y si llega mi problema, ya buscaré cómo evadirme del problema: con un seguro de vida, con un seguro de entierro, con unas vacaciones en el mar, con una aventura amorosa…

    ¡Hay multitud de ofertas!: masoquistas, sadomasoquistas, con colores, sin colores, con bombillas, sin bombillas, con aparatitos, sin aparatitos…

    Cierto es que, en esa evolución, no es difícil que la carga propagandística de esa comodidad, de ese bienestar, de ese confort, sea tremenda. ¡Tremenda! Y empieza desde la más tierna infancia, cuando “todos los niños en Francia sabían hablar francés”. Es una poesía que casi todos conocerán:

    Admiróse un portugués

    al ver que, en su tierna infancia,

    todos los niños de Francia

    sabían hablar francés.

    “Arte diabólico es

    –dijo torciendo el mostacho-

    que para hablar en gabacho…”

    Y así sigue, no lo vamos a terminar.

    Pero, sí, el portugués se admiró de que los niños chiquitillos en Francia sabían hablar francés. Por supuesto, el español no cuenta.   

    Es impresionante la demanda de comodidad. ¿Saben? –un hecho que seguramente casi todos conocerán-: la inclusión del mando a distancia ha supuesto –y supone- un aumento de un kilo de peso al año, para los que ven habitualmente la televisión –que son la mayoría de los seres humanos-.

    En España se consumen de 4 horas y media a 5, diarias, en televisión, en una población de 47 millones de habitantes. No vale decir: “Pero yo no veo televisión”. Usted no la verá, pero la mayoría sí.

    Y ciertamente es tan fuerte que… con esa presión, es fácil que la persona no se dé cuenta. Entre que no se dé cuenta y que no quiere darse cuenta, se acomoda; se libra del problema o… lo que sea incomodidad. Y, ¡hala!, “vacaciones en el mar”.

    La resultante es las sociedades que vemos, los gobernantes que tenemos, las leyes que se crean. ¡Y todos nos tenemos que dar por aludidos!, ante esta sugerencia de reflexión que nos hace la oración. ¡Todos nos damos por aludidos!, en diferentes niveles y en diferentes cosas. Y si no nos damos por aludidos es que no hemos escuchado la oración o no queremos escucharla o nos resulta ¡incómoda!

    ¡Ah!, ¡por cierto! Dios nunca ha sido cómodo. ¡Nunca! Pero nunca ha sido el castigador, el que está con el ojo avizor para dispararnos. No.

    Está bien eso que dijeron de que “Dios es Amor”. Está bien. Pero no especificaron un poco más… y enseguida sacaron al demonio para crear esa dualidad, y se inventaron las tentaciones para crear otra… ¡otra comodidad!

    Pero, sí: dentro del régimen de la “comodidad”, la comunidad humana ha hecho un Misterio Creador “a su imagen y semejanza”: cómodo. Que cuenta con él para algunas cosas; para otras no. Es un prêt à porter.

    ¡Qué bárbaro!...       

    Descarnada se presenta la oración hoy. Descarnada, como abriendo el corazón de los seres, quitándoles la avaricia, el albedrío, el libertarismo acomodaticio, el “es mi cuerpo”, “es mi vida”, “es mi, mi, mi. Sí; se presenta la oración, incómoda. Porque esgrime el arte de Amar como ese prana capacitante de gestar permanentemente magias milagrosas.

    Y nos descarna para que veamos, sintamos y nos preguntemos por el ánima de nuestros amores… a nuestros cuidados, nuestras entregas, nuestros servicios, nuestras capacitaciones, nuestras dedicaciones, nuestros… ¡proyectos! Como para advertirnos que, sin ese Amar extraordinario, excepcional, no es posible recrearse, no es posible creativizarse. Tan solo es posible acomodarse.

    Y que, evidentemente, en ese mundo de acomodación, cualquier actitud de esfuerzo para mantener la llama viva de lo descarnado supone una renuncia a esa comodidad complaciente, ‘fàsil’.

    Pero ciertamente, o en verdad, cuando el ser de esperanza, cuando el ser de fidelidad guarda sus recursos y su confianza en el Misterio Creador, ciertamente deja de ser problema, deja de ser comodidad necesitada, y empieza a ser novedad innovada, incomodidad creativa.

    Y fíjense –nos dice también el descarnado Sentido Orante de hoy- con qué facilidad ha resuelto, la comodidad, los efectos secundarios que produce: “Perdón; lo siento”. “Perdón; lo siento”. “Perdón; lo siento”. ¿Qué “dón”? ¿Qué “per”? ¿Qué, qué siente? ¿Qué-qué-qué siente?

    Claro, esas corrientes religiosas que llegaron perdonando los pecados: “Ego te absolvo a peccatis tuis, in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen”. ¡Y ya está! Entonces: “Perdón. Disculpa. Perdón”.

    ¿Te acaba de dar un golpe? “Disculpa. Perdón”.

    ¡O no!... Porque, a veces, ¡o no! Ni siquiera esa palabra. Pero es la habitual. Es la coletilla fàsil del placer mundano inmediato, para salir de cualquier problema… o cualquier movimiento liberador que me impida mi libertinaje: “Perdona, disculpa. Disculpa, lo siento”.

    No… no. No se puede admitir, ¿verdad? Porque, como se ve, es otro facilitarismo, otra comodidad que se ha buscado la misma comodidad para seguir en el imperio de los gustos, las sensaciones, las…

    Los ejemplos de estas situaciones –de esta situación que vive la comunidad humana- son muy obvios. Y como se decía: nos compete a todos; a cada cual en su posición.

    Y, por supuesto, no se trata de entrar en el sacrificio, en el sufrimiento, en…

    ¡No, no, no, no! El hecho de que el Misterio Creador jamás sea cómodo no significa que nos lleve a la dolencia permanente. Eso para el martirio está bien. Pero el Misterio Creador no busca martirios, ¡no! Promueve liberaciones. Pero para ello, dada nuestra capacidad cognitiva, necesitamos ¡esfuerzos!, ¡dedicaciones!…; abandonar las comodidades… y la evasión fácil. Y todo ello a través de la materia prima del AMAR.

    No hay fórmulas. Hay dedicación, hay propuestas, hay intenciones.

    Lo que la comunidad humana ha podido lograr no ha sido en base a evasiones, no ha sido en base a facilitarismos. ¡No! Ha sido en base a vocaciones, amorosas vocaciones, que han supuesto ¡años!, ¡intenciones!

    Y eso lo tienen muy cerca, porque están aquí. Y esto es una muestra.

    Se descarna la oración para hacernos partícipes del Amor Creador que se derrama sobre nosotros para alertarnos; para que cada uno, en su situación, abandone el libertarismo cómodo del bienestar y del confort y asuma el sentido Liberador… que supone la entrega cognitiva y consciente y sensitiva hacia proyectos creativos, de ¡belleza!, ¡de arte!

    Que la Piedad adorne el descarnado Mensaje Orante.

    Y que la generosa Providencia nos ampare en su Misericordia.

    ***

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    Human community -perhaps due to the evolutionary and "complex" trajectory, and due to its cognitive capacity- has, until now, sought the development of comfort.

    The road to it has not been without its difficulties. But what could have been an essential adaptation became a necessary and demanding acquisition: comfort. And with it, the whole orbit of cognitive, affective, rational, logical, spiritual, economic, social consciousness... and a long etcetera, was "accommodated"... -not adapted- but accommodated; and accommodated according to the taste and need of groups, communities, individuals, etc.

    And the 'inventive' capacity was put at the service of "the least effort". Oh, yes! Oh, yes! Oh, yes! If you used to rethink this or that difficult, complex situation, now it is simply cut off. It starts to be un-comfortable. It doesn't suit my... tastes -yes, deep down it is like this-.

    Ah! But where is the evolutionary, adaptive, regenerative capability of new capacities? No! It is gradually being abolished. A reasonable time is given: 15 days, 20 days, a month...; sometimes it takes two or three years...

    But, after a certain period of time, daily progress is denied, creativity and resolutive ability and repairing capacity are denied... and we opt for "apparent novelty", comfortable, easy.

    This species position creates permanently side effects that bounce off each other, that disorient any project... and moreover, the most significant thing is that they establish priorities of comforts, even -this is not the worst, but...- the example of parents who adopt children, right? And then they don't like them and give them back.

    -.What?

    -Yes, they send them back because they've been a bit naughty or...

    It happens. It is an example. I insist: it is not the worst. The worst is the everydayness of comfort, and missing the opportunity to discover oneself with the capacity to resolve, to revive, to repair... a process, whatever it may be.

    In this area, of course, the relationship... -and this is the consideration that the Prayerful Call makes to us, with this introduction- in this aspect, obviously, prayerful listening becomes frankly uncomfortable: "I don't like being spoken ill of in public". Everyone takes it as an affront, and I it is not likable.

    This generates a type of relationship in human community with the Creator Mystery, as the saying goes: "Only remember Saint Rita when it thunders"; that is, when things are very difficult, and comfort is no longer useful, nor are resources available because they have been abolished. Then it is asked for help, for a miracle, for divine intervention....

    Just for the sake of convenience, the Divine has been placed on the plane of urgent need. In the meantime, I don't need you. It is, in short, idolatry... a product of convenience.

    The divine language of the Creator Mystery is written daily.

    What happens is written daily! And what happens, it does through the direct intervention of Creation, of the Creator Mystery. Which gives us a series of situations, difficulties, discomforts, etc., so that we know, we learn how to solve them. It does not give us the possibility of stealing to see if we are good thieves, but it gives us the possibility of stealing "to see" -to see, in inverted commas- that we are capable of being honest.

    It doesn't give us the possibility of a holiday or a retreat to escape discomfort or stress. No. It gives us the chance to rethink our resources.

    Comfort generates that intention of pleasure... which globally becomes "holiday" pleasure -for example- or "an evasive” pleasure: "I avoid this situation that is uncomfortable for me".

    But with an evasive… pleasure. Like drugs, right? Some will be with hashish, others with marijuana, others with alcohol, and others with sex...

    Well! There are a variety of pleasures. They are there; there, ready. We have been creating them, as a species. They are there, available.

    And when it comes to proposing how to resolve situations, the subject immediately takes the path of pleasure. That pleasure. Which requires, of course, a comfortable maintenance. When the pleasure of comfortable maintenance ceases to produce pleasure, he immediately switches to another situation. It does at very personal rhythms. Very personal.

    The Prayerful Call warns us of this position, since the experiential exercise of it limits the regenerative capacity, it disables daily creativity, impedes the cognitive capacity to know. And, consequently, it makes living a pleasurable leap, always unsatisfied and always stuck in its "goods and rights".

    Prayerfully, this is a sad and desolating result. And even more so when the Prayerful Call proposes an 'effort', and people are frightened by the 'effort' that the prayer proposes, as if they were going to break; as if they were going to climb Everest.

    Effort is the inspiration of the Creative Force.

    It implies “willingness to" -please!-... a willingness to be a server of Creation, a promoter of life, a rescuer of the impossible!...

    How can we continue to insist on the same models that petrify us!

    But it is... but it is so. And if there is no 'dis-position' to listening -we would say at the level of the I Ching: to "obedient listening"-, any action or activity that is developed will always be gestated by the preamble of holiday pleasure, of instant pleasure; like coffee, instant: evasion. But it is not an evasion like "The Great Evasion", which escapes from dictatorialism, from imposition. No! It is the evasion of any dis-comfort -we are back to the word, of course-.

    And a sign of all this is that every time -as can be seen socially in the most advanced communities- there is a return to the past: fashions, types, styles... What a horror! -from the prayer point of view-. It is said again "any time in the past was better". And challenge of what is coming, what is happening, makes us, to postpone; to put aside.

    .-No, no. This is a problem...

    .-Yes...

     Problem means: solution.

    Solution involves: estimate, study, introspection, evaluation of intimacies...

    Poor Sigmund Freud! What happened to all his analyses...?

    In apparent skeletons for verbal formulas... and nothing more. The unconscious, the subconscious, the Ego, the Superego… all that is fine, but... only for chatting. And except for its initial boom, it then remained in the comfortable position of the couch and the chatter of "la gauche divine" -or "the divine left"-. But not at the level of the consciousness of the Universe, of Creation, of true Love!, no. There was a point where a leap from the libertine to the liberating was implied.

    .-How…?

    Yes, yes, it implied... it implied a leap in the exercise of loving: from the libertine, amusing, pleasurable, complaisant, to a leap towards the liberating. That moves to another level that solves, that faces the problem -like a mathematician- and solves it... by Love, with Love.

    Obviously, in this sense of comfort, of well-being... obviously, to encourage the emergence of prostitution, the only thing left to do was to identify love, with sex. And this was achieved. Evasion-easy pleasure-money... Such vulgarity! But there it is, widespread.

     

    The comfort in Love brings with it a boring acclimatisation... And it immediately seeks a 'fasil' complacency -'fàsil' is easy, pronounced in Catalan-.

     

    That American saying: "It's not my problem". It's not my problem.

    And if my problem comes, I will find a way out of it: with life insurance, with burial insurance, with a holiday at the sea side, with a love affair…

    There is a multitude of offers: masochistic, sadomasochistic, with colours, without colours, with bulbs, without bulbs, with gizmos, without gizmos...

     

    It is true that, in this evolution, it is not difficult that propagandistic load of this comfort, of this well-being, is tremendous. Tremendous! And it starts from the earliest childhood, when "all the children in France knew how to speak French". It is a poem that almost everyone will know:

    A Portuguese man was amazed

    seeing that, in their tender childhood,

    all the children in France

    could speak French.

    "It is a diabolical art,"

    he said, twisting his moustache,

    to speak in gabacho...".

    And so it goes on, we won't finish it.

    But, yes, the Portuguese admired the fact that little children in France could speak French. Of course, Spanish doesn't count.

     

    The demand for comfort is amazing. You know? –a fact that surely almost everyone knows-: the inclusion of the remote control has meant -and means- an increase of one kilo of weight per year, for those who regularly watch television -that is the majority of human beings.

    In Spain, 4.5 to 5 hours a day are spent on television in a population of 47 million inhabitants. It is not enough to say: "But I don't watch television". You won't watch it, but the majority does.

    And it's certainly so strong that... with that pressure, it's easy for the person not to notice it. Between not realising it and not wanting to realise it, they get comfortable; they get rid of the problem or... of whatever the discomfort is. And, "holiday at sea side".

    The result is the societies we see, the rulers we have, the laws that are created. And we all have to take hint before this suggestion of reflection that prayer makes to us. We all take the hint, at different levels and in different ways. And if we don't take notice, it means that we haven't listened to the prayer, or we don't want to listen to it, or we find it uncomfortable!

    Oh, by the way! God has never been comfortable. Never! But it has never been the punisher, the one with a sharp eye to shoot us. No.

    It's fine what they said about "God is Love". That's fine. But they didn't specify a little bit more... and they immediately brought out the devil to create that duality, and they invented the temptations to create another... another comfort!

     

    But, yes: within the regime of "comfort", the human community has made a Creator Mystery "in its own image and likeness": comfortable. It counts on him for some things; but not for others. It is a prêt à porter.

    So barbaric!...

     

    Prayer is presented gritty today. Gritty, like opening the hearts of beings, taking away their greed, their will, their accommodating libertarianism, "it's my body", "it's my life", "it's my, my, my...". Yes; prayer is presented uncomfortable. Because it wields the art of Love like the capacity of prana to permanently generate miraculous magic.

    And it strips us stark so that we see, feel and wonder about the soul of our loves... our care, our dedication, our services, our capabilities, our... projects! As if to warn us that, without this extraordinary, exceptional Love, it is not possible to recreate ourselves, it is not possible to be creative. It is only possible to settle in.

    And, evidently, in that world of accommodation, any attitude of effort to keep the flame of starkness alive implies a renunciation of this complacent, 'facile' comfort.

    But certainly, or indeed, when the being of hope, when the being of fidelity keeps its resources and its trust in the Creator Mystery, it certainly ceases to be a problem, it ceases to be a needy comfort, and begins to be an innovative novelty, a creative discomfort.

     

    And notice -today's gritty Prayerful Sense also tells us- how easily it has resolved, comfort, the side effects it produces: "Sorry; I'm sorry". "Sorry; I'm sorry". "Pardon; sorry". What, what are you sorry for? What-what-what-what do you feel?

    Of course, those religious currents that came forgiving sins: "Ego te absolvo a peccatis tuis, in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen”. And that's it! Then: "Pardon. Forgive me. Forgive me”.

    Did he just hit you? "I'm sorry. Sorry."

    Or not!... Because, sometimes, "or not!" Not even that word. But it's the usual one. It's the facile catchphrase of immediate worldly pleasure, to get out of any trouble... or any liberating movement that prevents me from my debauchery: "Excuse me, sorry. Excuse me, sorry".

    No... no. It can't be admitted, can it? Because, as you can see, it is another facilitation, another comfort that has sought the same comfort in order to continue in the empire of tastes, sensations...

     

    The examples of these situations -of this situation that the human community is experiencing- are very obvious. And as was said: it concerns all of us, each one in his or her own position.

     

    And, of course, it is not about entering into sacrifice, suffering...

    No, no, no, no, no! The fact that the Creator Mystery is never comfortable does not mean it leads to permanent ailment. That is fine for martyrdom. But the Creator Mystery does not seek martyrdom, no! It promotes liberation. But for this, given our cognitive capacity, we need efforts, dedication!...; giving up comforts... and easy evasion. And all this is done through the raw material of LOVE.

     

    There are no formulas. There is dedication, there are proposals, there are intentions.

     

    What the human community has been able to achieve has not been based on evasions, it has not been based on facilitations, no! It has been based on vocations, loving vocations, which have taken years, intentions!

    And you have it very close, because you are here. And this is a sample.

     

    Prayer is stripped stark in order to make us participants in the Creative Love that is poured out upon us to alert us; so that each one, in his situation, abandons the comfortable libertarianism of well-being and comfort and assumes the Liberating sense... that supposes cognitive and conscious and sensitive surrender towards creative projects, of beauty, of art!

     

    May Piety adorn the gritty Prayerful Message.

    And may generous Providence protect us in its Mercy.

    ***

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    El camino… que la humanidad eligió –en su conjunto, globalizadamente-, el camino de prepotencia, de soberbia y vanidad, de poder –con su violencia-... se hace cada vez más evidente. Y con total impunidad. Hasta el punto de que… no hay defensa ante un determinado nivel de violencia.

    Y el entorno todo lo contempla con aparente preocupación y asombro… en los niveles de poder que nos enseñan… –que son repartos de ganancia-, mientras las poblaciones se desesperan.

    El ejemplo que toca vivir ahora, cercano (la guerra en Ucrania), que parece el más demoledor… sin que lo sea…

    Pero parece que duele más lo cercano que lo lejano.

    En ese progresivo estado de impunidad, quizás lo más llamativo es que ni siquiera se juega con el prototipo de ver quién gana, de ver quién tiene razón, de ver… No.

    Simplemente el más poderoso, puesto de acuerdo con los otros poderosos, deciden emplear el poder y la violencia como una muestra de ese estado de globalización, en el que se trata de meter a toda la población en un único pensamiento, en una única forma, con la amenaza inminente… y con el mensaje de que “no tienes defensa”; que nadie vendrá a ayudarte.

    Y deberás claudicar ante la potencia.

    Es una muestra… que probablemente genere “simpatía” para que otras potencias actúen de la misma manera.

    Cada vez es más grande el abismo entre los poderosos y el resto.

    Se está llegando a una situación en la que el huir... –que pareciera lo propio- puede ser lo peor.

    ¿A dónde?

    ¿Qué acogida tendrás a donde vayas…?

    Permanecer…; permanecer con la actitud de… convivencia, con la actitud de relación, con la actitud de cuidado, ayuda…

    Porque el miedo se hace desespero, y con ello se pierde el criterio.

    La Llamada Orante nos llama a relativizar lo inmediato. A no dejarse apantallar por lo… “noticiable”. A abrir el compás… del drama que vive la especie… y tomar consciencia del desarrollo personal, de la actitud en el convivir, en el compartir, que nos va a dar la mínima calidad para entrar en otras dimensiones en las que, sabiendo que se está en “estas” –concretadas-, podamos mantener la cordura sentimental lo suficientemente clara como para festejar el alimento, alegrarse en el canto, el realizarse solidario, el compartir elementos, el huir de radicalismos y de apropiaciones y propiedades… que nos da la consciencia cotidiana.

    Aunque parezca una contradicción –y en ello nos conduce la Llamada Orante-, los exagerados momentos de convulsión nos hacen recapacitar, nos hacen remodelar, replantear nuestras creencias…; recapacitarnos en nuestros ¡recursos!, para entrar en otras dimensiones de convivencia…

    Para evaluar y valorar los sentires, y los compromisos que ello lleva consigo.

    Que la claridad del amanecer nos proporcione la visión serena, la escucha obediente, la palabra precisa que represente la verdadera perspectiva… que resuelva las contradicciones.

    El temperamento ganador, el temperamento superador de continuas pruebas, la actitud de competir, como muestras de logros… nos llevan a un periodo de decadencia, porque el logro es efímero… y la pérdida es grande.

    Y así, todo se vulgariza.

    La virtud se intimida…

    La sinceridad se camufla…

    La esperanza se diluye…

    Y la Fe se hace escurridiza.

    Y es así que, entonces, la humanidad se comporta en la frivolidad de lo superficial, de lo inmediato, del resultado…; en la continua superación de escalones y con la amenaza persistente del castigo.

    Hacer del vivir ese recorrido… es abandonar el Misterio, la Magia y el Milagro de vivir.

    El saber ver la universalidad de los procesos, en los casos particulares, nos da la opción –¡en cada una de nuestras acciones!- de intervenir, de ¡participar!… en todos los procesos.

    Y es así que, de esa forma, no quedamos “secuestrados” en una visión parcial, que termina siendo egoísta… propietarista… sectaria… –aunque no gusten mucho esas palabras-.

    Recogernos en el instinto de santidad… –ese potencial producto de nuestro origen- nos puede sugerir, en nuestras sensaciones y en nuestras percepciones, la urgencia inmediata de Re-velarnos en todo lo que esté velado, para aclarar, para despejar…; para no tener que llevar el fardo pesado de lo oculto.

    Implorar por la permanente esperanza…

    Revivir en la continua creencia…

    Hacernos calidades de servicio…

    Y encauzar nuestros sentires enamorados, en un amar… sin justificaciones, sin prejuicios, sin partidismos, sin posesiones.

    ***

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    The path... that humanity has chosen -as a whole, globally- the path of arrogance, pride and vanity, of power -with its violence-... is becoming increasingly evident, and with total impunity. To the point where... there is no defence against a certain level of violence.

    And the environment looks on with apparent concern and amazement... at the levels of power we are taught... -which are profit sharing- while populations despair.

    The example that we are now living through (the war in Ukraine), which seems to be the most devastating... without being so...

    But it seems that what is near hurts more than what is far away.

    In this progressive state of impunity, perhaps the most striking thing is that it is not even played with the usual seeing of who wins, of seeing who is right, of seeing... No.

    Simply the most powerful, in agreement with the other powerful ones, decide to use power and violence as a sign of that state of globalisation, in which they try to put the whole population into a single thought, in a single way, with the imminent threat... and with the message that "you have no defence"; that no one will come to help you.

    And you will have to give in to power.

    It is a sign... which is likely to generate "sympathy" for other powers to act in the same way.

    The gulf between the powerful and the rest is widening.

    It's getting to a situation where running away… -which would seem to be the right thing to do- may be the worst thing to do.

    Where to?

    How will you be received wherever you go...?

    To remain...; to remain with the attitude of... coexistence, with the attitude of relationship, with the attitude of care, help....

    Because fear becomes despair, and with it comes a loss of judgement.

    The Prayerful Call calls us to relativize the immediate. To not allow ourselves to be overwhelmed by the... "newsworthy". To open the compass... of the drama that the species is living... and to become aware of personal development, of the attitude in living together, in sharing, which will give us the minimum quality to enter into other dimensions in which, knowing that we are in "these" -concrete- we can keep our sentimental sanity clear enough to celebrate food, to rejoice in song, to realise solidarity, to share elements, to flee from radicalism and appropriations and properties... that daily consciousness gives us.

    Although it may seem a contradiction -and this is where the Prayerful Call leads us- the exaggerated moments of convulsion make us reconsider, make us remodel, rethink our beliefs...; rehabilitate our resources!, to enter into other dimensions of coexistence....

    To evaluate and assess the feelings and commitments involved.

    May the clarity of dawn give us the serene vision, the obedient listening, the precise word that represents the true perspective... that resolves the contradictions.

    Winning temperament, overcoming temperament of continual testing, the attitude of competition, as signs of achievement... lead us to a period of decadence, because the achievement is ephemeral... and the loss is great.

    And so, everything becomes vulgarised.

    Virtue is intimidated...

    Sincerity is camouflaged...

    Hope is diluted...

    And Faith becomes elusive.

    And so it is that, then, humanity behaves in the frivolity of the superficial, of the immediate, of the result...; in the continuous overcoming of steps and with the persistent threat of punishment.

    To make living that journey... is to abandon the Mystery, the Magic and the Miracle of living.

    Knowing how to see the universality of processes, in particular cases, gives us the option -in each of our actions!- to intervene, to participate… in all processes.

    In this way, we are not "hijacked" into a partial vision, which ends up being selfish... proprietary... sectarian... -even if we don't like those words very much-.

    To recollect ourselves in the instinct of holiness... -that potential product of our origin- can suggest to us, in our sensations and in our perceptions, the immediate urgency to Re-veal ourselves in all that is veiled, to clarify, to clear...; to not have to carry the heavy burden of the hidden.

     

    To implore for the permanent hope...

    To revive in the continuous belief...

    To become qualities of service...

    And to channel our feelings in love, in a love... without justifications, without prejudices, without partisanship, without possessions.

    ***

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PALVE

Meie palved ei kuulu ühegi religiooni alla. Usume, et Palve võib olla Vabastav ja Tervendav vahend. Ja tema viitepunktiks on Looming, erinevad Jõud, mis hingestavad meid, nimetamata ühte- või teistmoodi. Usk, et Palve on meie jaoks hädavajalik element, viis meid ainult palvele pühendatud ruumi-: „Valguse Heli Maja“- loomisele, mis asub Baskimaal, Vizcayas, talumaja ruumes. Seal viiakse läbi palvekohtumisi ja tagasitõmbumise päevi.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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