LEMA ORANTE

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    Las creencias de la especie, en estos tiempos, son creencias cerradas que parten de una condición humana que basa sus decisiones en el poder de la fuerza y la decisión de la violencia; en las búsquedas de posesiones, en sus defensas, y en la persuasión de ataques.

    Da por zanjada la evolución… y no se prevé –ni se prevé ni se cree- que ésta sigue actuando.

    Es como un círculo cerrado, en el que se vuelve una y otra vez a pasar por las mismas, parecidas, semejantes, similares circunstancias, con respuestas equivalentes, como si el tiempo y el espacio se hubieran acotado; y así siguieran en su círculo, hasta –en algún momento- agotarse y deteriorarse y… fundirse en residuos.

    Así, bajo estas perspectivas, las propuestas, proyectos, posibilidades, quedan siempre ceñidas… a unas encuestas que, en mayor o menor medida, aciertan.

    El Sentido Orante nos viene a recordar que habitamos en un Universo ¡abierto!

    No es… un espacio-tiempo-velocidad… 

    No es un Universo cerrado.

    Y esto, de forma balbuceada, lo dice también la ciencia; aunque –“aunque”- también en sus planteamientos se insinúa como algo –el Universo- acotado, limitado… Y aunque ahora pueda estar en expansión, su momento llegará de contracción.

    El Sentido Orante, recogiendo también esas perspectivas de consciencia, de ciencia, de saber, nos muestra la imagen de una Creación incesante, continuada, asistida, mantenida.

    Nos llama desde el Misterio Creador, para que nuestras consciencias… se adviertan de esa posición permanentemente inacabada, constantemente recreada, permanentemente diferente.

    La diferencia ante el abordaje de cualquier actividad, proceso, desarrollo…, supone, en un caso –el del círculo cerrado, completado-… un sentido de derrota, de ganancia ocasional, de límite, de repetición… 

    Supone un… nacimiento, crecimiento, desarrollo y muerte… 

    Supone que cualquier creatividad está abocada a un fin… de terminar; de ser residual.

    Mientras que, cuando asumimos un Universo abierto que se expande y que va creando nuevos espacios en continua transformación, en una evolución incesante…, en ese Universo inconcluso las posibilidades se hacen infinitas; las opciones no… no gustan inevitablemente repetirse.

    El sentirnos bajo la expresión de un reflejo de vida que está abierto, y ejercitarnos en este sentido, nos aparta de la repetición innecesaria, nos aparta del error sistemático, nos transporta a otra perspectiva… ¡desconocida! Un verdadero descubrir, en el que cualquier previsión resulta innecesaria.

     

    Si se presta atención, nos podremos dar cuenta de un cierto grado de precipitación, de un cierto grado de aceleración, de un cierto grado de inquietud. 

    Quizás, ese “cierto grado” sea el anuncio de… abrir el círculo. El anuncio de darnos cuenta de que no estamos ahí; que hemos gestado un “ahí” para controlarnos, para dominar, para manejar, manipular…

    Se da el caso –lo sabemos- de que… manifestaciones de vida, cuando se ven cerradas, sin opciones abiertas, se auto aniquilan, y con ello aniquilan a todo lo que tienen cercano.

    Y también se da el hecho de… permanecer, aguardar, esperanzar, saber que llegará la ocasión de… ¡manifestarse como se es!: un Universo abierto, sin cortapisas.

    Fíjense. En un caso, la precipitación conduce a “final”: a ratificarse encerrado, a considerarse ya una evolución completada. En el otro, consciente de eso que acabamos de describir, de eso cerrado, sabe que no lo es, pero aguarda. Aguarda porque habrá, sucederá la circunstancia en que se pueda expresar sin drama, sintragedia, sin final; con esperanza, con cambios, con evolución.

    Pareciera que hay una vida que desespera, y otra que espera.

    La que espera se sabe que está sujeta, no a sus caprichos y decisiones, sino a las providenciales circunstancias. La que desespera, se siente protagonista, director, ejecutor, de un nivel de autosuficiencia y de cierre… que sólo las creencias fatalistas hacen permanecer, al ser, viviendo de forma trágica.

     

    En lo cerrado, la creencia se agota en sí misma. 

    En el Universo abierto, la creencia se acrecienta, no por sí misma, sino por la Creación misma. Pero se ha de estar dispuesto y disponible para ello, como un receptor. 

    ¿Acaso sale la voz, la música… se crea y se desarrolla ahí, en el aparato que tenemos? ¿O, más bien, eso que oímos o escuchamos, se puede estar produciendo a miles… a miles de kilómetros?

    El ser del siglo XXI se cree en una autosuficiencia fatalista. Y como tal actúa y contagia. Hace inútil cualquier oración. Siempre le pondrá fecha de caducidad.

     

    Buscamos un sonido, una expresión mántrica que nos induzca a… ¡disponernos!... en la manera orante de escuchar, para que asumamos una consciencia verdaderamente evolutiva en la que los seres se precisan para poder expresar la vida; y que en la medida en que no se necesitan, se separan, se aíslan, se agotan como expresión de vida.

    AAMMMMMMAAAAAmmmmm

    AAMMMMMMAAAAAmmmmm

    AAMMMMMMAAAAAmmmmm

    Si entramos en esa permanente apertura, sentiremos la vibración de la Verdad… y nos mostraremos en nuestro hacer, “fieles a lo revelado”, a lo que reveladamente se nos muestra a través del Sentido Orante, a través de la muestra meditativa, a través de la actitud contempladora.

    Dispuestos, disponibles… en el Aliento Creador… sin fin…

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    The beliefs of the species, nowadays, are closed beliefs that start from a human condition that bases its decisions on the power of might and the decision of violence; in the search for and defence of possessions and in the pursuit of aggression.

    Evolution is taken as done… and is not anticipated –it is neither anticipated nor is it believed- that it continues to act.

    This is like a closed circle, in which one comes again and again going through the same, kind of alike, similar circumstances, with equivalent responses, as if time and space had been limited; and so people would continue in their circle, until –at some point- they wear themselves out, deteriorate and... melt into waste.

    Thus, under these perspectives, their proposals, projects, possibilities always remain bound… to those surveys that, to a greater or lesser extent, hit the target.

    The Prayerful Sense reminds us that we live in an open Universe!

    It is not... space-time-speed...

    It is not a closed Universe.

    And this babbling is also said by science; although… –"although"-… in its approach it also suggests as something –the Universe- bounded, limited... And although it may now be in expansion, the moment will come for its contraction.

    The Prayerful Sense, also picking up these perspectives of consciousness, of science, of knowing, shows us the image of an incessant Creation, continual, assisted, maintained.

    From the Creator Mystery we are called, so that our consciences… are warned of this permanently unfinished position, constantly recreated, permanently different.

    The difference in the approach of any activity, process, development… supposes, in one case –of the closed, completed circle-… a sense of defeat, of occasional gain, of limitation, of repetition…

    It supposes a… birth, growth, development and death…

    It supposes that any creativity is bound for an end... to terminate; of being residual.

    Whereas, when we assume an open Universe that expands and that creates new spaces in continuous transformation, in an incessant evolution…, in that unfinished Universe the possibilities become infinite; the options do not... they do not like the inevitably of repeating themselves.

    Feeling under the expression of a reflection of life that is open, and exercising in this sense, separates us from unnecessary repetition, separates us from systematic error, transports us to another perspective... unknown! A true discovery, in which any forecast is unnecessary.

    If attention is paid, we will be able to realize a certain degree of precipitation, a certain degree of acceleration, a certain degree of restlessness.

    Perhaps, that "certain degree" is the announcement of... opening the circle. The announcement to realize that we are not there; that we have created a "there" to control each other, to dominate, to handle, to manipulate...

    It is often the case –we know it- that… manifestations of life, when they see themselves closed, without open options, annihilate themselves, and thereby annihilate everything that´s nearby.

    And it also happens the fact of… staying, waiting, hoping, knowing that the occasion will come to… manifest, as it is!: an open Universe, without restrictions.

    Look. In one case, precipitation leads to “finality”: to be certified as locked up, to be considered an already completed evolution. In the other one, aware of what we have just described about being closed, one knows that it is not so, rather one waits. Waits because the circumstance will be, will occur in which one is able to express without drama, without tragedy, without end; with hope, with changes, with evolution.

    It seems that there is a life that despairs, and another that waits.

    The one that waits is known to be subject, not to its whims and decisions, but to providential circumstances. The one that despairs feels it is the protagonist, director, executor, of a level of self-sufficiency and closure… that only fatalistic beliefs, make the being remain, living in a tragic way.

    In what is closed, belief is exhausted in itself.

    In the open Universe, belief grows, not by itself, but by Creation itself. But you have to be willing and available for it, as a receiver.

    Does the voice, the music… that is being created and developed there, in the apparatus that we have? Or rather, what we hear or listen could be produced thousands… thousands of kilometres away?

    21st century humanity believes in a fatalistic self-sufficiency; and acts and infects as such. It makes any prayer useless. Always it is going to set a date of expiry.

    We look for a sound, a mantric expression that induces us to… make ourselves available! in the prayerful way of listening, so that we assume a truly evolutionary consciousness in which beings are needed to be able to express life; and to the extent that they don´t feel this need, they separate, they isolate themselves, they exhaust themselves as an expression of life.

     AAMMMMMMAAAAAmmmmm

     AAMMMMMMAAAAAmmmmm

    AAMMMMMMAAAAAmmmmm

     

    If we enter that permanent opening, we will feel the vibration of the Truth… and we will show ourselves in what we do, "faithful to the revealed", to what is revealed to us through the Prayerful Sense, through the meditative example, through the contemplative attitude.

    Willing, available... in the Creator Breath... without end...

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    La especie humanidad… se encuentra en un efervescente estado de contradicciones, en el que las palabras, las que cuentan la historia, las que tergiversan los sentires, las que ensalzan las magias y los suspiros de enamorados…, ¡las mismas palabras que… se hacen dogma, se hacen ley, se hacen potentes armas que, como un misterioso animal, penetran en las consciencias y las perturban!

    Sí se ha expresado… que la palabra es un arma. Realmente debería… o mejor dicho: realmente no es tal arma. La palabra es el alma del sentir.

    Pero al ver sus efectos, el ser las maneja de tal forma y manera… que compite con todo con el objetivo de dominarlo. Y la palabra es un estilete que puede variar el curso de cualquier historia.

    Al contemplar todos esos medios de comunicarse que ha desarrollado la tecnología científica, observamos que ha ido construyendo otras realidades, en base a palabras… Y quizás, en una multitud de veces, sin importar si eran auténticas, reales, verdades, falsedades…

    “Total –¿verdad?- ¡qué más da! Yo cuento una versión… y lo hago con la expectativa de que se la crean. Y así mantengo una faz que me permite gestar en los demás una idea de mi persona… que pueda ser lo más beneficiosa posible para mí”.

    Ya decía el dicho, ¿no?: Donde dije “digo”, digo “Diego”. Donde dije “dije”, dije “ojo”…

    Podemos jugar con las palabras.

    Y decir que la palabra es un arma, pero decir también que la palabra es el alma del sentir. Y podríamos añadir que la palabra es el alma creadora, recordando esa introducción del Evangelio de San Juan, en el que se dice: “En el principio era la Palabra, y la Palabra era Dios, y nada se hizo sin su concurso” –es decir, sin su participación-.

    También tenemos la referencia mítica de la Torre de Babel, en la que se construía una torre para llegar al cielo, y la consecuencia de ello fue una caída y una dispersión de los seres, y la confusión de las palabras y la creación de los idiomas. Esto, bajo la óptica mítica.

    Sea como fuere, no seguimos el mismo patrón del gato o del perro: que, viviendo generaciones en Shanghai, lo traen a Sisante, y los gatos de Sisante le entienden.

    .- Pero ¡cómo es posible, si tú eres de Shanghai y éste es de Sisante? ¡Y se entienden perfectamente! 

    .- Porque son gatos.

    .- Ya, pero ¿por qué traes un ‘shanghainís’, y lo pones con un guacho, y no se entienden nada? ¡Si son seres humanos también!

    Podemos decir, claro, lo que se dice habitualmente: que cada sector humano que vivía en un estado de espacio, lugar y tiempo, desarrolló en base a los sonidos –¿de los pájaros?, ¿o de las tormentas?- un lenguaje que le diferenciaba del resto, de otros.

    ¿Por qué? ¿Por su inteligencia? ¿Era inteligente, entonces?

    Se habla de un “centro del lenguaje”, en nuestra configuración cerebral. Pero ¿no sería un centro universal? Además, se ensayó –sin éxito- “el esperanto”: como la esperanza, ¿no?; como esperando que tuviéramos todos un lenguaje, unas palabras para comunicarnos, para dejar de engañarnos, para dejar de dar la impresión de lo que no somos, para dejar de notificar algo que no es creíble… porque no ocurrió así.

    Por otra parte, el receptor, habitualmente tiene su nivel de escucha pre-concebido, pre-juiciosamente escuchante; y, en consecuencia, las palabras que le llegan… ¡mmm!

    Los establecidos preceptos, normas, leyes, costumbres, morales y principios, de comunidades, establecen y propician que las versiones que se muestren sean esquivas, dudosas o… impositivas. Pero, en cualquier caso, poco trasparentes.

    Sí. El Sentido Orante nos llama para que no se ejercite la palabra como arma, sino como alma creadora, como esa referencia del Génesis en la que Dios Yahvé dijo: “’Hágase esto y aquello…’. Y se hizo. Y vio que era bueno.

    ¡Ahhhh! Hagamos de la palabra una muestra de bondad, de alegría, de solidaridad, de… –como se dice ahora- de “empatía”. Y no por ello vamos a perder garantías o importancias personales; más bien al contrario: vamos a perfilarnos de forma transparente para que las palabras, las que emitamos, lleven al que escucha, primero, a escuchar-nos. Y luego, a seguir el origen de esa palabra, en ese ser pronunciada. Y que se descubra bondad, entrega, ¡entusiasmo!...

    En el Sentido Orante, las palabras que ha usado la humanidad, fundamentalmente a través de las religiones –diferentísimas formas, especies, maneras-… 

    Ha usado básicamente palabras que… ¿hasta dónde llega cuando se dice: “Dios es infinitamente bueno. Dios es infinitamente justo”? ¿Qué… qué entiende el que lo dice y el que lo escucha?

    Que es infinitamente inentendible. Impracticable.

    ¿Es que acaso… bajo el prisma del Misterio Creador, Dios necesita ser infinitamente bueno? ¿Es que acaso… la Creación necesita ¡de nuestra opinión!...?

    Creo que es fácil darse cuenta, bajo este prisma, de que el humano proceder, a través del sonido de la palabra, ha conseguido encumbrarse y encumbrar todo lo que pueda existir bajo sus palabras –¡que se referencian en él mismo!-.

    Todo un acto de soberbia incomparable.

    Pero en la medida en que mantenemos la con-fianza –es decir, que depositamos una fianza para garantizar una posible alteración o deterioro, de lo que sea-, cuando confiamos en la palabra, establecemos un vínculo de comunión que nos lleva a fiarnos los unos de los otros. Y a fiarnos, en el sentido de darnos, y que nos deban. Y en ese devenir, en esa deuda, sentirse endeudado con todo… y, consecuentemente, darle un sentido de recompensa a través del servicio, a través de lo que se puede aportar.

    ¿No estamos, acaso, en deuda con la Creación, por habernos presentado en este lugar del Universo; del Universo planetario…? Si nos comparamos inevitablemente con otros que expresaron, se expresaron en otros lugares… donde la tierra era infértil; donde los depredadores eran numerosos; donde las contiendas guerreras eran constantes; donde se nacía con hambre y se moría de hambre. 

    Y eso está ocurriendo. No es una metáfora.

    ¿Estamos en deuda…?

    Cuando nos sentimos –en el Sentido Orante- endeudados con la Creación, por los dones, por las formas… en que nos ha transcurrido el vivir, no es para que nos sintamos inferiores o incapaces. No, no. Ese lenguaje del silencio, de la Creación, nos hace mostrarnos endeudados para que… a través de nuestras palabras, ¡las cumplamos!, por una parte; y, por otra parte, demos a conocer que nos hemos enterado de nuestra deuda y que, aunque jamás la saldaremos, será un incentivo para mostrarnos claros, expresarnos con virtud…

    Pareciera que el Sentido Orante nos reclama algo. No. No hay reclamo. Hay… descripción de lo que somos, hay muestra de lo que hacemos, para que podamos variar, corregir, cambiar…

    La silenciosa pausa nos da motivos para… re-visar, re-sonar, re-vivir en las palabras que nos representan; que nos muestran lo que somos.

    La belleza que muestra la tierra firme; la insondable sorpresa de las profundidades del mar; ¡la inconmensurable fuerza de una tormenta de rayos y truenos!; la visión de ver… y percibir el crecimiento de una planta, de un árbol, de un vegetal, sin que tomemos constancia de que ha crecido. Y aunque sepamos que lleva ritmos y frecuencias diferentes, y no podemos captarlo, se impregna de un lenguaje contundente; un lenguaje que no emplea nuestras palabras, pero que nos perfilan para pronunciarlas cuando vemos el caudal de un río, cuando contemplamos… el perfume de una flor, cuando poetizamos a propósito de una estrella o de una puesta de sol…

    Podemos decir que… todo ese entorno que nos corteja, ¡nos estimula para ponerle las palabras precisas!... con toda la belleza que seamos capaces de expresar. A veces no hay palabras, pero hay gestos, hay miradas, actitudes…

    La Creación nos adorna con esas casualidades, suertes, imprevisibilidades, sorpresas, regalos… Y nos vemos en deuda, porque tenemos que describirlos con palabras, para poder compartir y trasmitir experiencias.

    Que el don de la palabra… sea el distintivo de poder mostrar nuestras procedencias… y hacernos trasparentes con ellas, con las palabras, para poder apreciar en el otro la presencia de lo Eterno. Y, a su vez, que el otro la aprecie en nosotros.

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    The human species... is in an effervescent state of contradictions, in which words, those that tell history, those that misrepresent feelings, those that extol magic and the sighs of lovers..., those same words that... become dogma, become law, become powerful weapons that, like a mysterious animal, penetrate consciousness and disturb it.

    Yes, it has been said... that the word is a weapon. Really it should... or better still: it’s really not such weapon. The word is the soul of the feeling.

    But in seeing its effects, the being handles them in such a way... that it competes with everything with the aim of mastering it. And the word is a stiletto that can change the course of any story.

     When contemplating all those means of communication that scientific technology has developed, we observe that it has been building other realities, based on words... And perhaps, in multitude of times, regardless of whether they were authentic, real, true or false...

    “After all -you know?- who cares! I tell a version... and I do it with the expectation that they believe it. And so I maintain a face that allows me to develop in others an idea of my person... that can be as beneficial as possible for me.”

     

    There is a saying, right?: Where I said "I say", I say "Isa". Where I said "I said", I said "eyes"...

    We can play with words.

    And say that the word is a weapon, but also say that the word is the soul of feeling. And we could add that the word is the creative soul, remembering that introduction of the Gospel of St. John, in which it is said: “In the beginning was the Word, and the Word was God, and nothing was done without its help” –this is to say, without his participation.

    We also have the mythical reference of the Tower of Babel, in which a tower was built to reach the sky, and the consequence of this was a fall and a dispersion of beings, and the confusion of words and the creation of languages. This from the mythical point of view.

    Be that as it may, we do not follow the same pattern as the cat or the dog: that, living generations in Shanghai and being brought to Sisante, Sisante's cats can understand it.

    .- But how is it possible, if you are from Shanghai and this one is from Sisante? And they understand each other perfectly!

    .- Because they are cats.

    .- Ok, but why if you bring a ‘shanghaini’, and you put him with a guacho,  they don’t understand anything? And they are human beings too!

     

    We can of course say what is usually said: that each human sector that lived in a state of space, place and time, developed, based on the sounds -of birds?, or of storms?-  a language that  differentiated them from the rest, from others.

    Why? Because of his intelligence? Was he so smart then?

    It is said that there is a "language centre" in the configuration of our brain. But wouldn’t it be a universal centre? In addition, it was tried –unsuccessfully- with  "Esperanto": as hope, right?; as if we were hoping we all had a language, some words to communicate, to stop cheating each other, to stop giving the impression of what we are not, to stop notifying something that is not credible... because it did not happen that way.

    On the other hand, the receiver usually has his pre-conceived, pre-judicious listening level; and, consequently, the words that come to him... mmm!

    The established precepts, norms, laws, customs, morals and principles, of communities, establish and propitiate that the versions shown are elusive, doubtful or… imposing, but in any case, not very transparent.

    Yes. The Praying Sense calls us not to exercise the word as a weapon, but as a creative soul, as that reference in Genesis in which God, Yahweh said: "Let there be this and that...". And it was done. And he saw that it was good".

    Ahhhh! Let us make of the word a sample of kindness, of joy, of solidarity, of... –as is said nowadays- "empathy". And we will not lose guarantees or personal importance due to it; on the contrary: we are going to profile ourselves transparently so that the words, the ones we emit, lead the listener, first, to listen to us. And then, to follow the origin of that word, being pronounced. And that goodness, service and enthusiasm are discovered!...

    In the Praying Sense, the words that humanity has used, fundamentally through religions -very different forms, species, ways-...

    It has basically used words that… how far does it go when it says: “God is infinitely good. God is infinitely fair”? What... what does he who says it and he who listens to it understand?

    That it is infinitely unintelligible… impracticable.

    Is it perhaps... under the point of view of the Creator Mystery, that God needs to be infinitely good? Is that perhaps that... Creation needs our opinion!...?

    I think it is easy to realize, from this point of view, that human procedure, through the sound of the word, has managed to rise and exalt everything that may exist under his words -which are referenced in himself!-.

    A whole act of incomparable pride.

    But to the extent that we maintain trust -that is, that we set down a deposit as a guarantee of a possible alteration or deterioration of whatever- when we trust the word, we establish a link of communion that leads us to trust each other. And trust, in the sense of giving, and that they have a debt to us. And in that becoming, in that debt, feeling indebted to everything... and, consequently, giving it a sense of reward through service, through what can be provided.

    Are we not, perhaps, indebted to Creation, for having presented us in this place of the Universe; of the planetary Universe...? If we inevitably compare ourselves with others who expressed, who expressed themselves in other places... where the land was infertile; where predators were numerous; where war contests were constant; where one was born hungry and died starving.

    And that is happening. It is not a metaphor.

    Are we in debt...?

    When we feel -in the Praying Sense- indebted to Creation, for the gifts, for the ways... in which we have lived, it is not for us to feel inferior or incapable. No, no. That language of silence, of Creation, makes us feel in debt so... through our words, we will fulfil them!, on the one hand; and, on the other hand, let know that we have learned about our debt and, although we will never pay it off, it will be an incentive to show ourselves clear, express ourselves with virtue...

    It seems that the Prayerful Sense demands something from us. No. There is no claim. There is... a description of who we are, there is a sample of what we do, so that we can vary, correct, change...

    The silent pause gives us reasons to… re-view, re-sound, re-live in the words that represent us; that show us who we are.

    The beauty that shows the mainland; the unfathomable surprise of the depths of the sea; the immeasurable force of a storm of lightning and thunder!; the vision of seeing... and perceiving the growth of a plant, of a tree, of a vegetable, without taking notice that it has grown. And although we know that it has different rhythms and frequencies, and we cannot capture it, it is impregnated with strong language; a language that does not use our words, but that profile us to pronounce them when we see the flow of a river, when we contemplate... the perfume of a flower, when we poetize about a star or a sunset...

    We can say that... that the entire environment that courts us, stimulates us to put the precise words!... with all the beauty that we are able to express. Sometimes there are no words, but there are gestures, there are looks, attitudes...

    Creation adorns us with these coincidences, luck, unpredictability, surprises, gifts... And we are in debt, because we have to describe them with words, in order to share and transmit experiences.

    May the gift of the word, be the hallmark of being able to show our origins... and make ourselves transparent with them, with words, in order to appreciate in the other the presence of the Eternal. And, in turn, may the other appreciate it in us.

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    Y en la medida en que la humanidad ganaba, conquistaba, tenía, ¡poseía!… fue simultáneamente creando los cuidados de sus posiciones, posesiones, con fronteras, con barreras, con murallas… Defendiéndose, a la vez que buscaba ampliar nuevas parcelas. 

    Es así que se fue haciendo cada vez más necesario el establecer medidas de seguridad. 

    La consciencia no daba para más, y había que asegurar lo obtenido, lo ¡propio!, lo ganado, lo logrado, lo conseguido.

    Una seguridad, con una ¡buena! defensa. Una seguridad, con abundantes sobrantes… insolidarios. Una garantizada seguridad, con los más avanzados recursos. Tanto así, que había que producir para asegurar; asegurarse la producción que pudiera asegurarnos.

    La aventura, la viajera imprevisible, la acampada libre del ser en donde quisiera… ¡hasta la huida!, tenía que estar garantizada. Y asegurada.

    Todo se vuelve, en la humanidad, ¡un recelo!, una desconfianza, un envolverse en las ‘auto-creencias’… que no se referencian; tan solo en sí mismas.

    Y se está… se está en tiempos ¡tan seguros!, que se teme… por la llegada de una gran inseguridad. Era de prever: cuanto más trata de asegurar, más preocupación por carencias o imprevisibles se van a crear. ¡Y las seguridades de uno!..., provocan a las seguridades de otro.

    Y así podríamos aventurar –bajo el Sentido Orante-, predecir que, como especie, nos acercamos a un punto crítico.

    Las seguridades de unos empiezan a rozar las seguridades de otros, y ya no tengo mecanismos solamente para defenderme, sino que ya tengo que tener previsto atacar.

    Punto crítico en el que, perdidas las seguridades, es como… quedarse desnudo sin pretenderlo. Es ponerse a que te desnuden, a que te despojen, a que unos y otros se depreden hasta… desesperarse… 

    Y con la sensación de la proximidad de ese punto crítico, es como si se volviera a repetir la teoría de ese Big Bang, enmarcado en una especie: que llega un momento en el que sus seguridades se hacen prietas, y ¡estallan! 

    Si mantenemos esa posición que acabamos de decir, bien podríamos aventurar cuál, qué sistema de seguridades tenemos en este planeta, que está en el seno de una galaxia, y que ésta se precipita atraída por un misterio oscuro.

    Es curioso contemplar la poca sabiduría que se tiene del Universo. Y con ello, darse cuenta de que las formaciones, las diferentes estructuras se conjugan, se relacionan, se intercambian, se mutan, se transmutan… No precisan de seguridad.

    Y ante un modelo… grandioso, cabe preguntarse: ¿Por qué, por qué, por qué, con un modelo minúsculo como el de una especie, se ansíe, se desee, se busque y se inquiete cada ser, cada corpúsculo, por la necesidad de tener seguro lo que tiene?

    ¿Será que el tener, poseer… es de tal forma adherente, ¡dependiente!, que se llena de miedo –como si no le correspondiera-, y por ello hay que protegerlo?

     Del cuidado –ese ‘cui-dado’ que es signo de suavidad, de respeto, de compromiso-, de ese cuidado se ha pasado a un contingente de defensa… que realmente deja de cuidar. 

    La seguridad, el criterio de seguridad se ha hecho tan especializado, que no sabe cuidar.

    La desconfianza es tan expansiva –¡tan expansiva!- que… cualquier proximidad, cercanía o proyecto común es motivo de preocupación. 

    ¡Ay!... Si así actuaran las grandezas de la Creación, nunca hubiéramos existido.

    ¡Ay!... ¿Por qué la especie… no se referencia en lo Creado, y prefiere engullirse en lo pensado?

    Sería casi como decir… que es incapaz de amar algo, a alguien, que no sea él mismo. 

    Es como negar el satélite, el asteroide, el cometa, las estrellas… 

    Es como negarle al mar su oleaje; al viento, su fluidez; a… el agua, su transparencia.

    El Misterio oscuro nos desplaza… 

    Nos llevan hacia un viaje absolutamente desconocido. Y nada podemos hacer para evitarlo. Es tal la proporción de ese peregrinaje, que tan solo podemos –sin Poder- contemplarlo.

    Y contemplo cómo me llevan, cómo me traen, cómo me colocan, cómo me sorprenden, cómo es de inútil mi... “seguro”…

    La imprevisible y la inesperada excepción, dicen que “confirma la regla”.

    Y si nos fijamos, las excepciones están… correteando continuamente. Y el hombre, en su seguridad, busca la regla. Y cuando cree haberla tenido, aparece otra excepción. Y, en realidad, cualquier regla que haga es un cúmulo de excepciones imprevisibles, inesperadas…

    Pero si se cierra a todo ese acontecer, entonces es ¡como si se negara el agua! Es semejante a negarse a comer, a dormir, a jugar… 

    “Un atraco a la vida”.

    El Sentido Orante nos incita ¡con vehemencia!... a que saltemos de esa concentración engullida, y cambiemos de sentido, para hacernos espiral expansiva. 

    De concentración engullida, cambiar de sentido para hacer espiral expansiva. Que es seguir la referencia de… en dónde estamos. 

    El sentirse peregrino hacia el Misterio Creador, en el Misterio Creador… es descubrirse cuidado, desde la más pequeña intimidad de nuestros átomos –que regulan sus movimientos, sus dinámicas- hasta las grandes imaginaciones, que nos pueden llevar a hacernos sentir en el seno de la Nada.

    ¡Parece un vértigo!, pero simultáneamente coexisten, certeros, pulcros, exactos. No, no, no hay espacio para la desconfianza.

    El átomo de hidrógeno se siente seguro con su electrón. No demanda seguridades para garantizar su identidad. Está dispuesto a lo que se precise. Tan pronto es combustible, como es agua de vida.

    Del plegamiento interior, al despliegue hacia nuevos espacios… conlleva sentirse en la plenitud de identificarse con el gran peregrinaje que, bajo el Sentido Orante, nos lleva a la culminante y Eterna Contemplación.

    El Misterio se desplaza ¡como un gran teatro!… que, con muestras instantáneas, nos advierte de la ¡Gran Función!: ésa en la que todos contemplaremos la Gran Creación.

    Podemos expresar y expresarnos en ese acontecer… exclamando:

    AIIIIAIAIIIIIII… AIIIIAIIAIIIIIIIIIIII… AIIIIAIIAIIIIIIIIIIIIIII

     

    La seguridad es una falacia ególatra de un plegamiento absurdo, que no sabe contemplar su viaje de vida; que olvida el auténtico cuidado. 

    Solo cuida, el Amar. Solo cuida… el ser amado que no aspira a poseer; que no busca el destruir; que se guía por la atracción, por la necesidad mutua, por la admiración.

    Y con la consciencia de una espiral expansiva ahuyentamos, desde nuestra identidad, el caer en ese punto crítico ¡de estallar!, ¡de desespero!, de desintegrarse…

    Que el Complaciente Auxilio Creador –que es permanente y constante- se nos haga permeable…; lo incorporemos a consciencia en nuestra consciencia.

    Que el peregrinaje sea de complacencia… ¡necesitada!, como necesitada está, la vida, de aspirar sus esencias inmortales.

    ***

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  •  

    And to the extent that humanity won, conquered, owned, possessed!... it was simultaneously creating the care of their positions, possessions, with borders, with barriers, with walls... Defending themselves, while seeking to expand new plots.

    Thus, it became increasingly necessary to establish security measures.

    There was not enough consciousness, and it was necessary to assure what was obtained, what was owned!, what was won, what was accomplished, achieved.

    A security, with a good defence. A security, with abundant leftovers... unsupportive. Guaranteed security, with the most advanced resources. So much so that it had to produce to ensure; make sure the production that could insure us.

     The adventure, the unpredictable traveller, the free camping of the being wherever he wanted to… even the escape!, had to be guaranteed. And insured.

    In Humanity everything becomes, suspicion!, distrust, a wrapping in the ‘self-beliefs’… that are not referenced; they do only in themselves.

    And we are... we are in so safe times!, that it is feared... the arrival of great insecurity. Predictably: the more you try to ensure, the more worry about lack or unpredictability will be created. And the assurances of one!..., provoke the assurances of another.

    And so we could venture –under the Praying Sense-, predict that, as a species, we approach a critical point.

    THE SECURITIES OF SOME BEGIN TO BRACE THE SECURITIES OF OTHERS, and I no longer have mechanisms only to defend myself, but I already have to plan an attack.

    Critical point in which, lost the securities, is like… being naked without wanting to be. It like letting them undress you, strip you, to let each other depredate until... despair...

    And with the sensation of the proximity of that critical point, it is as if the theory of that Big Bang was repeated again, framed in a sort of: to get to the point when its securities become tight, and they explode!

    If we maintain that position that we have just said, we could well venture which, what security system we have on this planet, which is in the heart of a galaxy, and which is precipitated attracted by a dark mystery.

     It is curious contemplating the little knowledge we have of the Universe. And with it, to realize that the formations, the different structures are conjugated, related, exchanged, mutated, transmuted... They do not need security.

    And before a great… model, it is worth wondering: Why, why, why, with a tiny model like that of a species, you desire, want, search and worry every being, every corpuscle, for the need to secure what you have?

    Could it be that having, possessing… is so adherent, dependent!, that it is filled with fear –as if it did not correspond to it- and therefore it must be protected?

    From care –that ‘care-given’ which is a sign of softness, respect, commitment-, from that care we have gone to a defence contingent… that really stops caring.

    Security, the security criterion has become so specialized, that it does not know how to care.

    The distrust is so expansive –so expansive!- that... any proximity, closeness or common project is cause for concern.

    Alas!... If so the greatness of Creation acted, we would have never existed.

    Alas!... Why does the species... not reference in the Created, and prefers to gobble up in what is thought?

    It would be almost like saying... that it is incapable of loving something, else, other than itself.

    It's like denying satellites, asteroids, comets, stars...

    It is like denying its waves to the sea;, its fluidity to the wind; its transparency... to water.

    The Dark Mystery displaces us...

    We are taken on an absolutely unknown journey. And we can do nothing to avoid it. The proportion of this pilgrimage is such that we can only –without Power- CONTEMPLATE it.

    AND I CONTEMPLATE HOW THEY TAKE ME, HOW THEY BRING ME, HOW THEY PLACE ME, HOW THEY SURPRISE ME, HOW USELESS IS MY... "INSURANCE"...

    The unpredictable and the unexpected exception, it is said "confirms the rule."

    And if you look, the exceptions are... running continuously. And man, in his safety, seeks the rule. And when he thinks he has it, another exception appears. And, in reality, whatever rule you make is an accumulation of unpredictable, unexpected exceptions...

    But if he closes up to this events, then it is as if he denied himself water! It is similar to refusing to eat, sleep, play...

    "A mugging to life."

    The Praying Sense incites us vehemently!... to jump out of that gobbled up concentration, and change our direction, to become an expansive spiral.

    From gobbled up concentration, change direction to make expansive spiral. That is to follow the reference of... where we are.

    To feel pilgrim oneself towards the Creator Mystery, in the Creator Mystery... is to discover oneself cared for, from the smallest intimacy of our atoms –which regulate their movements, their dynamics- to the great imaginations, which can lead us to feel in the bosom of the nothingness.

    It seems a vertigo!, but simultaneously coexist, accurate, neat, exact. No, no, there is no room for distrust.

    The hydrogen atom feels safe with its electron. It does not demand assurances to guarantee its identity. It is ready for whatever is required. One day is fuel, and another is water of life.

    From the interior folding, to the unfolding towards new spaces… it implies feeling the fulfilment of identifying with the great pilgrimage that, under the Praying Sense, leads us to the culminating and Eternal Contemplation.

    The Mystery moves like a great theatre!... that, with instantaneous samples, warns us of the Great Performance!: the one in which we will all contemplate the Great Creation.

    We can express and express ourselves in that event... exclaiming:

    AIIIIAIAIIIIII…AIIIIAIIAIIIIIIIIIII… AIIIIAIIAIIIIIIIIII

     

    Security is an egotistical fallacy of an absurd folding, which does not know how to contemplate its journey of life; that forgets the real care.

    Only Love cares. Only the loved one who does not aspire to possess… takes care; who does not seek to destroy; which is guided by attraction, by mutual necessity, by admiration.

    And with the awareness of an expansive spiral, we chase away, from our identity, falling into that critical point of exploding!, of despair!, of disintegrating...

    That the Complaisant Creator Assistance –which is permanent and constant- becomes permeable...; we incorporate it consciously into our consciousness.

    Let the pilgrimage be a complaisance... needed!, like life is in need, to aspire its immortal essences.

    ***

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  •  

    No se sabe cuándo fue el principio. ¡Porque no hay! Porque no existe un principio, como comienzo. En la Eternidad, el tiempo se diluye… como lo hace el agua de mar al llegar a la orilla.

    Pero cierto es que las manifestaciones de esa Eternidad… aparecen evidentes a nuestras consciencias, tímidamente desarrolladas, en momentos precisos, aunque no podamos saber esta precisión. Pero es “causal”, mientras que nuestra tímida consciencia lo considera “casual”.

    Y así, al contar los pasos de cada caminar, el ser va con la memoria… ¡la memoria de lo Eterno!, pero que ha sido vitalmente clausurada, para dejar una estela de la que se encargará… ¡el tiempo!

    Y bajo ese tiempo, las manifestaciones –y con esa memoria-… se hacen recuerdos.

    ¡Ah!... ¡Recuerdos!

    Pero la traicionera daga del tiempo es capaz de diseccionar los recuerdos, y quedar ese aroma de… ¡algo que pasó!

    Hoy, el Sentido Orante nos recuerda… ¡que no fue algo que pasó! Algo que pasó… recuerdo “manifestado”. Que no fue algo que ahí quedó, y que se le recuerda como algo… “¡Bueno...!”.

    No. Algo que se manifestó y transcurrió… paso a paso, ¡desafiando el tiempo!… Haciendo, de cada presente, una acción viva de manifestación. ¡Innovando! ¡Renovando! ¡Aclarando! ¡Descubriendo! 

    Que la idea no se quedara en una simple anécdota… cargada de flores marchitas, sino más bien un Eterno Hoy, de Siempre… cargado de perfumes inolvidables.

    Y así, el Sentido Orante en TIAN, se hace renovación constante. Se hace guía, vigía, faro, estrella, galaxia o… o la oscuridad generosa que nos permite encender la cerilla.

    Cuando la Creación se expresa, se manifiesta sin antecedentes, un nuevo amanecer, un nuevo Universo… aparece. Y, como una “Gracia Creadora”, se desarrolla y se muestra. Y los seres acuden a esta manifestación, con curiosidad, con miramientos, con sospechas, con ¡dudas!, con inseguridades, con miles de preguntas para ver con qué comparar ese nuevo Universo. 

    “¿Por qué no es como el viejo: ése de mis costumbres, de mis…? Y resulta que éste no es mío. ¡Y resulta que este Universo es servicio!”.

    Es, a poco que los sentidos despierten, ¡asombro! Y los seres se… ¡se asustan a veces! Otras, se van… Y otros se quedan, curiosos, balbuceando, comentando, chismorreando…

    ¡Sin querer!, tratando de pensar que no es cierto lo que ven, que no es veraz lo que ocurre, ¡que debe de haber alguna trampa! Que por algún lugar y en algún momento se descubrirá el error, ¡el fraude!...

    ¡Ay!...

    Aun a pesar de que las evidencias de cada instante son muestras de una Eternidad Complaciente, aun así, a la humanidad, en su consciencia retorcida, no le parece suficiente.

    No obstante, ¡sí esfuerzo se hace! ¡Mucho! Dedicaciones… ¡entregas!…

    La manifestación, la impronta Celeste, está para ¡servir!... No para demandar.

    De ahí que los seres palpitan en torno a este recuerdo de hoy, en su dedicación, en su participación, en ¡su descubrirse en lo que les han servido!, descubrir lo que cada oración les ha aportado, descubrir cómo se han transformado. Y, así, hacerse integradores de ese servicio; representantes, equivalentes, testimonios de que ese acontecer insólito… ¡convierte! Convierte al que se dispone. Le convierte, sí. Le convierte en un testimonio. En un testimonio de  creatividad, solvencia, magia… Amante de lo invisible. Amante de lo invisible Creador; del Misterio. ¡Que no se va a quedar ahí, en una idea, sino que se va a plasmar en una ayuda, en una colaboración, en una creatividad, en una pieza de alimento, en un ladrillo, en un suelo, en una caricia, en un verso, en un beso…

    El ser se convierte en el símil de una cascada que, incansable, ¡insaciable!, vuelca su caudal de agua de vida sobre todos los seres, de forma fresca, fuerte, ¡decidida!

    ¡Sí! Ya sabe que algunos la preferían tibia, o la querían helada, o la querían por “quererla”; “poseerla”. Pero el salto de agua se identifica con su origen misterioso. ¡No obedece a gustos! No se debe a críticas. No está sometido a querencias. Su salto es hacia nutrir. ¡Su salto es hacia crear!... 

    Y así desgrana toda su naturaleza, llegando progresivamente a diferentes lugares; haciendo, del vivir, algo converso… en cuanto a verso, en cuanto a estrofa, en cuanto a mutación; dejando atrás el caduco hombre omnipotente, mandador, ¡violento!: el que quiere, y acumula, y repite y repite incansablemente los mismos errores. Que aboga hasta a su propia desaparición.

    No es… no es el caudal del salto del agua, de esa naturaleza. Por eso, el que bebe de ella se convierte. Y al convertirse, se hace salto, se hace agua. Y se vierte de otras maneras. Se hace… de otras formas. Se expresa con otras palabras.

    El que ha bebido de ese salto Celeste, no olvidará ese trago.

    Luego –¡ay!- sometido al tiempo y a las querencias, huirá, protestará, criticará y rechazará su conversión.

    Ni un ápice de esa cascada de agua cambiará su sentir, porque éstos, aquéllos o los otros… disientan, provoquen.

    La versión genuina de la Creación no está sometida al juicio humano. Podrán cesar las lluvias, podrá venir un clima perverso, podrán ponerse parapetos para que no caiga ese manantial de Agua Celeste, pero ésta seguirá ¡indiferente!, con su frescura, con su fragancia, con su vapor luminoso, con su ascendencia sobre los seres.

    Así, por esas fragancias, está, ¡se presentó!, ¡¡sigue!!... TIAN.

    El Sentido Orante es su aval.

    No hay interés humano. No hay manipulación ganancial.

    Todo lo que pueda parecer como renta o beneficio, es tan solo una perturbación del que lo observa, deseoso de creer en sí mismo, ante el miedo de creer en el Misterio.

    ¿Miedo…?

    No es el salto hacia la conversión, un miedo. No. Te recoge un aliento insospechado. Te recibe… un suelo del que no habías pisado. Te acoge sin beneficio. Y te muestra, como si fuera “siempre”, lo que habías soñado y te parecía imposible.

    El miedo se diluye cuando se siente el aliento y la sombra del Misterio Creador. ¡Que se expresa increíblemente diferente y diferente en cada manifestación! Todo momento se hace distinto, para así promover al ser a su diferenciación; a hacerse un diferente testimonio. ¡Que pareciera que no tiene lugar en este mundo! Pareciera que éste no es el mundo para… aclarar y para aprovechar otros recuerdos. ¡Pareciera que este nuevo mundo no tiene sitio en el viejo mundo!

    Seguramente –exclama el Sentido Orante-, hacer –teniendo en cuenta el tiempo- un día excepcional de recuerdo vivo presente, en esta ‘calendariada’ de recuerdos, nos lleva al Nuevo Mundo: a esa columna vertebral de tierra firme, del planeta; a ese ¡descubrir!... en el que los descubridores se ensañaron con él. Se volvieron insolentes. ¡Arrasaron! Castigaron.

    Era demasiado hermoso, ¡demasiado bello!... para ese mundo codicioso, hambriento, desigual.

    En otro nivel, este Nuevo Mundo, TIAN, también se hace presente. Pero no pretende conquistar. Su intención es enamorar. ¡Reclamar y llamar la atención del humano proceder!.... hacia el origen de lo Eterno. Y que se vea y se contemple como la mano de… el Misterio Creador. 

    Gracias a su suave aliento de Amor, nos hizo, a la vida, presentes.

    Estaba, sin duda, eternamente ahí, el Misterio. 

    Pero éste, desde su infinito… –inabordable por nuestra mente- Amor

    Porque sólo esa palabra nos liga a lo que puede ser creador. Y que nos deja con nuestra pequeña capacidad creativa: ésa que, a poco que nos fijemos, es la que nos impulsa a seguir; es la que nos hace levantarnos cuando nos caemos; es la que nos alivia, nos ampara, nos susurra desde el silencio, para seguir…

    ¡SE-GUIR! 

    SE=ES…

    SE ES… el que se es cada uno, como muestra, como traza Creadora. Que tiene su sentido, cuando ama; que adquiere su dimensión sanadora, cuando ama; que se hace discípulo en verdad, del Misterio, cuando ama. 

    Y eso le hace SE-(ES)-GUIR… ¡sin límites de tiempo ni espacio!

    De ahí que en esta conversión no hay obstáculos insuperables; no haya dificultades insalvables. Eso es parte de la mente posesiva, dominadora y hedonista, del ser. Cuando estamos bajo la referencia de lo Divino, no hay impedimentos. Y si aparecen, son la escasa creencia que el ser tiene sobre su propia naturaleza. ¡La escasa creencia que tiene el ser sobre sus propios recursos! 

    Y si en él no cree, como heredero de un Amor Eterno, cualquier hacer se hará ¡difícil!, ¡imposible!... Y caerá en el dogma de “lo bueno” y de “lo malo”. Y hoy juzgará esto, y mañana juzgará lo otro. ¡Y pasado, se volverá tolerante! ¡No querrá saber nada del rigor! Querrá hacer su voluntad. Se aferrará al libre albedrío y a la comodidad y ¡a su gusto!, desdeñando así todo lo que le sirven, todo lo que le muestran.

    Un nuevo amanecer, que es simultáneo con un nuevo anochecer… Que no se queda en un logro o en un triunfo, sino que se hace disfrute; se hace solución permanente.

    SE ES… solución permanente, por la presencia continuada del Aliento Creador.

    Y es como anhelo necesario, el expresar esa creencia… ¡de creer!… que soy creado y recreado continuamente.

    ***

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  •  

    It is not known when the beginning was. Because there isn't! Because there is no beginning, as a start. In Eternity, time is diluted... as seawater does when it reaches the shore.

    But it is true that the manifestations of that Eternity... appear evident to our consciences, slightly developed, at precise moments, although we cannot know this precision. But it is "causal," while our timid consciousness considers it "casual."

    And so, when counting the steps of each walk, the being goes with the memory... the memory of the Eternal!, but that has been vitally closed, leaving a wake of which time… will be in charge of!

    And under that time, the manifestations -and with that memory-... memories are made.

    Ah!... Memories!

    But the treacherous dagger of time is able to dissect the memories, and remains that scent of… something that happened!

    Today, the Prayer Sense reminds us... that it was not something that happened! Something that happened..."manifested” memory." That it was not something that was left there, and that is remembered as something... "Well...!”.

     No. Something that was manifested and passed... step-by-step, defying time!... Making, from each present, a living action of manifestation. Innovating! Renewing! Clearing up! Discovering!

    That the idea did not remain in a simple anecdote... loaded with withered flowers, but rather an Eternal Today, of Forever... loaded with unforgettable perfumes.

    And so, the Prayer Sense in TIAN becomes a constant renewal. It becomes a guide, lookout, lighthouse, star, galaxy or... or the generous darkness that allows us to light the match.

    When Creation expresses itself, it manifests itself without antecedents, a new dawn, a new Universe... appears. And, as a "Creative Grace", it develops and shows itself. And beings come to this manifestation, with curiosity, with caution, with suspicions, with doubts!, with insecurities, with thousands of questions to see how to compare that new Universe.

    “Why is it not like the old one: the one of my customs, of my…? And it turns out that this is not mine. And it turns out that this Universe is service!”.

    It is, when all the senses wake up, astonishment! And beings... they get scared sometimes! Others they leave... And others remain, curious, babbling, commenting, gossiping...

    Unintentionally!, trying to think that what they see is not true, that what happens is not true, that there must be some trap! That somewhere and at some point the error, the fraud!, will be discovered...

    Oh!...

    Even though the evidences of each moment are signs of a Complaisant Eternity, even so, to humanity, in its twisted consciousness, it does not seem enough.

    However, yes, effort is made! A lot! Dedications…, services!,...

    The manifestation, the Celeste imprint, is to serve!... Not to demand.

    Hence the beings that palpitate around this memory of today, in their dedication, in their participation, in their discovery of what they have been served!, discover what each prayer has given them; discover how they have been transformed. And, thus, become integrators of that service; representatives, equivalents, testimonies that this unusual befall… converts! Converts the one who is available. It converts, yes. It converts him into a testimony. Into a testimony of creativity, solvency, magic... Lover of the invisible. Lover of the invisible Creator; of the Mystery. That it will not stay there, in an idea, but that it will be translated into a help, a collaboration, a creativity, a piece of food, a brick, a floor, a caress, a verse, into a kiss...

    The being becomes the simile of a waterfall that, tireless, insatiable!, pours its flow of water of life on all beings, in a fresh, strong, determined way!

    Yes! It already knows that some people preferred it warm, or wanted it frozen, or wanted it just to "want it"; to "own it." But the waterfall identifies with its mysterious origin. It does not obey tastes! It is not subject to criticism. It is not subject to habits. Its jump is towards nourishing. Its leap is towards creating!...

    And so it spreads all its nature, progressively reaching different places; doing, from living, something converted... as for verse, as for strophe, as for mutation; leaving behind the out-dated omnipotent man, commander, violent!...: he who wants, and accumulates, and repeats and repeats tirelessly the same mistakes. That advocates until his own disappearance.

    It is not... it is not the flow of the waterfall, of that nature. That is why he who drinks from it converts. And when you convert you become jump, you become water. And it is poured in other ways. You make... in other ways. It is expressed in other words.

    The one who has drunk from that Celestial waterfall will not forget that drink.

    Then -oh!- subjected to time and habits, it will run away, protest, criticize and reject its conversion.

    Not one iota of that waterfall will change its feeling, due to these, those or others... disagree, provoke.

    The genuine version of Creation is not subject to human judgment. The rains may cease, a perverse climate may come, parapets may be put on, so that Celestial spring Water does not fall, but this will remain indifferent!, with its freshness, with its fragrance, with its luminous vapour, with its ancestry over the beings.

    So, because of those fragrances, it is, it was presented!, it continues!!... TIAN.

    The Prayer Sense is its guarantee.

    There is no human interest. There is no profit manipulation.

    Everything that may seem like profit or benefit is only a disturbance of the observer, eager to believe in himself, in fear of believing in the Mystery.

    Fear…?

    Fear is not the leap towards conversion. No. An unsuspected breath picks you up. It receives you... a floor that you had not stepped on. It welcomes you without profit. And it shows you, as if it “always” were, what you had dreamed and it seemed impossible.

    Fear is diluted when you feel the breath and the shadow of the Creator Mystery. That is expressed incredibly different and different in each manifestation! Every moment becomes different, in order to promote the being to its differentiation; to make a different testimony. It seems that it has no place in this world! It seems that this is not the world to... clarify and take avail other memories. It seems that this new world has no place in the old world!

    Probably -the Praying Sense exclaims-, doing -taking into account time- an exceptional day of living memory present, in this ‘calendar’ of memories, that takes us to the New World: to that spine of the mainland, of the planet; to that discovery!... where the discoverers enraged with it. They became insolent. They razed! They punished.

    It was too beautiful, too beautiful!... for that greedy, hungry, unequal world.

    On another level –yes-, this New World, TIAN, is also present. But it does not pretend to conquer. Its intention is to win the love. To claim and call the attention of the human proceed!.... towards the origin of the Eternal. And to be seen and contemplated as the hand of... the Creator Mystery.

    Thanks to its soft breath of Love, he made us, present to life.

    The Mystery was, undoubtedly, eternally there.

    But, from its infinite... -unapproachable in our mind- Love...

    Because only that word links us to what can be creator. And that leaves us with our little creative ability: that, if at all we pay attention, it is what drives us to continue… it is what makes us to get up when we fall; It is the one that soothes us, protects us, whispers from the silence, to continue...

    CONTINUE!      

    IS=BE...

    IT IS… what each one is, as sample, as a Creative trace. That makes sense, when he loves; that acquires its healing dimension, when he loves; who truly becomes a disciple, of the Mystery, when he loves.

    And that makes you BE... without time or space limits!

    Hence, in this conversion there are no insuperable obstacles; there are no insurmountable difficulties. That is part of the possessive, dominating and hedonistic mind of the being. When we are under the reference of the Divine, there are no impediments. And if they appear, they are due to scarce belief of the being about its own nature. The scarce belief that the being has about its own resources!

    And if he does not believe, as heir to an Eternal Love, any action will be difficult!, impossible!... And he will fall into the dogma of "the good" and "the bad." And today he will judge this, and tomorrow he will judge the other. And after, he will become tolerant! He will not want to know anything about rigor! He will want to do his own will. He will cling to free will and comfort and to his wish!, disregarding everything they serve him, everything that is shown to him.

    A new dawn, which is simultaneous to a new dusk... That does not remain in an achievement or a triumph, but becomes an enjoyment; becomes a permanent solution.

    One IS… permanent solution, for the continued presence of the Creator Breath.

    And as necessary yearning, to express that belief... to believe!... that I am continually created and recreated.

    ***

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