LEMA ORANTE

 

Imprimir

Festín Orante

 

¡Bienvenidos al “Festín de la Oración”!

Apenas despunta el día, y ya nos recuerdan la virtud.

Apenas revolotean los gorriones, ansiosos de volar, y el orar nos lleva a la profundidad de lo que somos, de lo que aún no hemos llegado a ser.

El festín de ser un equivalente Creador; un Universo de ínfimas proporciones pero… sorprendentemente posibilitante, con creatividades de… sosiego, de alegría, de bonanza.

“Festín”, porque es “fiesta”... el saber que no estoy en mi mismidad.

Estoy envuelto entre vibrantes posiciones que no acabo de alcanzar,

que se me escapan… de mi comprensión.

Y que, ese Misterio, me hace adorar…

adorar, la vida, con todas sus dimensiones.

 

Me reclama, el festín, mis sentires… en el sentido de identificarlos, aclararlos, expresarlos, vivirlos…, con la intimidad que el Universo implica, y con la grandeza con que el Universo se da.

Sí; porque entre misterios –entre misterios- se desenvuelve la curiosidad, el descubrir, el asombro, ¡la inquietud!, ¡la emoción…!

 

El “Festín Orante” nos transporta ¡más allá de la luz!

Atrapados por ella –por la luz-, nos sentimos complacientemente alumbrados; pero… con ello, dejamos realmente de ver.

En el sentido Orante, ¡más allá de la luz!, ya no somos cuerpos que se aferran a velocidades, a manifestaciones, sino que somos entes, seres de “Misterio”… imbricados en la oscuridad; ¡de la que tanto nos han avisado como “mala” y “tenebrosa”!, y resulta ser ‘posibilitante’ y ¡generosa! Misterio.

¡Que nos hicieron aborrecerla, porque nuestra soberbia no podía con ella!; porque nuestra vanidad no era capaz de representar su egolatría.

¡Más allá de la luz! Sin… sin combate ni osadía. ¡Que ella nos dé el impulso!

Y una vez lanzados, como cohetes que han cumplido su misión, se hace, esa luz, evanescente y polvorienta.

 

Es ahí cuando empiezan las visiones.

Las que son capaces de estar, sin tiempo. Las que no precisan espacio.

Las que no necesitan prisas.

 

La visón de saber estar ¡donde se debe!, y servir con dignidad, generosidad; sin castigos, sin prejuicios, sin condenadas; con escuchas.

Porque, ¡más allá de la luz!, se escucha… y se sabe estar en silencio. Y, con ello, nuestra ánima seesclarece. El olfato se hace perfecto. Sólo las fragancias se perciben, con suave dignidad, dejando que los párpados se plieguen hacia las pestañas… como un signo de beatitud. ¡Que es propio de nuestra condición!, pero que la costumbre de la equivocación, la costumbre de… el error, y la perseverancia en negarse a crecer, y quedarse en el seguro afán del foco, de lo luminoso, de lo cegador, nos lleva a conductas radicales, peligrosamente justicieras, donde no hay espacio para el llanto, ni para la ternura, ni para el saludo, ni para la comprensión.

Pero, orando, ¡todo esto se recuerda!, ¡se pone en presente!, se advierte en el ahora.

¡Ahora!

No es “luego”. No es “después”. No es “más tarde”.

Es.

 

Cuando las palabras se hacen escasas,

y el canto se hace necesario para alejarse del alfabeto;

¡para quitarse el corsé del abecedario!,

de letra con letra… que “con sangre entra”,

de puntos, comas…

apartes, seguidos…

puntos y comas.

Con reglas y cartabones

que indican… ¡el justo latido de los corazones!...

pero que no dejan que, el ánima del viento,

con sus sinrazones,

se haga movimiento sin… fundamento.

¿¡Qué fundamento se puede esgrimir ante El Divino Misterio!?

 

Basculan los corazones

ante los sentires… ¡emocionantes!

Sonríen la sístole y la diástole…

expandiéndose y contrayéndose,

¡para engullir los besos de la pasión...

de sentirse “torbellino” de una Creación!

 

¡¡Soy creado y recreado continuamente, con pasión!!;

¡dotado, mantenido y sostenido en un Universo sin… opresión!

¡Con todo dispuesto para asumirlo…

y cabalgar sobre la nube o el viento!,

¡sin necesidad del relincho, de la fusta o del jadeo!

 

¡Atrás! ¡Atrás!, ¡atrás quedan los condicionantes!,

los cansancios, los “no puedo”…

los sueños embrutecidos,

las razones explicadas!...

–¡Ay!-…

¡los órdenes establecidos!...

¡lo justo y lo injusto!,

¡lo correcto y lo incorrecto!

Atrás quedan las dualidades engañosas…

que son dos grilletes, en manos y pies…

–con argolla en nariz, incluida-…

que, con el nombre de “inteligencia”,

enarbola la bandera del saber.

¡Atrás!

 

No hay delante. ¡No hay… adelante!

Hay… “seguir”… sin resistencia,

sin oposición, ¡sin combate!;

ligeramente transparente,

lúdicamente bello.

 

Cristales de agua vaporosa...

¡Cristales de agua vaporosa nos dan la bienvenida!

 

Como si de un rito se tratara,

embadurnan nuestro cuerpo…

y lo hacen… transparente.

 

Y… “en orando”, se evita el preso:

el preventivo, el condicional,

el procesado, el convicto.

¡Todo se hace converso!...

Con-verso, con besos,

con rima o sin rima.

Poemas.

 

Translúcidos empujones por la luz…

hacia las… vibrantes y regocijantes

fluctuaciones del Misterio.

 

¡Magno silencio!...

–¡imponente!, ¡solemne!-...

cuando “decir” es… sacrilegio;

cuando “sonar” es… ¡ruptura!

 

¡Magno y solemne silencio!...

Verdadera compostura…

Auténtica ventilación… de presencia Creadora.

 

Despertar,

como intérprete de ondas Divinas

al orar sin motivo… de arreglo,

sin motivo de… solución.

Sólo… –¿sólo?- con el enamorado afán

de… sentir… ¡sentir!... ¡sentir!…

***

Imprimir

Praying Celebration

 

Welcome to the “celebration of the prayer”!

Barely breaks the day, and we are reminded about virtue.

Barely the sparrows fly around, anxious to fly, and to pray takes us to the profoundness of what we are, of what we have not yet arrived to be.

The celebration of being equivalent to the Creator; a Universe of insignificant proportions but… surprisingly it gives possibilities, with creativities of… calmness, of happiness, of bonanza.

 

“Celebration”, because it is a “party”… knowing that I am not in myself.

I am enveloped amongst vibrating positions, that I do not manage to reach,

that escapes… my comprehension,

And that this mystery makes me adore…

adore, life, with all of its dimensions.

 

The celebration, calls of me, my feelings… in the sense of identifying them, clearing them up, expressing them, living them…, with the intimacy that the Universe implies, and with the grandness with which the Universe gives itself.

 Yes; because amongst mysteries -amongst mysteries- is unwrapped the curiosity, the discovery, the astonishment, the restlessness!, the emotion…!

 

 The “praying celebration” transports us further than the light!

 Trapped by her -by the light-, we feel happily illuminated; but… with this, we stop to really see.

 

In the praying sense, further than the light!, we are not bodies that cling to velocities, to manifestations, rather we are, beings of “Mystery”… partially covered by the darkness; of which so many have told us, is “bad” and “gloomy”!, and it turns out that it is a generous giver of possibilities! Mystery.

They made us detest her, because our haughtiness could not deal with her!; because our vanity was not capable of representing its egotism.

Further than the light! Without… without combat nor audacity. Let her give us the impulse!

And once launched, like rockets that have achieved their mission, this light, becomes, evanescent and powdery.

 

It is there where begins the visions.

Those which are capable of being, without time. Those that do not need space.

Those that are not in a rush.

 

The vision of knowing to be were one ought to be!, and to serve with dignity, generosity; without punishments, without prejudices, without condemning; with hearing.

Because, further than the light!, is heard… and is known how to be in silence. And, with this, our soul clarifies. The sense of smell becomes perfect. Only the fragrances are perceived, with soft dignity, letting the eyelids bow towards the eyebrows… as a sign of beatitude. That belongs to our condition!, but that the custom of the mistake, the custom of… the error, and the perseverance in negating oneself to grow, and to stay in the sure eagerness of the light, of the luminous, of the blinding, takes us to conducts that are radical, dangerously righteous, where there is no space for the sobbing, nor for the kindness, nor for the greeting, nor for the comprehension.

But, by praying, all of this is remembered!, it is brought into the present!, it advises in the “now”.

Now!

It is not “later”. It is not “after”. It is not “much later”.

It is.

 

When the words become scarce,

and the song becomes necessary… to remove oneself from the alphabet;

to remove the corset of the alphabet;

of letter with letter… that “with blood enters”,

of full stops, commas…

new paragraph

full stops and commas…

With rulers and quadrants

that indicates… the just beating of the hearts!...

but that does not let, the soul of the wind,

with its “without-reason”,

become movements without… foundation.

What foundation can be brandished faced with the Divine Mystery?!

 

The hearts swing

faced with the thrilling senses…!

The systole and the diastole smile…

expanding and contracting themselves,

to devour the kisses of the passion…

of feeling oneself as a “whirlwind” of the Creation!

 

I am created and recreated continually, with passion!!,

gifted, maintained and supported in a Universe without… oppression!

With everything available to assume it…

and to ride over the cloud, or the wind!

without the need of whining, for the whipping because of panting!

 

Behind! Behind!, behind are left the determinations!,

the tiredness, the “I can’t”…

the stupefied dreams,

the explained reasons!...

–Ay!-…

the established orders!...

the just and the unjust!,

the correct and the incorrect!

Behind are left the deceiving dualities...

that are two shackles, on the hands and feet..

-there is even a shackle in the nose-...

that with the name of “intelligence”,

hoists the flag of knowledge.

Behind!

 

There is no forward. There is no… ahead!

There is… to “continue”… without resistance,

without opposition, without combat!;

lightly transparent,

playfully beautiful.

 

Crystals of vapour-like water!...

Crystals of vapour-like water welcome us!

 

As if it was a ritual,

our body is smeared …

and becomes… transparent.

 

And “in praying”, the prisoner is avoided:

the preventive, the conditional,

the prosecuted, the convict.

Everything becomes converse!...

With verse, with kisses,

with rhyme or without rhyme.

Poems.

 

the light pushes, translucent…

towards the… vibrant and comforting

fluctuations of the Mystery.

 

Magnificent silence!...

-imposing!, solemn!-…

when to “say” is… sacrilege;

when to “sound” is… rupture!

 

Magnificent and solemn silence!...

True composure…

Authentic ventilation… of the Creative presence.

 

Awaken,

as an interpreter of Divine waves

pray without motive… of fixing,

without motive of… solution.

Only… -only?- with the enamoured eagerness

of… feeling… feeling!... feeling!...

***

Imprimir

El Tejido Afectivo

 

Existe, sin dudas, un tejido que podríamos llamar “afectivo”, entre las diferentes formas de vida… aunque sólo sea por la necesidad que unas tienen de otras.

Existe, de la misma naturaleza de tejido, el tejido afectivo de las especies, que se conectan para sobrevivir, supervivir, permanecer…

Realmente están supeditadas al tejido afectivo de la vida.

Existe también esa individual consciencia –que es un tejido afectivo hacia la propia individualidad-, que igualmente está bajo la batuta de la especie y de la vida.

Y existe… un tejido difuso… aparentemente invisible, entre la vida y la Creación…; entendiéndose por “Creación”… todo el orbe de universos, de sintonías, de vibraciones…, de opciones, posibilidades y condiciones que hagan posible estilos de vida.

Los otros tejidos –el de la vida misma, el de las especies y el individual- están… absolutamente –“absolutamente”- sintonizados –no hace falta que se tenga consciencia de ello o no-… con esa Creación.

En el caso de la especie humanidad, ese tejido afectivo… ya ha ido perdiendo el tejido afectivo de la vida, puesto que cree que la domina, la controla, la maneja… Crea bosques, los quema…; crea playas, las destruye…; hace desaparecer especies…

Y también, el tejido afectivo de especie… qué decir. ¡Qué decir!...

Guerras, hambres…; mentiras y mentiras y mentiras y… ¡Uf! Se tiene que crear la historia, ¡que pesa!...

Y a nivel de consciencia… de tejido afectivo individual, no podría ser de otra forma que… ¡enormemente frágil!...

Tan frágil que, como el juego de la flor a la que se le van quitando los pétalos: “sí, no… te quiero, no te quiero… sí, no”… Y, finalmente, se destroza la flor. No se contempla la flor. Se hace de ella una suerte de… apetencias o gustos. No se contempla la flor en su perfume, en su belleza, en sus posibilidades, en su función, en lo que alberga, en lo que dará: frutos.

¡No, no! El ser humano se come los pétalos. A veces le gustan. Otras veces, no. Se queda sin flor y sin fruto. Y así es como evoluciona, en individualidad, ese tejido afectivo.

En consecuencia, en el caso de la especie humana, el tejido afectivo está fracturado; fragmentado.

Sí. Lo que ocurre con una caída: alguien se cae y… se rompe un hueso.

En este caso, ha sido una gran caída. Hacen falta continuamente vendajes… medicamentos… rehabilitación… cirugía… ortopedia…

 

Continuamente, en ese y no, se va dando por buena cierta composición de tejido afectivo; y, por momentos –más pronto o más tarde-, se da por mala… y así sucesivamente. Y se va probando…

Es curioso: en el caso de la inteligencia humana, pareciera que no tuviera consciencia de ese tejido afectivo, puesto que no aprende.

Sí. Aprende a sumar, a restar, a multiplicar, el cálculo diferencial… y otras miles de cosas que no olvida, que mantiene, que conserva, que practica, que utiliza…; que hace, de todo ello, una profesión, una dedicación… Pero, salvo excepciones, en el tejido afectivo se hace la fractura… como si se hubiera caído de un quinto piso.

¡Oh, sí!, ¡claro! Con el paso del tiempo y la consiguiente rehabilitación, cirugía, etcétera, se cae menos, pero también… se “desentiende” de ese tejido.

De épocas de furor, de entusiasmo, de dedicación… se va pasando a épocas de… desinterés, hastío…

¡Aj! Cada uno tiene su historia, sin duda, pero… ¡se parecen tanto!

 

Y, sí, resulta curioso que, la inteligencia, no… no ya que aborde o no factores afectivos –que lo hace a través de los psicólogos, psiquiatras, sociólogos, humanistas, etc.-, pero lo hace con el frío bisturí de la razón, de las causas, de los traumas, de… de “alguien tiene la culpa”.

Sí. Y es así que, además de dañar constantemente la vida: véase contaminación, véase obesidad, véase sedentarismo, véase drogas… –hábitos nada afectivos-…

¡Incluiremos también el hambre!, porque… casi 1000 millones de seres… se merecen ser nombrados.

¡Voilá! ¿Y dónde está… ese tejido afectivo que hacía que cada individuo, que cada especie, que cada…? ¿Qué ha hecho con él… la humanidad?

 

¡Sí! Todavía, aún, cuando hay alguna catástrofe –o se la muestra como catástrofe- hay… hay rasgos de… girones, de rasgarse las vestiduras, y de lamentos… pero hasta cierto punto. Hasta cierto punto. Depende de “quién” y “cómo”.

El sábado, un torero moría en los cuernos de un toro llamado “Lorenzo”, que fue tan certero que le partió el corazón. E, inmediatamente, los “animalistas”… –es un grupo de seres humanos- se felicitaron –los anti taurinos-… se felicitaron unos a otros y festejaron la muerte del torero. Y eso, para ellos, es normal. No habrá sanciones, ni persecuciones, ni… ¡No!

Es el ejemplo más cercano, ¿verdad?

Y a diferentes escalas, pues… unos se alegran de la muerte de otros –si son enemigos, por ejemplo-, pero también ese tejido afectivo se alegra cuando… se hace usurpador y dominador de situaciones, o cuando… se hace hedonista, personalista y… “autónomo”. Existe eso: autónomo.

 

¿Qué sería de ti sin el amanecer, sin las lluvias, sin el aliento de vida?...

Que no compraste. Que no es tuyo…

“Autónomo”…

 

Sí. Ese tejido afectivo puede llegar a convertirse en una situación enamorada, o en un sentido de amor. ¡Puede! Y también…

Porque, claro está, en ese hedonismo personal, por muy gratificante que sea… se le tiene ¡envidia!, y se le destruye.

¿Cómo es eso?

¡Sí! Es muy fácil: de repente, o poco a poco, un ser, pues… tiene un tejido que va fabricando, que va creando –afectivo-, y cuando ve que empieza a ser… ¡uf!, complejo, amplio, variable, distinto, cambiable… –mm-mm-, lo envidia… ¡y lo destruye!

Olvida su génesis, su desarrollo, su transformación, su conversión…  ¡Nada de eso importa! Hasta qué limite se llega, que se llega a envidiar el propio amor. Y se le mutila o se le aplaca.

¡Ya tendrá! –ya tendrá, ya tendrá- razones suficientes, la inteligencia, para justificar sus decisiones. ¡Claro! Cada uno por sí mismo, más ayudado por… por otros destructores que también envidian. Y se hace… ¡se hace natural!...

Lo más curioso: se hace natural y se hace lógico y se hace… ¡hasta bueno! ¡Hasta bueno! ¡Hasta se festeja y todo! Porque depende de cómo se argumente y se desarrolle, pues… ¡Ay!...

Y uno que estuviera en sus santos cabales diría:

“¿Y por qué tanta pena y tanto llanto y tanta historia…? Si tanto te importa y te vale ¿por qué lo rompes?... ¿Tienes algo mejor?

¿Apostaste clara y descaradamente por lo que se tejía… o más bien lo fuiste diluyendo por… ¡por otros comentarios u otras…?”.

Lo que se dio por bueno… se convierte en malo. Y lo que se dio por malo se convierte en bueno. Parece que es cuestión de esperar.

Y, ¡claro!, en esas continuas fracturas, la tierra firme y fecunda se va haciendo desierto, no de arena fina de belleza sin igual, sino de tierra seca, dura y agrietada.

La vida se hace una mueca, y con ella se ahoga… una gota de agua.

 

Y mientras todo esto sucede, también acontecen diferentes sucesos, que la Providencia se encarga –el tejido afectivo universal- se encarga de… ¡mostrar!

Antes lo hacía con ángeles y arcángeles, con sueños, con ritos, con viajes de consciencia, con…

¡Pero, hoy, no! Hoy, todo ha cambiado también. Y lanza avisos con hechos, sucesos que… para cada uno… constituyen algo no habitual. Para otros, a lo mejor es corriente, pero son mensajes “personalizados” que, como cabría esperar –digo “cabría esperar” por el estado y la situación- son malinterpretados.

Lo lógico –inteligentemente hablando- sería que el ser se conturbara ante los mensajes de ese tejido, y acomodara y recreara su capacitación. “Lo lógico”. Pero ni siquiera la lógica funciona, sino que lo recoge, lo toma…

Esto, suponiendo un ser… ya en evolución, y con ciertos saberes y experiencias, ¡ojo! El resto de los restos del 99 por ciento, nada. ¡Nada! Pero, los privilegiados, que serían los que tendrían que mostrar… las luminarias de la Creación y de la fantasía de la vida, pues recogen los mensajes de ese tejido amoroso, y los acomodan a su… ley. “Los acomodan a su ley”. Y si su ley ha sido deshojar la margarita, ¡pues la deshojan! Y si su ley ha sido, ahora, la desdicha, pues se desdichan.

No se interpretan con verdadera actitud saludable los diferentes aconteceres que personalmente suceden. Y suceden en momentos concretos, en días concretos… O sea, sólo hace falta que aparezca el Espíritu Santo, y la paloma empiece a hablar. Yo creo que, aunque ocurriera eso, cogerían a la paloma por el cuello y le obligarían, por tortura de inmersión en agua, a que dijera otra cosa.

Parece muy cruel, ¿verdad?, pero es que… es que hay interpretaciones increíbles. ¡Increíbles!

Pero así y así y así y así y así, así… la humanidad va ahondando en su desespero, en su angustia, en su ansiedad. Así, así, así… va ahondando, y va resecando, diseccionando y traumatizando continuamente el tejido afectivo de diferentes momentos de la vida y de las especies.

El que se ha sentido dueño y señor –o dueña y señora- de la vida… –podría decirse: “a pesar de la generosidad increíble e ilimitada de ese tejido afectivo, amoroso, creacional”- sin duda… no reacciona. Y lo que es más preocupante: tergiversa las lecturas.

 

En algún momento, los privilegiados, los que han alcanzado un cierto nivel de consciencia afectiva… deberían sintonizar sus parámetros, resetear sus evaluaciones, ya que son privilegiados, ya que la Creación los ha señalado y los ha elegido para que ocupen esa posición de dar a conocer, de ejemplarizar, de mostrar… a los que difícilmente se les ha –ni siquiera- insinuado, aunque necesariamente viven y existen.

Sería propio, ¿no?, que esos privilegiados se… replantearan sus manipulaciones.

Si han sido distinguidos para ser intermediarios… ¿para cuándo van a dejar esa responsabilidad…? ¿Hasta cuándo la van a martirizar…?

***

Imprimir

The Affective Tissue

 

There exists, without doubt, a tissue that we could call “affective”, between the different forms of life… although be it only for the necessity that some have of the others.

  There exists, with the same nature as the tissue, the affective tissue of the species, that connect in order to survive, super-survive, remain…

Really, they are dependant on the affective tissue of life.

There also exists an individual consciousness -that is an affective tissue towards one’s own individuality-, that in the same way is beneath the baton of the species and of life.

And there exists… a diffused tissue… apparently invisible, between life and the Creation…; understanding “Creation”… as all of the orb of universes, unisons, vibrations…, options, possibilities, and conditions that make life-styles possible.

The other tissues –of life itself, of the species and the individual- are… absolutely –“absolutely”- in unison –it doesn’t matter if one has consciousness of it or not-… with the Creation.

In the case of the human species, this affective tissue… has lost along the way the affective tissue of life, given that it believes that it dominates it, controls it, manages it… It creates forests, it burns them…; it creates beaches, it destroys them…; it makes the species disappear…

And also, the affective tissue of life… what can I say. What can I say!…

Wars, famine…; lies and lies and lies and… Uf! One has to create the history, which weighs heavily!...

And, in the level of consciousness… of the individual affective tissue, it could not be in another way than… enormously fragile!...  

So fragile that, as the flower game where one plucks of the petals: “yes, no… I love you, I love you not… yes, no”… And, finally, the flower is destroyed. The flower is not contemplated. A sort of desires or tastes… is made out of her. The flower in its perfume and its beauty, in its possibilities, in its function, in what it houses, in that it will give: fruits, is not contemplated.

No, no! The human being eats the petals. Sometimes it likes them. Other times, not. It ends up without a flower and without fruit. And like this is how, this affective tissue, evolves in individuality.

Consequently, in the case of the human being, the affective tissue is fractured; fragmented.

Yes. What happens with a fall: someone falls and… they break a bone.

In this case, it has been a great fall. Bandages are continually needed… medicines… rehabilitation… surgery… orthopaedics…

 

Continually, in this yes and no, a certain composition of the affective tissue is assumed as something good; and, for moments -sooner or later-, it is assumed as something bad… and like this successively. And they keep trying...

Its curious: in the case of the human intelligence, it seems as if it has no consciousness of this affective tissue, given that it doesn’t learn.

Yes. It learns to add, to subtract, to multiply, differential calculus… and thousands of other things that it doesn’t forget, that it maintains, conserves, practices, uses…; it makes of all of this a profession, a dedication… But, except for exceptions, in the affective tissue a fracture is made … as if it had fallen from a fifth floor.

Oh, yes!, of course! With the passing of time and with the resulting rehabilitation, surgery, etc., it falls less, but also… it “ignores” this tissue.

From epochs of frenzy, of enthusiasm, dedication… is passed to epochs of… disinterest of weariness…

Aj! Without doubt, everyone has their own story, but… they are so similar!

 

And, yes, it turns out to be curious that, the intelligence, not… not that it tackles or not the affective factors -which it does through the psychologists, psychiatrists, sociologists, humanists, etc.-, but it does it with the cold scalpel of the reason, of the causes, of the traumas, of … of “someone is to blame”.

Yes. And it is like this that, as well as damaging constantly life: be it contamination, be it obesity, be it the sedentary life-style, be it drugs… -habits that are not affective-...

And we include the hunger as well!, because… almost 1000 million of beings… deserve to be mentioned.

Voila! And where is… this affective tissue that made that each individual, that each species, that each…? What has the humanity… done with it?

 

Yes! Still, when there is a catastrophe -or it is shown as a catastrophe- there are… there are traces of taters, of throwing the arms up in horror, and laments… but up to a certain point. Up to a certain point. Depending on “who” and “how”.

Saturday, a bullfighter died by the horns of a bull named “Lorenzo”, who had such a good aim that he ruptured the heart. And, immediately the “animalists”… -it is a group of humans- congratulated themselves –the anti bullfighting group-… they congratulated each other and celebrated the death of the bullfighter. And for them, this is normal. There will not be sanctions, nor persecutions, nor… No!

It is the closest example, right?

And in different scales, well… some are happy about the death of others -if they are enemies, for example-, but also this affective tissue is happy when… it becomes a usurper, and dominator of situations, or when… it becomes hedonistic, personal and “autonomist”. There exists this: autonomist.

 

What would be of you without the sunrise, without the rains, without the breath of life?...

That you did not buy. That is not yours…

“Autonomist”…

 

Yes. This affective tissue could convert itself into an enamoured situation, or into a sense of love. It could! And also…

 Because, of course it’s clear, this personal hedonism, as gratifying as it might be… it is envied!, and it is destroyed.

How is that?

Yes! It is very easy: suddenly, or little by little, a being, well… has a tissue that it fabricates, it creates –affective-, and when it sees that it becomes… uf!, complex, amplified, variable, distinct, changeable… -mm-mm-, it envies it… and destroys it!

It forgets its genesis, its development, its transformation, its conversation… Nothing of this is important! It goes so far, that it arrives to have envy of love itself. And it mutilates it or calms it.

It will have! –it will have, it will have- sufficient reasons, the intelligence, to justify its decisions. Of course!, each one for itself, and helped by… by other destructors that also have envy. And it becomes… it becomes natural!...

What is more curious: it becomes natural and it becomes logical and it even becomes… even good! Even good! It is even celebrated! Because depending on how it is argued and it develops, well… Ay!...

 And one who is in his senses would say:

“And why so much sorrow and so much weeping and so much story…? If it is so important to you and it is worthy... why do you break it?... Do you have something better?

 You betted clearly and shamelessly for what was woven… or rather you diluted it because of… because of others comments…?”

 What was seen as good… is converted into bad. And what was seen as bad converted into something good. It seems like the question is to wait.

 And, of course!, in these continual fractures, the firm and fertile ground becomes a desert, not of fine sand of beauty without comparison, but dry, hard and cracked.

Life becomes a grimace, and with that one drop of water... drowns.

 

And while all of this happens, different events happen as well, that the Providence makes sure of –the universal affective tissue- makes sure of… demonstrating!

 Before it did it with angels and archangels, with dreams, with rituals, with voyages of consciousness, with…

But, not now! Nowadays, everything has also changed. And it launches warnings with incidents, events that… for each one… constitute something not usual. For others, maybe it is normal, but they are “personalised” messages that, as was to be expected -I say “was to be expected” because of the state and the situation- are badly interpreted.

It would be logical -speaking intelligently- that the being would be perturbed faced with these messages of this tissue, and would accommodate and recreate its capacity. “The logical”. But not even the logic functions, rather it is collected, it is taken…

 This, supposing a being… in evolution, and with certain knowledge and experiences, careful! The rest of the rest of the 99%, nothing. Nothing! But, the privileged ones, who would be those who have to demonstrate… the light of the Creation and of the fantasy of life, well they collect the messages of this loving tissue, and they accommodate them to their… law. “They accommodate them to their law”. And if their law has been to pluck the petals of the daisy, well they pluck them! And if their law has been, now, the misfortune, well they are misfortunate.

The different events that happen personally are not interpreted with a true healing attitude. And they happen in specific moments, in specific days… That is, it is only missing that the Holy Spirit appears, and the dove begins to speak. I believe that, although this happened, they would take the dove by the neck and oblige it, by torture of immersing it in water, so that it would say something different.

 It seems to be very cruel, right?, but it is that… it is that there are incredible interpretations. Incredible!

 But like this and like this and like this and like this and like this, like this… the humanity delves into its desperation, into its anguish, into its anxiousness. Like this, like this, like this… it delves into, and dries up, dissecting and traumatising continually the affective tissue of the different moments of life and of the species.

He who has felt like lord and master -or lady and mistress- of life… -could say to itself: “despite the incredible and unlimited generosity of the affective tissue, loving, creational”- without doubt… does not react. And what is more worrying: distorts the lessons.

 

 In one moment, the privileged ones, those who have reached a certain level of affective consciousness… should enter into unison their parameters, reset their evaluations, now that they are privileged, now that the Creation has indicated them and has chosen them to occupy this position of letting be known, of being an example, of showing… to those who difficultly have -not even- been insinuated, although necessarily they live and exist.

 It would be correct, right?, that these privileged ones… reconsider their manipulations.

They have been distinguished to be intermediaries… until when are they going to leave this responsibility…? Until when are they going to martyrize it…?

***

 

Imprimir

Recursos, Medios e Innatos Dones

 

Si se hace un balance entre los recursos que se tienen cercanos, los medios que se tienen incorporados, y las facultades innatas que se tienen regaladas… si ese conjunto se compara con la resultante de… las acciones, las realizaciones, las soluciones, las necesidades, y los reclamos que hay, veríamos que hay un enorme desfase.

Sí; todo lo contrario de lo que se dice conscientemente, a nivel general: “¡Uy!, es que no puedo… ¡Uy!, es que no tengo… ¡Uy!, es que me falta... ¡Uy!, es que no alcanzo… ¡Uy!, es que…”.

Y todo eso es cierto, pero… en la consciencia cotidiana de… el haber considerado, al ser, un producto contaminado, menospreciado, incapaz, inútil… salvo aquellos momentos de los héroes o los súper héroes.

Tampoco se trata de pensar que, entre los recursos, los medios y los innatos dones…, se alcanza el paroxismo de los logros, no. Pero sí podríamos decir, en el sentido orante, que, para las demandas a las que se está en lo cotidiano, se tienen recursos, medios y capacidades para dar una respuesta; una respuesta… de un nivel algo más que “aceptable”, pero situémosla en lo “aceptable”.

Bien es cierto –bien es cierto- que esos recursos, esos medios y esas capacidades ¡precisan ser promovidas, ejercitadas, realizadas…!

En otras palabras, podría decirse –más simplemente- que el ser de humanidad tiene una potencialidad –sin exagerar- ilimitada; mas, para ello, precisa promover sus recursos, sus medios, sus capacitaciones innatas.

Si no es así –si no hay esa promoción-… se convertirá en un… –que es lo habitual- en un estímulo-respuesta; en un reflejo condicionado; en un manipulable vividor.

 

Las circunstancias en las que el ser se ve implicado… desde el sentido orante, son estrategias de la Creación para que el ser despierte a sus potencialidades; para que anule sus justificaciones; para que no se incapacite prematuramente; y, sobre todo, para que tome consciencia de la necesidad de promocionarse. Promocionarse simplemente como ser humano. ¡No se trata de convertirse en Batman, ni en Robin, ni en Superman, Spiderman… no! Se trata de dar cauce a los recursos, medios… y a las condiciones innatas que vienen dadas por la necesidad, de la vida, de nuestra presencia.

 

El sentido orante coloca al ser en una posición dorada –“coloca al ser en una posición dorada”-. No es partidario de tragedias, de dramas, de críticas, de acidificaciones… No, no.

Es sentido orante, el clarificar, el evidenciar, el descubrir. A veces, el asombrar.

Esa posición dorada significa –bajo el sentido orante- que el ser es un… ¡promotor de luces! Sí. Es una entidad gestada para… recibir, recoger, administrar, promover y seguir el sentido de la Luz, hacia su fusión con la Oscuridad –el Misterio-.

 

Sí. Seguramente, esta visión resulta un poco atrevida o… o fantasiosa, o muy alejada de la realidad. Pero hay que recordar, bajo el sentido orante, que… lo que a través de ello se descubre, que lo descubierto, no es para mañana, ni para pasado ni el otro –aunque tendrá su mañana, su pasado y el otro-. ¡Es para ahora!

Un sentido orante no es un programa para el curso que viene. No. Es una apuesta para ahora.

Dicho de otra forma: “Dios no espera”.

Sí. La espera ha sido una estrategia muy utilizada por la consciencia vulgar del hombre, a la hora de pedir rescates –como hacen los países ¿verdad?- para mitigar las deficiencias propias, las lacras adquiridas, las obsesiones mantenidas… –en fin, todo aquello que ¡lastra!-. Y se pide tiempo, y se pide… bueno…

¡No! El mundo –así se entiende mejor- el mundo es instantáneo, como el “Nescafé”. Así que cada vez que vean un bote de “Nescafé”  –no es precisamente un ejemplo de bondad- pues acuérdense del “instante”: “instantáneo”.

Ya decía el refrán: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Y hay un grupo de refranes referidos a ello, que están bien, pero existe lo “instantáneo”.

Y esa instantaneidad no anula la perseverancia, la continuidad, el ahínco… ¡no! Esa espera, esa esperanza, está hecha de millones de instantes.

 

En la medida en que, conscientes de esta posición de recursos, de medios, de innatas constituciones, se nos van a demandar –para que éstas se hagan cada vez más grandes- circunstancias…, consideraremos a éstas –las circunstancias- como algo diseñado, premeditado; sí, que llamaremos “azaroso”, “circunstancial”, “casual”, “imprevisible”, “inesperado”… Sí. Lo llamaremos así, pero realmente es un plan ¡increíble! para… la mente actual de humanidad.

Pero es un plan creador, recreador, de la propia Creación hacia sus criaturas… para que estas vayan promoviéndose… y hagan conscientes sus viajes de luz y sus alumbrados procesos. Y así, cada vez que alguna circunstancia nos resulte como especialmente… poco explicable, o nos coja desprevenidos, podemos decir que es una Estrategia Divina.

Y al plantear ese acontecer como una Estrategia Divina, estamos en condiciones de no pelearnos con ella, no insultarla, no maltratarla, no… ¡No! ¡Al revés!

Es… un pequeño instante de guía, que nos viene a promocionar, a alertar, alarmar, a llamar… nuestros recursos, nuestros medios, nuestras capacidades, para que las desarrollemos, para que las promocionemos a través de…

También están ahí los que van a ser intermediarios para educar, enseñar, mostrar…

Las Estrategias Celestes, Divinas, nunca dejan, al ser, sin opciones.

Pero, ¡claro!, si el ser se encuentra retraído, reconcentrado, re-mimado en su… identidad como único, como personalista, probablemente interprete ese instante circunstancial como “mala suerte”, como: “¡Hay que ver!... ¡No hay derecho!… A estas alturas…”, etc.

Y claro, no quiera rebajarse en formarse; no quiera rebajarse en aprender; no quiera rebajarse en preguntar; no quiera rebajarse… ¡No! ¡Porque él es… automático! Como el que conduce un coche automático: no quiere rebajarse luego a cambiar a primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta… –no sé cuántas van ya, pero creo que hay séptima también-. Por poner un ejemplo.

El automatismo de la soberbia, la vanidad, la importancia personal, impide ¡enormemente!... el momento estratégico de la Creación.

El gran mensaje de esa estrategia de… promover la humildad, y asumir esos tres niveles de recursos, medios e innatos… propios del vivir, nos hace capaces de ejercer esa humildad con el ¡brillo! de lo dorado –que decíamos en otro instante-; nos hace posible ser conductores de luz.

Y cuando vayamos entrando en esa oscuridad, por un momento alumbraremos, pero en otros momentos nos convertiremos, nos haremos… oscuridad. Como cuando se dice –¿verdad?- que la luz es atrapada por un agujero negro y… –aunque ahora dicen que no es tan negro, pero bueno-…

 

A ese reconocerse en la humildad necesaria para re-brillar lo dorado, reavivar lo que corresponde, y sentirse luz… en instantes, en instantes y en instantes, se le descubre –a todo eso se le descubre- una necesidad de sintonía ¡con la propia especie!; una necesidad de sintonía… con ese flujo de luces lentas, rápidas, medianas, etc., que se entrecruzan y… y se desconocen.

El sentido solidario de la Luz…, el sentido de conjugarse, de con-fabularse… –que hoy está tan en desuso, que se tiende cada vez más a esa individualización-, ese sentido confabulador va a recrearse en las historias imposibles, con la sonrisa de saber que son asumibles; con la certeza Divina de saber que están puestas ahí para vivirlas.

 Con ese anhelo se ha de vibrar en el instante de cada momento, de cualquier fracción de tiempo –si es que la hubiera-.

***

Imprimir

Resources, means and innate talents

 

If a balance is made between the resources that we have close by, the means that we have incorporated, and the innate faculties that we have been given as gifts… if this conjunction is compared with the result of… the actions, realisations, solutions, necessities, and the calls that there are, we would see there is an enormous discrepancy.

 Yes; exactly the opposite of what is consciously said, generally:“Uy!, I can’t… Uy!, I don’t have”... Uy!, is that I am missing... Uy!, I don’t manage to…. Uy!, it’s that…”.

And all of this is true, but… in the day-to-day consciousness of… having considered, the being, as a contaminated product, underestimated, incapable, useless… except for those moments of the hero of the super hero.

 Also it is not about thinking that, amongst the resources, the means and the innate talents…, the paroxysm of achievements is reached, no. But we could say, in the praying sense, that, for the demands in which we are in the day-to-day, we have resources, means and capacities to give an answer; an answer… of a level something more than “acceptable” but let’s situate it in “acceptable”.

 Although it’s true –although it’s true- that these resources, these means and these capacities need to be promoted, exercised, realised…!

 In other words, it could be said -more simply- that the human being has a potential -without exaggeration- unlimited; but, for this, it needs to promote its resources, its means, its innate capacitation.

If it is not like this -if there is not this promotion-… it converts into a… -which is the usual- into a stimulus-answer; in a conditioned reflex; in an easily manipulated scrounger.

 

 The circumstances in which the being sees itself implicated… from the praying sense, are strategies of the Creation so that the being awakens to its potential; so that it annuls its justifications; so that it is not prematurely incapacitated; and, above all, to take consciousness of the need to promote itself. Promote itself simply as a human being. It is not about trying to convert oneself into Batman, nor Robin, nor Superman, Spiderman… no! It is about giving cause to the resources, means… and to the innate conditions that come given because of the necessity, of life, of our presence.

 

The praying sense places the being in a golden position –“places the being in a golden position”-. It is not in favour of tragedies, dramas, criticisms, acidifications… No, no.

 The praying sense is, the clarification, demonstration, the discovery. Sometimes, to be astonished.

This golden position signifies -beneath the praying sense- that the being is a… promoter of lights! Yes. It is an entity gestated to… receive, collect, administrate, promote and to follow the sense of the Light, towards the fusion with the Darkness -the Mystery-.

 

 Yes. Surely, this vision seems to be a little daring… or imaginative or far removed from the reality. But one has to remember, beneath the praying sense, that… what is discovered through it, that the discovered, is not for tomorrow, not for the day after tomorrow, nor the next -although it has its tomorrow, it’s day after and the next-. It is for now!

 A praying sense is not a program for the course that will come. No. It is a bet for now.

 Said in another way: “God does not wait”.

 Yes. Waiting has been a strategy very much used by the vulgar conscience of mankind, at the time of asking for rescue -as the countries do, right?- to mitigate their own deficiencies, the acquired after effects, the maintained obsessions… -in the end, all of that burden!-. And time is asked for, and is asked for… well…

No! The world -like this is better understood- the world is instantaneous, like the “Nescafe”. So each time you see a jar of “Nescafe” -it is not precisely an example of kindness- well remember about the “instant”: “instantaneous”.

 The saying said: “Don’t leave for tomorrow what you can do today”. And there is a group of sayings that refer to this, that are ok, but the “instantaneous” exists.

 

 And this instantaneous does not annul the perseverance, the continuity, the effort… no! This waiting, this hope, is made of millions of instants.

 

 In the way that, conscious of this position of resources, of means, of innate constitutions, we are going to be demanded -so that these become all the time larger- circumstances…, we will consider these –the circumstances- as something premeditatedly designed; yes, that we call “eventful”, “circumstantial”, “chance”, “unpredictable”, “unexpected”… Yes. We call them like this, but really it is an incredible! plan… for the actual mind of humanity.

 But it is a creative plan, re-enacted, of the Creation itself towards its creatures… so that they promote themselves… and that they become conscious of their voyages of light and their well-lit processes. And in this way, each time that a circumstance seems to be especially… unexplainable, or takes us by surprise, we could say that it is a Divine Strategy.

 And in considering this event as a Divine Strategy, we are in conditions to not fight with her, to not insult her, to not mistreat her, no… No! The opposite!

It is… a small instant of guidance, that comes to promote, to raise the alarm, to call on… our resources, our means, our capacities, so that we develop them, so that we promote them through the…

Also there are those who are going to be intermediaries to educate, to teach, to show…

 The Heavenly Strategies, Divine, never leave, the being, without options.

 But, of course!, if the being finds itself reserved, re-concentrated, spoilt in its… identity as unique, as personal, probably it will interpret these circumstantial instants as “bad luck”, as: “Lets see how!... It is not fair!... At this stage of the game”… etc.

And of course, it doesn’t want to humble itself in training itself; it does not want to humble itself in learning; it doesn’t want to humble itself in asking; it doesn’t want to humble itself… No! Because he is… automatic! Like he who drives an automatic car: he doesn’t want to humble himself later to change to first, second, third, fourth, fifth, sixth… -I don’t know how many there are now, but I believe there is even also a seventh-. To put an example.

 The automatisms of the haughtiness, the vanity, the personal importance, enormously impedes!... the strategic moment of the Creation.

 The great message of this strategy of… promoting the humility, and to assume these three levels of resources, means and the innate… that belong to living, they make us capable of exercising this humility with the brilliance! of the golden -that we said in another instant-; it makes us possible to be conductors of light.

 And when we enter into this darkness, for a moment we light up, but in other moments we convert, we become… darkness. Like when it is said -right?- that the light is trapped by a black hole and… -although now they say that it is not so black, but well-…

 

 In this recognising oneself in the necessary humility to polish the golden, to revive what corresponds, and to feel oneself light… in instants, in instants and in instants… it is discovered -in all of this is discovered- a need of unison with the species itself!; a necessity of unison… with this flow of slow, rapid, medium-sized lights etc., that intertwine and… and are unknown.

The solidary sense of the Light… the sense of combining, of confabulating… -that now is in such disuse, we tend all the time more to this individualisation- this confabulating sense is going to recreate itself in the impossible stories, with the smile of knowing that they are assumable; with the Divine certainty of knowing that they were put there to be lived.

 With this longing one has to vibrate in the instant of each moment, of whatever fraction of time –if it existed-.

***

Imprimir

Vivir según la vida se ha convertido en una hazaña

 

Pronto el hábito da paso a las costumbres. Y, con ellas, se va instaurando la rutina. Y, con ello, se gesta la tolerancia. Y, así, se abren las puertas a… el delito.

Delito que… “¡Bueno!, ¡no es para tanto!”. La tolerancia le da su “visto bueno”.

¡Ay!... ¡Ay! Como si, en esos momentos, apareciera una idea virtuosa, como venida de otro planeta. Todo el sistema se incomodaría. Pero también trataría de mostrar sus… peculiaridades y sus bondades –que, aunque se llamen así, no lo son-: el gusto, el refinamiento, las categorías, las clases… –que permiten diferenciar a unos de otros-, el que llegue, el que pueda, la justa tolerancia de la alegría, el gozo…

Entonces, ¿por qué tanto desespero, tristeza y huida…? ¿Por qué tanto recurso de poderes…?

 ¡Ay!, ¡sí, sí! Bien es cierto que una gota de virtud… disuelve un océano de maldad, sí, pero… ¡tarda! Y a veces se hace… largo; quizás por el atrapamiento del tiempo.

 

Las leyes del vivir, que las dictan… las costumbres, los hábitos –todo lo anteriormente dicho-, más los intereses, los beneficios, las ganancias… –la economía, ¡eso!-, son… ¿cuál sería la palabra mejor?: ¿esclavistas?, ¿xenófobas?, ¿racistas?, ¿clasistas…? ¡Bueno! ¡Todas! Así no tenemos inconvenientes.

¡Habitualmente no se ven! Es más: se plantean como leyes “justas”.

 

¡Sí! Y al igual que antes se decía ”el hambre”, y ahora se dice “la inseguridad alimentaria”, poco a poco se van introduciendo lenguajes… con los que hay que estar atentos. El caso es que, en un abrir y cerrar de ojos –como se diría en un cuento- ¡zas!: Pepito quiere esto… María quiere aquello… y la lucha se inicia, para conseguirlo. ¡Zas! Y en un abrir y cerrar de ojos… entran en la vía de la justicia, que les permitirá todo tipo de… ¡eso!: “todo tipo de”.

Unos festejan el inmolarse en un aeropuerto, mientras otros –los “justos”- lo condenan…

¡Sí! La verdad es que no… Teniendo en cuenta que… en 15 años –pronto- morirán 70 millones de niños que no llegarán a 5 años, ¿qué son 41 muertos en un viaje? ¡Pues nada!

Eso dicen las leyes de las proporciones, ¿no? ¿O ésos no cuentan?

.- Contarán.

.- ¡Ah!... ¡Contarán!, ¡contarán!...

Lo cierto es que el vaivén –no precisamente musical- que se pone de moda ya, en este verano –estamos en verano- hace que, por ejemplo, nuestros políticos digan que… dada la cercanía del verano, se plantearán en otoño qué van a hacer.

 –¡Je! ¡Qué fenómenos!-.

Es la ley –la ley, la ley, la ley- de la oferta, la demanda… el bikini, el monokini, el traje de baño… ¡Puf! Como has acostumbrado a un país, a eso, ¿cómo ahora le vas a quitar… un cacahuete?

 

Podría decirse que la serpiente –¡pobrecita!, recurrir otra vez a ella- la serpiente de la vulgaridad se hace cotidiana, habitual y perseverante.

Y la pregunta orante que en este preámbulo nos hacemos es…

.- ¿Y dónde… –en fin-… dónde…? ¿No hay sitio…?

.- ¡No hay sitio, oiga!

.- Pero… a ver. Yo es que…

.- No. Que no hay sitio, le he dicho. ¡No hay sitio! Sólo tenemos esta materia, y esta otra y esta otra. No hay sitio para otra cosa.

.- Ya, pero… Yo es como que siento que necesito…

 .- ¡Le he dicho que no hay sitio!...

.- Bueno, ya, pero… para esto… ¡para esto no hace falta sitio!

.- Pero vamos a ver. ¿Usted quiere perder el tiempo o…? ¡El tiempo es oro, oiga! El tiempo es producción, el tiempo es regeneración, el tiempo es ¡dinero!, el tiempo es… ¡recursos! ¿No me entiende?

.- Sí, sí, pero… ¿que no?, ¿que no hay sitio? Pero, ¡hombre!, ¿un día… así, por la mañana, muy temprano…?

.- ¡Ahhhh! ¿No sabe usted que el descanso es tan importante… ¡tan importante como el alimento!? En todo caso, despiértese, pero no salga de la cama. A lo mejor allí, pues hay un sitio… Pero, le insisto: no hay sitio.

.- Pero… yo es que tengo mucha fuerza de voluntad.

.- ¡Ah!, ¿sí? ¿Tiene mucha fuerza de voluntad? ¡Qué bueno! ¿Y qué hace con ella?

.- Pues eso: pues… encuentro sitio…

.- ¿Sí? Pero encuentra sitio para ese momento, ¿no? Luego…

.- ¡Hombre! Luego hay que…

 

Pareciera –pareciera- y cierto es que está todo tan vulgarizado, que no hay ni espacio para…

Pero la voluntad no es suficiente. Ayuda, sí…

 

No. No hay espacio –como decía el personaje- para idealismos, para fantasías, para…

¡Bueno, sí, hay conciertos! En verano hay muchos conciertos. Hay muchos conciertos y, bueno, allí te puedes… pues eso: imaginar… y, sobre todo, puedes pasártelo bien.

 

Claro está que, en ese panorama, que no es para nada exagerado…

Podíamos haberlo amplificado más. Tan solo hemos dado unas trazas, para implicar el contenido de este instante, en la oración. Unas simples trazas.

¿Y qué ocurre?

Que, con esas simples trazas –y otras muchas, más-, cualquier –“cualquier”- circunstancia –igual que decíamos hace un instante, de la virtud- cualquier circunstancia que no esté sintonizada con… lo justo, el pasárselo bien, el poder, el dinero, etc., estará siempre mal vista. Y, ¡sobre todo! –sobre todo- será criticada, será devaluada… ¡Por supuesto!, estará llena de defectos. Llena. Lo que no se pide en el vulgar cotidiano, se le exige “a”

“¡Oh!, sí. ¡Todo es terrible!”.

Es una forma “justa” –entre comillas- de abortar cualquier diseño mínimamente novedoso.

Y así, en esa justicia amparada en la crítica cítrica –crítica cítrica, con ácido sulfúrico incluido-, cualquier… simplemente una frase bonita –simplemente- es rápidamente sulfurada; acidificada.

Es un mecanismo habitual. ¡No es de ahora! Es… –como se suele decir- “de siempre”; lo que ha permitido llegar a lo que ocurre ahora.

 

Creer, planear, imaginar… meditar, contemplar u orar… pasan al desván de los recuerdos, sí, de hippies. Se hacían cosas. Hasta cánticos en honor a Krishna, por ejemplo.

Se acabó. Y como tantas cosas –¿verdad?- que se van acabando, “las van acabando”.

De ahí que la oración haga esta reflexión, hoy, en aras a… no ya a buscarse un sitio –que no hay-, sino en aras a… tenerla en cuenta.

Mínimos, ¿eh? ¡Mínimos!

¿Qué significa tenerla en cuenta? ¿Hacer una oración de vez en cuando… o, por voluntad, durante unos meses conseguir… etc., etc., etc., o… más bien puede ser…  –puesto que el espacio es corto, ¡y no hay sitio!- puede ser, simplemente, recordar…?

.- ¿Recordar… o afirmar?

Bueno, recordar y afirmar que… la vida no es así; que la debemos hacer de otra manera; que hemos convertido, la vida, en un vulgar desespero de ansiedades y desafueros.

¡Y ya! No hay más tiempo.

Esto, repetido a lo largo del día, puede mantener la vigilia y la alerta suficiente como para atender a “el pan nuestro de cada día”, y darle una perspectiva diferente… en ese magma serpenteante vulgar.

 

No hay lugar paradisíaco, ¡pero hay!... una inmensidad ilimitada en el alma del Espíritu Creador, que basta con evocarlo –sin costumbre, sin rutina, pero con la constancia del frescor diferente de cada día-; que no precisa espacio; que no precisa… el tiempo; que sabe descubrir y descubrirnos que… todos los objetos y conceptos que habitualmente elaboramos son falsos.

No tenemos la verdad en nuestras manos: sería un peligro terrible para este tipo de vida de humanidad. Pero sí, al menos, aspirar a la solvencia de saber hacia dónde estar, hacia dónde ir… Y que los espacios concretos, y los tiempos concretos, se iluminen de esa… misteriosa vocación, creencia. Y que al menos, eso: nos demos cuenta de que… esos justos, esos permisivos, esos vulgares, esos tiempos de humanidades, no son los que nos corresponden como vida, como humanidad.

Esto puede albergar –“puede albergar”- algún tipo de esperanza; alguna modalidad de ser, de estar…

Puede proporcionar una originalidad… y una referencia, en base a la cual se puedan dar testimonios diversos.

 

Vivir “según la vida” se ha convertido en una hazaña… Y, para realizarla, se precisa un alimento especial… que no tiene nombre…; que se sabe que está…; que siempre acude cuando se le llama… y que misteriosamente nos brinda oportunidades, ocasiones, circunstancias… para tenerlo en cuenta.

***

Imprimir

To live according to life has become a great deed

 

Soon the habit gives way to the customs. And, with these, the routine is installed. And with this, tolerance is gestated. And, like this, the doors are opened to… the crime.

 A crime that… “Well!, It’s not so bad!”. The tolerance gives it its “seal of approval”.

Ay!... Ay! As if, in these moments, appears a virtuous idea, as if it has come from another planet. The whole system becomes uncomfortable. But also it would try to demonstrate its… peculiarities and its kindness -that although it is called like this, it is not-: the taste, the refinement, the categories, the classes… -that permit the difference between one and the others- he who arrives, he who can, the just tolerance of happiness, the enjoyment…

 Then why so much desperation, sadness and fleeing…? Why so many resources of power…?

Ay!, yes, yes! It is true that one drop of virtue… dissolves an ocean of evil, yes, but… it takes time! And sometimes it seems… long; maybe because of the trap of time.

 

 The laws of living, those that dictate… the customs, the habits -all of what we said before-, plus the interest, the benefits, the gains… -the economy, that’s it!- are… what would be the best word?: enslaving?, xenophobic?, racist?, classist …? Well! All of them! Like this we don’t have any inconveniences.

 Usually they are not seen! What’s more: they are considered as “just” laws.

 

Yes! And the same as before it was said “the hunger” and now is said “the food insecurity”, little by little languages are introduced… with which one has to be attentive. The fact is that, in the blink of an eye -as would be said in a fairy tail- zas!: Pepito wants this… Maria wants that… and the struggle begins, to get it. And in the blink of an eye… they enter into the path of the justice that permits them all types of… that’s it!: “all types of”.

 Some celebrate blowing themselves up in an airport… while others -the “just ones”- condemn it…

 Yes! The truth is that no… Taking into account that… in 15 years –soon- 70 million children will die without reaching five years of age, what are 41 deaths in a trip? Well nothing!

 This is what the laws of proportion says, right? Or that they tell us?

-They count.

-Ah!... They count!, they count!...

 What is certain is that the coming and going -not precisely musical- that becomes the fashion now, in this summer -we are in summer- makes that, for example, our politicians say that… given that summer is close, in autumn they will consider what to do.

-Wow! What geniuses!-.

 It is the law -the law, the law, the law- of the offer, the demand… the bikini, the mono-bikini, the bathing costume… When you have accustomed country to this, how now we are going to take away from them… a peanut?

 

 It could be said that the snake –poor little thing resorting another time to her- the snake of the vulgarity becomes the day to day, usual and persevering.

 And the praying question that in this preamble we ask ourselves is…

-And where… -in the end-… where…?  Is there no place…?

-There is no place!

-But… lets see. Me its that…

-No. There is no place, I have said. There is no place! We only have this material, and this other and the other. There is no place for another thing.

-Well, yes, but… I feel like I need…

-I told you there is no place!...

-Well yes, but… for this… no place is needed!

-But let’s see. Do you want to lose time or…? Time is gold, hey! The time is production, the time is regeneration, the time is money!, the time is… resources! Don’t you understand me?

-Yes, yes but… no?, there is no place…? But, one day… like this, in the morning, very early…?

-Ahhh! Don’t you know that to rest is so important… so as important as the food!? All in all, wake up, but don’t get out of bed. Maybe there, there is a place… But, I insist: there is no place.

-But… I have a lot of will.

-Ah!, yes? You have a lot of will? How good! And what do you do with her?

-Well that: well… find a place…

-Yes? But you find a place for that moment, right? Later…

-Well! Later one has to…

 

 It seems like -it seems like- it is certain that everything is so vulgar, that there is no space for…

But the will is not sufficient. It helps, yes…

 

 No. There is no space -as said the character- for ideals, for fantasies, for…

Well, there are concerts! In summer there are many concerts. There are many concerts and, well, there you can… that: imagine… and, above all, have a good time.

 

 It is clear that, in this panorama, that is not exaggerated…

 We could have amplified it more. Only we have given some traces, to imply the content of this instant, in the prayer. Some simple traces.

 And what happens?

 That, with these simple traces -and many others, more-, whatever “whatever” circumstance -the same as we said an instant before, of virtue- whatever circumstance that is not in unison with… the just, having a good time, the power, the money, etc., will always be badly seen. And, above all! -above all- it will be criticised, will be devalued… Of course!, It will be full of defects. Full. What is not asked for in the day to day vulgarity, it is demanded “to”…

“Oh!, yes. Everything is terrible!”

It is a “just” way –in quotation marks- to abort whatever minimally new design.

 

 Add like this, in this justice supported by the acidic criticism -acidic criticism, with sulphuric acid included- whatever… simply a nice phrase –simply- is rapidly sulphured; acidified.

 It is a usual mechanism. It is not of now! It is… -as is usually said- “of always”; what has permitted that we arrive to what happens now.

 

 To believe, to plan, to imagine… to meditate, to contemplate and to pray… pass to the attic of the memories, yes, of the hippies. They did things. They even sang religious songs in honour of Krishna, for example.

It finished. And like so many things- right?- that finish, “they finish them”.

From there the prayer makes this reflection, today, in favour of… not to search for a place -because there isn’t- but in favour of… taking it into account.

 Minimum, eh? Minimum!

What is the significance of taking it into account? To make a prayer every now and then… or, by the will, during some months to achieve… etc., etc., etc., or…rather it could be… -given that the space is short, and there is no place!- it could be to simply remember…?

-To remember or… to affirm?

Well, remember and affirm that… life is not like this; that we should do it in a different manner; that we have converted life into a vulgar desperation of anxieties and outrages.

 And now! There is no more time.

 This, repeated throughout the day, could maintain the awareness and the sufficient alertness to attend to “the daily bread of each day”, and give it a different perspective… in this snake-like vulgar magma.

 

There is no paradise place, but there is!... an unlimited immenseness in the soul of the Creative Spirit, that it is enough to invoke it -without customs, without routine, but with the constancy of the different freshness of each day-; that does not need space; that does not need… time; that knows how to discover and to discover ourselves that… all of the objects and concepts that usually we elaborate are false.

 We do not have the truth in our hands: it would be a terrible danger for this type of life of humanity. But yes, at least, aspire to the solvency of knowing where to be, where to go… And that the specific spaces, and specific times, illuminate with this… mysterious vocation, belief. And at least, this: we notice that… the just, the permissive, these vulgarities, these times of humanities, are not what correspond as life, as humanity.

 This could house –“could house”- some time of hope; some modality of being, of the way to be…

 

 It could proportionate an originality… and a reference, in which as a base one can give diverse testimonies.

 To live “according to life” has converted into a great feat… And, to realise it, it is necessary a… special nourishment… that does not have a name…; but it is known that it is there…: always it comes when it is called… and mysteriously it gives opportunities, occasions, circumstances… to take it into account.

***

Imprimir

A propósito del Auxilio

 

La humanidad, como especie, se nos muestra diversa. Se ve a sí misma de manera diferente a otras humanidades. Quizás haya tantas humanidades como seres.

Y en su caminar inconsciente –puesto que no hay una evidencia activa de ‘consciencia de especie’- cada fracción, grupo, corpúsculo, establece sus normas, sus costumbres, sus morales, sus religiones, sus éticas, sus criterios de belleza y sus maneras de relacionarse con otros clanes humanos.

En el transcurrir del número de elementos de especie, y de su diversificación, se hace enormemente compleja por “la itinerancia”: ese nomadismo comunicativo que, sin moverse del lugar, nos informa                –parcialmente, claro- de lo que es y ocurre en otros lugares.

Esto, esto va a erosionar las rígidas… –o estables, según- normalidades de los diferentes grupos humanos. Sus creencias se hacen difusas, las morales se hacen laxas, las costumbres se hacen indiferentes, las leyes se llegan a cambiar hasta tal punto, que lo que era delito pasa a ser virtud. Y todo ello sin llegar          –quizás se llegue-… sin llegar a una identidad común, como ocurre en otras especies.

 

En este magma de deshilachados fragmentos, no es casi ni preciso tomar decisiones; vienen dadas. Se dan las ocasiones, las oportunidades de todo tipo de posiciones: aislados, violentos, apáticos, maníacos… El criterio de normalidad es ¡tan difuso!… Todo parece valer, y todo también parece… ¡tan transitorio!…

Esto es lo que nos muestra nuestra humanidad, hoy, siglo XXI. Entre medias, por supuesto, hay confusos aconteceres. Hay lo que ya es normal: traiciones, infidelidades, engaños, estafas… Nada grave –que en otro tiempo lo fue-… Hasta ni se menciona: “se supone”.

 

Se está llegando –bajo estos parámetros de especie- a un conglomerado humano que se va convenciendo, se convence y se acepta como un trago más; en general, amargo, pero con momentos de atracción o de disfrute circunstancial. Las referencias se difuminan, las referencias se disuelven, y cada ser se hace a sí mismo referencia, pero más bien como reflejo condicionado.

Sí; como eso que ocurría –y ocurre- en los veranos: “Ah, ésta es la canción del verano”. Y todo el mundo baila y canta ‘la canción del verano’. Es como volver a casa por Navidad. Es como comprar lotería –en Navidad, también- porque… “a ver si toca algo”.

Se establecen unos sentires de automatismo: “No. Es que ahora es Semana Santa”. Pero ¡a nadie le importa –hablando de especie, insisto, de humanidades- a nadie le importa si es semana, si es Santa…!

“Es que tengo unos días libres. No sé tampoco qué voy a hacer, pero..”.

Y así se va gestando un ritmo anual, por ejemplo, en el que el reflejo condicionado se establece y, claro, entre carnaval, Semana Santa, Navidades, y verano… y vacaciones, aparte, se va salpicando de días festivos y… van pasando los años…

 

Tenía razón Pávlov, no en que fuéramos perros, pero sí en que el reflejo condicionado iba a generar un comportamiento de especie –general- especialmente ‘condicionable’.

Es obvio que “humanos” establecen esos reflejos. Es obvio que “poderes”… condicionan esas posiciones.

Y así, por ejemplo, estado, ejército y familia son una misma cosa, para que toda la humanidad pueda sentirse… ¡potente!, con la potencialidad del estado y con la poderosa arma del ejército.

¡No se nombra!, claro, pero esto es garantía de que la familia permanezca, se conserve –aunque se disocie, no importa-. Hay reflejo condicionado que viene del estado, para preservar la especie en esas condiciones.

Claro, evidentemente, todos estos mecanismos no se ven así, a simple vista. Se descubren, por ejemplo, orando. Y nos revelan que quizás haya algo que modificar, haya algo que analizar; o… se quiera seguir, o se piense que, inevitablemente, el reflejo condicionado ya está instaurado, y las normas son laxas y, como se suele decir, “vale todo”, según circunstancia y necesidad.

 

Y, fíjense, por ejemplo, en la “corta” semana pasada, cómo, de repente, pasamos, de 49 muertos en una discoteca por causas homófobas, de frustración sexual, de… “todo es posible”, desde ahí, desde América, saltamos a Europa y, como saben, pues… alguien que estaba malito asesinó a la diputada laborista Jo Cox.

Y uno se pregunta:

¿Por qué a los malitos… por qué a los malitos les da por hacer cosas malitas?

¡Claro! Porque están malitos…

 

Pues este buen hombre… no estaba bien de la cabeza, dicen: que era maníaco, compulsivo y británico.

O sea, el otro hombre era norteamericano, de familia afgana y rarito. Y éste, ante todo, ¡Gran Bretaña! Y calculó –suponemos- que esta joven laborista política podría ser un buen elemento para inclinar la balanza hacia las votaciones del “no” al Brexit.

Sí. En unos países hacen falta más muertos que en otros. En Inglaterra, con el cambio y eso, con uno es suficiente.

Impulsado, propulsado, incentivado… ¡quién sabe! No lo sabremos. Pero es fácil…

 

Ese tipo de reflejos condicionados –que también lo son- han tardado en instaurarse, pero se han ido instaurando como posible solución. Finalmente, unos seres humanos visitan y vigilan a unos, y otros tratan de que no les descubran, y así sucesivamente: una cadena de espionaje mundial, en la que no hay realmente un orden real, ni tampoco un caos. Hay una disolución… que va hacia la desaparición.

El “todo vale” termina por no valer… y la apuesta por un futuro creativo, novedoso, cambiante, se hace muy lánguida, muy escasa.

 

Desde el sentido orante, sólo se podría decir: “Auxilio”… “Auxilio”.

La confianza mutua –bonito nombre, bonita expresión- se desintegra, y quizá… ¡quizás aún quede!, en un rincón del alma –como decía la canción-, una referencia a que pertenecemos a una Creación; que estamos inmersos en un Universo; que, con independencia de si creemos en algo o no –aparte de en nosotros mismos-, un Misterio nos rodea y rodea a la vida –como cada vez podemos verlo más-.

Sí. En la medida en que cada vez observamos más nuestro entorno universal, más nos damos cuenta –al menos en las inmediaciones de esa pequeña observación- de que la vida es un acontecer insólito, increíble, sorprendente, sutil, hermoso y enamorado; y que, en consecuencia, no debería estar sometido a esa banalidad, vulgaridad, especulación y reflejo condicionado.

Quizás, si en algún rincón de… algunas almas –¡o a lo mejor en todas!- hay esa… esa ansiedad de suspiro, ¡no por lo que cada cual quiere! –que eso ya está diariamente consumido y consumado-, sino de algo que se acepta como desconocido, que se asume como desconocido, que todavía se puede pensar en que ¡incide en la vida! ¡Que no fue algo que de repente creó!, y luego se marchó y…

 

“Auxilio”… para ser, en alguna medida, dignos. ¡Sin que tenga que ver con lo que se entiende por “la dignidad”! –que ya se ha perdido-. Pero algo que nos lleve a ternuras iniciales, casi fetales…

Desde allí, desde esa profundidad, quizás se pueda decir “auxilio”.

Y en ese auxilio orante, depositar nuestras anhelantes perspectivas –las que queden-. Disolver nuestras radicales pretensiones –las que hay-. Aventurarse al creativo amor de la entrega. Dejar las justificaciones para otro rato. Y los agravios comparativos, ¡también!

Quizás se puede decir “Auxilio” –¡ni siquiera pedir!, no, ¡decir!-, desde esta humanidad, desde nuestra especie; porque cada uno pertenece a esta especie ‘humanidad’.

El dinamismo y la incidencia que esa palabra pueda darnos, quizás aún sea desconocido, o quizás cada cual la encuentre en algún momento de su historia de vida: que ha sido auxiliado. Quizás ese descubrirse auxiliado reactive ese rincón del alma, donde la palabra “auxilio”, aunque languidece, aún palpita, aún se muestra. A veces, aún se grita.

 

Puede resultar, un sentido orante a propósito del auxilio, como algo preocupante, dramático o ¡trágico! No. Es justamente todo lo contrario. El hecho de que lo orante acuda en nuestro auxilio –puesto que es a través de la oración que el Misterio se expresa y manifiesta para descubrir nuestras vinculaciones con el Misterio Creador- es un motivo de alegría. Sí: alegría contenida, alegría insospechada, alegría…  que no se sabe dónde poner.

Pero tengamos por cuenta que, sea cual sea lo que revelemos, descubramos y sintamos en un momento orante, es motivo de ¡alegría!... Porque es señal de que hay una sintonía… que no se ha perdido ¡del todo! Que no se ha perdido esa vinculación, esa resonancia con toda la gestión Creadora.

Ese “auxilio” es como un instante mágico; sí, porque no es –como podría pensarse en un primer momento- algo abstracto, algo general… Sí, sí, también lo es, pero… lo mágico es que, aunque sea universal, tiene la potencialidad –así se expresa de manera orante- de incidir en nuestras pequeñas controversias, en nuestras pequeñas –para nosotros “grandes”- dificultades, en nuestros conflictos constantes y permanentes, que se relacionan con esto o con aquello…

¡Todo eso necesita auxilio!...Porque todo eso es parte del “todo vale” en el que la humanidad se encuentra. Porque todo eso es parte del reflejo condicionado, y que los humanos ejercitan unos sobre otros.

De ahí que la alegría del rincón de ese alma que guarda el auxilio –dentro del convivir trágico, dramático, general de la especie- sea un motivo de alegría “en la esperanza”. Pero esa esperanza ¡cierta!… Esa esperanza cierta que sabemos que… –si asumimos lo orante- sabemos que va a llegar; ¡que está llegando!, y seguramente está, pero no se la ve, no se la percibe, no se la acepta. No se la asume, ¡no se la ejercita!

 

Nuestro Auxilio… es un fino destilado de aromas diversos, que se esparce, en cada huella, invisible. Invisible pero sentible. Vibrante y descubridor. Amante.

***

Imprimir

About Help

 

The humanity, as a species, shows itself to be diverse. It sees itself in a different way to the other humanities. Maybe there are as many humanities as beings.

 And in its unconscious walking -given that there is no evidence of a ‘consciousness of species’- each fraction, group, corpuscle, establishes its norms, its customs, its morals, its religions, its ethics, it’s criteria of beauty and way to relate with the other human clans.

 

 In the passing of the number of elements of the species, and its diversification, becomes enormously complex because of its “itineration”: this communicative nomadism that, without moving from the place, informs us -partially, of course- of what is and occurs in other places.

 This, this is going to erode the rigid… -or stable, it depends- normalities of the different human groups. Its beliefs become vague, the morals become lax, the customs become indifferent, the laws manage to change to such a point that, what before was a crime passes to be a virtue. And all of this without arriving -maybe it will arrive-… without arriving to a common identity, as occurs in other species.

 

 In this magma of frayed fragments, it is almost not necessary to take decisions; they come given. The occasions are given, the opportunities of all kinds of positions: isolated, violent, apathetic, manic… The criteria of normality is so vague!... Everything seems to be permitted, and everything also seems to be… so transitory!...

 This is what the humanity shows, now, the 21st century. In between, of course, there are confused events. There is what now is normal: betrayals, infidelities, tricks, swindles… Nothing grave -which in another time it was-… It is not even mentioned: “it is supposed”.

 

 It is arriving -beneath these parameters of species- to a conglomerated human that convinces itself, it convinces and accepts as one more swig; in general, bitter, but with moments of attraction or circumstantial enjoyment. The references blur, the references dissolve, and each being does according to its own reference, but rather as a conditioned reflex.

 Yes; like what happened –and happens- during the summer: “Ah, this is the summer song”. And all of the world dances and sings ‘the summer song. It’s like returning home for Christmas. It is like buying a lottery ticket -in Christmas, as well- because… “let’s see if I win something”.

 

 Some feelings of automatism are established:“No. It’s that now it is holy week”. But it doesn’t matter to anybody! -speaking about species, I insist, of humanities- to nobody it is important if it is the week!, if it is Holy…!

“It’s that I have some free days. I don’t know what to do either, but…”

And like this is gestated an annual rhythm, for example, in which the conditioned reflex is established and, of course, between carnival, Holy Week, Christmas, and summer… and holidays, festive days are dotted around and… ‘voila’, the years pass by…

 

Pavloff was right, not in that we were dogs, but in that the conditioned reflex was going to generate a behaviour of species, -general- especially ‘conditional’.

 It is obvious that the “humans” establish these reflexes. It is obvious that “powers”… condition these positions.

 

 And like this, for example, the state, the army and the family are the same thing, so that all of the humanity can feel itself… potent!, with the potential of the state and with the powerful weapon of the army.

 It is not mentioned!, of course, but this is the guarantee that the family remains, that is conserved -although it dissociates, it is not important-. There is the conditioned reflex that comes from the state, to preserve the species in these conditions.

 Of course, evidently, all of these mechanisms and not seen like this, at first glance. They are discovered, for example, praying. And to us it is revealed that maybe there is something to modify, there is something to analyse; or… it is wanted to continue, or it is thought that, inevitably, the conditioned reflex is already installed, and the norms are lax, and as it is usually said, “everything is allowed”, according to the circumstances and the necessity.

  And, take a look, for example, in the last short week, we went from 49 dead in a disco because of homophobia, sexual frustration, of… “everything is possible”, from there, from America, we jump to Europe and, as you know, well… somebody who was sick assassinated the labour M.P. Jo Cox.

 And one asks oneself:

 Why do the sick ones… why do the sick ones decide to do these bad things?

 Of course! Because they are sick…

 

 Well this good man… he was not very well in the head, they say: he was a maniac, compulsive and British.

Well, the other man was North American, of an afghan family and strange. And this, before everything, Great Britain! And he calculated -we suppose- that this young Labour politician could be a good element to tip the balance towards the “no” vote of the Brexit.

Yes. In some places it is necessary more deaths than in others. In England, with the change and this, with one it is enough.

 Impulse, propelled, stimulated… who knows! We will never know. But it is easy…

 

 This type of conditioned reflexes –that also are- have taken time to install themselves, but they have been installed as a possible solution. Finally, some human beings visit and keep watch on the others, and others try to not be discovered, and like this successively: a chain of worldwide spying, in where there is not really a real order, nor a chaos. There is a dissolution… that goes towards the disappearance.

 

The “everything goes” ends up not being useful… and the bet on a creative future, novel, changeable, becomes more languid, very scarce.

 

From the praying sense, it can only be said: “Help”… “Help”.

The mutual trust -nice name, nice expression- disintegrates, and maybe… maybe still is left!, in a corner of the soul -as the song said-, a reference that we belong to a Creation; that we are immersed in a Universe; that, with independence of whether we believe in something or not -apart from in ourselves-, a Mystery surrounds us and surrounds life -as we can see more every time-.

 Yes. In the way that each time we observe more our universal environment, more we notice -at least in the vicinity of this small observation- that life is an unusual event, incredible, surprising, subtle, beautiful and enamoured; and that, consequently, it should not be submitted to this banality, vulgarity, speculation and conditioned reflex.

 Maybe, if in some corner… of some souls -or maybe in all!- there is this anxiety of sighing, not for what each one wants! -this already is daily consumed and consummated-, rather of something that is accepted as unknown, that is assumed as unknown, that still could be thought has an effect on life! That was not something that suddenly was created!, and later it left and…

“Help”… to be, in some way, dignified. Without that it has to do with what is understood to be “dignity”! -that now has been lost-. But something that takes us to the initial tenderness, almost foetal…

 From there, from this profoundness, maybe it could be said “help”.

 

 And in this praying help, deposit our longing perspectives -those that are left-. Dissolve our radical pretensions -those that there are-. Venture towards the creative love of the devotion. Leave the justifications for another time. And the comparative grievances, also!

Maybe it can be said “help” -not even ask!, no, say!-, from this humanity, from our species; because each one belongs to this species ‘humanity’.

This dynamism and the effect that this word could give us, maybe it still is unknown, or maybe everyone can find it in some moment of the story of their life: that has been helped. Maybe discovering oneself helped reactivates this corner of the soul, where the word “help”, although languishing still palpitates, still shows itself. Sometimes, still it cries.

 

It could turn out that, a praying sense concerning the help, as something worrying, dramatic or tragic! No. It is exactly the opposite. The fact that the prayer comes to our help -given that it is through the prayer that the Mystery expresses and manifests to discover our links with the Creative Mystery- is a motive of happiness. Yes: contained happiness, unsuspected happiness, happiness… that we do not know where to put.

But we take into account that, be it whatever it is that we reveal, discover and feel in a praying moment, it is a motive of happiness!... Because it is a signal that there is a unison… that has not been totally lost! That this bond has not been lost, this resonance with all of the Creative gestation.

 This “help” is like a magic instant; yes, because it is not -as in the first moment could be thought- something abstract, something general… Yes, yes, also it is, but… the magic is that, although it is universal, it has the potential -like this it expresses in a praying way- of having an effect in our small controversies, in our small –for us “large”- difficulties, in our constant and permanent conflicts, that are related with this or with that…

 All of this needs help!... Because all of this is part of “everything goes” in where the humanity finds itself. Because all of this is part of the conditioned reflex, that the humans exercise one over the other.

From there that the happiness in this corner of the soul that saves the help -inside the general tragic, dramatic, living together of the species- is a motive of happiness “in the hope”. But a CERTAIN hope!... This CERTAIN hope that we know that… -if we assume the prayer- we know that it will arrive; that it is arriving!, and surely it is there, but it is not seen, it is not perceived, it is not accepted. It is not assumed, it is not exercised!

 

 Our Help… is a fine distillation of diverse aromas that spreads, in each footprint, invisible. Invisible but possible to feel. Vibrating and discoverer. Lover.

***

  • lema-orante

     
  • inspiracion

  •  
     
     
     
     
     
     
     
     
  • youtube

  • publicaciones