LEMA ORANTE

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    Los compromisos resultan de la atracción que supone, para cada ser, una acción, una obra, una admiración, un ideal, un proyecto…

     Esa impresión va a dar lugar a una actitud de la personalidad, que llamamos genéricamente “compromiso”.

    Como si el ser comprara algo… que le atrae, que le gusta. Y en ese sentido, lo hace –lo que compra, el compromiso- lo hace “suyo”… y lo convierte en una misión.

    Según épocas, comunidades, agrupaciones –situaciones en general-, los compromisos han variado enormemente. Algunos duran unos minutos; otros duran horas; otros, meses; otros, años. Y otros duran… la vida. “Es la vida”.

    Quizás –quizás- si contemplamos la vida... –y quizás un poco exageradamente-, la vida es un compromiso. Sí. El que está vivo, parece ser que se compromete –salvo excepciones-… se compromete a vivir. Y para ello, respira inevitablemente, come y hace; piensa… lo que puede, y siente en consecuencia.

    Cuando en otras ocasiones el Sentido Orante hablaba de “el deber”… o “la obediencia”, veíamos que inevitablemente obedecemos. Siempre. Principalmente a uno mismo, con sus credos, sus opiniones, sus morales, sus costumbres… Pues bien, en ese obedecer hay un quantum de compromiso; pero que ciertamente, en la actualidad, ese compromiso deja mucho que desear. Y debemos tenerlo en cuenta a la hora de nuestras relaciones, de nuestros proyectos, porque tenemos que contar los unos con los otros.

    No son buenos tiempos, no corren buenos tiempos para los compromisos.

    De la misma manera, el compromiso espiritual, el compromiso anímico, el compromiso afectivo… también se ve implicado. De tal forma que los compromisos están “condicionados”. Y tienen tantas condiciones que prácticamente el compromiso es mínimo; porque, para que se den todas esas condiciones, casi hay que esclavizar al entorno… y ponerlo a nuestro servicio.

    Desde el Sentido Orante, se contempla el compromiso –como se decía al principio- como algo limpio, como algo sentido, como algo admirable, como algo… especial para el ser. Y no hay condiciones.

    Pero esta posición comprometida resulta, a nivel del análisis lógico y racional, ¡muy comprometida! Es decir, que se le pone bandera roja o luz roja, como advirtiendo de que es peligroso comprometerse de esa forma; que hay que establecer reglas, normas, morales, condicionantes éticos, etc. ¡Una cantidad de embadurne!… que, eso: que, finalmente, el niño te denuncia a la policía porque le has pegado un grito.

    El sujeto ¡se impregna de tal forma!... de leyes, de normas antiguas, pasadas, presentes, futuras, que es cada vez más difícil descubrir seres que se comprometen… con cualquier posición. Y ¡sin dudas!, ¡sin condiciones! “Incondicional”.

    Hoy se considera, eso, casi un suicidio; porque no tiene garantías, porque no tiene seguridad, porque… “¡quién sabe que puede pasar!”, “en cabeza de quién cabe…”, “¿pero no has hablado de esto otro?”, “¿no has tenido en cuenta que podía pasar esto otro?”

    Entonces, el compromiso queda fracturado, condicionado y –en consecuencia- en desequilibrio. Este desequilibrio puede suponer que… ¡eso!: el compromiso pueda fracturarse, caerse, romperse, disolverse, separarse… “en cualquier momento”.

    A nivel de la espiritualidad del ser –ligada con el Sentido Orante-, la pérdida progresiva de compromisos lleva al ser a un estado de nihilismo, es decir, de ‘des-importarle’ su entorno, inhibirse de la participación…

    Curiosamente, se vuelve exigente… desproporcionadamente con el servicio que presta.

    Así, se establecen compromisos circunstanciales, temporales, limitados… y justificativos en cuanto a la renta o el beneficio que se obtiene de ellos.

    El idealismo comprometido está muy comprometido. Es decir, está casi en offside. Excepciones hay, por supuesto, pero no es algo que esté floreciente.

    El interés que –regido básicamente por la economía- se ha introducido en la consciencia de la humanidad, hoy, prevalece sobre el compromiso idealista, y éste se degrada y cae en lo concreto, en lo pragmático, en lo muscular, en lo pesado, en lo medible… Y el único entusiasmo que aparece es cuando hay una renta, un beneficio, una ganancia.

    Y no se trata de que el compromiso idealista no tenga sus momentos –o muchos momentos- álgidos, ¡de gozo!, sino que en lo idealista se incluye también lo incómodo, lo desagradable, lo difícil… Y es capaz de soportarlo, sobrellevarlo... y, culminantemente –si es un compromiso idealista-, trascenderlo.

    Pero si es un compromiso actual, del que “se lleva”, a las primeras de cambio ya hay resquemor, retracción… Se está con la pistola cargada, sin el seguro, dispuesto a disparar ante cualquier incomodidad. Y el compromiso se tambalea porque… “me ha puesto mala cara”, “porque esta palabra…”, “porque me ha dicho…”. No hay un nivel de adaptación, de comprensión, ¡de afecto!, capaz de absorber y metabolizar aquello que –dentro del compromiso- surge, y ¡no nos gusta!, ¡y no nos atrae!... pero vamos, ¡vamos a ponerle interés, y búsqueda, y diálogo!…

    ¡Ummmm! ¡Difícil! Es mejor ir a la huelga –por ejemplo-. ¡Para qué nos vamos a esforzar en dialogar, en hablar, en llegar a un acuerdo!... Mejor echar un pulso violento con una huelga. Y eso atemoriza a unos y a otros. Y después de eso podemos hablar.

    Cada uno es capaz de hacer su huelga particular a propósito de sus compromisos, cuando éstos no tienen los beneficios adecuados.

    El consumo de bienestar, de placer inmediato, de renta solvente, es el dominante. Y ahí, al compromiso hacia un ideal o hacia un proyecto… ¡le cuesta instaurarse!

     

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    The commitments come from the attraction that supposes, for every being, an action, a work, an admiration, an ideal, a project…

     This impression is going to give rise to an attitude of the personality, which we call generically "commitment".

    As if the being bought something… that attracts it, that it likes. And in that sense, it makes it -what it buys, the commitment-  makes it “its own"… and turns it into a mission.

    According to epochs, communities, groups -situations in general-, the commitments have varied greatly. Some last a few minutes; others last hours; others, months; others, years. And others last… for life. "It is the life".

    Perhaps -perhaps- if we look at the life... -and perhaps exaggerating a little-, life is a commitment. Yes. The one who is alive, seems to be committed -except for certain exceptions-… commits to live. And for this, inevitably, eats and breathes; thinks… what it can, and feels accordingly.

    When on other occasions the Prayerful Sense spoke of "duty"… or " obedience", we saw that inevitably we obey. Always. Mainly to oneself, with one’s creeds, one’s opinions, one’s morals, customs… Well, in this obeying there is a quantum of commitment; but certainly, nowadays, that commitment leaves much to be desired. And we must take it into account at the time of our relationships, our projects, because we have to count on each other.

    Times are not good, not good times for commitments.

    In the same way, the spiritual commitment, the anima commitment, the affective commitment… are also implicated. In such a way, that the commitments are "conditioned". And they have so many conditions that virtually the commitment is minimal; because, so that all these conditions are met, almost all the environment must be enslaved… and put to our service.

    From the Prayer Sense, we contemplate the commitment -as was said at the beginning- as something clean, as something felt, as something admirable, as something… special for the being. And there are no conditions.

    But this position of commitment is, at the level of the logical and rational analysis, very compromised! That is to say, that a red flag or red light is put, as if warning that it is dangerous to commit in that way; that there is a need to establish rules, norms, moral, ethical constraints, etc. A real mess!... that: finally, the child reports you to the police because you have shouted at it.

    The subject impregnates itself in such a way!... with laws, old rules, past, present, future, that it is increasingly difficult to discover beings that commit… to any position. And without a doubt!, without conditions! "Unconditional".

    Nowadays, it is considered, almost suicide; because it has no guarantees, because it does not have security, because… "who knows what can happen!", "who could think of that…", "but haven't you talked about this other?", "haven't you had in mind that could happen something different?"

    Then, the commitment is fractured, conditioned and –as a result- in imbalance. This imbalance can suppose that… that!: the commitment can fracture, fall, break, dissolve, secede… "at any time".

    At the level of the spirituality of the being -linked with the Sense of Prayer-, the progressive loss of commitments takes the being to a state of nihilism, that is to say, ‘not-caring' for your environment, distancing yourself from the participation… 

    Interestingly, it becomes demanding… disproportionately, compared with the service it provides.

    Like this, there are established circumstantial commitments, temporary, limited… and justifications as to the income or benefit that is obtained from them.

    The committed idealism is very compromised. That is to say, it is almost offside. There are exceptions, of course, but it is not something that is flourishing.

    The interest that -governed basically by the economy- has been introduced in the consciousness of humanity, nowadays, prevails over the idealistic commitment, and this degrades and falls into the concrete, in the pragmatic, in the muscular, in the heavy, measurable… And the only enthusiasm that appears is when there is a benefit, a gain.

    And it is not that the idealistic commitment does not have its moments -or many moments- decisive, of joy!, but in the idealistic is also  included the uncomfortable, unpleasant, difficult… And it is able to take it, deal with it… and in a culminating way -if it is an idealistic commitment-, to transcend it.

    But if it is a current commitment, in fashion, with the first change there is already resentment, retraction… They are there with the loaded gun, cocked, ready to shoot faced with any discomfort. And the commitment wobbles because… "they looked at me wrong", "because this word…", "because they said…". There is no level of adaptation, of understanding, of affection!, capable to absorb and metabolize what -within the commitment- arises, and we don’t like it!, and doesn’t attract us!... but let's put in some interest, and searching, and dialog!… 

    "Ummmm! Difficult! It is better to go on strike -for example-. Why are we going to make an effort to dialog, to talk, to reach an agreement!... Better to make a violent challenge with a strike. And that frightens some and others. And after that, we can talk.

    Each one is able to make its particular strike concerning their commitments, when they do not bring the adequate benefits.

    The consumerism of well-being, of immediate pleasure, solvent income, is dominant. And there the commitment toward an ideal or a project… is difficult to install!

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    Desocupada la mente, afloran a la consciencia perfumes acicalados de complacencia. ¡Sí! Colores de armonía que no irritan; que dan sonrisa.

    ¡Al-eluyah!

    ¿Se puede… entrar a otra estancia, sin negar lo sufriente, lo doloroso? ¿Se puede simultáneamente complacerse? ¿Desocuparse y ocuparse a la vez… de ser, al menos, amable? Saludar. Preguntar –ya que se saluda- por la salud.

    ¡Una cortesía! ¡No hace falta ser cortesano!

    ¿Es tan difícil?

     

    Y, sí: a la comunidad humana, cada vez le importa menos lo del otro. Y a veces lo disfraza como si fuera un “respeto”.

    “¡Ah! No, no quiero… no quiero meterme en la vida del otro. No quiero…”.

     

    Somos una especie. Ese falso respeto que conduce al aislamiento, que conlleva la retracción, el secretismo, lo absolutamente insolidario… ¡no tiene nada que ver con el respeto!

    En el respeto, se acepta y se asume al otro; se le comparte, se le convive. No se le ignora.

    Pero, a la individualidad sectaria –a pesar de entrar en globalizaciones y comunidades, etc.-, no parece importarle mucho algo que no sea lo propio.

     

    Es un “llamado orante” hacia las posturas radicales que conspiran… y compiten sistemáticamente con cualquier posición que no sea la propia.

    En el orden de la importancia personal, la ‘meritocracia’ busca sobresalir, pero en su feudo. Y cabría preguntarse:

    “¿Qué mérito alberga el que se erige en sus propios condicionamientos? ¿No sería tal vez meritorio, el que fuera ensalzado bajo otros condicionantes que no fueran los suyos?”.

    Pero no es así habitualmente. El individualismo sectario se jacta orgullosamente de su posición.  Pero, a la vez, no puede vivir sin la crítica y el ácido constante… para distinguirse del entorno.

    ¡Ay... si la Creación fuera así!

    Simultáneamente nos trata, a cada ser, por su ‘debencia’ y su ideal, a la vez que nos coloca en la posición que nos corresponde… en el magma de la vida.

    ¡Ay!… ¡Qué poco –¡poco!- se ha aprendido!, qué poco se aprende de las muestras de la dinámica viviente; de los pactos, intercambios, colaboraciones, adaptaciones…

    Nos dijeron que “la unión hace la fuerza”. Pero también nos dijeron que “divide y vencerás”. Y esa división conduce a la individualidad; a la desunión.

    Y así la vida naufraga, como lo hace en estos momentos la gran barrera de coral, en Australia: el organismo vivo más grande que tiene la especie. Naufraga descolorido. ¡Muere! Apenas si un tercio se mantiene. Que si la contaminación, que si el calentamiento, que si el ciclón, que si… ¡Ahhhh!

    ¿Es posible… es posible que se hayan perdido las casualidades, las coincidencias, las sorpresas, la suerte…? ¿Es posible que los signos del Misterio hayan caído en un saco ¡roto, roto, roto!, y se hayan perdido? ¿Es posible que el llamado continuado y la advertencia permanente no tengan oídos que los escuchen?

    ¿Es posible… es posible que la prédica se quede en el desierto?

    Resulta insólito escuchar más, más y más al eco y a la propia elucubración, que a la fuente desde donde viene el sonido.

    A tal nivel de desconexión se llega, por los prejuicios –“pre-juicios”- preocupantes.

    Así, cada cual –salvo excepciones- abandona al otro, al otro, a los otros… y, de momento, ¡no se siente abandonado! Pero luego lo sentirá, y culpará a los otros de su abandono.

    Y así sucesivamente, la humanidad se precipita hacia un abandono de especie, hacía un abandono de comunión solidaria, hacía un ‘sectorismo’ y un sectarismo racista, xenófobo… que por una parte se denuncia, pero por otra parte se cultiva.

     

    Nos dispusieron –y así estamos- integrados como un circuito, en una comunidad viviente. Y desde el momento en que un componente se erige en justiciero, todo el circuito integrado se desintegra.

    Y el ser parece aún –¡aún!- no darse cuenta de que se está desintegrando… con la antorcha de su integrismo.

    Ciertamente, los planes del Misterio Creador son inescrutables. Aún así, parece que se quisiera renovar, bajo otras perspectivas, lo que se desintegra.

    Y a su vez, recrear en novedades… con lo que aún no está desintegrado; suficientes novedades como para gestar nuevas dinámicas de comunicación, de conjunción.

    Sin… competencias. Sin… consecuencias. Con… novedades complacientes.

     

    ¿Importa –sería la pregunta culminante- qué? ¿Qué importa? ¿¡Qué es lo importante para usted!? ¿Qué es lo que le importa?

    Y en consecuencia, lo que le importa, ¿cómo lo cuida?, ¿cómo lo mantiene?

    ¿¡Qué es lo verdaderamente importante para usted!? ¿Y cómo lo cultiva, cómo lo promueve?

    ¿Cómo lo ejemplariza? ¿¡Cómo lo muestra!... ahora?

    ***

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    With an unoccupied mind, sprouts in the consciousness perfumes groomed with pleasure. Yes! Colours of harmony that do not irritate, that gives a smile.

    Halleluiah!

    Can we… enter into another state, without denying the suffering, the painful? Can we simultaneously be pleased? To not be occupied and occupy at the same time… of being, at least, friendly?. To say hello. Ask –once you are greeting- about health. 

    A courtesy! You do not need to be courtly!

    Is it so hard?

    And, yes: to the human community, the other one is all the time less important. And sometimes it is disguised as if it were "respect".

    "Ah! No, I don't want to… I don't want to meddle in the life of the other. I don't want to…".

    We are one species. The false respect that leads to isolation, which leads to the retraction, secrecy, the absolutely unsupportive… has nothing to do with respect!

    In the respect, one accepts and assumes the other; you share, you live together with. You don’t ignore them.

    But, to the sectarian individuality -despite entering into globalization and communities, etc.- no, they don’t seem to care very much about something that is not their own. 

    It is a “prayerful call” toward the radical postures that conspire and… systematically compete with any position other than their own.

    In the order of personal importance, the ‘meritocracy’ seeks to excel, but in their feudal grant. And the question should be asked: 

    “What merit houses he which stands in its own conditions? Wouldn't it be perhaps meritorious, that it was exalted beneath other conditions that were not their own?”.

    But this is not the usual case. The sectarian individualism boasts proudly of its position.  But, at the same time, cannot live without the criticism and the constant sourness… to distinguish itself from the environment.

    Ay... if the Creation were like that!

    We are treated simultaneously, each being, by their ‘duty’ and ideal, at the same time as they place us in the position that corresponds to us… in the magma of life.

    Ay… how little -little!- has been learned, how little is learned from the examples of the living dynamics; of the pacts, exchanges, collaborations, adaptations…

    We were told that "unity is strength". But they also told us "divide and rule". And that division leads to the individuality; to disunity.

    And so, life gets shipwrecked, as the Great Barrier Reef does in these moments, in Australia: the largest living organism that the species has. Shipwrecks washed out. Dying! Barely one-third is left. Be it the contamination, be it the warming, be it the cyclone, be it… Ahhh!

    Is it possible… is it is possible that the coincidences have been lost, surprises, luck…? Is it possible that the signs of the Mystery have fallen into a torn, broken, sack!, and have been lost? Is it possible that the continuous call and permanent warning does not have ears that listen?

    Is it possible… is it possible that the preaching is left in the wilderness?

    It seems incredible to hear more, more and more of the echo and the own reflection, than to the source from where the sound comes.

    To such a level of disconnection we arrive, by worrying prejudice.

    So, everybody –except for certain exceptions- abandons the other one, the other one, the others…and, for the time being, they do not feel abandoned! But later they will feel, and blame the others for its abandonment.

    And so successively, humanity precipitates towards an abandonment of the species, towards an abandonment of communion in solidarity, towards a racist xenophobic ‘sectarianism’… that on the one hand is denounced, but on the other hand is cultivated.

    They arranged us -and we are- integrated like a circuit, in a living community. And from the moment in which a component arises as the justice, all the integrated circuit disintegrates.

    And the being does not yet seem to –not yet!- realize that it is disintegrating… with the torch of its fundamentalism.

    Certainly, the plans of the Creative Mystery are inscrutable. Even so, it seems that they would like to renew, beneath other perspectives, what they disintegrate.

    And at the same, to recreate in novelties… with what is not yet disintegrated, sufficient novelties to bring new dynamics of communication, of conjunction. 

    Without… competitions. Without… consequences. With…  pleasurable novelties

    What does it matter -would be the culminating question- ? What does it matter? What is the important thing for you!? What is what matters to you? 

    And as a result, how do you care for what matters to you?, how do you maintain it?

    "What is truly important to you!? And how is it cultivated, how do you promote it? 

    How do you exemplify it? How do you… show it!... now?

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    Reconsiderar, quizás deba ser un acontecer cotidiano hoy, de acuerdo a cómo marchan los radicalismos, los determinismos, las imposiciones, las obligaciones…

    El ser de humanidad del siglo XXI se encuentra en un estado atrapado… con la angustia y la ansiedad de cada presente; con la agonía del futuro; sin los parámetros de ética, estética, belleza, ¡virtud!, ¡virtudes!…

    Es su economía y su saber de ciencia lo que mantiene –en general- sus posiciones.

    ¡Los ideales quedan lejos!… salvo excepciones. Se insinúan, se comentan… ¡poco! Se argumentan ¡menos! Y su realización es escasa.

    Por ello, reconsiderar cualquier posición antes de ejercitar una decisión… es, además de saludable, generoso consigo mismo, humilde ante los demás… y dispuesto a descubrir otras opciones, otras dedicaciones, ¡otros planteamientos!

    Es así como los amores salen a flote, las fidelidades se refuerzan, las intenciones se acrecientan… y la oración se reaviva como llama ardiente que se precisa.

    En reconsiderar, el [1]entusiasmós –“entusiasmós”: entusiasmo- se muestra con vitalidad. ¡Con cautela!, sí, pero con decisión de gratitud; y, con ello, con la actitud de ser grato: de buscar esas acciones, actitudes y palabras que ¡ayuden!, ¡que colaboren!, que ¡entusiasmen!

    Ese reconsiderar ¡al otro!, sin multarlo, sin castigarlo. Contemplándolo. Disponible por si hubiera una necesidad.

    Así es estar orando… mientras se está viviendo. ¡Así!, “viviendo” es orar. Y es dar muestra equivalente de lo que la Creación nos da.

    Dejar de barrer hacia la propia casa, para asumir la vitalidad de lo limpio, de la limpieza. Posicionarse en la pulcritud y en la elegancia del afecto. ¡Y si ocurriera el defecto!, hacer de él un aprendizaje, una rectificación.

    Orar, hoy, implica una ¡plena confianza!... en lo que decididamente se hace. ¡Plena colaboración!… en lo que supone el ideal que se realiza.

    El ser se ‘plenifica’, y cierra la puerta de la vulgaridad, de la desidia, del tedio, de la queja permanente, de la rabia, el rencor… o el apunte de lo incómodo.

    ¡Hacerse pleno en la plenitud! Sí; en la plenitud de los bienes y dones, virtudes y capacitaciones que cada uno tiene, y que se ponen “al servicio de”...

    Porque lo orante lo planifica “En el Nombre de”… ¡Lo Eterno!, del Misterio Creador; de ése que late y palpita… ¡para mantener la emoción!; para que no termine la magia; para que se ensalce ¡la ilusión!; para que no se racionaliza el afecto, la atracción, y más bien se haga… fantasía e imaginación.

     Atrás, diluido y reciclado, debe quedar lo malhumorado, lo dañado, lo inadecuado.

    ¡La bondad!... debe presidir el lenguaje corporal, el lenguaje del silencio, el lenguaje gestual, el lenguaje verbal. Ahí no hay error.

    Llega la Llamada Orante. Llega el momento en que nos llaman, en que nos dicen, en que nos promueven, en que nos recuerdan, ¡en que nos muestran la guía!...

    Sea cual sea la posición, ¡no se hace sectaria! La oración se hace liberadora… porque su muestra no pertenece a ningún poder; sólo persigue la culminación del ser, en base a sus recursos, amplificando su consciencia de bondad, de generosidad, de humildad, ¡de sumisión ante lo que va mostrando!… –por casualidad, por incertidumbre, por imprevisibilidad, por Misterio- esa Creación Fervorosa. Porque evidentemente ¡hay un fervor!... hacia la vida; que, si no es por él, no estaría.

     

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    To reconsider, nowadays perhaps should be an everyday occurrence, according to how the radicalism, the determinism, the impositions, the obligations, are marching…

    The being of humanity of the XXI century finds itself in a trapped state… with the anguish and anxiety of each present; with the agony of the future; without the parameters of ethics, aesthetics, beauty…, virtue!, virtues! …

    It is their economy and their knowledge of science that maintains -in general- their positions.

    The ideals are left faraway!… with some exceptions. They are insinuated, commented… very little! Argued even less! And its realization is scarce.

    For this reason, to reconsider any position before taking a decision… is, besides healthy, generous with oneself, humble before the others… and shows willing to discover other options, other dedications, other approaches!

    Like this is how the loves rise to the surface, the loyalties are strengthened, the intentions increase… and the prayer revives as a burning flame that is required.

    To Reconsider, the [1]enthousiasmós -"Enthousiasmós": enthusiasm- is shown with vitality. With Caution!, yes, but with the decision of gratitude; and, with it, with the attitude of being pleasing: to search for these actions, attitudes and words that help!, that collaborate!, that bring enthusiasm!

    Reconsider the other one!, without imposing a fine, without punishing. Contemplating. Available in case of need.

    Like this is to be praying… while you are living. So!, "living" is to pray. And is to give an equivalent demonstration of what the Creation gives us.

    Stop looking for one’s own benefit to assume the vitality of what is clean, of the cleanliness. Position oneself in the pulchritude and the elegance of the affection. And if the defect happens!, make it a lesson learned; a rectification.

    To pray, nowadays!, implies a full trust!... in what decidedly is done. Full collaboration!… in what supposes the ideal that is performed.

    The being becomes ‘full’, and closes the door of the vulgarity, of the idleness, of the tedium, of the permanent complaint, the anger, resentment… or the noting of what is uncomfortable.

    Becoming full in the fullness! Yes; in the fullness of the goods and gifts, virtues and skills that each one has, and that are put "in the service of"... 

    Because the praying one plans "In the Name of"… The Eternal!, of the Creative Mystery; that pulses and beats… to maintain the emotion!; so that the magic will not end; to exalt the illusion!; so that the affection, the attraction, is not rationalized, and rather they become… fantasy and imagination.

     Behind, diluted and recycled, should be left the bad mood, the damaged, the inadequate.

    The goodness!... should preside over the body language, the language of silence, the language of gestures, the verbal language. There, there is no error.

     

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    Es habitual que, en la medida en que se desarrollan las capacidades del ser –el dominio sobre el entorno, el control sobre la vida en sí-, el ser planifique su trayectoria.

    Y cada uno, según cultura, religión, ambiente, tendencia, genética, etc. –largo-, tiene hoy, llegados a este punto del siglo XXI, un plan; llamémoslo “proyecto”, llamémoslo… Llamémoslo, inevitablemente, “una imposición”.

    ¿Por qué… por qué decimos “una imposición”?

    Porque cada ser, con ese planning, con esa planificación, va a estar ejerciendo; va a estar nominando, criticando, alabando, gustando, disgustando… Todo lo va a pasar por esa planilla.

    Y, claro, como cada uno tiene su planificación, en algunas cosas coincidirá con otros, y en otras no.

    Y bien. ¿Qué ocurre cuando el “no”… aparece? Cuando no es lo que yo pensaba, no es lo que yo había planificado, no es

    Cuando aparecen esas negativas, el ser tiene que recomponerse, replantearse, replanificarse... En teoría.

    ¡Sí!, “en teoría”, porque la mayoría de las veces, cuando no se cumple esa planificación, se establece una rebeldía, una continua imposición, una permanente desclasificación de todo aquello que no sea lo que el ser ha planificado.

    Quedan como ideas fijas, ¡poco móviles!, poco dadas a la improvisación, a la imprevisibilidad.

    De ahí que el Sentido Orante de hoy recale en esos planes, en esas proyecciones, en esos “pensar por otros”, en ese definir…

    El orante ha de saber que está sumergido en un caldo de cultivo de imprevisibles… situaciones, circunstancias, sorpresas…

    Decía el refrán: “El hombre propone y Dios dispone”. Es un dicho –quizá no sea un refrán-; es un dicho, según el cual, la cultura popular nos muestra claramente que, bien, tenemos nuestra planificación, nuestras propuestas, ¡pero!…

    Curiosamente, en la medida en que asumimos esa posición, las negativas de algunos aspectos de nuestra planificación serán asumidas como variables que debemos replanificar, reordenar, recapacitar, reconsiderar… Y esa actitud nos va a permitir una mejor, más clara y más decidida acción… compartida; congeniada.

    Hoy podemos admitir –lo cual era o podría ser muy sensato y lógico-… pero se puede admitir, desde el punto de vista del saber y de la ciencia, que la vida –dentro de lo que sabemos- de desarrolló y se diversificó gracias al “intercambio” de información, de genes… que saltaban de una especie a otra, por diferentes medios de microorganismos; de tal forma que, como sabemos, en nuestro genoma albergamos fracciones virales y fracciones bacterianas que, si las extrajéramos parcialmente, producirían el original que llegó a ese genoma.

    Todo hace pensar que somos, como vida, una mezcla “inteligentemente inducida”. Lo cual nos quita protagonismo… así, ¡de golpe!; aunque gracias a eso podamos hacer transgénicos –“trans-génicos”- y otras experiencias genéticas.

    Y esto vendría al caso… para que fuéramos conscientes y nos ejercitáramos en esa pluralidad –permitamos la palabra- “infinita” de la que estamos configurados, constituidos, conformados. En cuyo caso, los planes deberían disolverse. Hacer prospecciones, posibilidades, probabilidades…; que eso está más –más-… más acorde con nuestra configuración, con nuestra esencia.

    La disponibilidad… según las necesidades que van surgiendo, propias y ajenas: son las que mejor nos orientan hacia cuál debe ser nuestra posición, nuestra colaboración, nuestra calidad y nuestra ¡caridad!... de acción.

    Si asumimos “disponiblemente” las variables que acontecen, disolviendo nuestras planificaciones… y asumiendo nuestra imprevisibilidad como una capacidad creativa, las sorpresas, los imprevistos, los ‘inesperados’, los ‘incomprensibles’, los ‘raros’… –todos esos nombres que empleamos- serán reconocidos como parte integrante de esa vitalidad de la vida, y no como enemigos o como contrarios a nuestros intereses. Y sabremos interrelacionarnos con suficiente habilidad –que la hay- como para ser testimonios de ese intercambio de información, de esa conexión que tiene, cada vida, con cada vida… de especie, de inter-especies…

    Busquemos una sintonía –una “sintonía”- con todas esas disposiciones, con todas esas conexiones, con todas esas comunicaciones... para que nuestras planificaciones dejen de serlo, y se conviertan en disposiciones, disponibilidades…, probabilidades y posibilidades de servicio.

    Disponernos a La Vida implica amplificar nuestra consciencia… hacia cualquier situación, y proponer, sugerir… y dejarse orientar por la misma vida y sus señales. Y, así, adquirir ese nivel ‘vibracional’ o vibratorio, que no está sujeto a un plan previsto, a una idea concreta, sino que… seamos dispuestos y disponibles. ¡Con propuestas!, sí, pero sabiendo que la disposición será… ¡quién sabe!

    Pero estamos atentos, estamos a la escucha permanente… en la disposición de sabernos vehículos liberados y liberadores… en esa Universal Convivencia con La Vida.

    ***

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    It is common that, to the extent that the capacities of the being develop -the dominion over the environment, the control over life itself-, the being plans its trajectory.

    And each one, according to culture, religion, environment, trend, genetics, etc. has today, at this point of the 21st century, a plan; let us call it a "project", let us call it… let's call it, inevitably, an "imposition".

    Why… why do we say "an imposition"?

    Because every being, with that planning, with such planning, is going to be exercising; will be nominating, criticizing, praising, liking, not liking… Everything is going to pass through that form.

    And, of course, as everybody has their planning, in some things they will coincide with others, and in other things not.

    What happens when the "no"… appears? When it is not what I thought, it is not what I had planned, it is not

    When these negatives appear, the being has to recompose itself, rethink itself, re-plan itself... In theory.

    Yes!, "in theory", because most of the time, when such planning is not accomplished, there is a rebellion, a continuous imposition, a permanent declassification of everything that is not what the being has planned.

    They remain as fixed ideas, little mobile!, little given to improvisation, to the unpredictability. 

    That is why the Sense of Prayer enters in these plans, these projections, in those "think for others", in that defining…

    The praying person has to know that it is immersed in a breeding ground of unpredictable… situations, circumstances, surprises…

    The saying goes: "man proposes and God disposes". It is a saying -it maybe not a refrain-; it is a saying, according to which, the popular culture clearly shows us that, well, we have our planning, our proposals, but!…

    Interestingly, to the extent that we assume this position, the negative aspects of our planning will be assumed as variables that we need to reschedule, reorder, consider, reconsider… And that attitude is going to allow a better, clearer and more decisive action… shared; harmonized.

    Today we can accept -which was or could be very sensible and logical-…  it can be admitted, from the point of view of knowledge and science, that life –in as far as we know- developed and diversified through the “interchange” of information, of genes… that jumped from one species to another, by different means of microorganisms; in such a way that, as we know, in our genome we house viral and bacterial fractions that, if we partially removed them, would produce the original that came to this genome.

    All of this makes us think that we are, as life, an “intelligently induced” mixture. Which takes away our protagonist attitude… suddenly!; although thanks to that we can do transgenic -"trans-genic"-  and other genetic experiences.

    And this would be relevant… so that we become conscious and exercise ourselves in that "infinite"–allow us the word- plurality of which we are configured, constituted, conformed. In which case, the plans should be dissolved. Make prospections, possibilities, probabilities; that would be more -more-… more in line with our configuration, with our essence.

    The disposition… according to the emerging needs, one’s own and of others: are the best guide to orientate us towards what should be our position, our collaboration, our quality and our charity!... of action.

    If we assume “with disposition” the variables that occur, dissolving our plans… and assuming our unpredictability as a creative capacity, the surprises, the 'unexpected', the 'incomprehensible', the 'rare'… -all those names that we use- will be recognized as an integral part of that vitality of life, and not as enemies or as contrary to our interests. And we will know how to relate with sufficient ability -that there is- to be testimony of that exchange of information, of that connection, that has, every life, with each life… of species, of inter-species…

    Let us look for a unison -a "harmony"- with all of those dispositions, with all these connections, with all these communications... so that our plans cease to be, and become dispositions, availabilities…, probabilities and possibilities of service.

    To put ourselves in the disposition of Life implies to amplify our consciousness… towards any situation, and propose, suggest… and to let oneself be orientated by life itself and its signals. And, like this, acquire that 'vibrational' or vibration level, which is not subject to a baseline plan, to a specific idea, rather that… we are willing and available. With proposals!, yes, but knowing that the disposition will be… who knows! 

    But we are aware, we are in the permanent listening… in the disposition of knowing that we are liberating and liberated vehicles… in that Universal Living-together with Life.

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ORACIÓN

La Oración que realizamos es una Oración que no está circunscrita a ninguna religión. Creemos que la Oración puede ser un instrumento Liberador y Sanador. Y tiene como referencia a la Creación, a las diferentes Fuerzas que nos animan sin entrar en ponerle un nombre u otro. La creencia de que la Oración es un elemento indispensable para nosotros, nos llevó a crear un espacio dedicado exclusivamente a la oración: “La Casa del Sonido de la Luz”, un lugar situado en el País Vasco , en Vizcaya, en la estructura de un caserío. Allí se realizan encuentros orantes y jornadas de retiro.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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