LEMA ORANTE

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    Se hace tibio el afecto, cuando no se lo cuida.

    Se hace frío… lo cálido, cuando se descuida.

    Se hace distancia, la proximidad, cuando se olvida.

    Se hace aullido de reclamo, cuando… se vive, se va, en escondida.

    Se hace desprecio, el no hacer aprecio… de lo pequeño e insignificante.

    Se hace vanidad… con los desprecios.

    Se hace soberbia, con los logros conseguidos.

    Se hace egolatría, con la esclavitud de los otros.

    Se hace egolatría, con la imposición a la obligada aceptación de lo que se piense y lo que se diga.

    Se hace drama, de cualquier acontecer que no encuadre en el esquema personal.

    Se hace tragedia, la falla de no lograr alguna propuesta o alguna ganancia.

    Se hace envidia, de cualquier alegría ajena.

    ¿Qué clase de hacer es éste? ¿Qué clase de hacer, ¡tan apartado de la vida!, el que cotidianamente el ser realiza, hace y hace? ¡Dejando la vida atrás o a un lado! Creyendo que el vivir es… el logro del más capacitado.

    ¿Qué vivir es éste, cargado de intereses, de alcances, de logros, de acopios, de posesiones? ¿¡Qué hacer extraño!, alejado de las bondades que propician la vida?

    El sentido orante nos recuerda… algunos perfiles que nos alejan del vivir; y no sólo eso, sino que impiden el vivir de otros.

    Se hacen tan frecuentes estos perfiles de ‘haceres’ que, el ser, con frecuencia, no se da cuenta; con lo cual establece un estilo de vivir, sin vivir, el cual acepta como lo adecuado, porque él puede protagonizar todo ese acontecer. Y como de lo que se trata en ese perfil sin vida es de ser protagonista, no hay cuenta –no hay cuenta- de otras posibles actitudes, de otros posibles perfiles: de aquellos que están pendientes; de aquellos que están buscando; de aquellos que están soñando, imaginando, recreando; de aquellos que están… solidarios; de aquellos que están aliviando, consolando; de aquellos que son ¡compasivos!…; de aquellos que hacen bondad en sus ‘haceres’; de aquellos que dan sin buscar respuesta; de aquellos que ofrecen… sin aplausos; de aquellos que no buscan protagonismo, sino tan sólo ser una ofrenda; emisarios de la Creación; peregrinos… de vidas eternas.

    Sí hay otros perfiles, que parece –por aquello de los infinitos perfiles- que parece que sí se corresponden con un hacer viviente, con un hacer sorprendente, con un hacer extraordinario… que se evidencia por las muestras; que no se conforma con hacer lo justo, sino que se dispone siempre a lo extraordinario.

    Recelos, celos y competencias; envidias y… ganancias, con pérdidas y angustias: ése es un día… “corriente”.

    ¡Fíjense hasta qué punto la consciencia del ser ha manipulado la vida y la conciencia de vivir, que ha dado consistencia y existencia a “un día corriente”!

    ¿Qué es “un día corriente”? ¿La absoluta desidia, y la vanidad de dominar y controlar y… acostumbrarse a lo que manden, a lo que mandan, a lo que mando…?

    Sólo existe “el día corriente”… en los que no están al corriente de la vida. ¡No existe el día corriente, que pasa –como se suele decir- “sin pena ni gloria”!

    El día es excepcional… ¡siempre! Y en el momento en que deja de serlo es cuando el hombre ha secuestrado su estar en vida, y empieza su estar en muerte.

    Tiene entornos y potencialidades que reclaman… la consciencia extraordinaria de cualquier día.

    El “día corriente” ha sido la esclavitud de cerrar los sentidos a lo que nos da todo un ambiente.

    Y al lado de ello está otra sentencia hacia la muerte: “¡Como siempre! ¡Aquí, como siempre!”.

    ¡Qué vanidad de eternidades! “Qué vanidad de eternidades”. Como si se conociera de “siempre”.

    “¡Siempre es así!”. “Porque siempre ocurre…”.

    ¡Qué vulgaridad de deducciones! ¡Qué desagüe de residuos! ¡Qué irrespeto al “siempre”!

    “Siempre”, está fuera de nuestro alcance. Gravita sobre la vida. Es expresión de vida. Cuando el hombre se apropia del “siempre”, cataloga, ratifica, dramatiza y ¡sepulta!... cualquier acontecer.

    “¡Siempre es así!”… “No, si ya se sabe que siempre que pasa esto… ocurre lo otro”.

    ¡Claro! Habla desde el punto de vista de una consciencia secuestrada que ha raptado un trozo de vida; que lo ha vulgarizado, manejado y estipulado… y que lo ha condenado a muerte.

    Y la palabra va haciendo y haciendo… convenciendo y convenciendo… en esa guerra que el ser ha declarado a la vida. Él, vivo, declara la guerra a la vida, con esos perfiles tortuosos, con esas palabras finales, con esa petulancia de credos.

    ¡Ay!... Oración de claridades, que nos muestras las penurias y nos abres ventanas de ilusiones.

    ¡Ay!... Oraciones de… amplificados mares, en donde se pierde la vista y se inquieta la consciencia… ¡por no saber!, pero que se calma cuando sabe que el Misterio la envuelve.

    ¡Ay! Orar en la intimidad de ser… ¡de ser en un Infinito, de ser en un Eterno, de ser en un Inacabado!... ¡No estoy acabado! Nunca llegaré a estarlo, porque en los infinitos no hay acabados. Hay culminantes, secuenciados, alternados.

    “Siem-pre” es pronto. Sí. “Siempre”, es pronto en la Creación. Y esa prontitud es sorpresa, es imprevisto, es inesperado; cambiante, creativo, novedoso… Eso sí se parece al ”siempre”.

    Recién amanece, una eternidad nos contempla; una novedad nos ampara; una sorpresa nos corteja…

    Y en la medida en que reflejamos esa amparada presencia, en esa medida nos hacemos en ¡nuevas conciencias!… y nos apartamos de las sentencias que han secuestrado y que han manipulado el vivir, con preferencias, con sectarismos, con racismos, vigilancias e incredulidades.

    Abrimos la puerta para salir del gueto conceptual. Abrimos las ventanas para que se ventile al Universo nuestra consciencia aprendida, controlada y dominada. ¡Y convertirnos en frágiles, sensitivos y… disponibles!

    ¡Proponerse, predisponerse para hacer vida… de la vida, en vida!…

    La que sintoniza con el “siempre”.

    La que sólo se referencia con lo Eterno Misterioso.

    ¡La que no está atada!... a nudos de importancia y de ganancia, de privilegio, de ¡seguridad!...

    ¡Qué distorsiones!...

    ***

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    The affection becomes lukewarm, when it is not cared for. 

    It becomes cold…  what is warm, when it is neglected.

    It becomes distance, the proximity, when you forget.

    The claim becomes howl, when… you live, you go, in hiding.

    It becomes contempt, when there is no appreciation… of the small and insignificant.

    It becomes vanity… with the disdain.

    It becomes haughtiness, with the achievements.

    It becomes egotism, with the slavery of the others.

    It becomes egotism, with the imposition of the forced acceptance of what you think and what you are saying.

    It becomes drama, whatever events that do not fit in the personal schema.

    It becomes tragedy, the failure to achieve any proposal or some profit.

    It becomes envy, any joy of others.

    What kind of action is this? What kind of action, so far removed from life!, where the being realizes, does and makes, on a daily basis? Leaving life behind or to the side! Believing that to live is… the achievement of the most capable one.

    What life is this, loaded with interests, accomplishments, of achievement, of collecting, , of possessions? What strange action!, removed from the goodness that promote  life?

    The meaning of prayer reminds us… some profiles that remove us from the living; and not only that, they prevent the lives of others.

    These profiles of ‘actions’ become so frequent that, the being, frequently does not realize; with this is established a style of living, without living, which accepts this as appropriate, because it can be the protagonist of all that happens. And as in this profile without life what is important is to be the protagonist, it is not taken into account -it is not taken into account- other possible attitudes, of other possible profiles: of those that are alert; those who are seeking; of those who are dreaming, imagining, recreating; of those who are… solidarity; of those who are relieving, comforting; of those who are compassionate!…; of those who do goodness in their ‘actions’; of those who give without seeking response; those that offer… without applause; of those who do not seek to be the protagonist, but just to be an offering; emissaries of the Creation; pilgrims… of eternal lives.

    Yes, there are other profiles, which seem -because of the infinite profiles- that seem that they do correspond with a living ‘action’, with a surprising doing, with an extraordinary making… that is evidenced by the demonstrations; that do not conform with doing what is just, but that is always available to the extraordinary.

    Suspicion, jealousy and competition; envies… profits, with losses and distress: that is a normal "everyday"... day.

    Just look to what point the consciousness of the being has manipulated life and the consciousness of living, that has given consistency and existence to "a normal everyday day"!

    What is a normal day?" The Absolute indolence, and the vanity of dominating and controlling and… getting used to be commanded, to what they command, to what I command…?

    There only exists "the normal day to day"… in those who are not aware of life. There is no normal day,  that happens -as they usually say- "without pain nor glory"!

    The day is exceptional… always! And when it ceases to be so is when mankind has hijacked its being in life, and begins its being in death.

    It has environments and potentialities that call for… the extraordinary consciousness of any day.

    The "normal day" has been the slavery of closing the senses to what all the environment gives us.

    And next to it is another sentence to death: "As always! Here, as always!"

    What a vanity of eternities! " Vanity of eternities." As if it knew of "always".

    "It is always like this!". "Because it always happens…"

    What a vulgarity of deductions! What a drain of waste! What a disrespect to the "always"!

    "Always", is out of our reach. It gravitates over life. It is an expression of life. When the man takes ownership of the "always", it catalogues, ratifies, dramatizes and buries!... whatever occurrence. 

    "It is always like that!"… "No, it is already known that whenever this happens… happens the other".

    Of course! Speaking from the point of view of a kidnapped consciousness that has kidnapped a piece of life; that has vulgarized it, managed and stipulated it… and that has sentenced it to death.

    And the word is doing and making… convincing and convincing… in this war that the being has declared on life. IT, alive, declares war on life, with these tortuous profiles, with those final words, with such petulance of creeds.

    Ay!... Prayer of clarities, that shows us the hardships and opens the windows of illusions.

    Ay!... Prayers of… amplified seas, in where the sight is lost and the consciousness is restless… because of not knowing!, but  it calms when it knows that the Mystery envelops it.

    Ay! Pray in the intimacy of the being… of being in an Infinite, of being in an Eternal, of being an Unfinished being!... I'm not finished! I will never be that, because in the infinite there are no finished. There are culminations, sequenced, alternating.

    "Always" is soon. Yes. "Always", is early in the Creation. And that promptness is surprise, is unpredictable, is unexpected; changing, creative, innovative… That seems to be "always".

    Newly dawns, an eternity contemplates us; a novelty covers us; a surprise woos us… 

    And to the extent that we reflect that sheltered presence, to that extent we make a new consciousness!… and we reject the statements that have abducted and that have manipulated living, with preferences, with sectarianism, with racism, surveillance and disbeliefs.

    We Open the door to get out of the conceptual ghetto. We Open the windows to ventilate in the Universe our programed consciousness, controlled and dominated. And convert to fragile, sensitive and… available!

    To decide, pre-dispose, to make life… of the life, in life!…

    The one that unifies with the "always".

    The one that only has the Eternal Mystery as a reference.

    That which is not tied!... to knots of importance and gain, privilege, of safety!...

    What distortions!... 

    ***

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    “Aceptarse”… “Conformarse”… “Adaptarse”… “Transfigurarse”…

    Procesos que, como peldaños de una escalera, nos llevan hacia consciencias amplificadas… en el sentido de realizarse según la naturaleza de la vida; sin limitaciones, sin obstáculos.

    El Sentido Orante nos promueve a… aceptarnos; dejar la lucha con uno mismo. Aceptarnos en compasión, complacientemente.

    Desde ahí, adecuarse: adquirir cualidades que permitan descubrir nuestro espacio.

    Adaptarse, en la medida en que tenemos en cuenta nuestro entorno… y las diferentes variables que se adecúan a nuestra aceptación.

    Y en ese proceso nos conformamos, no en el sentido conformista del término, del que no aspira, sino en el sentido mayor de adaptación. Asumimos formas, actitudes, gestos, expresiones… que dan muestra de nuestra procedencia; de nuestra estancia.

    Aceptados, adecuados, adaptados, conformados y… transfigurados.

    ¿Qué implica este peldaño, de los infinitos que hay?

    Implica que… nuestros poros de consciencia se han abierto. Implica que nuestra evolución se ha hecho universal. Implica que tenemos consciencia de Universo. Implica que nacemos permanentemente. Implica que somos… ¡no solamente lo que aspirábamos!, sino lo que inspiraba la Creación.

    Es similar o semejante… Como aquel que, estando enfermo, recupera su salud, y lo vemos brillante, lo vemos activo, ágil, sonriente…

    Su figura se ha transfigurado. Y de la penuria del dolor, del sufrimiento, del drama, ha pasado al gozo de vivir, de distraer, de agradecer… y dar gracias.

    Ciertamente, estas características que nos recuerda el Sentido Orante no son primero ésta, luego ésta, luego ésta… Pueden servir como medio didáctico, pero todas ellas se fraguan simultáneamente.

    Y, ¡claro está!, no culminamos ‘transfiguradamente’. Ese es un punto álgido que tendrá a su vez sus diferentes posiciones. Pero sí conviene adecuarse, adaptarse, aceptarse… de algunas maneras o formas, para que esa transfiguración se pueda ir fraguando.

    Todo ocurre a la vez.

    ¡Se ha creado un sentido de consciencia de suma… o de resta, o de multiplicación, o de división! Son ¡falsos! A la vez que como, respiro, y se producen los ritmos hormonales… y la sensibilidad está despierta, y veo y oigo…; y llueve y anochece y amanece…

    ¡Sí! Hay… –es cierto- hay procesos que se pueden configurar en… empieza la semilla, luego brota, luego las hojas, luego…

    Sí, pero… eso es aparente. Estamos hablando ahí de “ritmos”, pero la musicalidad es global, es simultánea. Simultáneamente a que la semilla germina, se están gestando los pétalos de la flor; pero llevan su ritmo.

    Si adecuamos nuestra consciencia a lo simultáneo, nos liberaremos del yugo del sumar, ser más, ser menos…; de restar; de multiplicar… e ir a gran velocidad; de dividir, y repartirnos, partirnos.

    Somos integración, dispersa a la vez, con un sentido de universo viajero.

    “Somos integración, dispersos a la vez… en un universo viajero”.

    Lo aparente nos puede confundir hasta el punto de considerarnos exclusiva materia; des-almarnos y des-amarnos, y amarrarnos… amarrarnos a un poste que nos sujeta. ¡Amarrarnos a esas dependencias de costumbres, de reglas, de normas!... incapaces de lo excepcional; inútiles en lo creativo.

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    "Accept"… "Conform"… "Adapt"… "Transfigure"…

    Processes that, like rungs of a ladder, lead us towards an amplified consciousness… in the sense of fulfilling oneself according to the nature of life; without limitations, without obstacles.

    The Meaning of Prayer promotes us to… accept ourselves…; to leave behind the struggle with oneself. Accept ourselves in compassion, complaisantly.

    From there, adjust: acquire qualities that permit us to discover our space.

    Adapt, to the extent that we take into account our environment… and the different variables that are suited to our acceptance.

    And in that process, we conform, not in the sense of the conformist term that does not have aspirations, but in the greater sense of adaptation. We assume forms, attitudes, gestures, expressions… that show our origin; our stay.

    Accepted, adequate, adapted, conformed and… transfigured.

    What is implied in this step, in the infinite ones that there are? 

    It implies that… our pores of consciousness have been opened. It implies that our evolution has become universal. It implies that we have consciousness of the Universe. It implies that we are permanently born. It implies that… we are… not only what we aspired to!, but rather what the Creation inspired.

    It is the same or similar… like the one who, being sick, recovers its health, and we see them shine, we see them active, agile, smiling…

    Its figure has transfigured. And from the penury of pain, of suffering, of the drama, it has passed over to the joy of living, distracting, of being grateful… and gives thanks.

    Certainly, these characteristics that the Sense of Prayer recalls are not… first this, then that, then the other… They can serve as a teaching tool, but all of them are forged simultaneously. 

    And, it is clear!, no… we don’t culminate 'transfigured'. This is a pivotal point… that will have in turn its different positions. But it is desirable to adapt, adjust, accept… in some way or another, so that the transfiguration can continue to be forged.

    Everything happens at the same time.

    A sense of consciousness has been created of adding… or subtracting, or multiplying or dividing! They are false! At the same time as I eat, I breathe, and hormonal rhythms are produced… and the sensitivity is awake, and I see and I hear…; and it rains and the sun sets and the sun rises…

    Yes! There are… -it is true- there are processes that can be configured in… the seed begins, later it sprouts, then the leaves, then… 

    Yes, but… that is apparent. We are talking there about "rhythms", but the musicality is global, it is simultaneous. Simultaneously as the seed germinates, are developing the petals of the flower; but they have their rhythm.

    If we adjust our consciousness to the simultaneous, we will liberate ourselves from the yoke of adding, of being more, of being less…; subtracting; multiplying… and going at a high speed; to divide, and divide up, to divide ourselves.

    We are integration, dispersed at the same time, with a sense of universal traveller. 

    "We are integration, dispersed at the same time… in a traveling universe".

    The apparent can be confusing up to the point of considering ourselves… exclusive matter…; soulless, loveless, and tied up to… tied up to a post that supports us. We tie ourselves to those dependencies of customs, rules, norms!... incapable of the exceptional…; useless in the creative.

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    Los recuerdos que para cada cual fueron dolorosos… se mantienen. Además, se entretienen y se cultivan. En cambio, los recuerdos gozosos se diluyen, se marchitan, se olvidan.

    Y así, así se establecen relaciones entre las comunidades, personas y seres de humanidad, en donde lo que más permanece es lo doliente, lo frustrante, lo incómodo. Y bajo esa premisa se establece una comunicación que, salvo excepciones, sólo puede dar dificultades, incomodidades…; porque se van a encontrar –fíjense bien- se van a encontrar recuerdos y referencias de desagrado, con otras que también lo son. ¡Casi van a competir! En el fondo se muestran como buscando alivio, consuelo. ¡Pero para dar el alivio y el consuelo!... habría que haber cultivado los momentos gozosos, alegres, excepcionales, diferentes…

    Y resulta que se han olvidado. Y resulta que se han diluido.

    Y es así como los seres tienden a compartir sus penas y dolores, sus tragedias y sus dramas; pero, poco, cada vez menos, sus disfrutes y sus gozos, ¡que pronto se olvidan!: en una semana, ¡en dos semanas!…

    El Sentido Orante no se sitúa en la alerta de esa disposición, que sucede así –“que sucede así”- por la permanente competencia que establecen los seres para liderar una relación. ¡Sí! Se establece una competencia para ver quién domina, quién controla, quién manda, quién maneja, quién manipula… Y en esa contienda, claro, ocurren sucesos incómodos, desagradables… que son los que se recuerdan. Los gratos y agradables, como no se sabe muy bien de qué protagonista son, se diluyen, se olvidan. Y es así como prevalece lo incómodo, lo negativo, lo desagradable, con una nitidez realmente sorprendente.

    Resulta que nuestro modelo, tanto biológico como –permitamos la palabra- “espiritual”, está con dotación para una misión, para una realización que trae compostura, sonrisa, arreglo, alegría, salud, ¡ánimo!...

    ¿¡Ánimo!?... ¡Ah, sí! ¡De alma!

    Pero sucede que, aunque el alma lo pensara –aunque el alma lo pensara-, sucede que no era tan fácil, a pesar de la dotación, realizar la misión. Y aparecen competidores, competencias, desacuerdos… y las misiones se quedan a medias. Con lo cual –con lo cual- cada ser queda frustrado, porque no ha podido –o no puede habitualmente- mostrar, ejercitar y desarrollar su cometido, porque ya alguien hay que… ha competido.

    ¿Y cómo decirse unos a otros: “No, mira, yo vine para esto”. ”No, a mí me trajeron para esto otro”. “Tú ocúpate de lo tuyo y yo me ocuparé de lo mío, y tendremos un nexo común”…?

    ¡Difícil!…

    Porque desde el principio –¡quién sabe a qué se llama principio!-, pero digamos que en la manifestación que acordemos como historia “posible”, el sapiens empezó a competir, con sus sapiencias; a imponer sus creencias. Y claro, el que era sometido, ¿qué iba a recordar? El sometimiento, las mofas, los castigos, los racismos… Eso, ¡claro!

    Como se ve ahora en el mundo contemporáneo. ¿Qué se recuerda? ¿¡Qué, qué se recuerda!? Hoy es el día de la tuberculosis, mañana es el día del cáncer, pasado es el día de la bomba cual o tal… ¿Qué se recuerda? Tal atentado, tal terremoto, tal…

    Qué pocas efemérides de… “Y tal día como hoy, en el 1857, se celebró un gran baile en Kentucky, donde acudieron pelirrojos, rubias, morenos… –bueno, morenos pocos-, y bebieron, cantaron, se fueron a la foresta y… ‘forestaron’… Y fue un día “feliz”, de esos que se llaman. ¡Feliz!”.

    .- ¿Eso cuándo ocurrió?

    .- En 1854. Bueno, o si prefiere, en 1727.

    Podría existir, ¿no?

    Podríamos por ejemplo poner y recordar: “Y tal día como ayer, 25 de mayo, nos cenamos un mole estupendo al estilo griego-neoyorkino-mejicano. Bueno, ¡estupendo! Fue en el 2017, ¡en mayo! ¡Y comieron! ¡¡Y comieron!!, ¿eh? Y hablaron, y se rieron… y ¡ya! Ya. Pero vamos a recordarlo. Fue un momento grato, agradable”.

    Pero normalmente eso no ocurre, sino que recordamos perfectamente el día que vino la inspección a ver…; el día que llegaron los de la cerveza y dijeron…; el día en que el helicóptero, el avión hizo la foto y dijo que teníamos la calva mal puesta; el día que…

    .- ¡Dios! ¿“La calva mal puesta”?...

    .- ¡Sí! ¡Estamos permanentemente espiados, controlados, vigilados!… por unos o por otros, por los cercanos o por los lejanos.

    Fíjense en las relaciones afectivas: cuando se diluyen o se rompen o se espantan… y se pregunta: “Bueno, ¿y qué pasó?”. ¡Buuufff! ¡Aparece una cantidad de quejas!...

    .- Pero ustedes estuvieron…

    .- Sí, pero…

    .- Pero ¿ni un día así… “chapeau”?

    .- ¿Qué es “chapeau”?

    .- Nada. Déjelo... De salud. O sea, saludable.

    .- No, pues… el caso es que…

     

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    The memories that for each were painful… are maintained. In addition, they are entertained and cultivated. In contrast, the joyful memories are diluted, they wither, they are forgotten.

    And so, like this are established relations between the communities, individuals and beings of humanity, where what remains most is the suffering, frustrating, the uncomfortable. And under that premise a communication is established that, with a few exceptions, can only bring difficulties, discomforts…; because they are going to find -note well- to find memories and references of displeasure, with others that also are. They are almost going to compete! Deep down they show as if seeking relief, comfort. But to give the relief and comfort!...  the joyful, happy, exceptional, different moments would have to be cultivated... 

    And it turns out that they have been forgotten. And it turns out that have been diluted. 

    And this is how human beings tend to share their sorrows and pains, their tragedies and their dramas; but, a little, each time less and less, its enjoyment and its joys, are soon forgotten!: in one week, in two weeks!...

    The Meaning of Prayer does not place itself in the alert of that disposition, which happens like this -"that happens like this "- because of the permanent competition that the human beings establish to lead a relationship. Yes! A competition is established to see who dominates, who controls, who is in charge, who manages, who manipulates… And in that argument, of course, unpleasant, uncomfortable events occur… they are the ones that are remembered. The sweet and pleasant, as we do not know very well from which protagonist they come from, are diluted, are forgotten. And this is how the uncomfortable, the negative, the unpleasant, prevails, with a really surprising sharpness.

    It turns out that our model, both biological and -permit us the word- "spiritual", is endowed for a mission, for a realization that brings composure, smile, arrangement, joy, health, spirits!... 

    "Spirits!?... Ah, yes! Of the soul!

    But it happens that, although the soul might think -although the soul might think- it happens that it was not so easy, in spite of the endowment, to carry out the mission. And competitors, disagreements, appear… and the missions are left half done. With which –with which- each being is left frustrated, because it has not been able to -or cannot usually- show, exercise and develop its role, because already there is someone who… has competed.

    And how to say to each other: "No, look, I have come for this." "No, they brought me for this or the other". "You take care of yours and I'll take care of mine, and we will have a common link"…?

    Difficult!… 

    Because from the beginning -who knows what is called the beginning!-, but let's say that in the manifestation that we agree on as "possible" history, the sapiens began to compete with its sapience’s; to impose their beliefs. And of course, the one that was submitted, what was he going to remember? The subjugation, the taunts, the punishments, the racism… That, of course!

    As is now seen in the contemporary world: What is remembered? What, what is remembered!? Today is the day of tuberculosis, tomorrow is the day of cancer, the next day of such and such bombing… What is remembered? That attack, earthquake, that…

    How few ephemerides of… "And on a day like today, in 1857, was held a great dance in Kentucky, where attended redheads, blonds, brunettes… -well, brown, a few- and they drank, sang, went to the forest and… 'afforested'... And it was one of those so called "happy" days. Happy!".

    .- When did that happen?

    .- In 1854. Well, or if you prefer, in 1727.

    It could exist, right?

    We could for example, remember: "And on a day like yesterday, 25 May, we ate a great mole, Greek-New York-Mexican style. Well, great! It was in 2017, in may!. And we ate! And we ate!!, eh? And talked, and laughed… and!. But we are going to remember it. It was a pleasant moment".

    But usually this doesn't occur, rather we remember perfectly the day that came the inspection to see…; the day that those of the beer came and said…; the day that the helicopter, the aircraft made the photo and said that we had the bald patch badly placed; the day that…

    .- God! "The bald patch badly placed"?...

    .- Yes! We're constantly spied upon, controlled, monitored!… by some or by others, by close ones or not so close.

    Look at the affectionate relationships: when they dilute or they break or get scared… and they ask: "Well, and what happened?" Buuufff! A number of complaints appear...

    .- But you were…

    .- Yes, but…

    .- But was there not even a day … "chapeau"?

    .- What is "chapeau"?

    .- Nothing. Let it go... Of health. Well, healthy.

    .- No, well… the case is that…

     

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    Nuestra sola presencia como vida, como estructura, es un intermediador.

    Intermediamos en fluidos, en resonancias, en vibraciones, en mensajes, en contactos… En un sinfín de mecanismos.

    No es nuestra presencia, vana. Es precisa y necesaria, según la necesidad que en el Misterio permanece… y que continuamente cambia; igual que espacialmente nunca estamos quietos, detenidos en un lugar, sino que estamos en permanente viaje, en una constante aventura.

    Mientras ésta se produce, cada ser –y no es difícil de descubrir- es intermediario de aconteceres. Actúa de “medio” para que aquello suceda… o que lo otro no ocurra.

    Somos, como seres, semejantes a nuestra propia estructura, en la que billones de células se combinan –en sus funciones y en sus mensajes- con billones de otras células de otras especies… –especialmente bacterias- con las que intercambiamos información que hoy por hoy no conocemos con claridad –dejémoslo así-.

    La intermediación de cada unidad celular, hace posible… dificulta… favorece… retarda…

    De ahí la responsabilidad –sin que se tome como algo de miedo-… la responsabilidad de ¡vivir! Porque constituimos y somos unidades intermediarias, de intermediación. Y si no estuviéramos… éste, aquél o el otro, no pasaría aquello.

    Esto no constituye ningún protagonismo en los infinitos momentos del vivir. ¡Claro que no! Es más, aquel que se erija en protagonista, lo que hace es dificultar la intermediación de los otros, acaparando y bloqueando otras funciones.

    Y si bien no somos o no debemos actuar como protagonistas, sí –bajo esa responsabilidad, bajo esa consciencia de que somos Creación Misteriosa, dispuestos en posiciones misteriosas para realizar misteriosas funciones para las cuales misteriosamente estamos diseñados, que no sabemos, misteriosamente, cuándo, cómo y de qué forma– recibiremos el auxilio misterioso, necesario.

    Y, misteriosamente, no sabremos cuál es realmente nuestra función, que tantas veces los filósofos se preguntaron: “Quién soy, de dónde vengo, adónde voy… y qué hago aquí”

    La asunción, el asumir la intermediación como “una clave misteriosa de la vida”, nos coloca –y hay que fijarse bien en esto- nos coloca en una posición libertaria infinita.

    ¡Lo que ocurre es que la vanidad, el orgullo, la soberbia, la ‘acaparación’, nos da rabia!, por no saber… ese misterio. Y justamente el misterio nos capacita para don’t worry: “no se preocupe”. ¡Para quitarnos preocupación! Porque si tuviéramos que preocuparnos y ser responsables de esa intermediación, no se daría la vida.

    ¡Y es una acción! ¡Hay que actuar!... Pero la liberación que da el no hacerse el protagonista, el imprescindible, el necesario…; aunque seamos imprescindibles y necesarios, pero no vivirlo como una particularidad personal, sino como un cuadro de necesidad Creacional ¡Misteriosa!

    Porque, sin duda, si nosotros tuviéramos que hacer el mundo y la vida, lo haríamos de forma diferente, como así se trata de hacer. Sin conseguirlo, por cierto. Al menos, desde el punto de vista orante. Porque mucho se podría decir de que el hombre ha conseguido y ha logrado adulterar de tal forma y manera, la vida, que… bla, bla, bla, bla, bla

    Sí, pero… el misterio continúa. Y las causas, las razones y las explicaciones no llegan a satisfacernos.

    ¡Pero no somos capaces de vivir libertariamente, liberadoramente, gracias al auxilio del Misterio! ¡Parece como si tuviéramos que tener una participación especial! Parece que un virus nos reclama el convertirnos en actores protagonistas, y no queremos salir en la obra como el que lleva el agua, el que barre o el que enciende la luz. Queremos un puesto de primer ministro, de jefe del ejecutivo o de… general, de obispo, de arzobispo, de cardenal… ¡Bueno! Y si es posible, de Papa.

    Pero ese mundo que queremos fabricar, al desconectarnos de nuestra posición de intermediación, no… no se da. Fracasa una y otra vez, porque no es. Pero el Misterio de los Misterios lo consiente, lo permite.

    Y nos preguntamos: “¡Ay!… ¿Cómo es posible que…?”.

    Por ejemplo, la noche del pasado lunes, un atentado terrorista en Mánchester, en un concierto para jovencitos: 22 muertos y cincuenta y tantos heridos. De momento.

    Y cuando esto sucede, nos preguntamos y nos ‘alharacamos’ –de “alharacas”-: “¡Qué barbaridad!”

    Pero es curioso: en nuestra intermediación no cuenta que 400.000 seres humanos están en una hambruna desesperada, en el cuerno de África; y que, ¡bueno!, tan sólo cerca de 200.000, en Yemen, morirán en breve por el cólera, producido por el bloqueo guerrero consentido por –evidentemente- el poder de occidente.

    ¡Es curioso! ¡Pero eso no cuenta! ¿Ven? Ahí asume el papel protagonista. Y no se trata de comparar, sino de incluir todo.

    Nos podemos imaginar la desolación de las personas que han estado implicadas: familiares, amigos… Eran jovencitos que se reunían en un centro, en el “Mánchester Arena”, con capacidad para ¡21.000 personas! Y por fuera explotaron dos bombas y… se creó el terror, el horror.

    ¡Ay, ay!... No hay que estar muy lince… para saber que estamos “muy cerca”.

     

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    Our mere presence as life, as structure, is an intermediary.

    We intermediate in fluids, in resonances, in vibrations, messages, contacts… In a never-ending mechanism.

    Our presence is not in vain. It is accurate and necessary, according to the need that remains in the Mystery… and that continually changes; as well as spatially we are never still, detained in one place, rather we are in constant travel, in a constant adventure.

    While this occurs, each being -and it is not difficult to discover- is an intermediary of happenings. Acts as a "medium" so that this happens… or that the other does not occur.

    We are, as beings, similar to our own structure, in which billions of cells combine -in their functions and in their messages- with billions of other cells of other species… -especially bacteria- with which we interchange information that today we do not know with… with clarity - let's leave it at that.

    The intermediation of each cell unit makes it possible… difficult… favours… retards…

    Hence the responsibility -without taking it as something fearful-… the responsibility of living!; because we constitute and we are intermediary units of intermediation. And if we were not… this, that or the other, that wouldn't happen.

    This does not constitute any protagonist attitude in the infinite moments of living. Of course not! What's more, the one who is the protagonist makes the intermediation difficult for the others, hoarding and blocking other functions.

    And while we are not or we must not act as protagonists, if -under this responsibility, under that consciousness that we are a Mysterious Creation, arranged in mysterious positions to perform mysterious functions for which mysteriously we are designed, that we do not know, mysteriously, when, how and in what way- we will receive the, necessary mysterious assistance.

    And, mysteriously, we will not know what is really our role, that so many times philosophers asked: "Who I am, where do I come from, where am I going… and what am I doing here"

    The assumption, assuming the intermediation as "a mysterious key of life," puts us - and we must look well at this- puts us in a libertarian infinite position.

    What happens is that the vanity, pride, arrogance, the wanting to have all, gives us rage!, because of not knowing… that mystery. And it is precisely the mystery that enables us to don't worry: "Don't worry." To take away the concern! Because if we had to worry about and be responsible for such intermediation, life would not be.

    And it's an action! You have to act!... But the liberation that it gives not being the protagonist, the essential, the necessary…; although we are essential and necessary, but to not live it as a personal particularity, but rather as a Creational Mysterious need!

    Because, without a doubt, if we had to make the world and life, we would do it differently, as is how we try to do. Without achieving it, by the way; at least from the point of view of the prayer. Because so much it could be said that man has achieved and has been able to alter in such form and manner, life, that… blah, blah, blah, blah, blah… 

    Yes, but… the mystery continues. And the causes, reasons and explanations do not satisfy us.

    But we are not able to live liberated, thanks to the help of the Mystery!" It seems as if we had to have a special participation! It seems that a virus requires of us to become protagonist actors, and we don't want to appear in the play as the one who carries the water, sweeps, or that turns on the light. We want the part of prime minister, chief executive or… general, bishop, archbishop, cardinal…  and if possible of the pope.

    But this world that we want to manufacture, in disconnecting us from our position of intermediation, does not… does not happen. It fails over and over again, because it is not this. But the Mystery of Mysteries consents, permits.

    And we wonder: " Oh!… How is it possible that…?"

    For example, last Monday night a terrorist attack in Manchester, at a concert for youngsters: 22 dead and fifty injured. For the time being.

    And when this happens, we wonder and overreact: "How terrible!”

    But it is curious: in our intermediation it does not count that 400,000 human beings are in desperate famine in the Horn of Africa; and that, well!, only about 200,000, in Yemen, will die shortly by cholera, produced by the guerrilla blockade consented by -of course- the power of the West.

    It is curious! But that doesn't count! Do you see? There the protagonist role is assumed. And it is not about comparing, but of including everything.

    We can imagine the desolation of the people who have been involved: family, friends… They were youngsters who were meeting in a centre, in the "Manchester Arena", with capacity for 21,000 people! And outside two bombs exploded and… the terror, the horror, was created.

    Ay, ay!... One doesn’t need to be so smart… to know that we are "very close".

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ORACIÓN

La Oración que realizamos es una Oración que no está circunscrita a ninguna religión. Creemos que la Oración puede ser un instrumento Liberador y Sanador. Y tiene como referencia a la Creación, a las diferentes Fuerzas que nos animan sin entrar en ponerle un nombre u otro. La creencia de que la Oración es un elemento indispensable para nosotros, nos llevó a crear un espacio dedicado exclusivamente a la oración: “La Casa del Sonido de la Luz”, un lugar situado en el País Vasco , en Vizcaya, en la estructura de un caserío. Allí se realizan encuentros orantes y jornadas de retiro.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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